ESPECIAL HALLOWEEN – Caso nº 00032: LA MALDICIÓN DE LA BRUJA (CERRADO)

La Maldición de la Bruja - Especial Halloween

La lluvia golpeaba ferozmente los cristales de las ventanas de la Sociedad del Misterio. El viento azotaba los árboles más altos de la calle, cuyas ramas parecían querer entrar y ponerse a cubierto. Un relámpago esporádico proyectó la silueta de la huella dactilar que nos anunciaba en la ventana sobre mi escritorio, e hizo que nuestro visitante ahogase un grito sobresaltado.

El botón del hervidor de agua de mi despacho recuperó su posición inicial. Introduje una bolsita de té de vainilla en una taza y la regué con agua hirviendo. Clientes tan aterrados como el que teníamos ante nosotros eran, quizás, el único tipo de personas a las que no recomendaría jamás el café del Profesor Boniatus.

—Bien, señor Pedraza —comencé—, recibimos su correo. Pero nos gustaría que nos volviera a explicar su historia en persona.

—¿Por qué? —preguntó nuestro aterrado visitante.

Pensé detenidamente en mis próximas palabras.

—La impresión personal del implicado siempre nos cuenta una parte de la historia —respondí.

Me sentí fatal por mentir a Severiano Pedraza (cincuenta y dos años, conservador del Museo Sonia Smith), pero sabía que “porque no nos creemos una palabra de lo que nos ha dicho” no era lo mejor que podía responder.

—Está bien —respondió tratando de serenarse—. Está bien. Pero lo que voy a contarles debe quedar entre nosotros. ¿Me entienden? No debe ser hecho público.

—No podemos comprometernos a nada hasta conocer el caso.

Aquello no le hizo gracia, pero sabía que no le quedaba alternativa. No si quería nuestra ayuda. Suspiró.

—Como saben, soy el conservador del Museo Sonia Smith. Con suerte no lo seré por mucho más tiempo… El caso es que a nuestro museo ha llegado un artefacto, un… un ídolo pagano del siglo XVIII. No sé si han leído algo en la prensa…

—El Ídolo Perdido de Niggurash —apuntó Nicolás—. Una reliquia de los Autos de Fe Inquisitoriales. Pero hasta donde he leído, aún no se ha confirmado su autenticidad.

—Yo creo que es auténtico, señores. Aún no han terminado con todas las pruebas, y sinceramente, es posible que nunca se terminen. Porque el ídolo de… El ídolo pagano está… ¡Está maldito!

Se hizo un silencio tenso en mi despacho. Seis personas, y nadie decía nada. Tan sólo el rítmico golpeteo de la lluvia sobre la ventana se empeñaba en romper ese silencio. Quizás un trueno habría ayudado un poco, pero ni eso.

—Mire… —dije para romper el hielo—, no es que no le creamos, ¿de acuerdo? Pero somos detectives, no espiritistas.

—Aunque a veces el nombre de la agencia llame a engaños —apuntó Zalaya, recordando el caso anterior.

—Trabajamos con hechos. Y en todos mis años de experiencia, aún no he encontrado ninguna maldición que se pueda demostrar. Entiendo que existen leyendas sobre ese ídolo, pero…

—¡Usted no lo entiende! —bramó Pedraza—. ¡Ya han muerto dos personas!

El retumbar del trueno que siguió a esas palabras sirvió como grave acompañamiento para nuestro repentino aumento de interés.

—Continúe.

Pedraza tragó saliva.

—Dos meses después de recibir el ídolo y formarse un grupo de estudio a su alrededor, recién instalado en su pedestal de la sala de conservación, supimos que un estudiante de Civilizaciones y Cultura Proto-céltica, Mariano Ugarte, se había colado en el laboratorio para estudiarlo en profundidad fuera de su turno. Después de aquello le sobrevino una fiebre feroz y empezó a sufrir alucinaciones. Dos días más tarde había muerto.

—¿Qué dijeron los médicos? —preguntó Celdelnord.

—Fallo respiratorio. Padecía una afección respiratoria desde hacía años.

—Entonces puede tratarse de una casualidad…

—Eso quise pensar yo… hasta que encontramos el segundo cadáver.

»Roberto Cantó de Entrambosmares. Ya habíamos tenido más de un encontronazo con él. Era un enfermo mental peligroso, había intentado colarse en nuestro museo más de una vez para  intentar destruir antiguas reliquias de valor incalculable sólo porque, según él, estaban malditas. Suponemos que eso fue lo que pasó esta vez. No tengo ni idea de cuándo se nos coló, pero cuando le encontramos, llevaba cerca de una semana muerto. Se había escondido en el almacén, no habíamos necesitado entrar hasta hace dos días, así que nadie lo había visto. Fue… Dios, no puedo ni explicarlo. Juzguen ustedes mismos.

Arrojó sobre mi mesa una fotografía sin siquiera atreverse a mirarla. En ella, el cadáver de un hombre de mediana edad yaciendo en un charco de excrementos. La cabeza abierta por brutales golpes, al parecer contra la pared. Las cuencas de los ojos vaciadas. Sangre en sus manos.

—¿Cree que se lo hizo él mismo?

—Encontramos un diario. Registró sus últimos momentos. Lo hizo él mismo.

—Señor Pedraza, investigaremos si es lo que desea; pero tiene usted dos cadáveres entre manos… La policía debe ser informada de esto.

—No lo entienden. Acudo a ustedes porque el alcalde me ha pedido que esta investigación se lleve a cabo por cauces paralelos a la policía. No quiere que tengamos aquí un escándalo.

—Zalaya, llama al alcalde y compruébalo —dije, y me volví de nuevo hacia nuestro visitante mientras el Jefe de Departamento de Declaraciones y Testimonios salía del despacho—. ¿Por qué el alcalde querría echar tierra sobre dos muertes?

—Bueno… Su Señoría ha contribuido muchas veces con el museo. Esta historia podría salpicarle. Además, quiere asegurarse de que no exista fraude alguno en toda esta historia.

—¿Fraude?

—Recuerdo haber leído algo —señaló Boniatus—. Este no es el primer ídolo de Niggurash que recibe el museo, ¿verdad?

—Así es, y ahora se ha revelado que el primero era falso. Si este segundo también lo fuera, imaginen las repercusiones.

—Dos personas han muerto. ¿En serio le preocupan las repercusiones?

Pedraza no supo qué contestar. Por suerte, Zalaya le evitó tener que responder al entrar de nuevo en mi despacho con el auricular en la mano. El alcalde quería hablar conmigo personalmente.

- ? -

Una hora más tarde, mis Jefes de Departamento y yo nos encontrábamos en el interior de la sala de conservación del Museo Sonia Smith. El señor Pedraza nos esperaba en la puerta… no se atrevía a entrar en la misma sala que el ídolo.

Ante nuestros ojos, sobre un pedestal negro laboriosamente ornamentado con una intrincada cenefa de relieves y hendiduras, descansaba el Ídolo Perdido de Niggurash. Se trataba de una estatuilla de unos treinta centímetros de alto tallada en piedra, que representaba a un hombre acuclillado que se abrazaba las piernas terminadas en pezuñas hendidas. La cabeza de la estatua parecía la de una cabra, con la salvedad de que tenía tres cuernos en lugar de dos. La enroscada cornamenta casi parecía una corona oscura y desvencijada. Bajo la pronunciada frente de la imagen, dos rubíes que hacían las veces de ojos brillaban al reflejo de las luces de la sala.

—Me lo imaginaba más grande —observó Boniatus.

—Habría dado más miedo, sí —respondí—. Celdelnord, procede.

La Jefa de Departamento de Pruebas Físicas se caló dos guantes de látex, abrió su maletín en la mesa más cercana y levantó con sumo cuidado el ídolo. Por un momento, cruzamos los dedos.

—Tiene un peso inusual para su tamaño —opinó Celdelnord.

—¿Alguien ha oído algo? —inquirió Nicolás.

—Ahí arriba hay un ambientador —observó Boniatus—. De los que rocían cada cierto tiempo.

—Te diría que empezaras a procesar esta escena, Profesor, pero creo que con todos aquí no vamos a hacer más que estorbarte.

—No pasa nada, puedo ir a ver dónde se encontró el segundo cadáver, si el señor Pedraza me acompaña…

—Hazlo. Te avisaremos si encontramos algo aquí.

Boniatus salió de la habitación y pidió a un reticente Severiano Pedraza que le guiase hasta el almacén. Celdelnord depositó cuidadosamente el ídolo sobre la mesa y comenzó a examinarlo.

—¿Tienes algo?

—Como he dicho, no pesa lo que debería.

—¿Pesa de más?

—Un poquito de menos, diría yo.

—Mierda, se me olvidaba… Zalaya, ve a buscar al Profesor y al señor Pedraza. Pídele a Pedraza una lista de los demás miembros del grupo de estudio, vas a tener que hablar con ellos.

—Hecho —respondió Zalaya, y corrió hacia fuera.

—¡Ajá! —exclamó Celdelnord, y se escuchó un ligero chasquido.

Me giré hacia el ídolo, para descubrir con asombro que sus piernas flexionadas ocultaban un compartimento secreto. El ídolo estaba hueco, y en su interior…

—¿Qué es eso? —pregunté.

—Ahora mismo nada —respondió Celdelnord con resignación—. Fue un mecanismo de alguna clase, eso está claro, pero está roto. Tendría que estudiarlo más detenidamente…

—A ver lo que puedes hacer. Nicolás, ¿tienes algo sobre mecanismos ocultos en estatuillas en el Siglo XVIII?

—Bueno, jefe, acabo de empezar, no se puede decir que tenga una base de datos monumental ahora mismo…

—Tienes razón. Busca a ver si encuentras algo, por favor. Y sobre el propio Niggurash, ya que estamos.

—Voy a ello —replicó el Jefe de Departamento de Documentación y Conexiones antes de salir.

Volví a girarme hacia el ídolo de Niggurash. Encontré a Celdelnord empapando un bastoncillo de algodón en un líquido y frotándolo con el interior del mecanismo, para luego proceder a rasparlo.

—¿Algo?

—Quizás, no prometo nada. Tengo que analizarlo.

—Adelante.

—Aquí no, Jack. Esto requiere un laboratorio en condiciones, no un maletín.

—Muy bien, termina con el ídolo y ve a tu laboratorio a seguir allí.

Quince minutos después Celdelnord estaba cerrando su maletín y saliendo por la puerta. Me disponía a seguirla, cuando Boniatus y Pedraza reaparecieron.

—Voy a tener que volver allí más tarde, Jack —dijo el Profesor—. Cuando venga a procesar esta sala me pasaré de nuevo por el almacén.

—¿Quiere explicarme por qué me ha pedido su ayudante una lista de los miembros del grupo de estudio del ídolo? —preguntó Pedraza visiblemente molesto.

Dediqué al conservador una sonrisa amable y franca. Aún hablábamos cada uno desde un lado de la puerta, y sabía que mientras no le diese una respuesta él no me iba a dejar salir.

—Jefe de Departamento —le corregí—. Y respondiendo a su pregunta… Nuestro trabajo es encontrar al culpable, señor Pedraza. Para eso tenemos que hablar con la gente…

—¿Es una broma? ¡Ya sabemos lo que está pasando! ¡El ídolo lleva maldito desde hace trescientos años!

—No lo pongo en duda, señor Pedraza. Pero las maldiciones no se echan solas. Tanto si se trata de una maldición como si no, lo que está claro es que alguien lo está orquestando todo. ¿Quiere que no muera nadie más? Entonces tenemos que descubrir quién está detrás de todo esto.

Aparté educadamente al conservador de mi camino y salí de la sala de conservación. El caso era interesante, sin lugar a dudas; pero tratar con una mente tan cerrada como la de Pedraza me estaba dando dolor de cabeza.

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569 comentarios

Archivado bajo asesinato, asesinatos en serie, cliente particular, compartimento secreto, envenenamiento, Especial, Halloween, suicidio, traumatismo craneal contundente

569 Respuestas a “ESPECIAL HALLOWEEN – Caso nº 00032: LA MALDICIÓN DE LA BRUJA (CERRADO)

  1. Bien, damas y caballeros… estos son los hechos, COMIENZA LA INVESTIGACIÓN. Podemos tomarnos esto como que estamos investigando un cuento de brujas, o como que intentamos resolver un misterio que tiene doscientos cincuenta años de antigüedad. Pero sea como sea, debe haber alguien detrás de esas dos muertes, y vamos a averiguar quién es.

  2. Jengibre

    Me uno a la investigación… Me encantan los cuentos de brujas…

    Ahora si me lo permites voy a leer bien el informe preliminar y a comerme un par de panellets…

  3. KilFer - Fernando Belaza

    Pensaba unirme a la investigación, pero mi cansada mente no hace mas que desvariar. Intentaré pensar con la cabeza despejada ya por la mañana, mejor.

  4. Jengibre, KilFer, bienvenidos a la investigación. Aunque ya os aviso que yo, siguiendo el ejemplo de KilFer, no creo que tarde mucho en irme a al cama, me han sacado hoy la muela del juicio (qué, cada uno pasa miedo en Halloween como quiere) y en cuanto la boca deje de doler un poco me acostaré para aprovechar el tirón. Mañana de todas formas estaré aquí al pie del cañón.

    De momento, mi informe preliminar ya está en la Sala de Archivos… junto con una carpeta de extras con un pequeño regalito de Halloween.

    (hmmmm, panellets… te diría que me trajeras, Jengibre, pero ahora mismo va a ser que no puedo)

  5. Lilly Christie

    Aquí reportándome para la Investigación.
    Siendo sinceros, no creo mucho en maldiciones. Después de todo, todo el mundo al parecer ha visto fantasmas, espantos, o su mamá sin maquillaje al menos alguna vez en su vida y a mi ni siquiera en sueños, y soy de las “ver para creer”.

    Es muy pronto para conjeturar, pero… Ya con la dama del misterio han ocurrido casos de “maldiciones” donde un interesado se había encargado de hacer que todo pareciera muertes “imposibles”; y recordando el caso de “El Pie del Diablo”, se habla de cierta raíz que al quemarse era capaz de causar la locura e incluso la muerte de aquellos que la respiraran. Eso pudiera explicar el efecto en los dos fallecidos. Y digo más: el veneno pudiera encontrarse dentro del mecanismo del ídolo, Mariano lo descubre primeramente, pero al salir y estar en aire libre su efecto fue más suave, causando alucinaciones y fiebre, mientras que Pedro, al encerrarse en el almacén, recibió el efecto completo, causando pesadillas que lo hicieron sacarse los ojos.

    Claro, todo esto conjeturas sin base, tendré que esperar los Informes de los Jefes.

    ¡Saludos!

  6. UrielEugenio

    La muerte de Mariano Ugarte no puede ser una casualidad, como dijera Cedelnord (si no me equivoco). Aunque su afección respiratoria crónica justifique el fallo respiratorio, no justifica las alucinaciones.

  7. UrielEugenio

    Es más, diría que las alucinaciones, y más al punto de llevar a la muerte, no son algo común en nuestros días. También yo creo en un veneno, que podría incluso haber sido expulsado por un mecanismo automático: una “maldición” bastante menos sobrenatural.

    Por ello mismo me gustaría saber de qué tipo es el mecanismo, y más importante, si se rompió hace poco o si lleva ya varios años roto. La idea es poder saber si también Mariano Ugarte y Roberto Cantó encontraron este mecanismo y uno de ellos lo rompió accidentalmente.

  8. UrielEugenio

    Qué dice el diario de Roberto Cantó?

    Y con respecto al charco de excrementos… tanto tiempo le llevó morir? Uno pensaría que alguien que se abre la cabeza muere de una manera rápida, de hecho yo diría “instantánea”…

    Y el diario tiene que haberlo escrito antes de quitarse los ojos. Yo puedo escribir sin mirar lo que escribo, pero es difícil, y luego de 3 o 4 palabras ya no se siguen los renglones, los espacios entre las letras se hacen menores, y si hiciera varios renglones, seguro que éstos se solaparían entre sí.

    Entonces, tratando de recrear los hechos: (1) Roberto se esconde en el almacén, sin cambiar de sitio o posición (por el charco de excrementos), (2) escribe el diario, (3) se quita los ojos y (4) se mata, golpeando la cabeza contra la pared. Asumo que estaba cerca de la pared. En un rincón, tal vez? puedo asumir que da la impresión de que se estuviera escondiendo de algo o alguien?

  9. UrielEugenio

    Cuánto tiempo narra el diario? Un día, dos, cuatro?

  10. Lilly, Uriel, bienvenidos a bordo. Vamos a ver por dónde vamos…

    … ya. Yo también sospecho que debía de haber algún tipo de veneno en el interior del ídolo, pero tendremos que esperar al informe de Celdelnord para averiguarlo. En cuanto a que la muerte de Ugarte no fue casualidad, tranquilo, ya descartamos esa posibilidad cuando supimos del segundo cadáver. Sobre el diario… Ahora mismo está en manos de Nicolás, cuando termine con él a ver si podemos dejarlo en la Sala de Archivos, en una carpeta de Documentación Complementaria. Hablaré con Irene, a ver si puede darme más datos sobre la muerte de Cantó.

  11. Lilly Christie

    Hum, pues según tengo entendido, el cuerpo al morir execra y expulsa fluídos del cuerpo… E igualmente, el pobre hombre habrá sufrido alucinaciones tan terribles que se habrá ensuciado los pantalones antes de reventarse la cabeza con la pared. Creo que no se necesita tanto tiempo para eso. No es un charco de heces de varios días, sino de momentos antes y segundos después de sus muerte.

  12. Bienvenidos, investigadores. Tened miedo, mucho miedo.

    En lo personal, y aún desde un punto de vista estrictamente científico, no me cuesta creer en una maldición (creo en una posesión demoníaca, en cuyo caso una maldición es una influencia demoníaca sobre un lugar o un objeto). Como decía van Helgsin, el gran error de la ciencia moderna es creer que lo explica todo y si no lo puede explicar, dice que no hay nada que deba ser explicado. No debemos dejar que la primera verdad se convierta en la única. Pero como aquí somos detectives, debemos plantearnos primero la posibilidad que estamos siguiendo.

    Por el momento, estoy recopilando información e intercambiando notas con Celdelnord, que según está avanzando con su informe (cuartelillo, mirad que no son horas de trabajar) me va pasando información para que coteje. En cuanto termine con el diario, os lo dejo en la sala de archivos.

    Buena caza, caballeros y damas.

  13. Parmacenda

    Investigador Parmacenda se presenta para el caso! Ha dado la casualidad que me he quedado despierto termiando un trabajillo, y justo antes de irme a la cama me encuentro un caso… que me despeja por completo. Así que a ver qué es lo que puedo contribuir a la investigación, porque yo estoy convencido que esas cosas de las maldiciones simplemente no existen.

    Lo primero, coincido con Lilly Christie en que al morir se pueden expulsar heces, ya que se relajan todos los músculos. De todas formas, eso implica que sólo se expulsaría lo que hubiese en ese momento en el tracto intestinal, así que habría que mirar la cantidad de heces en el charco para saber si se debe a la muerte, o a que Roberto llevase algún tiempo allí encerrado, como sugiere KilFer.

    También habría que ver el contenido del diario de Roberto. Como bien dice KilFer, si este se arrancó los ojos dificilmente podría escribir un diario de forma legible (alguna vez he intentado escribir sin luz, y debo decir que el resultado no es legible). Supongo que no habrá ninguna contradicción obvia entre los hechos y el diario (por ejemplo, que en el diario se describa cómo Roberto se infigió las heridas en la cabeza, cuando el daño sufrido le impediría poder escribir), pero habrá que confirmar que el texto fue realmente escrito por Roberto Cantó.

    Me surgen algunas preguntas. Ahora mismo no sé si pueden proporcionar información adicional para saber qué sucedió o quién puede estar detrás de los hechos, pero son puntos que quizás puedan abrir vías de investigación.

    1. Cómo es posible que Roberto Cantó llevase una semana muerto en el almacén del museo sin que nadie le descubriese? Entiendo que los guardias de seguridad de un museo hacen rondas por el mismo (y no sólo por las salas) para comprobar que no se haya robado nada. Y el almacén debería ser por tanto un sitio a vigilar, ya que algo sustraido de allí no se detecta inmediatamente. Y si no se realizan rondas por el almacén, es que nadie olió ese desastre al pasar por los alrededores? No sé al cabo de cuanto tiempo empieza a oler un cadaver, pero las heces empiezan a oler inmediatamente…

    2. Cómo entró Roberto Cantó en el museo? Qué sistema de alarma tienen allí, si una persona puede entrar hasta el almacén (que no es una zona accesible al público general) sin que nadie sospeche que la seguridad se ha visto comprometida?

    3. Roberto Cantó había intentado en varias ocasiones destruir reliquias, y el señor Pedraza asume que por eso se encontraba en el museo. En ese caso, por qué razón no hubo intentos de destruir la reliquia? Se ha sugerido que Roberto se vió expuesto a un veneno del ídolo, pero si había llegado hasta este no lo habría dejado en el mismo lugar. Alguién vio el ídolo tirado, o movido, y no pensó que alguien se había colado en el museo? O es que otra persona volvió a colocar el ídolo para que nadie supiese que Roberto había entrado al museo?

    4. Cuál era el interés de Mariano Ugarte en el ídolo? La estatuilla era del siglo XVIII (si mal no he entendido la información), pero él era un estudiante de Civilizaciones Proto-Célticas… que son de unos cuantos siglos antes. Así que, qué razones tenía para investigar el ídolo, hasta el punto de entrar fuera de horario?

    5. Lo que a mi más me llama la atención es que el otro ídolo de Niggurash se haya revelado como falso “ahora”. Eso me da a entender que se ha descubierto que era falso al aparecer en nuevo ídolo, o en fechas próximas a ese hecho. Y me pregunto: cómo no se supo que era falso con las pruebas que se debieron de realizar para confirmar el descubrimiento? Y si el ídolo supero las pruebas, qué nuevo hecho ha salido a la luz que ha permitido afirmar ahora que es falso?

    También me pregunto que clase de alcalde decide no involucrar a la policia en unas muertes que considera suficientemente sospechosas como para contratar a una agencia de investigación… Si resulta que las muertes no son accidentales ni naturales, acaba de firmar su dimisión…

    Bueno, creo que por ahora no veo nada más que me llame la atención. Pido disculpas por la extensión de la conjetura (me temo que es lo que tiene ponerse a escribir a las cuatro y media de la madrugada), y esperaré a los informes de los jefes de departamento antes de seguir teorizando.

  14. maureen1978

    Yo tengo unas dudas de fechas:
    ¿Cuándo llegó el ídolo al museo?
    En cuanto a Mariano Ugarte: ¿qué día se coló en el laboratorio?
    ¿Qué día se supone que se coló Roberto Cantó? ¿Nadie denunció su desaparición?
    Mi duda es si pudieron entrar el mismo día, ya que es raro que una persona ajena al museo pudiera colarse tan fácilmente como parece que lo hizo Roberto. ¿Puede ser que aprovechara la entrada de Mariano Ugarte para entrar detrás, sin que el estudiante se diera cuenta? ¿O incluso que entraran juntos?
    Lo que decís del diario… además de ver si las frases están ordenadas dentro del papel y son legibles, también habrá que leer exactamente lo que pone. Porque efectivamente, si ha escrito que se ha sacado los ojos y se lee claramente, el diario tiene que ser falso. ¿El diario está manchado de sangre? Y una pregunta más importante, ¿por qué demonios llevaba un diario encima? ¿Lo llevaba siempre?

  15. UrielEugenio

    Querido Parmacenda, me has confundido con KilFer, pero dado el horario de tu conjetura, no lo sostendré en tu contra 😉

  16. Parmacenda

    Querido KilFer, tienes toda la razón, te he confundido con UrielEugenio. O ha sido al revés? En ese caso me has confundido tú con KilFer?

    Ahora en serio Uriel, pido disculpas. Suelo intentar dar crédito donde corresponde cuando tomo una conjetura planteada por otro investigador (para simplificar la tarea de todos, y en particular de Jack a la hora de dar condecoraciones), pero efectivamente, las horas de la conjetura y la jirafa bailaora se confabularon para distraerme y confundirme 🙂

  17. Lamento el retraso, gente, como ya he dicho he pasado hace poco por la consulta del dentista y no me encontraba demasiado bien, acabo de salir de la cama ahora mismo y aún así estoy apaleado… pero tenemos un caso que investigar, así que me pongo a ello.

    A ver, que nos pongamos al día:

    Primero las bienvenidas. Nicolás, Parmacenda, Maureen, me alegro de teneros a todos a bordo. Y ahora vamos allá: Parmacenda, sobre el tema del diario y los ojos… La última anotación claramente legible sugiere que ha decidido sacárselos él mismo, y a partir de ahí lo poquísimo que escribe deja de ser legible. Sobre que nadie oliese a Roberto Cantó… en el museo nadie ha dicho nada, a ver si cuando Boniatus examine el escenario podemos arrojar algo de luz sobre esto. Parece que Cantó entró haciéndose pasar por fontanero, al parecer el museo está teniendo problemas con la fontanería de los sótanos. De momento no tengo respuesta para tu tercera pregunta, y la cuarta… La cuarta aún no lo sé, lo estoy investigando, pero si tengo que hacer una conjetura, diré que no es muy difícil encontrar (por ejemplo) un crucifijo tallado en el siglo XX aunque el culto a Cristo exista desde el año 0, ¿no? Sabemos en qué fecha cobró sentido ese ídolo de Niggurash… pero… ¿cuándo lo tallaron realmente? De todas formas estoy teorizando sin pruebas, y eso no se hace. Nicolás, ¿tienes algo en tu informe sobre Niggurash?

    Maureen, el ídolo llegó hace dos meses. Roberto Cantó… No sabemos qué día se coló, creo. Pero parece que era un solitario, así que nadie lo echó en falta. Aún no sé cómo ni cuándo entró Mariano, pero por el diario ya sabemos cómo entró Roberto.

    Voy a intentar seguir contestando preguntas a un buen ritmo, pero me duele la cabeza bastante, así que os pido que seáis comprensivos.

  18. Buenos días a todos.
    Es un placer para mí unirme a esta investigación 🙂

    Y ahora vayamos con mis preguntas y pesquisas.

    -Habéis comentado que difícilmente podría un hombre escribir un diario sin ojos, cosa cierta, lo que me lleva a pensar que o bien se arrancó los ojos justo antes de morir, o bien se los arrancaron por alguna razón. ¿Vio algo que no debía? ¿Y los golpes contra la pared? ¿Se los dio él mismo? ¿Y la sangre de sus manos? ¿Se ha comprobado que sea suya?

    Con respecto a su entrada en el museo, me cuesta creer que pudiese hacerlo con tanta facilidad y que se saltase los sistemas de seguridad una y otra vez. Más bien parece que alguien quería que ese hombre estuviese allí.

    Ah, por cierto. Mariano Ugarte tenía problemas respiratorios. ¿Lo sabía alguien más antes de entrar a estudiar en el museo? ¿Nadie más se ha fijado en el detalle del ambientador -que hace que respiremos una u otra sustancia- justo encima del ídolo?

  19. maureen1978

    Perdona, Jack, pero a ver si me cuadra. Dices que el ídolo llegó hace dos meses, pero Pedraza dice que dos meses después de llegar el ídolo fue cuando Mariano Ugarte se coló, y que después falleció Roberto Cantó. Eso no da mucho margen, ¿seguro que el ídolo llegó hace dos meses? ¿Y que las muertes no están relacionadas?

  20. Parmacenda

    Jack, gracias por las respuestas. Como bien dices, una estatua para culto puede ser hecha varios siglos después, pero considerando que la cultura celta comenzó en el siglo IV antes de Cristo (según la Wikipedia, ese es el punto en el que ya se puede garantizar que había una cultura celta, lo uso como aproximación), me parecía raro que un ídolo realizado con 22 siglos de diferencia interesase tanto a Ugarte. Pero, como bien dices, habrá que esperar al informe de Nicolás para saber si realmente es algo tan extraño como me parece a mi.

    Una de Rizos, bienvenida a la Sociedad. Es cierto que el detalle del ambientador es muy llamativo, no lo había pensado. A fin de cuentas, interesa que haya un mecanismo que suelta productos químicos (aunque sea para que todo huela mejor) sobre una reliquia, cuando eso puede dañarla? En cuanto a que nadie más se haya fijado… recuerdo un caso en el que tardamos bastante tiempo en darnos cuenta que los relojes de la escena del crimen tenían la hora cambiada para proporcionar una coartada al culpable. A veces pasa que no nos fijamos en detalles que no llaman demasiado la atención. 🙂

  21. Maravilloso! Ya tenemos una pista más. Otra pregunta: ¿no hay cámaras de seguridad en el museo? Sería interesante conocer el recorrido de Roberto Cantó en su incursión suicida…

  22. Hetty Callahan

    Lo que le ocurrió al pobre Cantó es en cierto modo normal en un ataque de miedo extremo. En este caso se pierde el control de los esfínteres, lo que explicaría el charco. La alucinación que vio (contando con que no afectara a más sentidos) se exponenció por su problema mental. Su obsesión con los artefactos malditos le llevó a sentir tanto miedo que se arrancó los ojos en un vano intento de dejar de ver aquello que le aterraba (hay casos de alucinaciones auditivas donde los afectados se perforan el tímpano con cualquier objeto que tengan a mano) y una vez mutilado, su control sobre sí mismo se desvaneció hasta que se golpeó la cabeza con la pared hasta morir. (Esto no son suposiciones, está sacado de casos reales).

    ¿Es posible hacer un examen toxicológico a los cadáveres? ¿Y a la superficie de la reliquia? Si algún alucinógeno fue vaporizado de alguna manera (por el ambientador) o si salió algún resto de su interior, quedará algún rastro.

  23. Una de Rizos, bienvenida al equipo. Si tienes cualquier duda sobre el funcionamiento de la Sociedad del Misterio, arriba en la pestaña de “Zona de consulta” tienes el acceso a mi despacho. Y ahora…

    … Sobre las circunstancias de la muerte de Roberto Cantó, aún estoy esperando que nuestra colaboradora en el laboratorio forense, la doctora Irene “Watson” Garzón, me pase algo de información, así que de momento poco te puedo contar. He echado un ojo a ese diario y parece ser que no siempre lo tenía tan fácil el señor Cantó, hizo algún intento más antes de que se le ocurriera el truco del fontanero. En cuanto al ambientador… A ver si nuestro Jefe de Departamento de Escena del Crimen, el Profesor Boniatus, puede echarle un vistazo cuando repase la escena. Sobre las cámaras… Sí, el Sonia Smith tiene cámaras de vigilancia, veré qué puedo conseguir, aunque la última vez (este es el segundo caso en el que tenemos que entrar en este museo) no fueron de tanta ayuda como deberían.

    Maureen, perdona, fallo mío. Dos meses y medio. Sigue siendo bastante ajustado, pero ya tenemos un par de semanas más de margen. En cuanto a si las muertes están o no relacionadas… De momento no hemos encontrado nada que conecte a los dos.

    Hetty Callahan, bienvenida a la investigación y gracias por tu aportación, la verdad es que ha sido bastante ilustrativa. Aún faltaría determinar si es exactamente lo que le sucedió a Cantó, pero desde luego es ilustrativo. El análisis toxicológico a la superficie del ídolo… Habrá que preguntar en el museo, a ver si nos lo permiten, pero tratándse de un artefacto tan antiguo no las tengo yo todas conmigo; en cuanto al de los cadáveres, le paso tu sugerencia a Irene.

  24. celdelnord

    Ya en el laboratorio, conecté la videocámara al ordenador y extraje del maletín las muestras que había podido tomar. Esto no era tan cómodo como trabajar con el ídolo in situ, claro… pero sabía que sería imposible que me permitiesen traérmelo a la oficina, y quizás incluso me podrían poner pegas a examinarlo a fondo allí.

    Por suerte, había podido tomar notas en video durante nuestra visita al museo. Todo cuanto hubiera podido descubrir sobre el ídolo perdido de Niggurash estaba ahora en pantalla o esperando a pasar por el microscopio.

    “El ídolo tiene un peso inusual”, había dicho. Efectivamente, no pesaba lo bastante poco como para estar hueco ni lo suficiente como para ser macizo. Y entonces había descubierto el motivo: el bloque formado por las piernas flexionadas y los brazos rodeándolas se abría, mostrando un hueco ocupado por lo que en su día fue un mecanismo.

    Lamentablemente, el mecanismo estaba completamente destrozado. Lo que parecía ser una rueda dentada de madera podrida sobresalía de entre un montón de astillas y una especie de pulpa seca. Aquí y allí sobresalían piezas de bronce demasiado rotas como para identificar su forma original sin poder aislarlas y montarlas como un puzle. En el estado actual de las piezas, me resultaba imposible determinar el funcionamiento exacto del mecanismo. Con todo, la simple existencia de un mecanismo en el interior de un ídolo como ese ya era revelador. En una de las paredes interiores de la estatuilla se podían ver grabados diminutos caracteres… Costaba distinguirlos, pero un estudio detallado de un fotograma afortunadamente bien enfocado reveló que eran letras griegas. Quizás Nicolás pudiera arrojar algo de luz sobre todo esto.

    Me centré en las piezas de bronce. En su momento las grabé para poder analizarlas con más detenimiento, y ahora lo agradecí. Pausa. Dos caras de una misma pieza, una de ellas más brillante y pulida que la otra. La parte brillante tenía una superficie irregular. Conclusión: la pieza se había roto por ahí, esa parte era el interior. La cara exterior presentaba un residuo verdoso, lo que indicaba que era bronce con alto contenido en cobre. Comparé la oxidación de ambas caras. Esto podría ser de ayuda, tomé algunas notas y busqué la tabla de oxidación de metales. Bronce, bronce… aquí. Bien, en el museo tenían los datos de la zona donde se encontró el ídolo, busqué rápidamente los índices de humedad del lugar y los usé para triangular la datación mediante la tabla. La parte más oxidada llevaba ahí más de tres siglos, o al menos eso parecía, pero la cara rota sólo había estado expuesta a la oxidación unos días… Hice un cálculo tomando en consideración que el mecanismo se encontraba oculto en el interior del ídolo. Si había sido manipulado en los últimos dos días, la pieza podría haberse roto entonces; si no, mi cálculo era de una semana.

    Había encontrado un residuo extraño en el interior del mecanismo, y ya que no podía analizar eso en el propio museo, había tenido a bien tomar una muestra. Esto supondría algo más de trabajo. En su día podía haber sido líquida, pero el paso del tiempo la había secado y convertido en una pasta compacta y densa, posiblemente por exposición al calor. Por suerte, la pasta seguía siendo frágil, así que me bastó con un raspado para poder llevarme una muestra. Me puse la mascarilla y comencé a trabajar con esa sustancia con el fin de devolverlo a su estado líquido original. Después le practiqué algunos análisis químicos para tratar de determinar su naturaleza.

    Los resultados de las pruebas tardarían un rato, así que me centré de nuevo en el vídeo. Tenía que haber algo más. La cámara recorrió el ídolo de Niggurash de arriba abajo, examinando cada detalle. Las pequeñas muescas en la parte baja de las piernas, convirtiendo lo que parecían muñones en pezuñas hendidas. Los finos y rectos dedos, como ladrillos alargados, aferrando las rodillas como un loco que se balancea en un rincón. Los tres cuernos enroscados, alzándose sobre las rectilíneas orejas como una retorcida corona, cortos picos surgiendo de la cabeza como tornillos boca abajo. Los ojos… Algo en esos rojos rubíes me ponía de los nervios. La forma en que reflejaban la luz resultaba particularmente inquietante, especialmente porque una de las luces que reflejaban era el pilotito rojo que indicaba que la cámara estaba grabando. Y esas hendiduras a la altura de la boca, como la rendija de un viejo horno de carbón…

    … un momento…

    Maldita sea, tenía algo. Rebobino. Vuelvo al plano del interior del ídolo, el mecanismo roto. En la parte superior, en lo que vendría siendo el techo de ese compartimento secreto, había un orificio. Congelo. Acerco… – ¡Maldito CSI! ¿Qué equipo de ciencia ficción deben tener? Yo solo veo píxeles gigantes. Alejo el zoon con frustración. Avanzo un par de fotogramas. Paro.

    El orificio era profundo. Mucho, de hecho, pero algo de luz entraba por otro extremo y proyectaba algunos puntitos brillantes en el fondo de lo que ya parecía ser el tiro de una diminuta chimenea. Y ya podía imaginarme cuál era el otro extremo.

    Consulté los resultados de las pruebas del residuo encontrado en el interior. Aún tendría que hacer bastantes más pruebas, algunos de los elementos que había ahí todavía me eran extraños, pero había logrado identificar uno: estricnina. Tiré de base de datos: en dosis elevadas, la estricnina podía causar la muerte, pero no antes de acarrear una enorme y aterradora lista de efectos adversos que incluían, pero no se limitaban a: problemas respiratorios, fiebres agudas, fallo de los esfínteres, alucinaciones y terror.

    ¿Coincidiría eso con los síntomas de la maldición? Tendría que pasarle esa información a Nicolás, a ver si encontraba algo relevante. Sea como fuere, el ídolo ya estaba descargado; de lo contrario, se habría activado al tocarlo yo y todos habríamos visto algo salir por la boca de Niggurash. Y no había sido el caso. Así que ¿habían sido Ugarte y Cantó víctimas de la furia de Niggurash… o habían muerto por alguna otra razón?

    El resto de resultados del análisis tardaron todavía algunas horas. A falta de nada más con lo que trabajar, traté de deducir el funcionamiento del mecanismo interno del ídolo por medio de ingeniería inversa. Antes sólo tenía fragmentos de piezas, ahora tenía una idea de cómo debía funcionar. Liberación de toxina por vía aérea, pero ¿cómo? ¿A presión? ¿Una válvula que lo dejaba pasar hacia la boca? ¿Un sistema para romper cápsulas envenenadas? Todas esas opciones eran válidas, y ninguna concluyente. Maldita sea, quizás ni siquiera tenía que salir por la boca. Parecía tener sentido, pero ¿podía saberlo? ¿Y si esos ojos espeluznantes de rojo rubí tenían algo que ver? Quizás había algo de hipnosis detrás de todo esto, o… Maldita sea, no lo sabía, no tenía el ídolo delante para estudiarlo y eso me estaba desquiciando.

    Tuve una idea. Hice una consulta rápida en Internet y confirmé mis sospechas: los rubíes no empezaron a cortarse hasta pasado el siglo XVIII. Antes de eso se pulían, como todas las gemas. Luego la forma que se les había dado a los rubíes de los ojos podía ayudarte a datar el ídolo de Niggurash con una mayor precisión… En teoría, el ídolo era de mediados del siglo XVIII; si los rubíes habían sido cortados, entonces eran posteriores. Pero habían sido pulidos, tal y como correspondía al periodo histórico que se le atribuía… quizás incluso eran más antiguos.

    Por fin logré obtener los resultados. No fueron nada tranquilizadores, la verdad: muscimol, un potente neurotóxico cuyos efectos sobre el hígado y los intestinos podían llegar a ser devastadores; muscarina, un alcaloide psicoactivo; ácido lisérgico de dietilamida; diversas sustancias cardiotónicas en alta proporción; atropina; y algunas sustancias más que no había logrado identificar, pero que sin duda eran orgánicas. Naturalmente, tras todo este tiempo, esas sustancias se habían secado y deteriorado hasta el punto de hacerlas irreconocibles, suerte había tenido con todas las demás. Pero esa mezcla… La pasta parecía antigua, ¿de dónde se podrían haber obtenido todos esos elementos hace siglos?

    Hice una búsqueda: Amanita muscaria, cornezuelo del centeno, hierba de ballesteros, estramonio. Elementos naturales empleados en el siglo XVIII, como medicamentos o como venenos, por las brujas.

    ¿Dónde diablos nos estábamos metiendo?

    Ya no podía hacer mucho más. A menos que se me permitiese echarle otro vistazo más en profundidad al ídolo (esos malditos ojos me iban a perseguir en sueños, y lo sabía), tenía todo lo que podía descubrir. Ojalá mis compañeros tuvieran mejor suerte.

    Dios, qué dolor de cabeza. Examinar pruebas físicas sin tener físicamente las pruebas es agotador.

  25. celdelnord

    Y ese es mi informe. Esperaré al de los compañeros a ver si aportan algo más de claridad.

    Mientras tanto intentaré descansar. Ha sido agotador…

  26. Bien, tenemos un primer informe. A ver qué podemos sacar de aquí.

  27. Parmacenda

    Jack, te pido que me confirmes esta línea de tiempo de los hechos actualmente descritos, relacionados con el ídolo:
    – Hace dos meses y medio: El ídolo llega al museo. Se crea un grupo de investigación.
    – Hace dos semanas (14 días): El ídolo se pone en el pedestal. Ugarte entra para investigar el ídolo por su cuenta.
    – Hace 12 días: Ugarte muere por fallo respiratorio tras fiebre y alucinaciones.
    – Hace 9 días: Posible muerte de Roberto Cantó (Una semana antes del descubrimiento del cuerpo).
    – Hace 2 días: Se descubre el cuerpo de Roberto Cantó.

    Si eso es cierto, las piezas de cobre se rompieron después de la muerte de Ugarte, ya que Celdelnord estima que se rompieron durante la última semana (aproximadamente). Se pudieron romper durante la infiltración de Roberto Cantó, pero no es seguro.

    Si mal no entiendo el mecanismo, estaba diseñado (probablemente) para expulsar la mezcla venenosa por la boca. Pero la mezcla era mucho más líquida originalmente (actualmente se ha desecado), la rueda dentada estaba podrida (y probablemente no pudiese funcionar, habría que comprobarlo), y el ídolo ha sido manipulado para realizarle varias pruebas sin que hubiese accidentes… así que considero que el mecanismo del ídolo no funcionaba desde que llegó al museo.

    Puesto que la mezcla venenosa, sin embargo, causa todos los síntomas que sufrían las víctimas, no descartaré que sea eso lo que los matase. Quizás se clavaron una astilla que estaba en el veneno, de forma que entró en el riego sanguineo?

    Eso es lo que saco actualmente del informe de pruebas. Habrá que ver qué información nos proporciona Nicolás sobre Niggurash y las letras griegas encontradas.

  28. UrielEugenio

    Cedelnord, como comentabas se puede ver que el mecanismo del ídolo se rompió hace una semana, mi pregunta es: se rompería el mecanismo al entrar en funcionamiento y liberar el veneno, o se rompió por causas diferentes?

  29. Parmacenda, tu cronología parece bastante correcta, pero hay un detalle que tendríamos que tener en cuenta: Pedraza no sabe cuándo se coló Cantó, sólo que cuando lo encontraron “debía de llevar cerca de” una semana muerto. Eso es de todo menos preciso, me temo, así que no deberíamos basarnos en eso. A ver si consigo enterarme de cuándo murió exactamente.

  30. UrielEugenio

    Viendo lo que propone Parmacenda, se me ocurre otra idea: pasan unos 5 días entre el contacto de Marino Ugarte y de Roberto Cantó con el ídolo. Asumiendo que el mecanismo del ídolo no funciona (rueda podrida), o que en cualquier caso no estaría preparado para funcionar dos veces sino solamente una (Cedelnord, favor de confirmar esto), no es posible que ambos hayan muerto a causa de “la maldición” (mecanismo). Pero cabe otra posibilidad: que alguien que conocía el mecanismo y el veneno (alguien del grupo de estudio) matase a Mariano Ugarte y Roberto Cantó con la misma sustancia.

  31. UrielEugenio

    Cedelnord, el veneno mata sólo si se recibe por vía aerea (al respirarlo), o también por otros medios? Puede ser que Mariano o Roberto (o los dos) se hayan envenenado por tocar la sustancia?

    hace 2 semanas la sustancia ya estaría convertida en una pasta, o estaba líquida y se secó más tarde que eso?

  32. UrielEugenio

    Las preguntas vienen por el hecho de que más allá del tiempo que separa el contacto de Mariano y de Roberto con el ídolo y puesto que los dos entraron de manera ilegal en el Museo, no es plausible que amboes hayan estado revisando el ídolo de manera conjunta. Si el veneno mata sólo por vía aerea, cuándo tiempo tardaría en disiparse el veneno?

    Si Mariano entra fuera de su turno, se puede saber si entra de noche? Y mientras, durante el día, continuaba funcionando el grupo de estudio? Porque si Mariano se envenena al respirar la sustancia durante la noche, y a los del grupo de estudio durante el día no les pasa nada, podemos reducir el ámbito de acción de “la maldición” a una sóla noche (asumiendo que el mecanismo funcionara sólo una vez en la vida).

  33. Hetty Callahan

    Todo el caso me recuerda a la maldición que se atribuía a la tumba de Tutankamon. En este caso los sacerdotes la usaron como medida de protección para conseguir que los posibles ladrones tuvieran miedo. He leído algunos libros al respecto y hay muertes que coinciden con las medidas de seguridad de la tumba pero otras que también se atribuyen a la maldición que no están tan claras. Esto me lleva a pensar dos cosas ¿alguien sale beneficiado si se crea una leyenda alrededor del ídolo y la maldición que tiene? La segunda idea es que se conociera el mecanismo del ídolo y quisiera utilizarse para acabar con alguien, es posible que Cantó fuera un daño colateral. Estaba en el peor de los sitios en el momento menos oportuno.

    Respecto a Ugarte, ¿tenía problemas con los encargados de la investigación del ídolo? ¿Con otro trabajador del museo? Cabe la posibilidad que Ugarte manipulara el ídolo para activar el mecanismo y al no conocer su funcionamiento terminara intoxicándose. ¿Ugarte tiene alguna herida en las manos? Como ya se ha comentado antes, si se contaminó con una astilla debería de quedar algún rastro, apenas tuvo tiempo de curarse.

    Por otro lado, tal vez tampoco Ugarte conocía el mecanismo, ¿quién se encargó de la recepción del ídolo? ¿Quién hizo el primer reconocimiento? Tal ver nuestro asesino está entre los responsables del ídolo. Ya tuvieron una falsificación, que les cuelen otra pondría en duda la reputación de muchos de los encargados e incluso del mismo museo, una leyenda negra alrededor del ídolo ¿no aumentaría su reputación? Muchos vendrían a la exposición solo por el morbo de ver una estatuilla “maldita”.

  34. Maldita sea… Lo siento, de verdad, este maldito dolor de cabeza no me está ayudando a hacer mi trabajo, y como consecuencia os estoy dando información inexacta con la que trabajar. Es culpa mía, perdonadme.

    A ver, esta es la cronología, acabo de contrastarla:

    -Hace dos meses y UNA SEMANA (fallo mío, lo siento), el ídolo llega al museo.
    -Hace ocho días (se ve que reondearon al darnos los datos, no todo va a ser culpa mía), se instala el ídolo en su pedestal de la sala de conservación para ser estudiado.
    -Se desconoce el momento exacto en que Mariano Ugarte se cuela a estudiarlo, pero fue al día siguiente de la instalación.
    -Hace cinco días muere Ugarte.
    -Hace dos días, se encuentra el cadáver de Cantó en el almacén. No hay una estimación exacta de la fecha de su muerte aún.

    De verdad que siento todo el trastorno que estoy causando… Acabo de tomarme un ibuprofeno y voy a echarme un rato, a ver si se me quita la tontería y podemos ponernos a trabajar en serio. Que estáis todos aquí investigando y yo entorpeciendo.

  35. Hetty Callahan

    Desde que llegó el ídolo hasta que se puso en el pedestal pasaron casi dos meses. ¿Dónde estuvo todo ese tiempo? ¿Quién tuvo acceso a ella? ¿Hay constancia de manipulación durante ese tiempo?

    Jefe cuídese y que se mejore lo antes posible. Hasta entonces seguiré dándole vueltas a todo esto ;).

  36. Parmacenda

    Jack, no te preocupes por las inexactitudes. Cuando a mi me quitaron las muelas del jucio, el primer día era incapaz siquiera de leer un libro por el dolor y las pastillas, y si además la información que nos da el cliente es aproximada, pues…
    De todas formas, sabe que nos alegramos de tenerle aquí al pie del cañon, a pesar de los dolores. A ver si cuando el Profesor vuelva de la escena le puede preparar uno de sus cafés especiales, de esos que sólo él sabe hacer. 🙂

    Hetty, yo he supuesto que durante esos dos meses el ídolo estuvo siendo investigado por especialistas en alguna sala del museo. Pero quizás estuvo en cuarentena (se ponen las antigüedades en cuarentena?), o lo estuvieron limpiando de tierra y restos para poder mostrarlo al público. Pero sería interesante saber si pasó algún tiempo en el almacén donde se encontró el cuerpo de Roberto.

    Y ahora teorizo sin pruebas:
    Con la cronología revisada que nos ha dado Jack, es posible que Ugarte y Cantó se vieran expuestos simultaneamente. Ugarte podría haberse encontrado con Cantó mientras investigaba el ídolo en secreto, y forcejearon cuando Cantó trató de destruir la reliquia. Eso podría haber roto el mecanismo y haber rociado a ambos con el veneno. Cantó huye desorientado y se esconde en el almacén, para acabar sucumbiendo al ataque de terror. Ugarte recoge y ordena todo para tratar de evitar que le descubran (fue rociado con menos cantidad de veneno), pero le da la fiebre y, al tener problemas respiratorios, acaba muriendo tras dos días. En sus delirios menciona el ídolo y el ataque, dando a entender a los que nada saben que la maldición del ídolo le atacó…

    Y repito que el párrafo anterior no tiene pruebas que lo sustenten actualmente. Lo que sí es cierto es que ahora tanto Ugarte como Cantó pudieron haber tenido acceso al ídolo en primer lugar, pues Cantó pudo haber muerto hace cinco o hace nueve días.

  37. maureen1978

    Vale, ahora está más claro lo del orden cronológico: pudieron exponerse a lo que fuera que soltara el ídolo a la vez. Por eso insistía yo tanto con lo de las fechas 🙂

  38. Maureen, bienvenida a la investigación. Parmacenda, a tu teoría le veo sólo un “pero”: si Ugarte hubiera forcejeado con Cantó para impedirle que destruyera la reliquia y ambos se hubieran expuesto a la maldición a la vez… ¿por qué Ugarte no se lo contó a nadie? No sé, si yo hubiese evitado que un lunático destruyera una antigua reliquia del museo, me gustaría que la gente lo supiera. Es decir, sería un héroe, ¿no? Sea como sea, lo cierto es que no sabemos quién se vio expuesto primero al ídolo. ¿Alguien tiene alguna idea?

  39. Hetty Callahan

    Gracias por sacarme de mis dudas Parmacenda, limpiaré las gafas y volveré a echar un ojo a ver si se me ha escapado algo más. 🙂

  40. Hetty Callahan

    Por cierto Celdelnord, ¿los restos de la maquinaria que encontraste pueden ser de un dispositivo para activar “un disparador”? Me explico, se me ha ocurrido que el mecanismo puede ser para “una cuenta atrás”, se le da cuerda (o equivalente) y cuando esta llegue a su fin sale el líquido o el gas por la boca del ídolo.

    Como artefacto para asesinar sería bastante útil, se pone en funcionamiento, el asesino sale de la habitación y cuando salga el veneno él no corre peligro de intoxicarse. (Espero que esto no lo halla dicho nadie y se me hubiese pasado).

  41. Creo que no lo había dicho nadie, pero si puedo plantear una cuestión… El único fallo que le vería a esa idea como arma homicida sería la de que, por la misma razón por la que tú estarías a salvo, no puedes garantizar que el objetivo a quien quieres asesinar vaya a estar en la habitación, ¿no?

  42. celdelnord

    UrielEugenio, com la simple inspección del vídeo se me hace muy complicado poder responder. Por supuesto seguiré intentando averiguar cuanto pueda de esas grabaciones. En cualquier caso, si se me permitiera hacer una inspección física…

    Respecto a como mata el veneno, mirando la base de datos puedo decirte que el cuerpo puede absorber la estricnina por vía oral, aérea o intravenosa.

    Por otro lado, a mi entender, esa sustancia se fue secando con el paso del tiempo, bastante más que un par de semanas.

    Hetty Callahan, buena observación. Repasaré mis notas.

  43. Hetty Callahan

    Podrías estarlo si intentaras acabar con una persona que sabes a ciencia cierta que estará con el ídolo en el momento que salte, por ejemplo si la víctima elegida fuera uno de los investigadores encargados de trabajar en el ídolo. Ellos tendrán un horario de trabajo que si el asesino pertenece a su entorno, conocerá.

  44. Parmacenda

    Jack, precisamente ese “pero” es la razón por la que no estoy mirando si las pruebas apoyan mi teoría. Lo único que se me ocurría es que Ugarte no dijese nada para que no se supiera que había entrado ilegalmente a examinar el ídolo, y que ese detalle se descubriese cuando ya estaba delirando y alucinando. Pero es añadir conjeturas sin base a una teoría ya de por si falta de pruebas, así que ahí lo dejé.

    Celdelnord, no sé si será posible saber si la mezcla sigue siendo mortífera. He supuesto que, si el análisis ha permitido identificar el veneno, que entonces sigue siendo peligroso, pero como varios de los compuestos ya no son reconocibles… sería posible que la pasta no pudiese matar a nadie debido al paso del tiempo?

    En cuanto a la idea de Hetty, debo reconocer que me hace bastante gracia. Me imagino dando cuerda al ídolo, como este se empieza a desplazar por la mesa mientras suena una musiquita, para pararse de repente y soltar una nube de gas tóxico. Obviamente no creo que nuestro ídolo alcance ese nivel, pero si la pieza de cobre era el muelle del mecanismo, podría explicar por qué dejó de funcionar.

    Y me acabo de dar cuenta de una cosa un poco extraña. Por qué hacer una rueda dentada de madera, si dispongo de cobre para hacer otras piezas del mismo mecanismo? Es obvio que una pieza de madera no aguantará tanto como una pieza de cobre, y que el agua haría hincharse la madera bloqueando el mecanismo. Así que yo sólo usaría piezas de madera si no dispongo de otros materiales, sobre todo si voy a usar una pasta como veneno que es húmeda.

    Así pues, qué es la pieza de cobre? Pertenece al mecanismo del ídolo, o es algo que se introdujo por la boca de la estatua? O se colocó aposta en el compartimento secreto, y es un objeto ajeno al ídolo?

  45. Hetty Callahan

    Vaya… creo que no podré volver a mirar el ídolo con seriedad… mi imaginación le ha sumado a la imagen de Parmacenda un tutú…

  46. Profesor Boniatus

    Gente… El analisis de los escenarios me esta llevando un poquito de tiempo… En cuanto lo tenga todo analizado os doy el informe… Voy a tomarme un cafe y sigo… El frio se me ha metido en los huesos y estoy como anquilosado… Tendre que sacar la gabardina de invierno.

  47. Lilly Christie

    Hum, estoy sospechando que la forma de activar el mecanismo era mediante los ojos del ídolo, como una especie de botón.

    Amanita muscarina… Jeje, que recuerdos… Si no estoy mal, es en el caso de la desaparición de los soldados de Norfolk de Mister Holmes, donde habían encontrado estos hongos que al comerse crudos o con leche daban alucinaciones deliciosas, pero al mezclarlas con algún tipo de licor fermentado causaba las peores pesadillas…

    No creo poder agregar nada más por ahora, hasta los próximos informes.

  48. Mr. Zalaya

    Buenos días/tardes, compañeros, perdonad que no me haya pasado esta mañana por la oficina… problemas médicos derivados de… la excesiva ingesta de alcohol y caramelos.
    La conversación con el alcalde fue… dura, que si pasándome con el secretario del adjunto del departamento de no se que, con la encargada de la agenda cultural… menos con el conserje, creo que hablé con todo el ayuntamiento… Al final, cuando conseguí hablar con el Alcalde, este me dijo que le pasase a Jack… casi mejor, empezaba a estar hartito de la Administración.
    Que dolor de cabeza se me puso.

    Paro ya parece que remite, así que voy a ponerme a hablar con gente, que tengo aquí una lista con seis nombres y me va a llevar tiempo.

  49. UrielEugenio

    Gracias Cedelnord por tu respuesta. La verdad que con el coctel que se usó a modo de veneno, es de esperar que “mate con sólo mirarlo”.

    Si la sustancia lleva ya bastante tiempo seca, no es posible que el veneno actuara por vía aerea u oral (salvo que lamiesen la pasta), y la vía intravenosa debería poder confirmarse o descartarse fácilmente, buscando una herida en el cuerpo.

    Jack, cuando tengas un momento por favor pidele a Irene que trate de confirmar cómo ingresó el veneno en los cuerpos, si es que se pueden encontrar trazas de ese veneno. Si se confirma, por ejemplo que el veneno ingresa por vía aerea, y dado el estado de la sustancia, habrá que descartar una muerte accidental, y buscar a una persona que, conociendo el secreto del ídolo, usara el mismo veneno para matar a sus víctimas.
    De hecho, si como pregunta Parmacenda, la mezcla ya no es mortífera, se vuelven a descartar las muertes accidentales. Aunque hay que recordar que ninguna de las víctimas goza de buena salud: Mariano tenía problemas respiratorios, de modo que un veneno que no mate a una persona sana podría provocarle un fallo respiratorio a él, y Roberto tenía problemas mentales, de modo que unas alucionaciones que no matarían a una persona sana podrían haberle llevado al suicidio, que es después de todo, la causa de su muerte.

  50. Vale, parece que tenemos más informes en camino… Primero lo primero: Boniatus, Zalaya, Zemo, bienvenidos a la investigación. Y ahora vamos a ponernos al día:

    Parmacenda, Hetty… ya os vale. En serio. Dicho esto, Parmacenda, le estoy dando vueltas a la idea de la rueda de madera. Desde luego parece un poco fuera de lugar. Si encuentro algo, te lo haré saber.

    Lilly, según tu teoría, ¿qué función cumplirían exactamente los ojos del ídolo? Has dicho “Como una especie de botón”, no sé si es literal, pero si lo es, supongo que implicas que alguien tendría que pulsarlos para activar el ídolo. Ahora mismo creo que no podríamos saber si eso es así o no, pero en todo caso… ¿si fueras tú, para qué tocarías los ojos del ídolo?

    Aunque… Vaya, ahora soy yo el que tiene una teoría al respecto. No tengo pruebas y de momento me la guardo, pero quizás no vayas desencaminada. Si es que yo tampoco lo voy, claro, y hoy no estoy seguro de ir por el camino correcto.

  51. Parmacenda

    Jack, si los ojos de la estatua son rubies, alguien podría tocarlos con la intención de robar las joyas. En cuyo caso hacer que sean el interruptor para activar el veneno puede ser un buen sistema para eliminar a los ladrones.

  52. lamadredezemo

    ¡Hola a todos! Ya me he registrado aquí.

    Yendo al caso: Hay que analizar las heces de Roberto Cantó. Y como alguien apuntó, si la sangre de las manos es suya o no. Además, hay que barajar la posibilidad de que muriera primero Roberto Cantó y después Ugarte.

  53. UrielEugenio

    Hola Madre de Zemo! Qué gusto! Y has dicho “Zemo”, Jack? No le he visto hoy en la oficina, pero hay algo de lío, a lo mejor es que lo pasé por alto…

  54. A mí se me ocurre otra idea. Puesto que el veneno en el interior del ídolo parece ser que ya no estaba en condiciones de matar a nadie, ¿y si ambas víctimas fueron “rociadas” con la misma sustancia tóxica, a la vez? Lo que al pobre Mariano le mató por sus problemas respiratorios, a Roberto le hizo volverse majara (más). Con lo cual volvemos al ambientador como posible “arma” homicida.

    Y otra cuestión. ¿Sabemos más cosas sobre el ídolo en sí? ¿Y si en su interior había más rubíes además de veneno? ¿Y si era algo más lo que Mariano estaba buscando? Y ya no sólo Mariano… que no se quiera involucrar a la policía a mí me sigue pareciendo muy extraño.

  55. Parmacenda

    Madre de Zemo, bienvenida! Cuanto gusto verla por las nuevas oficinas! Yo he supuesto que la sangre de las manos era del propio Roberto, ya que el diario encontrado indicaba que se arrancó los ojos él mismo. Pero es cierto que habría que confirmarlo.

    Una de Rizos (debo preguntar… se permite abreviar el nombre a Rizos, LaRizos?), por lo que recuerdo todavía no se ha confirmado que el pasta del interior del ídolo fuese inócua. Yo he propuesto esa teoría, es cierto, porque parecen haber pasado unos cuantos siglos desde que se hizo el veneno, pero todavía no se ha descartado por completo.

    No quisiera que mi teoría nos llevase a descartar el arma del crimen 😉

  56. Profesor Boniatus

    Yo tampoco he visto a Zemo hoy por aqui Jack… Pero a venido a visitarnos su madre!!

    Me vuelvo al museo…. Tengo algunas cosas que revisar alli para aclarar un poco el informe… Pero ese sitio me da escalofrios…

  57. Por supuesto podéis llamarme Rizos, o Rizosa, que es como me llaman en todas partes 🙂

    Bien, no descartaremos el veneno del interior del ídolo aún, pues.

  58. Hetty Callahan

    ¿Se sabe si el ídolo tiene alguna historia?

  59. ¿He dicho Zemo? Por el amor de Dios, dónde tengo hoy la cabeza…

    Vale, vayamos por partes: Madre de Zemo, bienvenida a bordo, siempre es un placer tenerte en nuestras filas. Tú ya sabes cómo funciona esto, pero si tienes cualquier duda (con las novedades que hemos incluido, por ejemplo), en Zona de Consulta tienes un acceso a mi despacho.

    Ahora a ver. La estricnina, en un pegote sólido y por lo que creo haber entendido, sólo podría ser tóxica si se ingiriera. Pero la pasta del interior del ídolo estaba compuesta por más cosas aparte de estricnina, quién sabe si alguna de ellas puede igualmente hacer daño así. En todo caso, pensad que Celdelnord ha tenido que trabajar sobre un vídeo y un raspado de la pasta… quizás había algo en el ídolo que se nos haya escapado. Cuando Irene me diga algo, quizás sepamos quién murió primero y qué se encontró en cada cuerpo (y en las heces, ya que estamos).

    Profes… vaya, creo que se me acaba de escapar. Bueno, por si le llega al móvil: si vuelves al museo y no lo has mirado ya, échale un vistazo al ambientador, a ver qué encuentras.

    Lo de que no se quiera involucrar a la policía… Estando el alcalde de por medio, ya estamos hablando de cuestiones políticas. Nos pasamos la vida atrapando asesinos, secuestradores, algún ladrón, pero los políticos todavía me ponen la carne de gallina. Sea como sea, ¿cómo podríamos averiguar si dentro del ídolo había algo más que lo que hemos encontrado?

    Hetty, bienvenida a la investigación. Supongo que Nicolás ya estará trabajando en su informe, a ver si él puede responder a tu pregunta.

  60. Hetty Callahan

    Celdelnord es una profesional perfectamente capacitada ¿no es posible que haga un examen in situ del ídolo? Ya que no quieren implicar a la policía sería estupendo que nos dieran todas las facilidades posibles, aunque un técnico tuviera que estar presente durante el examen de la figura. Eso haría posible poder ver bien los ojos (que me están empezando a dar grima a mí también), el conducto, la dichosa pasta venenosa y el mecanismo. La verdad que ha hecho un gran trabajo solo con un vídeo, si pudiera tener el objeto de verdad delante sacaríamos algo más en claro. Y vuelvo a hacer hincapié en el examen de los ojos, además de comprobar la talla, lo que nos ayudaría con la datación, sabríamos si esconden algún secreto. En el caso que no quieran que ella lo toque (al menos la sustancia venenosa sí deberían dejarla) que lo haga alguno de los especialistas guiado por ella. En el fondo, todo es por el bien del señor alcande, que ponga algo de su parte.

  61. Jessica Fletcher

    Hola a todos. Est está muy enredado. Yo también pienso que quizá la mezcla tóxica podría haberse encontrado en el ambientador. Esperaré a que se investigue.
    Por cierto, ¿Se me ha pasado o no se ha dicho si la herida de la cabeza de Cantó está en la frente o en la parte de atrás de la cabeza? Quizá ese dato nos aportara una idea de si su muerte fue autoinfligida o , por el contrario, fue asesinado.

  62. Jessica Fletcher bienvenida a bordo. Por desgracia no voy a poder dar respuesta a ninguna de tus dos preguntas… el Profesor ya va a mirar el ambientador, habrá que esperar a su informe, e Irene aún no me ha contestado, así que no puedo contaros gran cosa sobre el cuerpo de Cantó. De todas formas os avisaré cuando sepa algo,

  63. lamadredezemo

    Hola de nuevo. Me planteo lo siguiente:

    “La pieza rota del mecanismo, se calcula que pasó hace una semana”, lo cual me hace pensar que fue Roberto Cantó el que la manipuló primero y Ugarte murió antes porque se acentuaron los síntomas de su enfermedad respiratoria.

    Luego sigo.

  64. celdelnord

    Parmacenda, a tu pregunta sobre si la mezcla puede seguir siendo mortífera te puedo decir que algunas de las sustancias se han deteriorado, pero las otras sólo se han compactado y calentado hasta convertirse en una pasta. En teoría, si se las volviera a licuar, podrían funcionar pero en el estado en que se encuentra ahora no funcionaría como inhalante. Puesto que todos los venenos eran de origen natural, ¿podría quedar alguna espora o incluso algo de moho de la propia humedad? Es posible, pero no tenemos la certeza.

    Hetty Callahan, buena idea. Intentaré que nos dejen echarle otro vistazo al ídolo. De hecho, muero de ganas por hacerlo… y a la vez de pavor. Tal vez sería buena idea que fuera Jack el que solicitara el permiso para que nos den acceso aunque con el despiste que lleva hoy no sé yo…

  65. Ehm… Celdelnord… Que estoy aquí…

  66. Damas, caballeros, disculpad la demora. Tengo que terminar unos últimos apuntes y esperar a que me lleguen unas copias que he mandado a haceros (espero que el mensajero no se demore más tiempo). En cuanto todo quede listo, os doy mi informe.

    Muchas de las preguntas que habéis hecho quedarán resueltas y muchas de las que no habéis hecho se resolverán. ¿Era algo así, no? Mi madre… que nervios que he pasado. Iré a tomar un poco de té de vainilla.

  67. celdelnord

    Esto… ¿lo siento? No era mi intención ofenderte, jefe. Solo que te he visto algo despistado hoy, con lo de las fechas y esas cosas. Seguramente la medicación… Mil discuplas.

  68. Lilly Christie

    A ver, con respecto a los ojos. Cuando dije “como un boton”, fue que lo imaginaba como si al presionarlos liberaria el gas… Claro que ahora que lo pienso no tiene mucho sentido, y sin embargo… ¿Y si fuera una especie de perilla? Me explico, el gas se encuentra encerrado hermeticamente dentro del idolo, y al girar los rubies se moveria el pestillo que evitaba que saliera por el orificio. ¿Los rubies tienen algun tipo de corte especial? Quiero decir, ¿son exactamente redondos? ¿Ovalados? ¿Con forma de estrellita de Sailor Moon?

    Y algo que quiero saber del diario. ¿Habra escrito Roberto sus experiencias eroricas en el? Mas especificamente, ¿tenemos el porno? 😛

    ¡Saludos!

    (De antemano me disculpo por la falta de signos de acentuacion, me han dado una maquina con el teclado configurado en americano y no se cambiarla n.nU)

  69. … no, Celdelnord, no te disculpes. A ningún jefe le gusta que le cuestionen, pero entre las fechas, los dolores de cabeza y que hasta he saludado a un detective que no está aquí, está claro que hoy no soy un buen detective….

    … Voy a redactar una petición para que el alcalde y el director del museo nos dejen volver a examinar el ídolo. Los Jefes de Departamento podéis echarle un vistazo antes de entregarla, por si veis que he metido la pata en algo, y corregirla si es necesario, me fío de vosotros. Si cambiáis algo, traédmela y la firmaré sin problema.

    Tiene que ser la medicación, sí. He elegido un mal día para aceptar un caso. Os pido disculpas a todos. Si viene Irene, estaré en mi despacho. Y si no, que me busque en casa.

  70. Profesor Boniatus

    Seguro que esta bien redactada Jack… No te preocupes…

    En ese museo hace mucho frio, seguro que lo de las muelas te ha dejado las defensas bajas y has pillado algo…

  71. Y nada… sigo esperando al mensajero. Esto a Sherlock Holmes no le pasaba. Christie, creo que la configuración del teclado se cambia con ctrl+shift o alt+shift (dependiendo del ordenador). No pasa nada, Jack. Malos días los tenemos todos. Me quedo un rato de guardia por si las moscas. ¿Profesor, me hace un poco de compañía?

  72. El ídolo perdido de Niggurash. Manda cojones, musité con voz queda cuando entré a mi despacho cargado de libros y de revistas. Los aterradores rostros de los criminales más reconocidos de los últimos dos siglos me contemplaban desde los cuadros colgados en las paredes. Era el primer caso en el que intervenía como jefe de departamento y se notaba. Mucho. Porque en esta ocasión no debíamos remontarnos a un par de décadas atrás o a una serie de crímenes recientes. No. ahora investigábamos la maldición de una bruja de hacía dos siglos y medio atrás. Manda cojones. El vampiro de Sussex y la madre que lo trajo al mundo.

    Traté de recapitular, de ver en retrospectiva los libros, artículos y revistas que había leído, intentando encontrar alguna resonancia del nombre. No me sonaba de nada. Así que, naturalmente, decidí empezar por investigar la historia de aquella maldición. El Ídolo Perdido de Niggurash, la más reciente adquisición del museo Sonya Smith. Comencé por el propio Niggurash: un dios pagano de la cosecha, de tradición sumeria y arcadia. Y he aquí alguno de esos resultados:

    De la Historia de Niggurash.

    Las reminiscencias del culto de Niggurash nos llevan a su etimología, que no es más que una transformación poco afortunada de orígenes semíticos: sumerios y acadios, con deidades parecidas. Poca documentación se ha recuperado, salvo tres o cuatro murales en las ruinas X, XII y XIV de Petra y otras construcciones distintas de periodos parecidos. Sí se han encontrado igualmente algunas menciones en historias chamánicas Cumerias, en la zona entre Azerbaiyan y el Cáucaso. Era una cultura nómada de posible origen indo-europeo o uralo-altáico. Ya aparecen en registros acadios y son mencionados por Herodoto y Homero en calidad de nómadas y mercenarios.
    En los escritos de las Tablas de Sargón se menciona a los mercenarios y algunas de sus ciudades que podemos situar en el Cáucaso […] Al pie de las montañas Altai y con ecos a las Culturas de las Catacumbas características, paradójicamente de la zona de Ucrania. […] Así, estos registros se remontan a dataciones anteriores al 2000 a.C.

    Mulligan & Kramer, O.U. Press. 2002. pp 565-570.

    Niggurash está incluído en el registro de panteones que David Spengler Arnston, profesor emérito de la universidad de Glasgow y catedrático de Sheffield elaboró en 1.962 entre las culturas mesopotámicas pre-persicas. Las raíces pueden remontarse a las culturas anteriores a las protoarmenias.

    La deidad era representada como un ser pseudoantropomórfico, sedente y acuclillado (¿Yacimiento de Stuttdlege? ¿Cultura de Stuttgart Anterior? ¿Mesoural?) con características semejantes a los cultos chamánicos de los pastores del Altai. Tiene elementos animales tales como cuernos y hocico, aunque no pueda relacionarse directamente con una identificación positivamente caprina, sí hay elementos parecidos, como pezuñas hendidas y alargamiento del cráneo. […] Entre sus cultistas se identifican a los chamanes esteparios de la antigua Cimeria. Sus ámbitos de poder eran la protección frente a los enemigos, la abundancia y prosperidad, protección del ganado y maldición a los enemigos. Era esencialmente […] protectora y muy celosa de sus cultistas.

    Spengler Arnston, 1960, Listado taxonómico de panteones y deidades prototípico arcaicas y su relación con las culturas pre-sedentarias. en Grandston Heller, Harvard. 2003, pp. 262-289.

    El llamado Culto de Niggur o Culto de Niggurash procede de la noche de los tiempos, mas encontradas ciertas semillas entre los incultos y cretinos, villanos, sobre todo de las antiguas poblaciones eslavas, se ha observado como prolifera allí donde la Cruz es más débil y difusa, en las grandes estepas y poblados con numerosos emigrados de las zonas más oscuras.
    Pude ver, en uno de mis viajes, una hornacina, en la casa del jefe de una de las aldeas cercanas al Dniéper, una estatuilla sedente, con las piernas abrazadas y expresión caprina. La piedra era una suerte de basalto azul oscuro y lo que más llamaba la atención era la mirada, esa ceñuda mirada compuesta por dos rubíes rojos como el infierno. Dos piedras como huevos de codorniz pulidos. Me acerqué a observar su extraña pureza, mas el jefe me disuadió amablemente, sólo con un cuchillo, diciéndome que Niggurash tomaba brutal y dolorosa venganza contra quien osaba profanarlo. […] Hube de dejar el lugar pronto, pues una horda de tártaros eslavos se dirigía hacia la zona, y yo continué mi camino hacia el norte, buscando el antiguo reino de Novgorod y Carelia.

    Obra desconocida de Augustus Magnus. Praga. 1546.

    Sin duda, algunos de los más extraños relatos se sucedían en las zonas más agrestes, de duras quebradas y oscuros bosques en los que más que las fieras, ahondaban los miedos más profundos y las supersticiones que mencionaban entre susurros a la luz del fuego, hombres y ancianas, para soslayar la oscuridad reinante, siempre cerca del fuego, sintiendo el hálito helado de la ignorancia y de los nombres desconocidos de cosas indefinidas que solo bailan, como duendes, en los bordes de la visión.
    Así, mi hermano Jacob y yo conocimos historias, con solo alejarnos un poco de las ciudades, buscando en esos pueblos cuyos linderos dan a los bosques antiguos y agudos, algunos blasfemos cultos que reniegan de la Fe. Fuente, pues de muchas historias. Una de ellas se refería a tres damas blancas que llegaron hasta el poblado, un lugar de chozas de piedra y brezo en las que se guarnecían atrasados aldeanos. En esta historia las tres mujeres llegan en un novilunio. Portan blancas y extrañas capas, y demandan ver a la más anciana de la aldea. Esta mujer, vieja y fea, les habla en su antiguo dialecto. Ellas, que parecen de buena familia (princesas, escuchamos también como argumento) hablan y muestran: una de ellas un tobillo con una marca distintiva. La otra una muñeca. La tercera una marca en medio de la espalda. La anciana arpía entonces, vuelve a su desvencijada choza y saca un paquete envuelto en sucias telas. Del paquete surge el brillo malévolo, rojizo, de un dios antiguo. Algunos dicen que era un huevo negro que la vieja empolló toda su vida. Otra que era la promesa que tenía que cumplir por su longevidad. Mas las tres mujeres tomaron el paquete, lo guardaron en su montura y lo llevaron lejos, al sur, dicen.
    Tres años después todo el pueblo había muerto por una plaga, y los supervivientes cayeron ante Spengler y Kramer en la purga de 1633. En un poste que limita el lindero del bosque aún pueden verse una hornacina tallada y un nombre grabado con letras irregulares, como a tres metros de altura: Niggurash.
    Aun no sé cómo vamos a usar la historia, o si lo haremos definitivamente.

    Diario Personal “IV” de Wilhelm Grimm. 1813.

    Ya teníamos un marco. ¿Qué podíamos sacar en limpio de aquellos datos? Hablábamos de una cultura que se remontaba a los albores de la Humanidad, de un pueblo nómada y de un culto a un dios celoso y protector de sus cultistas. Me llamó la atención el hecho de la mención a la proliferación de este culto en regiones donde no abundaba el cristianismo. La descripción ofrecida en la obra de Augustus Magnus era bastante fiel (con algunos floridos detalles) a lo que nosotros habíamos visto en el museo. Eso no se podía usar para certificar la autenticidad de una pieza, y bien lo sabía, pero ¿sería suficiente como para llevar a cabo una falsificación? Seguí investigando.

    Como podíamos comprobar, todo lo que había encontrado lo situaba fuera de nuestra jurisdicción. Había muy poca información relativa a la adoración a Niggurash en España, y poco verificable a decir verdad. Algunas referencias, las que parecían más sólidas, hablaban de una antigua comunidad que, en pleno siglo XVIII, se regía por antiguas costumbres alejadas del cristianismo que dominaba el país, o incluso del islamismo que se adueñó de España durante la Conquista. Hablábamos de tradiciones célticas. Hablábamos de matriarcado. Hablábamos de culto a la naturaleza. Pero si debíamos fiarnos de lo que decían los libros de historia (que, como todos sabemos, los escriben los vencedores)… hablábamos de brujas. Y a esa hora de la noche, no podía estar tan seguro de que no fuera del todo cierto. ¿Podía ocultarse en aquel culto a la naturaleza una forma arcana que deshiciera las fronteras entre lo conocido y lo desconocido, abriendo por completo la brecha entre lo natural y lo sobrenatural, entre los mundos que estaban de común separados, desatando las más enfervorecidas pesadillas y aniquilando para siempre la razón? Me sentía como Sherlock buceando en las brumas del pasado de los Baskerville.

    El conservador del museo nos había dicho que este ídolo era la segunda imagen de Niggurash que llegaba al museo. Lo recordé porque había encontrado un par de artículos en la revista “Planet History” que hablaba del hallazgo del primero, y que contrastaba la información que había encontrado sobre esta pequeña sociedad matriarcal. Ahí se hablaba también del Auto de Fe Inquisitorial que hacía del ídolo de Niggurash una pieza única. Eso hacía más divertido el hecho de que se hubieran encontrado dos.
    De cualquier manera, la historia parecía documentada, aunque la documentación en cuestión era difícil de encontrar. Hacía falta tener acceso a los diarios del inquisidor que llevó a cabo aquel Auto de Fe. Por suerte, el arqueólogo que logró dar con el primer ídolo había podido hacerse con una copia en facsímil de dichos diarios. Dediqué horas a su estudio en profundidad. Y sinceramente, no quiero volver a tener esa experiencia.

    En el diario constan las informaciones del llamado Pater Tremolante, un antepasado de Roberto Cantó (la primera víctima, según cronología forense); menciona el Auto de Fe sobre las brujas de una pequeña aldea turolense y los funestos resultados. La historia que encontré en ese diario podría quitarle el sueño durante días a los mismísimos señores Poe y Lovecraft. Nunca es agradable leer cómo se llevaban a cabo los Autos de Fe Inquisitoriales. Los tres inquisidores que ajusticiaron a las brujas de la zona sufrieron muertes similares tras entrar en contacto con el Ídolo Perdido de Niggurash, aunque no tardaron lo mismo en morir. Curiosamente la sintomatología de la afección (¿o maldición?) están cuidadosamente reflejadas: dolores musculares, terror, sobresaltos, escalofríos, pérdida de control de los esfínteres, fuertes convulsiones, insuficiencias cardíacas y muerte. Los inquisidores perdieron el control de sus cuerpos y de sus mentes antes de morir. Pero uno de ellos se protegió el rostro, y ese inquisidor tardó algunos días más en sucumbir a los horrores que habían vivido sus compañeros.
    Esto me recordó algo que había leído sobre Bizancio… Celdelnord me había pedido que buscara ese tipo de información y entonces la ponderé a la luz de lo poco que sabíamos. Habíamos encontrado un mecanismo oculto y unas cuantas letras griegas. Podía tener relevancia, así que lo busqué de nuevo:

    La historia de los automatismos y mecanismos ocultos se puede remontar a la Antigüedad, pero si en algún momento podemos decir que vivieron un auge, éste fue durante el Imperio de Oriente de Bizancio.
    Grandes nombres suenan de aquella época, como Filón de Bizancio (280 d.C.-220 d.C. que escribió, entre otras cosas la extensa obra, Mechanike sintaxis (Tratado de Mecánica), que está formado por las secciones siguientes:

    Isagoge – una introducción a las matemáticas.

    Mochlica – sobre mecánica general.

    Limenopoeica – sobre la construcción de puertos.

    Belopoeica – sobre artillería.

    Pneumatica – sobre dispositivos que funcionan por presión del aire o del agua.

    Automatiopoeica – sobre juguetes mecánicos y diversiones.

    Poliorcetica.

    Peri Epistolon – incluye cartas desconocidas.

    De sobra son conocidos los increíbles ingenios mecánicos como los autómatas parciales o los toros de bronce.
    Existen numerosos mecanismos que no pudieron volver a ser reproducidos hasta vien adentrado el siglo XIX y otros que se perdieron definitivamente.
    Hasta tal punto que un mecanismo como la Anticitera fue diseñado mediante mecanismos diferenciales aunque éstos técnicamente están acreditados como descubiertos en fecha muy posterior al auge de Bizancio, esto es, en el siglo XIV.

    Llegado a este punto, anoté un “Manda cojones” y un “Echarle una leída más detenida a la Isagoge”. Luego proseguí, buscando las páginas que hablaban sobre los mecanismos automáticos:

    ————

    Curiosamente una referencia que encontramos a la preparación de artilugios de seguridad es la que menciona Donald Davis en su obra Bizancio y los juguetes, donde cita:

    En los periodos intermedios entre los auges y caídas de la cultura debido a los flujos inevitables del progreso humano en alternancia con los períodos más oscurantistas en los que se hace de la religión y sus preceptos bandera y rasero conductual, encontramos extractos de obras poco conservadas o halladas en monasterios lejanos de Rusia, Ucrania, Armenia, Turquía y Siria, (en su mayoría cristianos) donde constan artificios y avances bajo nombres apenas conocidos como Crisipo, Ataulón, Gymnópedes o Taurisio, donde los diagramas, descripciones y crónicas, estudios matemáticos, mecánicos y lógicos que daban paso a explicaciones de juegues y complicados mecanismos lúdicos y prácticos.
    Por ejemplo el mismo Ataulón de Rodas explica en su tratado Mechanikés Autamoatói que la utilidad de un objeto fabricado por un sabio que en él se deja sus conocimientos es proporcional al uso que se le pueda dar. Por ejemplo, en la inclusión de mecanismos de seguridad en reliquias sagradas para disuadir o acabar con la pestilencia que suponen los ladrones de tumbas y los sacrílegos rondatemplos. Objetos que además de una utilidad sacramental o decorativa puedan escupir ácido, drogas, fuego o aceite hirviendo y del cual sólo tenga conocimiento un número determinado y muy concreto de personas a fin de que su utilidad sea por cierto secreta y así útil y práctica, honrando los conocimientos del sabio y el nombre del pagador de tal servicio.

    Muchos de estos adelantos e inventos se incorporaron en colecciones privadas como la de Fidias de Cólquide, ávido coleccionista de objetos religiosos, o Theón de Aral, un rico estudioso que reunió a un gran grupo de artesanos con la intención de construir uno de los primeros palacios con lo que ahora llamaríamos domótica.
    El caso de Fidias de Cólquide es notorio, pues, también menciona Davis, que recabó y atesoró grandes objetos que luego fueron robados y desperdigados a su muerte (con la defunción de muchos de los salteadores) dispersándose esos objetos por el mundo. Grande era su colección y aberrantes en ocasiones los sistemas de seguridad que implementaba en imágenes ya existentes. Estelas cubiertas de ácido, sarcófagos con agujas móviles envenenadas, estatuas que liberaban vapor hirviente almacenado en su interior o ídolos de otras culturas vaciados y cargados con mecanismos de extraña factura (dicen que de la escuela Alejandrina) en los que se alojaban dardos, fuego griego o extrañas combinaciones sufurosas o venenosas.

    Todo lo que teníamos, si se combinaba, apuntaba a que el ídolo había contenido un veneno con base aérea. Celdelnord me había pasado una lista con las sustancias que había contenido el ídolo. Contrasté con un par de bases de datos: efectivamente, todo entraba dentro del recetario habitual de las brujas.

    Ahora sabíamos por qué los inquisidores habían muerto. Habíamos resuelto una serie de crímenes con doscientos cincuenta años de antigüedad, que no está mal. Pero ¿qué hay las dos víctimas de este siglo?

    El recuerdo de la historia de los inquisidores no me dejaba concentrarme. Me iba a perseguir durante días, maldita sea. Había llegado la hora de trabajar con algo de historia más reciente: los miembros del grupo de estudio formado para examinar el Ídolo Perdido de Niggurash. Porque ¿qué es una investigación sin sus sospechosos?

    Con todo, decidí empezar por alguien que estaba fuera del grupo: el Doctor Ernesto Arciniega, el arqueólogo que encontró el primer ídolo de Niggurash. A sus cincuenta y cuatro años, este doctor en arqueología y profesor titular universitario había pasado gran parte de su carrera estudiando culturas antiguas, con especial interés en la mesopotámica, la sumeria y la babilonia. Una buena cantidad de piezas exhibidas en varios museos (el Sonya Smith entre ellos) habían sido proporcionadas por el doctor Arciniega. Un arqueólogo de renombre internacional. Cuando encontró el primer ídolo de Niggurash, llevaba diez años siguiéndole la pista. Y tal parece que esta búsqueda no dio sus frutos, porque Arciniega acabó por falsificar un ídolo y presentarlo como su mayor descubrimiento. Una jugada que parecía carecer de sentido, ya que pese a todo el tiempo que llevaba estudiando a Niggurash, nunca había hecho públicas sus investigaciones; ¿por qué, entonces, esa prisa por falsear los resultados?

    Arciniega no formaba parte del grupo de estudio, por motivos obvios. Pero había solicitado estar allí. Había querido examinar este segundo ídolo. Algunas personas piensan que es un intento desesperado de validar su propio descubrimiento y poner éste en tela de juicio sembrando una duda razonable sobre su autenticidad; otros, que está tan obsesionado con el ídolo de Niggurash que, con tal de estudiar el auténtico, sería capaz de dar públicamente por falso el suyo. Sea como fuere, el museo no está muy contento con Arciniega tras saber que han estado exponiendo una falsificación, por lo que no se muestran muy dispuestos a concederle acceso al nuevo ídolo.

    Siguiendo una progresión lógica, el siguiente sujeto de estudio fue Enrique Alfero, estudiante de arqueología de veintidós años y descubridor del Ídolo Perdido de Niggurash. Como estudiante no destacaba especialmente, en ninguno de los dos sentidos: aprobaba, pero rara vez por todo lo alto. Ninguna asignatura se le daba particularmente bien, aunque en la investigación que llevó a este descubrimiento se volcó más que en ningún otro trabajo.

    El cómo había podido un simple estudiante dar con la ubicación exacta de ese ídolo era algo que se le escapaba a mucha gente… (nosotros incluídos)… hasta que descubrí una conexión: volví atrás; una de las brujas ajusticiadas también se apellidaba Alfero. Y Enrique procedía de esa misma región. ¿Era posible? Los diarios del inquisidor sobre el Auto de Fe decían que la bruja había sentenciado que Niggurash asesinaría a todo aquél que tocase su efigie. Y ahora, uno de sus descendientes encontraba el ídolo y empezaba a morir gente. ¿Podría existir alguna conexión?

    Raúl Duque, 26 años, se está doctorando en Historia Antigua de la Península Ibérica. Figura muy activa en los movimientos estudiantiles, aunque siempre empeñado en reconducir dichos movimientos hacia una finalidad diferente: Duque era un ecologista radical, vegano convencido tirando a hippy de la vieja escuela, que trataba de aprovechar cualquier ocasión para deslizar su mensaje, a saber: que hace siglos vivíamos mejor sin tantas mierdas artificiales, que nos hemos sumido en una tecnocracia asfixiante impuesta por los ricos y poderosos, y que debemos oponernos al sistema para empezar a recuperar el planeta que nuestros ancestros hoy ya no reconocerían.

    Tenga más o menos razón, lo cierto es que se trata de un estudiante brillante. Cuando no está convenciendo a las masas de que la arenga que tienen que escuchar es la suya, se dedica a sacar las mejores notas de su promoción. Los únicos exámenes que no ha aprobado a la primera convocatoria son aquellos a los que no se ha presentado (que son unos cuantos). Sus profesores mantienen que, si se concentrase únicamente en los estudios y tuviera algo más de disciplina, podría llegar a convertirse en el doctor en Historia Antigua más joven de España.

    Puse los ojos en blanco y pensé para mis adentros: “Ecologistas amarillistas donde los haya”.

    Bernardo Rodríguez, 25 años, estudiante de Folklore. Sus profesores le definen como un joven ambicioso pero impaciente. Su postura sobre el ídolo perdido de Niggurash es que le da igual si es falso o auténtico, pero que cuando la balanza se incline hacia una de las dos opciones quiere ser él quien lo descubra. La razón, desgraciadamente, es bien sencilla: el museo ofrece una beca bastante sustanciosa, y Rodríguez quiere ese dinero.

    Parece ser que esta no es la primera vez que el dinero se interpone entre Bernardo Rodríguez y un futuro prometedor. Dejó los estudios durante un año porque no podía permitirse costearse la matrícula. Al año siguiente regresó, pero al otro tuvo que volver a dejarlo. Esta vez tenía dinero, sí… y esa fue la razón. Surgió el rumor de que Rodríguez había obtenido ese dinero de forma ilegal, traficando con drogas durante su año sabático. La presión de las sospechas fue superior a él, y tuvo que volver a apartarse de los estudios. Ahora que ha vuelto, después de abandonar dos veces, sabe que tiene que demostrar su valía más que nunca. Quizás por eso está tan desesperado por obtener la beca… puede que no sea tanto el dinero como el reconocimiento de su dedicación por su carrera.

    José María Pastor, veintisiete años y… oh, vaya. Seminarista. Estudioso de la Historia de la Santa Inquisición, por eso estaba en este grupo de estudio. Un joven prometedor en el Seminario, de fuerte vocación religiosa y firmes valores morales, que más de una vez ha declarado que ignorar nuestra historia nos condena a repetir los mismos errores. Su maestro en el Seminario, el padre (por el amor de Dios, tiene que ser una broma) Benito Piña, opina que sólo necesita terminar de poner sus ideas en orden para convertirse en la mayor promesa que la Iglesia Católica tiene que ofrecer.

    Su interés en este ídolo parece algo más que anecdótico. Considera que, de demostrarse que el ídolo es auténtico, debe ser destruido de inmediato. Por algo era temido en la Edad Media. Con todo, y pese a que el museo sospecha que sólo ha dicho esto para que le permitan entrar en el grupo de estudio, también dice que, si el ídolo es falso, debe ser exhibido como ejemplo ilustrativo de los peligros del paganismo. Se le ha preguntado por qué no participó en el grupo de estudio del primer ídolo, pero no ha querido contestar… ¿habrá algo aquí?

    Volví a poner los ojos en blanco. Estudiar historia no servía para evitar los errores del pasado. La historia sirve para aprender que los hombres cometerán siempre los mismos errores. Que es parte de nuestra naturaleza. a comprender que lo que ocurrió una vez, ocurrirá de nuevo. Y cuando ocurra, estar preparados para saber que ha ocurrido. Y ¿destruirlo? De verdad, había que ser. El catecismo decía que debíamos practicar exorcismos sobre todo objeto o lugar que tuviera una influencia demoníaca. Si este era el material con el que contaba la Iglesia Católica…

    Por último, y coordinando el grupo de investigación, teníamos a Ceferino Robledo, cuarenta y cinco años, profesor de Arqueología y aspirante a nuevo conservador del museo. Conoce todas las piezas expuestas al dedillo, es capaz de dar una lección magistral sobre cualquiera de ellas sin prepararla de antemano. Y siempre ha mostrado un gran entusiasmo por cada pieza nueva que llega al museo. Por esta razón, Severiano Pedraza (el actual conservador, nuestro cliente) veía en él a un digno sucesor.

    Sin embargo, parece que no todo el personal del museo opina igual. La gente habla, y hay rumores de prácticas deshonestas por parte de Robledo. Algunos creen que todas estas demostraciones de erudición no son más que juegos de salón, que hace trampas, que le chivan las respuestas… El tipo de acusaciones que uno espera entre colegiales, pero no en gente de cuarenta y cinco años que trabaja en un museo. Pero ¿habrá algo de verdad en ellas?

    ¿Y las víctimas? ¿Qué sabíamos sobre ellas?

    Roberto Cantó de Entrambosmares era un hombre que, según los que lo conocían, alternaba la manía religiosa con los actos de un inquisidor en la actualidad y periodos de lucidez total en los que se alejaba de todo: de sus diarios, de la religión… hasta que algo le hacía volver. Tenía un historial de violencia importante, allanamientos, hurtos, robos y amenazas. Pasó por la cárcel brevemente y fue diagnosticado como paciente mental. Lo soltaron en varias ocasiones, con periodos de hasta tres años fuera del radar, en los que se sospecha, a tenor de sus diarios, que estuvo cometiendo actos violentos de nuevo bajo fuertes delirios y posibles abusos de drogas.

    Los diarios de Cantó son piezas extrañas mezcla de alucinaciones, manía religiosa y esoterismo en los que habla de acabar con criaturas sobrenaturales y proteger a la humanidad de los secretos perdidos en las religiones más arcanas. Se ve a sí mismo y se comporta como un cruzado. Parte de la sintomatología que se pudo apreciar en su cadáver coincide con la reflejada en el diario del inquisidor Entrambosmares.

    En cuanto a Mariano Ugarte… Estudiante de Civilizaciones y Cultura Proto-céltica, veintisiete años, en pleno doctorado. Fue uno de los primeros en apuntarse al grupo de estudio, y de los más impacientes. Según sus profesores, el ídolo perdido de Niggurash le había parecido un proyecto perfecto para estudiar para el doctorado, y le preocupaba que se descubriera todo lo que pudiera descubrirse antes de que él tuviera tiempo de intervenir.

    Sus compañeros le definían como impaciente hasta el extremo. De vez en cuando daba muestras de una total falta de escrúpulos profesionales. Si tenía que pisar a alguien para conseguir su objetivo, lo haría. Si tenía que robar, lo haría. Nadie había llegado nunca a necesitar imaginarse qué haría si tenía que matar, porque suponían que incluso él tenía sus límites.

    Ya lo tenía todo bien documentado. En el último momento, me llegaron los documentos que estaba esperando: las copias del diario de Cantó y un par de artículos de prensa sobre el hallazgo del primer ídolo por parte del doctor Arciniega.
    Tomé estos últimos y los puse en una carpeta. Esa misma carpeta está en la Sala de Archivos (que dentro de poco, y si seguimos así, deberá renombrarse como “Archivo X”), para que todo investigador de buena voluntad pueda estudiarlos a piacere.

    Después de dejar el informe en la mesa de trabajo volví a mi despacho. La noche estaba avanzada y unas oscuras nubes ocultaban las pocas estrellas. Quizás volviera a llover. El viento aullaba alrededor del cuartel general. Parecían verdaderos aullidos de lobos.

    Me tomé la cabeza con las manos. El dolor era persistente. Cuando apreté mis ojos con las palmas, vinieron a mí esas horribles descripciones de los autos de fe. Venidas de un recóndito sitio de mi alma, contemplé dos garras bestiales, de un humano bestial, que se acercaban a mis ojos para… y de repente, más remoto aún, se me figuró con recuerdos lejanos la imagen de los ojos rojos de rubí. Solté un grito que hizo que algunos investigadores tocaran a mi puerta.

    Debía descansar un poco. Las pesadillas no iban a faltar durante aquellas noches.

  73. Y bueno, gente, eso ha sido todo. Sed piadosos, ha sido mi primera vez (y sí, no ignoro lo mal que suena eso, pero qué le vamos a hacer).

    Por el momento todo nos indica que no hay maldición. Pero aún no estoy dispuesto a decirlo abiertamente. ¿Cómo sabemos lo que hay más allá de nuestra limitada y pobre ciencia? ¿Cómo sabemos que no hay nada que merezca ser sabido?

    Me quedaré un rato más de guardia, por cualquier cosa.

  74. UrielEugenio

    Gracias por el informe Nicolás. Me temo que es mucho más extenso de lo que mi pobre mente puede analizar a estas horas. De hecho Dejo rl Diario y las revistas para mañana. Estos casos son cada vez más complejos! Me gusta mucho ver cómo evolucionan… Hasta mañana!

  75. Buen trabajo, Nicolás. Buen trabajo. Y Celdelnord, buen trabajo también. Sois buenos detectives, y sabía que también seríais buenos jefes de departamento… La Sala de Archivos ya está actualizada, con la documentación complementaria que ha proporcionado Nicolás y todo. Esto resuelve la pregunta de Hetty: sí, Niggurash tiene historia, y bueno que si la tiene. Ahora mismo, y mal que nos pese, tenemos más información contrastada sobre Niggurash que sobre A.K….

    … Uriel, es cierto, este caso es más complejo que los anteriores. Pero supongo que la reputación tenía que notarse en algo. Ahora sólo falta que esta vez no nos baje por mi culpa.

    La petición ya está redactada. Mañana la presentaremos a primera hora, y en cuanto nos dejen le sacamos a Niggurash las tripas si hace falta. El primer día podemos haber ido más lentos porque yo no he sido el detective que tenía que ser, pero de mañana no pasa que nos pongamos las pilas.

    Ahora me retiro a descansar. Si Irene viene antes de que yo vuelva, decidle que me busque en casa, por favor. Creo que empieza a ser urgente.

  76. Lilly Christie

    ……

    ¿Puedo tomarme unas 24 horas en tratar de procesar toooooooooooda esa información?

    ¡Diox! Lástima que no se les pueda asignar la condecoración “En un lugar de La Mancha…” a los Jefes de Departamento…

    Pero ha quedado genial Nico n.n Que tendré que leerlo más de una vez si quiero estar segura que lo he entendido todo.

    No puedo descartar a nadie por ahora, pero… Creo que Raúl y Bernardo son los menos probables. El primero no es mas que un semi-alborotador, pero no lo veo matando personas para probar un punto. Con Bernardo sería, si Mariano tuviera mas oportunidades de obtener la beca, pero no estoy convencida. Realmente, hasta no escuchar las declaraciones no me atrevo a descartar…

    ¡Saludos!

    (¿Y si el porno lo tiene el pupilo de Piña? :P)

  77. Parmacenda

    Nicolás, enhorabuena por tu informe. Hasta la parte más histórica y sobria se me hizo interesante, y eso que nunca ha sido mi fuerte. Así que enhorabuena, también por la información recabada sobre los miembros del grupo de investigación.

    He estado hablando con mi hermano (que afirma que el culpable es el alcalde, tratando de evitar el escándalo de un segundo ídolo falso… y reconozco que el comportamiento del señor alcalde está bastante fuera de lugar) y ambos vemos alguna inconsistencia en la historia del ídolo. A ver si alguien nos puede aclarar la cuestión.
    – El ídolo descubierto es del siglo XVIII? O es más antiguo, y todas las referencias a “ídolo del XVIII” se deben a la fama obtenida por los Autos de Fe?
    – La mención de que es un objeto único, se debe a su relación con el Auto de Fe? O es que el ídolo descrito con los ojos como rubies es un elemento único? En cuyo caso, cómo es que hay referencias al mismo en un texto del siglo XVI, si es del siglo XVIII?
    – Se menciona en una obra que Fidias alteraba ídolos antiguos para equiparlos con mecanismos. Las letras griegas sugieren que nuestro ídolo es una de esas modificaciones, pero cómo es posible si el ídolo es del XVIII?
    Supongo que esto no nos ayudará demasiado a resolver lo que ha sucedido actualmente, pero son detalles e inconsistencias que me empiezan a hacer dudar de la autenticidad de nuestro ídolo.

    Lo que me lleva a una contradicción más clara. En el diario de Cantó, se menciona que él sabía que el primer ídolo (el encontrado por Arciniega) era falso, debido a la cruz en la frente y a que se basaba en textos posteriores en los que, cito, “le quitaron el cuerno del medio” para que fuese más demónico. Sin embargo, el artículo de el descubrimiento del primer ídolo, aunque confirma la presencia de la cruz, también afirma que posee tres cuernos, un detalle que Cantó obviamente conocía. He mirado la documentación proporcionada por Nicolás sobre Niggurash, y en ningún lugar se menciona el número de cuernos que tenía la deidad original. Es posible que la deidad original tuviese más de tres cuernos (aunque no entiendo cuál sería entonces el cuerno del medio), y que ambas efigies, al tener sólo tres cuernos, no sean auténticas? O es un fallo en los diarios de Cantó debido a su inestabilidad mental?

    Otro detalle más es que Roberto Cantó afirma en su diario poseer un arma de bronce obtenida de la “Estatua de Zeus de Fidias”, que ya sabemos era famoso en su época por coleccionar reliquias. Así que Cantó estaba en posesión de una importante reliquia, y en sus últimos momentos describe como le han abandonado las fuerzas para utilizar ese arma. Así que la tenía encima en el museo… pero donde se encuentra actualmente? No aparece en la foto del cuerpo que nos dió Pedraza. Y si se le agarrotaba el cuerpo y no podía mover bien las manos y los brazos, pudo arrancarse sus propios ojos?

    Y se trata sólo mi impresión, o el diario de Cantó da a entender que tenía en sus manos el ídolo “que suda negro” poco antes de morir?

    Tengo que aprender a hacer conjeturas más cortas, en serio. Pero creo que este caso me está afectando bastante, empiezo a oir respiraciones por casa, arañazos…
    Calma Parmacenda, piensa en el ídolo con el tutú rosa y cantando su cancioncita…

  78. celdelnord

    Antes que nada, ¡Felicidades por tu primer informe, Nicolás! Se nota lo mucho que has trabajado.

    Por otro lado, hoy veremos si nos dan acceso al ídilo para una inspección un poco más acurada que la que se pudo hacer con el vídeo. Desde anoche que no localizo a Jack pero, como se retiró a descansar despues de un día algo extraño, tampoco he querido insistir mucho. Ahora voy a ir a entregar la solicitud que redactó, a ver si entienden las motivaciones y nos permiten ese nuevo estudio.

  79. celdelnord

    Traigo malas noticias, gente. Os cuento mi mañana.

    He ido a entregar la solicitud para que nos dejarán hacer un nuevo examen al ídolo. Nada más volver a las oficinas, he encontrado que ya teníamos la respuesta. Afirmativa. Parecer ser que tienen ganas de colaborar. He llamado a Jack para avisarlo, pero no me ha respondido. Igualmente me he ido a realizar la inspección (ahora me pondré a pasar mis notas a limpio y os la presento en un rato).

    Volviendo he vuelto a llamar a Jack para ver como estaba y hacerle un resumen de lo que he encontrado, pero ha seguido sin responder. Estaba empezando a preocuparme, así que he decidido pasar por su casa. Me he encontrado con Irene que salía de allí. Al parecer ha ido a verlo por el caso y se lo ha encontrado inconsciente. Le he explicado que ayer no estaba bien del todo y hemos quedado en que ella se encarga de que le den la mejor atención posible, yo creo que está en buenas manos. Nos mantendrá informados puntualmente.

    Mientras tanto, y como los dos Investigadores jefes más veteranos están ocupados con sus informes, me encargaré yo de intentar ayudar en lo que haga falta.

    Esperemos que Jack recupere pronto el conocimiento.

  80. Mr. Zalaya

    ¿Jack esta enfermo? Madre mía.
    Acabo de volver de hablar con el último de los miembros del grupo de estudio, dejadme que aclare mis notas y lo antes posible os cuento qué me han dicho.
    Celdelnord, no tendrás por ahí una aspirina o algo, ¿no? Hablar con tanta gente me ha dado un dolor de cabeza monumental.

  81. celdelnord

    Sí Zalaya, tendremos que ir esperando a ver que nos cuenta Irene sobre Jack. Y lo siento, no tengo más aspirinas. Bajaré a buscar algo más fuerte, te traeré algo.

  82. celdelnord

    Finalmente, siendo más pesados que llevar una vaca en brazos, y metiendo baza con el señor Alcalde… (si él puede hacelo con nosotros y mantener a la policía al margen, nosotros podemos presionarlo también), se propuso un sistema de estudio mínimamente invasivo en la figura del ídolo. Además de tener que estar supervisados y en un entorno controlado, con protección total (el museo parece cabreado de que haya tanta gente sobre y alrededor del ídolo), se hará en las instalaciones del mismo centro.

    Se ha propuesto un sistema múltiple de análisis: radiografías, espectrografías y, como máxima concesión, un examen con fibra óptica del interior.

    El examen se llevó a cabo a las 10:30 y dirigido por la jefa del departamento Celdernord.

    La fibra óptica reveló datos interesantes. A través del acceso superior, disimulado por el tercer cuerno, se introdujo la fibra óptica con un LED de luz. El interior seguía mostrando los mismos mecanismos deshechos que antes, y ahora, con más cuidado, pude enfocar el lugar donde supuestamente estaba el equivalente de la boca del ídolo. Y no se correspondía. Tuve que ajustar unos centímetros más arriba y ahí vi parte de unas diminutas bielas que operaban sobre un engranaje, que a su vez desplazaba una pequeña corredera. Esa era la zona por donde se liberaba la sustancia que producía la muerte a quien molestara a Niggurash. Volví más abajo, y comprobé que en el “suelo” existían restos de la pasta espesa. Pedí permiso para hacer una toma de muestra que me autorizaron. Pude introducir un largo bastoncillo y recogerla. Rápidamente fue marcado como “peligroso” y metido en un contenedor aislante por el personal que me estaba asistiendo, e inmediatamente llevado a un laboratorio para hacerle un examen bioquímico.

    Medité un momento sobre el ídolo. La superficie exterior… el interior… Y para terror de mis “supervisores”, lo cogí con las manos (enguantadas). Y pesaba. Se notaba por un lado que estaba hueco; por otro, que en su interior había algo… algo líquido que se movía. Tuve que concentrarme mucho para percibirlo, por eso no lo noté la primera vez. Al mencionarlo, los supervisores accedieron a llevarlo a una sala de examinación.

    Allí determinaron que existía un basamento que formaba parte de la propia estatuilla. Una especie de falso fondo, y que estaba lleno de mercurio, y tenía una pequeña placa que oscilaba. Recordé lo que Nicolás había encontrado sobre Bizancio y decidí consultar algunas notas sobre el tema: se trataba de un interruptor oscilatorio de mercurio. Si se movía bruscamente la estatuilla, el mercurio se movía y por su extremada densidad activaba el mecanismo, lo que liberaría los mecanismos.

    Pasé, cuando me dejaron, de nuevo, a examinar los rubíes. Estaban encastrados en el ceño con una técnica que no había visto antes. Debió de costar lo suyo. Pero se apreciaba una total ausencia de mecanismos. Y menos mal, porque casi empezaba a alucinar… a ver cómo una inexistente pupila aún más roja que el resto de la piedra me observaba, se me clavaba en el cerebro y me robaba la… nah. Tonterías. Los rubíes eran dos piezas semiesféricas pulidas. Se intuía una base lisa, porque por el interior no se veía ningún resalte que lo desmintiera. Dos simples pero enormes piedras preciosas. Óxido de Aluminio cristalizado de sistema trigonal. Dos simples rubíes. Dos ojos malditos…

    El examen bioquímico reveló que la sustancia era mucho más compleja de lo que imaginaba. En su origen fue un tipo de óleo o aceite natural pero muy tóxico. Se encontraron (por ser claros y no meter verborrea científica, que me tuvieron que aclarar e incluso soborné al de laboratorio con un par de cafés hasta que lo entendí totalmente) con una sustancia amarronada, compacta y cubierta de moho y de un tipo de fermento. Por su composición se pudo aventurar que era de base vegetal y espesada con un tipo de grasa animal. Sin embargo se le añadieron algunas plantas que en su momento eran ricas en aceites volátiles como la trementina (resina de terebinto si no se destila, pero igualmente volátil), o la menta (que tiene mentol). Sea cual fuere, hacía que la esencia venenosa de ese aceite (se recuperaron trazas de estricnina poco tratada -castaña de la estricnina, árbol-, belladona, beleño negro y hierba de ballestero, y esporas de amanita muscarina) se mezclaran con el elemento volátil y pudiera salir a través de la “boca” del ídolo y llegar a quien lo estuviera manipulando.

    Ahora bien, esas sustancias naturales tienden a degradarse si no están selladas al vacío. Así como sus propiedades. Sin embargo los biólogos y micólogos consultados (loados sean los complejos museísticos como el Sonia Smith), revelaron que hubo una degradación del óleo volátil y una contaminación con residuos ambientales. Penetró en el interior de la mezcla una serie de hongos y levaduras (puede que el lugar donde estuviera almacenado albergara vinos o fuera un lugar especialmente húmedo o abandonado) y éstos se filtraron por las microgrietas de la boca y el orificio de carga del ídolo. Así, estos hongos entraron y empezaron a degradar y fermentar en el aceite natural, creando esa pasta oscura, pero a la vez produjeron un gas que almacenaba los principios activos de aquellas drogas en estado semigaseoso, es decir, en gas y en esporas mutadas o anfitrionas.

    Al liberarse la última vez el mecanismo, las esporas y el gas, producto de la desintegración y fermentanción del óleo tóxico original, contaminaron a la persona alcanzada con una mezcla indescriptible de esporas y drogas especialmente fermentadas.

    Pero ya no quedaba nada de ese gas, sólo la pasta. Lo que significaba que, en algún momento, el gas había quedado liberado. ¿Habría matado Niggurash a Cantó y a Ugarte, después de todo? ¿O esto era más complejo de lo que pensábamos?

  83. maureen1978

    ¡Madre mía! Jack, espero que te mejores pronto. Si ya deduje yo ayer que no estaba bien, cuando me dio la bienvenida a la investigación dos veces…
    Qué cantidad de información nos habéis proporcionado, esto va a ser complicado.
    En todo caso, una reflexión: ¿podría ser que las dos víctimas lo fueran por azar, y no porque se pretendiera acabar justamente con estas dos personas?
    Y estoy de acuerdo en que habría que estudiar el vaporizador, no sea que el veneno proceda de ahí y no del ídolo.

  84. Parmacenda

    Esto… no es por ser alarmista… pero los jefes de departamento deberíais ir a haceros un chequeo médico rápidamente. Porque casi todos vosotros os estais quejando de dolores de cabeza. Jack ha sido el que más se ha quejado, y ahora mismo está inconsciente. Nicolás se quejó de un dolor de cabeza bastante fuerte tras haber estado mirando la documentación, Celdelnord sufrió dolor de cabeza examinando las pruebas, y Zalaya tiene dolor de cabeza tras las entrevistas, y tuvo tras hablar con el alcalde. El Profesor es el único que no ha dicho explicitamente que tenga dolor de cabeza, pero afirma tener un frío impropio dentro del museo. Y varios habeis mencionado lo que podrían ser alucinaciones leves, o un primer paso en las pesadillas que conocemos de los textos…

    Empiezo a temer que todos os hayais visto expuestos a algo durante vuestra visita al museo. Zalaya se encontró mejor antes de empezar las entrevistas, pero tras volver había empeorado. Y no sabemos nada de Boniatus desde que se fue al museo. Así que prefiero asustaros y estar equivocado, a no decir nada y acabar teniendo razón con esta teoría.

    Celdelnord, sería posible (aprovechando esta colaboración que tenemos ahora mismo) que examinases el contenido del ambientador en busca de sustancias extrañas? Porque todos estabais presentes cuando se activó (curiosamente nada más levantar el ídolo…)

  85. celdelnord

    Yo creo que los doleres de cabeza tienen más que ver con ese maldito zumbido que se escucha… De todos modos no estará de más hacerse algún chequeo si vemos que no pasa. Lo de Jack diría que es otro tema. Ha perdido el sentido y no sé yo si si tendrá mucho que ver con los dolores de cabeza que tenía que creo que eran más por la muela, ¿no?

    En todo caso seguro que el Profesor se fijará en el difusor de ambientador y nos contará si es que hay algo que pueda habernos afectado.

  86. Luego me paso por el despacho de Irene y le pregunto cómo está Jack. Espero que nos lo dejen vver.

    Celdelnord, ¿te comentó algo de los resultados de autopsia?

    No hay que ser alarmistas. Como se señaló más arriba, este es un caso muy complejo, hay muchos más datos para procesar, es normal que nos agobiemos un poco. Por lo común trabajamos con menor cantidad de datos. Yo estoy intentando, por lo demás, abrirme paso por las transformaciones lineales y por las series de Taylor (y he estado un poco cansado). Sólo tengo algo de jaqueca, pero es normal a esta altura de la semana. No sé los demás jefes de departamento, pero yo tengo una imaginación demasiado vívida y soy hipersensible a las estimulaciones externas de mi inteligencia (vamos, que si leo una novela de terror y tocas mi hombro para llamarme la atención es probable que te rompa la quijada). En un caso como el que nos ocupa, no es para nada extraño que me ponga así como me he puesto. Sigo un poco nervioso, estoy algo pálido y me tiemblan un poco las manos (pero aún no estoy como el último sobrevivinte de la casa Usher, quedaos tranquilos 😛

    Parmacenda, te respondo una duda. Se dice que el ídolo es del siglo XVIII porque (efectivamente) porque fue el siglo en el que se lo encontró. Piensa que fue entonces cuando alcanzó más notoriedad cuando los autos de fe y la muerte de los inquisidores. Antes de eso, sólo esa pequeña sociedad matriarcal conocía su existencia, y sólo a partir de la muerte de los inquisidores se forjó su leyenda.

  87. celdelnord

    No Nicolás, no me comentó nada. Iba con prisa para hacerse cargo de Jack y supongo que no pensamos en ese momento. Si después vas a pasarte por su despacho seguramente te informe también sobre la autopsia.

  88. Hercule Poirot

    Buenas tardes queridos colegas. Siento haberme incorporado tarde a la investigación, pero me encuentro de viaje de trabajo y mi acceso a Internet es limitado.
    Menudo caso más enrevesado, y con muchísima información que analizar (felicidades, Nicolás, por el informe). Me pondré a ello, a ver si este fin de semana, entre vuelo y vuelo, puedo ponerme al día.

  89. Profesor Boniatus

    Tengo que hacer otra visita a ese maldito sitio y tendre mi informe preparado… pero os avanzo que el ambientador es normal y corriente… ambientador a jazmin…

    Lo mio es un ligero constipado… Por dormir con el culo al aire diria mi madre…

  90. Parmacenda

    Celdelnord, Profesor, Nicolás, me quedo más tranquilo. No veía probable que el veneno del ídolo os hubiese afectado, pero la casualidad que todos los que estaban presentes durante el examen del ídolo empezasen a enfermar o sufrir dolor de cabeza me llamó la atención.

    Y como me estoy leyendo actualmente un thriller, junto con las circunstancias del caso, preferí asustarme un poco y advertir que asumir que no era nada y equivocarme. 🙂

    Nicolás, gracias por la aclaración sobre el siglo. Durante todo este rato había dado por supuesto que el ídolo había sido creado en el siglo XVIII, y por eso me extrañaba tanto la información antigua tan detallada que había.

    Celdelnord, si mal no he entendido el segundo análisis, el “tiro de chimenea” que habías visto en el video desemboca en una salida oculta por el tercer cuerno. No había conexión con la boca del ídolo, de forma que el gas no habría podido salir por la misma, sino a través de la corredera que se encuentra un poco más arriba. Es correcto?
    Ahora mi suposición. Si la corredera está más arriba, coincide más o menos con la altura de los ojos? Porque varios de los testimonios parecen indicar que los rubies brillan a veces de forma extraña, y podría deberse a que les llega luz desde el interior del ídolo, al conectar con la cámara desde donde se suelta el veneno.

  91. maureen1978

    Vale, vamos a ver si lo entiendo bien:
    El primer ídolo, que resultó ser falso (¿quién demostró que era falso y cómo?) tiene una cruz en la frente y tres cuernos. Es el ídolo que se menciona en la revista Planet History News.
    El segundo ídolo es el que hay ahora en el museo y que parece haber matado a las dos personas. Se diferencia del anterior en que no tiene cruz en la frente, pero sigue teniendo los tres cuernos.
    Y entonces, ¿Cuál es el ídolo que menciona Roberto Cantó en su diario, el que se supone que sólo tiene dos cuernos?

  92. celdelnord

    Parmacenda, la corredera no está a la altura de los ojos, está a la altura de la boca. Detrás de los ojos no hay nada: ni mecanismo, ni orificio, nada salvo la piedra de la que está hecho el ídolo. La confusión puede ser que donde yo calculaba que debía estar la boca, no la encontré, porque había tomado como medida el alto del ídolo, sin contar el falso fondo. Más aún: mirando por la fibra óptica veía el fondo, y tomándolo como referencia calculée cuándo debía dejar de bajar el tubo de fibra óptica y girarlo para ver la boca; el falso fondo hizo mi medición incorrecta. Eso fue lo que luego me llevó a sospechar que podía existir ese falso fondo, y por eso cogí el ídolo y lo zarandeé (para horror de los técnicos que me acompañaban). ¿Que por qué brilla? Podría ser el reflejo de la luz exterior simplemente, no estoy segura, aunque he de decir que por perturbador que sea, no deja de ser un fantástico efecto ¿no os parece?

    Maureen, la situación del primer ídolo es un poco complicada. Oficialmente no se ha determinado cuál de los dos es el falso, pero debido a una serie de irregularidades cometidas por el doctor Arciniega, se sospecha que el suyo es el falso. El museo aún lo está estudiando, pero el director está bastante molesto con Arciniega y ya ha decidido su propio veredicto de culpabilidad. Lo peor es que, realmente, AMBOS podrían ser auténticos o falsos, como ídolos de Niggurash en sí mismos; pero sólo uno de los dos, si es que lo es alguno, podría ser el auténtico ídolo maldito que mató a los tres inquisidores.

    Por cierto, he tenido una breve conversación con Irene. Está siguiendo el estado de Jack muy de cerca. Por ahora no puedo deciros mucho más. Sobre la autopsia me ha hecho un pequeño adelanto, va algo saturada ahora mismo. Confirma que la fecha de la muerte de Cantó fue el miércoles 26 de octubre. Las herida fueron autoinfligidas y la sangre en sus manos era efectivamente suya. En cuanto pueda nos pasará un informe más detallado.

  93. A mí, cambiando de tema y antes de que se me olvide, me gustaría preguntarle algo al señor Pedraza… ¿por qué dice que “con suerte” pronto dejará de ser conservador del museo? Choca un pelín, teniendo en cuenta por su edad que aún le quedan algunos años para jubilarse.

    Por cierto, que en el difusor ahora haya ambientador de jazmín no quiere decir que alguna vez no lo hubiese.

  94. lamadredezemo

    Hola.

    Espero que todos los que se encuentran mal estén recuperados, sobre todo el “jefe”.

    He podido comprobar que hay mucha información y en una lectura rápida se me han ocurrido:

    -Roberto Cantó, puede ser el que quiso destruir el ídolo: “Llevaba una mascara de plástico translucido” y según su diario:”se ponía una mascara cuando cazaba”.

    -Enrique Alfero. Descubridor del ídolo perdido. ¿Dónde lo descubrió? No me ha quedado claro… es que estar toda la tarde trabajando neuronas, a mi edad, ya estoy espesa.

    -Y he leído… padre Piñas… por hoy no puedo más.

  95. celdelnord

    Buenas noches. Disculpad la demora. Después de extraño día no me siento especialmente bien y me he despistado un poco.

    La Rizos, buena pregunta. Supongo que el Profesor, en su informe sobre los testigos, podrá aclarar algo sobre este tema.

    Lamadredezemo, tal vez Nicolás, al que hace rato que no veo por las oficinas, pueda responder.

    ¿Zalaya no dijo hace horas que iba a ir a buscar aspirinas?

  96. Señora madre de Zemo, es un placer tenerla por aquí. Y por cierto, no sólo usted puede estar espesa.

    ¡Coño ya! ¿Dónde dejé mis modales? Gracias a todos los que me felicitaron por el informe, gracias de verdad. Últimamente voy un poco subido de trabajo y he estado algo perdido. Así que eso, gracias.

    HM… Lo que pude averiguar con la investigación histórica ha sido sólo que Enrico Alferes tenía el mismo apellido que una de las brujas ajusticiadas (léase ‘ajusticiadas’) por la Inquisición y que es natural de la misma zona que la bruja que murió hace dos siglos y medio. Quizás Zalaya le haya (quizás Zalaya le haya preguntado al aya quién se subió al haya) (jijijijiji) cómo fue que descubrió el ídolo.

    Y sí, coincido. Ya tenemos a Benito Piña hasta en la sopa. Espero que si se nos pone pesado podamos usar “Mateo, siete uno”.

  97. Lilly Christie

    Hum, una pregunta, aunque algo tonta:
    Según la versión del diario del Pater que contó el arqueólogo en su presentación del primer ídolo, habla de una mirada “anaranjada”. ¿De que color son los ojos del primer ídolo? ¿También son dos rubíes?
    Por el diario de Cantó se entiende que fue él quien al mover con brusquedad el ídolo activó el mercurio. Creo que huyó al escuchar pasos que se acercaban (estoy segura que era Mariano) confundiéndolo ya con pasos “del ídolo”. Por tanto, la toxina estaba aún en el aire cuando Mariano entró.
    Me pareció interesante lo del ataque al arqueólogo cuando presentó el primer ídolo. No fue Cantó, ya que éste se enteró después de la presencia del ídolo. Y conjeturando sin pruebas (Vortice y Jengibre estarían orgullosos de mi) creo que el atacante que huyó y que no se reconoció era José María Pastor (Y no sólo por ser el pupilo de Piña, que sólo le falta que el “estudiante modelo” resulte no ser tal para que terminemos de hundirlo, y ya hasta me da lástima con el pobre…)

  98. Mr. Zalaya

    Ya está todo en orden. Perdonad el retraso, pero tenía muchas notas y no quería olvidarme de transcribir nada. Aquí os dejo mi informe.

    En mi mano tenía una carpeta. En la carpeta, dos documentos. El primero, la lista de miembros del grupo de estudio del ídolo perdido de Niggurash, proporcionada por el conservador del museo (la llamaremos “lista de sospechosos”, para abreviar). En la otra, el informe de Nicolás con una selección de historiales y antecedentes de las personas del otro documento. Algo me decía que tener un departamento nuevo me iba a facilitar mi trabajo.

    Y en este caso era de agradecer. Seis sospechosos, ni más ni menos, y eso si nuestra teoría era correcta y lo que buscábamos era a un asesino y no, como creía nuestro cliente, una maldición.

    Por desgracia, y dada la extraña naturaleza de este caso, desconocíamos cuánto tiempo tardó la “maldición” en hacer efecto sobre sus víctimas. Irene me había dicho que Cantó murió en cuestión de horas, pero que Ugarte pudo estar incubando días lo que quiera que le matase. No tenía el lujo de preguntar dónde estaban los sospechosos en tal fecha. Así que tendría que hacer toda serie de preguntas, a fin de determinar quién tendría el móvil, el medio y una oportunidad. Aunque tampoco conocíamos el medio exacto.

    Eeen fin. Me dolía la cabeza sólo de pensarlo. Y llevaba ya unos días con ello a cuestas.

    Decidí visitar a los sospechosos en el mismo orden en el que Nicolás los había investigado, así que comencé por el Doctor Arciniega, el arqueólogo que “descubrió” el primer ídolo de Niggurash. El doctor me recibió en su despacho de la facultad, una habitación con buenos muebles e innumerables papeles y tomos distraídamente repartidos por doquier. Me quité el sombrero al entrar y lo colgué en la percha de detrás de la puerta… sólo para encontrarte con que ya había uno ahí.

    Arciniega, un hombre maduro de piel morena y una fina barba gris, me indicó que tomara asiento y se recostó en su propio sillón de escritorio, junto a la foto de un joven que (por el parecido físico y la antigüedad de la fotografía) debía ser su hijo. Se le ensombreció el semblante cuando le dije que había venido a preguntarle por los ídolos de Niggurash.

    —Al menos es directo —respondió finalmente—. Todo el mundo quiere hablarme de ese tema, y siempre intentan hacerme primero la pelota para acabar metiéndome la puñalada.
    —No le veía el sentido a hacer eso. No sirve de nada insultar a alguien y pedirle respuestas.
    —Aquello fue un error. Pero un error honesto, ¿sabe? Quiero decir… Ahora dicen que yo falseé un ídolo para hacerlo pasar por el ídolo perdido de Niggurash, y puedo entender por qué lo dicen. Pero yo creía, sinceramente, estar haciendo lo correcto.
    —Cuénteme.
    —Mis investigaciones me condujeron hacia ese ídolo. Pero no se parecía a la imagen de Niggurash de los grabados. Tenía que ser Niggurash, ¿me entiende?, era la única explicación lógica, y pensé… Pensé que el ídolo se había dañado.
    —Ya —respondé secamente, tratando de que no notara lo que pensaba.
    —Así que lo restauré, guiándome por los grabados. Contraté a un profesional, claro, todo el mundo sabe ya eso, y ahora lo esgrimen contra mí llamándolo falsificador.
    —¿Ha explicado eso al museo?
    —¡Naturalmente! Pero no quieren escuchar. Sólo ven que ese ídolo no es de Niggurash. Y sólo lo ven porque ahora ha aparecido un nuevo ídolo.
    —¿Ha podido estudiar ya ese ídolo
    —No más de diez minutos, a los dos días de la llegada del ídolo al museo. El conservador me lo permitió, pero en cuanto el director se enteró me hizo expulsar.

    Noté que desviaba frecuentemente la mirada. A riesgo de parecer indiscreto, me giré para ver qué atraía tanto su atención… y encontré la estatuilla que Arciniega presentó por válida. Se parecía a la que habíamos visto, pero ésta era un poco más grande, los ojos relucían bastante menos, le faltaba el cuerno central y tenía una cruz cincelada en la frente. Arciniega la tenía expuesta en una vitrina, cerca de la puerta, siempre a la vista desde su escritorio.
    —Mírela —comentó con tristeza—. Debería estar en un museo.
    “No, no debería, ese es el tema”, pensé, pero decidí guardame para mí ese comentario.
    —Si de verdad quiere mi opinión, señor Zalaya —dijo entonces—, el museo debería permitir que un arqueólogo de verdad estudiara ese segundo ídolo. Yo aún sostengo que el mío, pese a haber sido restaurado, es el auténtico ídolo de Niggurash, y sólo podré plantearlo si se demuestra que el nuevo es falso.
    —¿Pero y si no lo es? —pregunté, y lo lamenté tan pronto como pronuncié la última sílaba.

    Arciniega te dedicó una mirada gélida, pero respondió.

    —Si no lo es sabré aceptarlo. Pero la arqueología es una ciencia. No puedo aceptar una verdad demostrable si no se me permite comprobarla. Y ahora, si me disculpa, señor Zalaya… tengo que volver a casa con mi familia.

    Enrique Alfero era un joven larguirucho, despeinado y con gafas. Tenía algo de cara de hobbit, pensaste, aunque quizás eso era por efecto de la mata de pelo que le salía de la cabeza en todas direcciones menos hacia donde dictaba la ley de la gravedad. Quedé con él en la cafetería de la facultad, donde me esperaba estudiando concienzudamente un pincho de tortilla. Andaba con las tripas revueltas, y aquello me dio de todo menos hambre. Te presenté y tomé asiento frente a él.
    —Bueno —comencé—. El hombre del momento. ¿Qué se siente al ser el descubridor del Ídolo Perdido de…?
    —No lo nombre —me interrumpió—. No es un nombre que deba ser tomado a la ligera, ¿no cree?
    —¿Perdón?
    Alfero suspiró.
    —He hecho mis deberes, sé qué es la Sociedad del Misterio. Así que imagino que ya sabrán quién soy en realidad.
    —Te refieres a quién fue tu antepasada.
    —La Madre Alfero, así es. La bruja que, según las leyendas, lanzó una maldición sobre el ídolo.
    —Algo hemos encontrado, sí.
    —Mire, eso es cierto, sería un disparate negar mi ascendencia a estas alturas. Pero la historia de la maldición está terriblemente tergiversada.
    —¿En serio?
    —Mi antepasada no maldijo el ídolo. Sólo enunció el hecho de que el ídolo ya estaba maldito.
    —¿Entonces crees en esa maldición?
    —Joder, no, qué disparate. Las maldiciones no existen, y las brujas eran entonces lo que los médicos ahora, lo demás son cuentos de fantasmas.
    —Perdona la pregunta, ¿si no crees, por qué ese empeño en aclarar la historia sólo para decir que el ídolo estaba maldito?
    —Algo de orgullo familiar, supongo. No me hace mucha gracia que vayan diciendo por ahí que mi tatara-tatara-tía abuela iba echando maldiciones por la vida, pero lo aceptaría si fuera eso lo que pasó. Y sin embargo, la historia habla bien claro sobre lo que ocurrió. Sea como sea, está claro que algo le pasó a esos inquisidores, ¿no cree?
    —¿Ya has tenido ocasión de examinar el ídolo?
    —No, mi turno es dentro de dos semanas.
    —¿Tu turno?
    —No podemos examinarlo todos a la vez. Así que el museo nos concierta las fechas en las que cada miembro del grupo de estudio puede trabajar con él. Manda cojones que yo lo haya encontrado y me pongan al final de la cola, ¿no cree?
    —¿Cómo fue todo el tema del descubrimiento?
    —Bastante sencillo, a decir verdad. Conocía las historias, y cuando en clase nos mandaron a hacer un trabajo de investigación decidí tirar de esto mismo. Como vi que algunos datos encajaban, ya seguí adelante y encontré el lugar donde ajusticiaron a mi antepasada. Y ya de ahí al ídolo.
    —Y lo trajiste al museo.
    —Ni loco. Bastante hice con encontrarlo. Yo hice la investigación, pero no pensaba saltarme la cadena de custodia.
    —¿Cadena de custodia?
    —Vino gente del museo a hacer el traslado, con todo el cuidado del mundo. Entre el hallazgo y la llegada al museo, sólo el director, dos de mis profesores, el jefe del departamento de Arqueología y yo tuvimos contacto con el ídolo, y ya allí estuvo un día en una urna para su observación y de ahí llevado a la sala de conservación.
    —Ya veo… Y por curiosidad, ¿nadie tenía miedo de la maldición?
    Alfero sonrió.
    —Una pieza de esa antigüedad se podría hacer polvo si no se la mueve como es debido. Creo que le tenían más miedo a las consecuencias de eso que a la maldición.

    Raúl Duque era un joven alto y seco, con una extraña perilla que parecía formada por mechones peleados entre sí. Me esperaba en su destartalado piso. Me invitó a pasar a su habitación, donde encontré un escritorio discordantemente ordenado y una biblioteca bien surtida de tomos académicos. Duque Me invitó a sentarme.
    —Bueno —dijo—. ¿Qué necesita?
    —Me interesa saber qué sabes sobre el ídolo perdido de Niggurash.
    —Que no debería estar en un museo —respondió sin alterar el gesto lo más mínimo.
    —Explícate.
    —No hay mucho que explicar. Es historia pura. Las brujas protegían ese ídolo, la Inquisición llegó y se lo arrebató, y estudiando tan sólo un poco de la historia de la región es fácil darse cuenta de que el ecosistema de la zona está resentido desde entonces. El río se ha secado, algunos árboles ya casi no dan frutos, incluso los animales de la zona han emigrado.
    —Y tú sostienes que es porque el ídolo ya no está allí.
    —Usted es el detective, ¿no? A igual a B. Niggurash era un dios de la cosecha, no puede ser coincidencia.
    —Pero no es lo que cuentan las historias. La leyenda habla de una maldición…
    —La Tierra se muere. ¿Le parece poca maldición? ¿Quiere más?
    —De acuerdo. Y si no estás de acuerdo con que el ídolo esté en un museo, ¿por qué te apuntaste al grupo de estudios?
    Sonrió de medio lado.
    —No voy a decir lo que usted espera que diga —respondió—. Me interesa. Quiero conocerlo, saber cómo es, cómo funciona. Pero no soy tan estúpido como para intentar robar el ídolo perdido de Niggurash y soltarlo en el bosque, como si fuera del Frente de Liberación de Enanos de Jardín.
    —Yo no he dicho que…
    —Mire, es muy sencillo —me cortó—. Estar en el grupo de estudio me da acceso al ídolo, efectivamente; pero también me pone directamente en la lista de sospechosos si el ídolo desaparece… la prueba es que está usted aquí hablando conmigo.
    —Yo no he venido a hacer acusaciones —expliqué—. Sólo intento cuadrar algunos hechos.
    —Pues cuadre lo que quiera. Sería capaz de decirle dónde he estado exactamente cada día de la última semana… Qué coño, se lo digo. Por las mañanas, de lunes a miércoles, en clase, mis profesores y compañeros lo atestiguarán; el jueves estuve en comisaría, declarando por un cargo por agresiones (por si le interesa, esa vez yo era la víctima). El viernes tuve tutoría con mi profesor de Arte de Egipto y Medio Oriente para exponerle lo que llevo de mi proyecto. Sábado limpiando el piso, visita de mis padres. Domingo durmiendo. Lunes a miércoles de esta semana, en clase otra vez. Eso por las mañanas. Por las tardes en Internet, puede comprobarlo, tengo un blog para difundir consignas ecologistas, cada tarde publico una entrada y me paso tres o cuatro horas contestando comentarios. Y por las noches… Lunes pasado con un amigo, fumando en la calle. Nos pilló la policía, puede consultarlo, de hecho de ahí vino la declaración del jueves. El martes durmiendo, con una amiga, puede comprobarlo. El miércoles estuve en una sentada, hay cientos de personas que podrán confirmar que estuve allí (aunque según a quién le pregunte esos cientos serían dos docenas). Jueves durmiendo, en casa, a solas, pero el viernes como le he dicho tuve que madrugar y la vecina me vio salir temprano de casa, pregúntele cuando quiera. Sábado otra sentada, domingo a martes durmiendo, miércoles con el mismo amigo, le puede preguntar cuando quiera. Como ve, no tiene por dónde pillarme.

    Y ahí fue donde me dio el calambre en la muñeca. Mira que normalmente habría agradecido encontrarme con un sospechoso dispuesto a hablar un poco más de lo habitual, pero ¿quién le había dado cuerda a éste?

    Bernardo Rodríguez y José María Pastor iban seguidos en tu lista, así que agradecí enormemente que a ambos les viniera mejor encontrarse conmigo en el museo. Para cuando llegué allí, ya me dolía terriblemente la cabeza. Llevaba ya varios días sin encontrarme bien del todo, pero… si de mi dependía, estaría encantado de testificar que la culpa de la migraña era de Raúl Duque.

    Rodríguez había sido un chico fornido (en cuanto a rellenito), pero de eso había pasado tiempo. La falta de firmeza de su piel así lo atestiguaba. Sus ropas estaban impecablemente planchadas, pero no eran ni mucho menos nuevas. Su reloj bien cuidado, pero antiguo. El tipo de persona que intenta mantener una calidad de vida que ya no se puede permitir. Me recibió en la cafetería del museo, donde removía con aire distraído un café corto.

    —Últimamente me paso el día aquí —me dijo—. Echo una mano con los inventarios todas las noches. Me saco un dinerito extra.
    —¿Y se paga bien? —quise saber.
    —Mejor que si no se pagara, que ya es algo. ¡Bueno! Usted dirá.
    —El ídolo perdido de Niggurash. ¿Qué puedes contarme sobre él?
    —¿Qué quiere saber?
    —Cualquier cosa que consideres de interés.
    —Bien, pues… Origen aún indeterminado. No niego que lo encontrasen donde lo encontraron, pero cómo llegó hasta allí es otro cantar.
    —¿Pero es auténtico?
    —Es antiguo, eso no creo que esté falseado; pero diría que es mucho más antiguo que las brujas que murieron por él.
    —¿Le has contado ya esto a alguien?
    —Naturalmente. No pensará que le iba a contar a cualquier desconocido información privilegiada sobre el ídolo de Niggur, ¿no? El señor Robledo, el coordinador del grupo de investigación, ya sabe que me he fijado en esto.
    —Pareces bastante bien preparado para este trabajo.
    —Gracias.
    —¿Por qué lo dejaste?

    Y ahí le toqué la fibra sensible. Bernardo Rodríguez dejó nerviosamente de remover el café y bajó la mirada. Entonces la volvió a levantar.

    —Conoce los rumores, ¿no?
    —Tráfico de drogas, sí.
    —¿Usted qué cree?
    —Yo no teorizo sin pruebas. Eso es un error capital.
    —No le pido que teorice. No le estoy pidiendo que haga esto oficial. Quiero su opinión.

    Me lo pensé. No era lo que Jack me había enseñado, pero mi trabajo era obtener declaraciones de los implicados… y esto era lo que Bernardo Rodríguez quería para hablar.

    —No te veo —respondí al fin—. No te ofendas, pero no durarías mucho como camello.
    —Ya —replicó—. Pero mi primo sí. Y por asociación, me endilgaron a mí la misma presunción de culpabilidad. ¿Entiende? Yo me juntaba bastante con mi primo, y…
    —Le ayudaste alguna vez —concluí.
    —¿Qué…? ¡No! ¡Yo nunca…!

    Y se calló de pronto.
    —¿Qué le ha hecho pensar eso?
    —Te gusta tu carrera. Se te nota. No la habrías dejado sólo por sospechas infundadas. No digo que tú llevaras el negocio, pero algo tuviste que hacer para dejarlo todo.
    —Joder. Sólo fue un par de veces, ¿vale? Luego decidí que no quería conseguir así el dinero. Y ahora ayudo en el museo, ¿de acuerdo? Estoy limpio.
    —Está bien. Veo que a ti ya te ha tocado el turno de examinar el ídolo, ¿no?
    —Por mi trabajo aquí me dieron preferencia. Una forma de devolverme el favor.
    —¿Qué sabes del resto del grupo de estudio?
    —Nada en realidad —respondió—. Se supone que cuando hayan pasado los cinco turnos, nos reuniremos todos para poner en común nuestros descubrimientos y empezar una segunda ronda. Hasta entonces, cada uno va por su cuenta. Aunque…
    —¿Aunque?
    —Hay uno, el seminarista… Su turno ya ha sido, pero sigue viniendo por aquí a menudo. Recuerdo que el profesor Robledo le llamó una vez a su despacho, pero nunca supe para qué.

    José María Pastor te esperaba en la sala de arte sacro. Alto, erguido, impecablemente peinado y con las manos a la espalda, el joven vestido de gris y negro aguardaba pacientemente frente a un tríptico religioso, una réplica de un Orduña recientemente adquirida. En una de sus manos, por detrás de la espalda, unas gafas sujetas por una patilla bailaban con interés.

    Me puse justo a su lado. Un escalofrío me recorrió la columna.
    —Llega un poco tarde, detective —saludó.
    —Sí, disculpe, estoy un poco mareado… ¿tenemos tiempo para hablar igualmente?
    —Siempre hay tiempo para hablar —respondió con una sonrisa franca, y me invitó a sentarme en uno de los bancos que atravesaban el centro de la sala—. Tengo entendido que están haciendo preguntas sobre el ídolo de Niggurash.
    —Así es.
    —¿Puedo saber por qué?
    —Por el momento eso es confidencial —repliqué, dándome cuenta de que éste era el primero que preguntaba por ese particular—. ¿Qué puede decirme sobre el ídolo?

    —Que representa a un falso dios, que la intención es exhibirlo para ser admirado, y que si quiere conocer mi opinión sobre el tema puede preguntarle a Moisés.
    —¿Pero cree que es auténtico?
    —Naturalmente que no —respondió con serenidad—. ¿Acaso una mentira puede ser auténtica? Ese ídolo representa a una deidad pagana. Partiendo de esa base, tanto si es auténtico como si no lo es, es falso.
    —Ya sabe a qué me refiero. Desde el punto de vista arqueológico.
    —Podría ser auténtico o falso. No soy un experto.
    —Bien, hablemos de expertos —dije, visiblemente hastiado de respuestas vacías—. El profesor Robledo, director de este grupo de estudio, le pidió a usted que acudiera a su despacho una vez. ¿Por qué?

    Pastor guardó silencio.

    —¿José María? —tanteé.
    —Usted no es policía. Incluso fuera de eso, no ejerce ninguna autoridad sobre mí. No puede obligarme a hablar.
    “¿Será posible que el antisistema tuviese tantas ganas de hablar y el seminarista se me suba a las barbas?”, pensé.
    —Es cierto, no puedo obligarle —respondí—. Pero puedo hacer saber que usted se ha negado a responder a una pregunta inocente. Y eso podría hacer que las personas que le permiten investigar el ídolo de Niggurash se pregunten por qué se negaría usted a responder a algo tan poco comprometedor.
    Pastor gruñó con frustración.
    —Ahora entiendo que el padre Benito se las tenga tan jurada a ustedes —protestó—. Está bien. El año pasado perdí los papeles y me vi implicado en un altercado.
    —¿De qué tipo?
    —La presentación del primer ídolo de Niggurash, ese que ahora dicen que es falso.
    —Sí, algo he leído. Hubo manifestantes, y un enmascarado que se lanzó con un martillo para intentar romperlo y…
    —Pues ese era yo.
    “¡Toma ya!”
    —Robledo quería asegurarse de que esta vez no volvía a hacer algo así. Le expresé mi firme compromiso de comportarme como un buen cristiano y hacer las cosas bien. También le pregunté si finalmente el doctor Arciniega iba a estar en el grupo de estudio, porque aunque yo tenía intención de comportarme decentemente no podía garantizar lo que haría él.
    —¿Y qué le dijo?
    —Que podía estar tranquilo. Arciniega ya había avergonzado al museo una vez y no iba a volver a pasar.
    —Entiendo. Tengo entendido que ya ha examinado el ídolo.
    —Así es.
    —¿Y qué opina?
    —¿Sinceramente?
    —Por favor.
    —Los rubíes representan la tentación, la codicia. La triple cornamenta es una corona, la soberbia. La forma como de cabra alude al Diablo, es una burla. Se mire por donde se mire, ese ídolo es una afrenta. Mentiría si dijera que no espero que lo den por falso y lo destruyan.
    —¿Y si fuera auténtico? ¿Qué opina usted de la leyenda de que sobre él pesa una maldición?
    —Que es posible. Pero a mí no me ha afectado, así que supongo que, o bien la leyenda es tan falsa como el ídolo, o en su defecto Dios me protege de todo mal.

    Le agradecí su tiempo y salí de allí. Debía ser el mareo, pero las imágenes sagradas que me rodeaban habían empezado a resultarme amenazadoras. De pronto me había parecido que cada rostro enmarcado me miraba con los ojos carmesíes de Niggurash.

    Ya sólo me faltaba el coordinador del grupo de estudio, el profesor Robledo. Con él no había conseguido contactar, y su secretaria me notificó que no había ido a trabajar. Así que pedí un taxi y me acerqué a su domicilio, una elegante casa individual en las afueras.

    Llamé a la puerta varias veces, pero nadie salía a abrirme. Esto empezaba a resultar frustrante, y no me encontraba nada bien como para aguantar este tipo de desplantes por parte de un sospechoso. Aburrido de esperar, comencé a dar vueltas alrededor de la casa asomándome por cada ventana que encontraba.

    Así hasta que llegué a la ventana del dormitorio. Y lo ví
    —¡¡Dios!!
    Me alejé rápidamente de allí y llamé a una ambulancia. Acto seguido llamé a Boniatus. Probablemente ya era tarde para que los médicos pudieran hacer nada. El profesor Ceferino Robledo yacía en el suelo de su salón, aparentemente inconsciente. Probablemente muerto. Mi sexto sospechoso parecía haberse convertido en nuestra tercera víctima de la maldición de la bruja.

  99. Hetty Callahan

    Estoy con Lilly, creo que las dos muertes ocurrieron la misma noche. Primero llegó Cantó y movió el ídolo. Estaba predispuesto a ser atacado por el ídolo, así que cuando escuchó los pasos de Ugarte pensó que se acercaba el demonio y se escabulló de allí. Cuando Ugarte se puso ante la figura el aire estaba repleto de esporas que entraron en sus pulmones y le agravaron la dolencia que ya padecía. Esto se corresponde con lo que le ocurrió a los inquisidores el día que asesinaron a las brujas, los que estuvieron expuestos directamente a la nube venenosa murieron mucho antes y sus síntomas fueron más intensos, sin embargo, el que se tapó la cara tardó más en fallecer y, aunque también sufrió graves síntomas, fueron menores.

    Antes de que se me olvide, jefes de departamento os digo que pasen lo antes posible por la consulta de un médico para hacerse un chequeo, la alternativa es que una a todos los demás detectives y les llevemos nosotros al médico o que traiga a Irene a la oficina. Después de echarle un ojo a la maldición de Tutankamon estoy algo sensible a estas cosas, así que por favor, que solo el ídolo perturbe mis sueños y no vuestra salud. ¿Alguien sabe como está Jack? La oficina no es lo mismo sin él.

    Una cosa que me ha llamado la atención del diario de Cantó es que al final dice:

    Sobre los sospechosos pienso que Arciniega tiene bastantes razones para asesinar. Ha dedicado su vida a la arqueología, consigue tener renombre pero de repente el ídolo que tanto ha luchado por encontrar le trae desgracia. Poco después un mero estudiante encuentra lo que él lleva años estudiando. Tan solo tiene 22 años, si no me fallan las cuentas, ni siquiera ha terminado la carrera. Esto podría tomarse como un insulto a su orgullo. Para él, conociendo toda la historia que rodea el ídolo sería bastante fácil conocer el mecanismo y dejarlo todo preparado para cuando Alfero comenzase a trabajar con la figura. Sé que no hay pruebas pero es solo hablar de quien tiene razones para hacerlo.

    Me parece bastante raro que un estudiante de 22 años consiga lo que un veterano no ha conseguido. Es descendiente de las brujas asesinadas ¿es posible que tenga algún diario, cartas o algo por el estilo que le hubiera dado la situación del ídolo? Eso explicaría la puntería que tuvo al buscar. ¿Tenía planeado trabajar con el ídolo el mismo día de las muertes o en los días siguientes? Así se confirma mi teoría de la oportunidad.

    A falta del informe de testimonios, no encuentro entre los sospechosos una razón de peso que lleve a alguien a matar a un compañero de trabajo a sangre fría. El dinero puede ser una razón muy fuerte, pero además del riegos de ser descubierto, también corría riesgo al manipular un veneno tan tóxico. ¿Alguien ha estado enfermo después de las muertes? Un contacto leve puede que solo llevara a sentirse indispuesto al que lo manipulaba.

    ¿Ha llegado a la prensa la noticia de la maldición de la bruja? ¿Qué dicen las redes sociales? Sé que es algo descabellado pero si de alguna manera se confirmara la maldición que porta la figura y su poder de dar muerte a quien se acerca a ella, Jose María Pastor podría conseguir su cometido, que destruyan la figura.

    Sé que llego algo tarde pero hoy he tenido poco acceso al ordenador y gran parte he estado leyendo informes, pero enhorabuena Nicolas, un informe impecable. Has hecho un trabajo muy bueno.

  100. Parmacenda

    Sé que no son horas para publicar (de mis conjeturas anteriores sabeis que si no duermo tiendo a desvariar un poco) pero este caso no me deja conciliar el sueño tranquilamente. Así que vuelvo a las andadas.

    He contrastado la información que han dado los sospechosos con la información recopilada por Nicolás, y vuelve a haber algunos puntos que no me quedan claros.

    En primer lugar, el famoso ídolo de Arciniega. La estatuilla que posee en su despacho tiene sólo dos cuernos, pero el artículo de la revista no solo indica claramente que tenía tres, sino que el diario que lee Arciniega durante la presentación vuelve a mencionar los tres cuernos. Se sabe a qué se debe esa inconsistencia? Arciniega añadió el cuerno central durante la restauración, y por eso ahora lo ha retirado?

    Por otra parte, la explicación de cómo Alfero encontró el ídolo no está clara. Hetty ya ha mencionado que es extraño que un estudiante de 22 años, que además nunca llamó la atención academicamente, hiciese un descubrimiento tan importante. En su declaración afirma que en su investigación encontró el lugar donde se ajustició a su antepasada “y de ahí al ídolo”. No sólo es eso bastante vago, sino que el fragmento del diario del Pater Tremolante que hay en el diario de Cantó indica claramente que el ídolo fue desplazado hasta Teruel en una caja sellada.

    Cómo fue capaz de dar con la caja gracias a encontrar el lugar de ajusticiamiento, que aparentemente fue el valle? Afirma que la estatua podría hacerse polvo si no se maneja como es debido. Entonces porqué la estatua ha sido manipulada por gente inexperta (me refiero a Cantó, estoy convencido que Celdelnord es perfectamente capaz) sin sufrir daños externos (no estoy contando el mecanismo interior)? Abrir la caja sellada para encontrar el ídolo no habría provocado esos daños que menciona, puesto que Alfero no es un experto?

    Del señor Duque me extraña su prontitud para proporcionar coartadas, cuando no se le ha especificado qué estamos investigando (el seminarista fue el primero que preguntó por nuestros motivos). Tengo la impresión que cree que estamos investigando el robo del ídolo… pero no sabría por qué cree eso. En cualquier caso, me llama más la atención que afirma haber ido a hablar sobre su proyecto con el profesor de Arte Egipcio y Oriente Medio, pero su doctorado es sobre la Historia de la Península Ibérica. Tiene clases (que ya me parece raro de por sí si está haciendo un doctorado, pero bueno) sobre temas no relacionados con su doctorado?

    En cuanto a Rodriguez, dice que actualmente ayuda todas las noches con el inventario del museo. No tengo muy claro qué implica eso, pero me he imaginado que tendría que comprobar el contenido del almacén y del museo con lo que se indica en sus archivos… en cuyo caso me pregunto cómo es que no vio el cuerpo de Cantó. Así que tengo que preguntar si su trabajo requiere que acceda a esas salas, o no.

    Finalmente, la información que nos ha proporcionado Irene parece aclararnos el orden en el que las dos primeras víctimas tuvieron contacto con el ídolo. Ugarte falleció 5 días antes de que recibiesemos el caso, así que murió probablemente el 26 de Octubre (considero que la visita de Pedraza fue el día 31 de Octubre). Cantó murió ese mismo día. La diferencia es que Cantó murio en cuestión de horas (y su diario parece corroborar la idea que fue el mecanismo del ídolo el que causó su muerte), mientras que Ugarte estuvo dos días postrado con fiebre y delirios, por lo que su contacto con el veneno fue anterior, y en una dosis significativamente menor.

    La investigación de Celdelnord revela que la pasta se mezcló con esporas y hongos, generando un gas altamente peligroso. El diario de Cantó parece indicar que fue él el que liberó ese gas (y que muriese en tan poco tiempo parece confirmarlo). Así que o Ugarte se vió expuesto a restos del gas que se escapan por las grietas del ídolo (que no creo que fuese hermético), o fue víctima de otro veneno distinto. En cualquier caso, Ugarte no liberó el gas atrapado dentro del ídolo, pues en ese caso habría muerto antes, y Cantó no habría descrito igual su encuentro con el ídolo.

    Habrá que esperar a ver si el descubrimiento del cuerpo de Robledo (que espero que no haya muerto y sólo esté inconsciente) revela nuevos detalles sobre la investigación.

  101. HMMM… Parmacenda, creo que con los datos que aporta el informe de Zalaya y el segundo artículo de Planet History puedes elaborar una explicación bastante sencilla de la incoherencia que notaste entre el número de cuernos de Niggurash y lo que vió Roberto Cantó. No lo sé… quizás podríamos pedirle al conservdor que deje a Celdelnord echarle un vistazo a ese primer ídolo, para comprobar si hay rastros de que Arciniega le haya añadido un cuerno extra. ¿Podríamos tener acceso a este primer ídolo? Si pudiéramos volver a ver al ídolo podríamos determinar cuáles letras griegas eran, de modo de terminar de convencernos sobre cuál era su mecanismo. ¿Celdelnord, crees que a los del museo les molestará una tercera intervención en Niggurash?

  102. ¿Jack, podríamos pedirle al conservador los turnos de investigación? Necesitamos una cronología detallada y la fecha de la muerte de Cantó (Cantó cantó a la una, cuando de la madrugada era la una, y siguió cantando hasta que salió la luna, aunque al día siguiente no fuera lunes). Ya están todos los informes publicados, debemos trabajar. Iré preparando el grog para la fiesta.

  103. Profesor Boniatus

    eppp aun falta el mio… ya lo he acabado… Aqui os lo dejo.
    Por cierto… ¿Alguien sabe por donde anda Celdelnord?

    Nada mas traspasar el hall de la entrada y llegar a la zona de personal encontré mi primera sorpresa… y cas me muero. !!Tenían una cafetera Top Brewer!!. Tome nota mental para hacerle una revisión… de huellas, si, de huellas o de lo que fuera con tal de probarla…
     
    Mucho era lo que estaba ocurriendo, pero tenia que centrarme en el trabajo que aún restaba por hacer. Si es que el maldito dolor de cabeza de fondo que tenia me lo permitía, claro está… Había que examinar varias de las zonas para el análisis de las escenas de crimen.
     
    Decidí empezar por el lugar más truculento de todos: el almacén. El lugar donde encontraron a la primera víctima, Roberto Cantó de Entrambosmares, el maníaco.
     
    El guardia de seguridad me acompañó hasta el lugar. Realmente era enorme. Me recordaba a aquella última escena de En busca del Arca Perdida, en la que guardan la reliquia en una enorme nave llena de cajas. Eso era lo que vi en un primer momento: un almacén laberíntico repleto de cajas de madera selladas. Olía a desinfectante potente y podía ver a parte del personal yendo y viniendo por los pasillos transportando cajas.
     
    Tras unas cuantas vueltas y revueltas, sarcófagos mirándome mal, estatuas sin narices, una gárgola que me daba la espalda y un muestrario de lanzas, alabardas y corcescas, e incluso una simple caja de cartón etiquetada como “Sustituto de tomo chino S. XV, 28-04-2008“, el guardia de seguridad dio a un pasillo que era un callejón sin salida. No habían limpiado más que lo necesario. Las manchas de sangre seguían en el suelo. Había un fuerte olor pestilente y dulzón, y cuando el guardia avisó por radio para que encendieran el foco cenital y te trajeran un par más de apoyo, pude contemplar con horror la dantesca escena, truculento eco de lo que había sucedido. Las manchas de sangre del suelo, la pared abollada, y lo más extraño de todo: los símbolos.
     
    La escena del crimen, si es que aquello podía ser llamado realmente crimen, era el final de un pasillo de unos quince metros de largo. La separación entre estanterías era de de unos dos metros y al fondo había una pared. Las cajas, suelo y pared estaban recubiertos de glifos extraños, que juraría que eran de tipo esotérico. Rápidamente reconocí los símbolos de Júpiter, de Mercurio y otros planetas. Pentáculos y estrellas de David. El Sello de Salomón, un símbolo protector, por lo que recordaba. Estaba en varios lugares, en dos cajas laterales en la pared y en el suelo delante de mi. Como si quien estuvo ahí tratara de conjurar algo, de protegerse mediante esos símbolos.
     
    Al fondo, pegado a la pared, había una mancha aun más desasosegante. Ahí es donde encontraron a la víctima llamada Roberto Cantó… sobre sus propios desperdicios. Habían limpiado un poco, echando desinfectantes sobre los detritos para que no se convirtieran en un foco de infección, pero respetando el resto. Aunque hubiera trazado los signos con su propia sangre.
     
    Había más manchas que podían rastrearse: dos manos huellas y algunas manchas redondas, las del lugar donde depositó sus propios ojos.
     
    Algo se movió detrás mio y me gire rápidamente. Sombras detrás de los luminosos focos… pero nada. El corazón me iba a mil por hora. Volví para mirar el revoltijo de símbolos. Estaban en muchas de las páginas del diario del difunto. No podía sacar mucho más salvo que allí estuvo confinado, muerto durante dos días, con las cuencas vacías mirando al techo oscuro… Y frente a él, quizás lo último que llegó a mirar, sólo una estela de piedra con unas palabras grabadas: “Pues no hay Misterio sin Solución… y a veces la Vida es el precio”.
     
    Decidí volver y examinar otro escenario: el pedestal donde reposaba el ídolo.
     
    Al entrar con el rabillo del ojo vi dos puntos rojos reflejados en una vitrina, sobresaltado me gire… El piloto rojo de la maquina que vaporizaba ambientador me guiño el ojo burlón desde encima de la entrada de la sala. Pedí una escalera y subí para examinarlo…Nada anormal, solo un agradable olor a jazmín… por lo demás ambientador industrial…
    Niggurash me miraba mal, de eso estaba seguro, pero preferí obviar el inquietante detalle de los ojos rojos y brillantes, de rubí, y concentrarme en lo que tenía delante: un pedestal de un metro de alto, con base cuadrada y una placa de presión. El museo me había aclarado que esa medida de seguridad era habitual, y en las salas de exposición estaba conectados a los sistemas de alarma. Eso me trajo recuerdos del caso del Tomo Transformado, y una sonrisa más que bienvenida me vino al rostro. En la sala de conservación, donde estaba, no existía esa conexión, ya que la alarma se conectaba directamente a la puerta de acceso.
     
    El pedestal tenía un residuo blanco que recogí y almacene en una bolsa de pruebas. Después, observando con cuidado, encontré unas oquedades en la cenefa que rodeaba el pedestal. Más resíduo… !!Puto dolor de cabeza!!. Mire la junta, y pude abrirlo desplazándolo hacia arriba. Allí, en su interior, Había un mecanismo. Extraño. Seguro que no estaba en el sistema de alarma. ¿Qué alarma se basa en una serie de engranajes que al desplazar el peso provocan la salida de… un aerosol? El tubo del aerosol era gris aluminio pequeño, para poca carga. El interruptor de presión movía unas ruedas que acaban por pulsar el vaporizador, que soltaba la carga por una de las oquedades que tenían un sentido ascendente. Así se explicaba que una nube de lo que cargara aquello le diera de lleno a quien activara aquel sistema… O debería, porque por más que active la placa de presión, de ahí no salía nada. El mecanismo debía estar descargado.
     
    Pero me sonaba, de todas maneras. Creía haberlo visto en mi visita al museo. Hice fotografías y pedí que me llevasen a la sala de los Mecanismos, una sala dedicada, en el museo a la Historia de los Automatismos y la mecánica. Anduve por la larga sala que me pareció oscura, pero con los objetos iluminados por luces tenues. Allí al fondo, había una réplica de un ídolo dorado sobre un pedestal circular que tenía un resalte. El pedestal estaba abierto por la mitad, para poder ver el mecanismo del interior simple pero efectivo. Era una réplica exacta de la cámara del ídolo del Templo Obito, descubierto por un americano en los años 30.
    El mecanismo de la sala de Niggurash era idéntico, pero hecho con materiales modernos y adaptados a un aerosol en lugar activar una trampa en los pilares maestros del templo.
     
    La cabeza me estaba matando, y las sombras se multiplicaban a mi alrededor. Un par de escalofríos después Cruce de nuevo la sala para volver a conservación. Apunte mentalmente pasar después para ver con detenimiento unos planos atribuidos a Leonardo para la construcción de algunos artilugios para una familia florentina… los Auditore, parecía que decía la etiqueta garrapateada a mano. Ya lo vería más tarde. Cuando la cabeza me dejase en paz.
     
    En la sala de Conservación encontré el casillero. Efectivamente, la tabla de adjudicación de tareas mostraba que Bernardo Rodríguez tenía turnos cada noche en el museo, tal y como le había dicho a Zalaya. Su trabajo, para sacarse un sueldo extra, era el repaso de inventario e inclusión de nuevas adquisiciones y control de traslado de piezas. Para contrastarlo, debería tener acceso al ordenador de inventariado. Se lo solicite al conservador. Éste, algo nervioso y extrañado, me dio acceso a la consola de control de inventario.
     
    Hmm… El chaval era minucioso. Cada noche dejaba constancia de un largo listado de piezas. Seguí navegando por él y pulse el comando que mostraba las entradas cronológicamente. Todas las noches entradas a la misma hora. Todas… salvo el miércoles 24. A punto estaba de inquirir por ese tema cuando me di cuenta de que esa anotación sí que estaba, pero fuera de su hora: había sido registrada el jueves 25 a mediodía.
     
    No me quede tranquilo. Al salir decidí hablar con el guardia de seguridad de la puerta. Me confirmó que la semana anterior él había hecho todos los turnos de noche. Le pregunte cuánta gente entraba al museo pasada la hora del cierre: sólo un chaval, un estudiante, entraba todas las noches. Pero él no se había quedado aún con la cara, era muy mal fisonomista.
     
    Aún me faltaba una cosa por mirar en el museo: el cuarto de baño donde murió la segunda víctima, Mariano Ugarte. Según los testigos, había abandonado a toda prisa la sala de Arte Surrealista sudando como un pollo, pálido como un muerto y con los ojos inyectados en sangre. Lo siguiente que se supo fue que entró en ese baño, abrió todas las ventanas, y finalmente murió.
     
    Irene me había dicho que la causa de la muerte fue un fallo respiratorio agravado por el asma de la víctima; pero por el estado del corazón, podía haber muerto de parada cardiorespiratoria si sus pulmones hubieran aguantado un poco más. Quizás… ¿se estaba ahogando y por eso intentó abrir todas las ventanas?
     
    El escenario no había quedado tan dantesco como el del almacén, cosa que en el fondo agradecía. Habían colocado un letrero de “Fuera de Servicio” por tiempo indefinido, a modo de cordón policial extraoficial. Rocié la escena con Luminol: nada. No había rastros de sangre. Lo cuál encajaba con lo que sabíamos.
     
    Alce la vista al espejo, casi esperando un mensaje desesperado con las últimas palabras de la víctima. Lo que encontré fue aún peor: el reflejo de dos luces rojas justo detrás mi. Me volví rápidamente, dispuesto a no caer sin lucha: era el pilotito de un dispositivo conectado a la cisterna que liberaba desinfectante con cada descarga.
     
    Maldita sea. Allí no había nada.
     
    Salí del museo, sin poder deshacerme de la sensación de que algo me estaba mirando. “Es natural en un sitio lleno de cuadros y estatuas”, pensé, pero sabía que no estaría tranquilo hasta que no saliera de allí.
     
    El siguiente punto de mi tu ruta, el último, era el domicilio de la última víctima: Ceferino Robledo. Aún me costaba creer que Zalaya se hubiera encontrado muerto a uno de sus sospechosos… Yo con el corazón en un puño por una bombilla y él encontrando cadáveres. Los médicos habían determinado que murió por una parada cardiorespiratoria. Llevaba muerto un día cuando Zalaya lo encontró. Desde luego, parecía obra de nuestra maldición.
     
    La ventana estaba rota. Los servicios sanitarios no encontraron otra forma de entrar. Así que tenías una vía abierta. Ahora sí podía decir “Soy de la Sociedad del Misterio” si alguien me decía algo, pero por si acaso, decidí, lo mejor sería que nadie me viera.
     
    Entre, cada vez más convencido de que alguien me iba a pillar, pero estaba intentando resolver un crimen, no perpetrarlo. La justicia estaría de mi parte. Llegue al salón. Lo registre a fondo: ni rastro de visitas extrañas.
     
    En el resto de la casa, pocas sorpresas: comida para uno, platos sucios de uno, un solo cepillo de dientes. Este tipo era un solitario. Llegue al dormitorio: sangre en el suelo. ¿Pero qué…?
     
    Consulte frenéticamente las notas sobre lo que encontraron los sanitarios. Vale, sí, causa de la muerte: parada cardiorespiratoria. Golpe en la cabeza durante la caída, post-mortem. Que no me peguen estos sustos, joder. En la habitación encontré una enorme colección de tomos encuadernados con anillas. Eche un vistazo a uno de ellos: el Tríptico Flamenco de Orduña, óleo sobre tabla de roble, realizada entre 1510 y 1520, muestra las imágenes de Santa Carolina, Santa Bárbara y la virgen María con el niño Jesús… La réplica adquirida es obra de Mateo de Goñi, y su pincelada… Al parecer eran simples notas sobre las piezas expuestas en el museo. Pero entonces una anotación me llamó la atención: “Un estudio más detallado, con la iluminación oficial del museo, me permitirá saber más sobre el cuadro, hasta entonces tendré que trabajar con esto”.
     
    Así que las habladurías eran ciertas. Robledo estudiaba las obras cuando aún no estaban expuestas, para poder presumir de erudición. Los demás tomos confirmaron esta teoría. Incluso había uno, recién empezado, dedicado al ídolo perdido de Niggurash.
     
    Y entonces encontré lo siguiente: “Puedo exponer la teoría del mecanismo bizantino antes incluso de que lo descubran. Posible farol: por el tamaño externo del ídolo, el mecanismo sólo albergaría tres cargas. El tamaño externo no tiene nada que ver, lo he podido comprobar por su análisis interno, pero presentar ese argumento cuando aún nadie sepa que el ídolo es un relicario sin duda causará sensación”.
     
    Tres cargas… ¿pero tres cargas de qué? ¿Y qué podíamos deducir de todo esto?
     
    Lamentablemente no había nada más que pudiera servir en esta casa. Sea lo que sea lo que mató a Robledo, lo trajo consigo. Nadie entró ni salió para matarlo. Sería mejor retirarme a casa… Necesitaba tres o cuatro cafés y quizás echarme un rato.

  104. maureen1978

    Si cada investigador tenía unos turnos de trabajo asignados de antemano, ¿podríamos saber quién lo tenía asignado para los días en lo que murieron Roberto y Mariano? Porque puede que ellos murieran por accidente y que la víctima buscada fuera la que estudiaba el ídolo en esos días.

  105. maureen1978

    Vale, Bernardo Rodríguez iba todas las noches al Museo a trabajar, y luego registraba las obras que estudiaba. Menos la noche del 24. Y el vigilante era muy mal fisonomista.
    ¿Podríamos hablar otra vez con Bernardo a ver si es que esa noche dejó que Mariano se hiciera pasar por él? Pudo ser a cambio de dinero, ya que andaba escaso. Eso explicaría cómo logró entrar Mariano tan fácilmente.

  106. Parmacenda

    Pero bueno! Cómo es que el museo se ha quedado con la caja de porno del Caso del Tomo Transformado!? Eso son pruebas, deberían estar en nuestro almacén. A fin de cuentas, nosotros resolvimos ese caso!

    Maureen, me gusta esa teoría para el acceso de Mariano. Si murió el día 26, Ugarte habría entrado al museo el día 24, lo que coincide con que Rodríguez no escribiese cuando lo hacía habitualmente.

    Y me sigo preocupando por nuestros jefes de Departamento. Todos ellos con fuertes dolores de cabeza, nerviosismo y lo que llamaré “pequeñas alucionaciones oculares” por varios de ellos, Celdelnord se equivoca en los días de la semana (el día 26 de Octubre fue viernes, no miércoles)… En serio, os ha hecho Irene un chequeo rápido, para excluir la posibilidad de haber sido expuestos a algo?

  107. Por un momento me dio la sensación de que ya estábamos todos. Lo siento, profesor, mil disculpas. Con todo, ahora sí ya están los cuatro informes.

    Parmacenda, tienes razón. El miércoles fue veinticuatro. Pero eso me lleva a preguntarme qué quiso decir Celdelnord. ¿Fue el miércoles veinticuatro o el viernes veintiséis?

    Te garantizo que no es nada grave. A veces me suelen dar migrañas cuando hay demasiada información para procesar. Puede que sea sólo un principio de resfriado. Recuerdo que ha estado lloviendo los últimos días y he debido salir muchas veces de noche bajo la lluvia.

    No estaré muy disponible el resto del día (asuntos externos, relacionados con el fin de curso de la catequesis parroquial). Cuando la veáis, decidle a Celdelnord que se fije en los puntos que he señalado más arriba, creo que ahí pueden esconderse cosas que todavía no tenemos.

    Buenas caza, detectives.

  108. Hetty Callahan

    ¿Es posible analizar el contenido del aerosol de aluminio que había en el pedestal del Niggurash? Una buena manera de enmascarar un crimen es decir que fue un accidente y que lo que estuviera dentro del ídolo acabó con las víctimas, cuando en realidad un aerosol moderno lo hizo.

    Si Robledo estudió el ídolo ¿cómo es que ha tardado tanto en morir? Mi teoría es (al menos por ahora) Robledo estudia el ídolo, la mezcla de esporas y veneno que contiene el ídolo se aloja en sus pulmones pero es leve y tarda en hacer efecto. El ídolo se deja en la sala sobre el pedestal y nuestro asesino coloca el aerosol y lo monta todo para que quien mueva la figura lo descargue. El resultado ya lo conocemos. ¿Se puede pedir un examen de tóxicos de Robledo haciendo hincapié en el estado de sus pulmones por si hubiera esporas?

    Volviendo al ídolo no me termina de encajar la rueda de madera. He estado buscando en varios sitios en internet y los mecanismos suelen ser de metal, sobre todo las ruedas dentadas. ¿Por qué habría una de madera entre otras de metal? ¿Puede ser un apaño para un último uso del ídolo? Si lo hizo alguien que conocía los materiales de la época es normal que pusiera una madera con cierto tiempo para que en un examen posterior no se notase demasiado, otra opción es que la reconstrucción del mecanismo fuese para estudiarlo y que se rompiera en una prueba ¿alguno de los que han trabajado con el ídolo sabe algo sobre la rueda de madera del mecanismo?

    Parmacenda yo también estoy preocupada por la salud de nuestros jefes de departamento, todos empiezan a presentar los mismos síntomas que nuestras víctimas. Dejad que os vea Irene, si es un simple resfriado o las consecuencias de una cirugía maxilofacial que lo confirme ella.

  109. Parmacenda

    Gracias Hetty, me alegra saber que no estoy tan paranoico al pensar que pueden haberse visto expuestos. Esperemos que nos hagan caso y permitan que Irene les examine. 🙂

    En cuanto a la rueda de madera, yo tampoco entiendo qué sentido tiene. Jack dijo en su momento que iba a mirar un poco más en detalle, porque también le chocaba, pero luego cayó gravemente enfermo, así que no sé si pudo investigar algo o no.

    De todas formas, el texto que encontró Boniatus me ha hecho pensar en una teoría. Aparentemente, Robledo había encontrado el mecanismo antes que nadie más, y pretendía utilizar eso para aparentar ser un erudito. Sin embargo menciona que el ídolo es un relicario, y los relicarios no tienen mecanismos en su interior… sería posible que Robledo hubiese introducido la rueda dentada y la pasta antigua, para luego “descubrir” el mecanismo que mató a los inquisidores?

    Lo que cada vez parece más claro es que la pasta encontrada en el interior del ídolo no es el arma homicida. La investigación revela que con el tiempo se habría producido una acumulación de gases tóxicos. Esos gases podrían ser suficientemente potentes para matar a alguien, y lo habrían hecho de forma bastante rápida. Pero parece confirmado que Ugarte tuvo acceso al ídolo antes que Roberto Cantó, y Robledo parece que también examinó el ídolo antes que Cantó. Me baso en que es profesor de Arqueología, Alfero nos dijo que el jefe de Arqueología tuvo acceso previo al ídolo, y si pretendía usar el “descubrimiento” del mecanismo para lucirse tendría que garantizar que nadie lo hubiese visto antes que él.

    De forma que la muerte más rápida y extrema (por lo que tenemos por ahora) no fue la de la primera persona en tener contacto con el ídolo. Y no veo factible que dos personas examinasen el ídolo antes que Cantó, y no causasen la expulsión de los gases.

    En mi opinión, la muerte de Cantó tiene toda la pinta de ser un asesinato premeditado, utilizando el aerosol de la base. Quizás en venganza por la muerte de la mujer Toledana que degolló. Las otras dos víctimas, a falta de más información, podrían haberse visto expuestas sin que el asesino pretendiese matarlas, o las mató para dar mayor creencia a la idea de la maldición del ídolo.

  110. Profesor Boniatus

    Gente… Creo que celdelnord se encuentra indispuesta… Irene se ha pasado para ver como esta… mientras tanto, el resto de jefes de departamento estamos aqui para lo que necesiteis…

  111. Mr. Zalaya

    ¿Celdelnord también se encuentra indispuesta? Vaya por Crom… A mi las aspirinas ya no me hacen nada, pero en vistas de que ni Jack ni Celdelnord parecen encontrarse bien, vamos a seguir al quite.

  112. Mr. Zalaya

    Vale, he estado tratando de contactar con Celdelnord, pero no me ha sido posible. Así que, y ya que Jack también parece estar incapacitado, para no demorarnos más, si los demás Jefes de departamento no tienen problema con ello, yo me encargaré de contestar a las preguntas que os surjan. Pero habladme bajito, que creo que me está subiendo la fiebre.

  113. Hetty Callahan

    Mr. Zalaya, que Irene le vea, por todos los dioses, que al final nos quedamos sin jefes de departamento a este ritmo. Después de lo que ha planteado Parmacenda tengo una pregunta ¿alguno de los trabajadores es familiar de las víctimas de Cantó? Según su diario había acabado con varias “criaturas sobrenaturales” y he de suponer que si fue verdad que acabó con sus vidas, podríamos estar ante un caso de venganza.

    Bueno, acabo de traer un barreño, agua fresquita y un paño, mientras deja que un médico le vea, al menos que no se le recaliente demasiado el cerebro.

  114. Hetty Callahan

    ¿Queda algún investigador? A estas alturas hasta mi mente científica empieza a pensar en maldiciones…

  115. Parmacenda

    Hetty, yo sigo aquí, revisando los informes e intentando ver si hay alguna cosa que se me haya escapado…
    Lamentablemente he dormido demasiado poco estos dos últimos días, y ahora mismo mi cerebro no parece capaz de sacar ninguna conclusión. Creo que me voy a ir al museo, a ver si me puedo colar con facilidad. Quizás eso nos ayude a entender cómo pudieron entrar tanto Cantó como Ugarte sin que saltasen las alarmas…

  116. Mr. Zalaya

    Hasta donde sabemos, ninguna de las víctimas de Cantó son más que invenciones de su trastornada cabeza, no olvidemos que era un, según palabras de nuestro cliente, ” un enfermo mental peligroso”. No se si con víctimas se refiere a vampiros, gárgolas, u hombres lobo, pero si se que no nos consta que haya matado a nadie… de este mundo.

  117. Hetty Callahan

    Menos mal que no hizo daño a nadie, pero sabiendo que era violento prefería salir de dudas. Parmacenda ten cuidado en el museo que no sabemos si hay más resortes con vapores puestos. Si el asesino sigue tras su víctima puede que haya recargado el aerosol o incluso la estatua.

  118. Hetty Callahan

    Esto… empiezo a preocuparme seriamente por los jefes de departamento y por Jack. Acabo de caer en una cosa, cuando llegaron por primera vez ante el ídolo, todos escucharon el ambientador funcionar, olía a jazmín. Es muy posible que este sonido y el olor atrajese la atención de todos, pasando desapercibido que el aerosol de la base se había disparado. Escuchadme seriamente, podéis estar envenenados y esto no es para tomárselo en broma o decir que es un simple resfriado, o que dormís poco. Necesitamos ayuda de un médico y de forma urgente, no me obliguéis a sacaros sangre yo misma.

    ¿Cómo puedo contactar con Irene personalmente?

  119. Lilly Christie

    Vale, algo me escama con respecto al olor de Jazmín. Quiero decir, hasta ahora es el único respiradero del Museo que tiene ese olor, ¿no?

    Pero me puse a revisar sobre las propiedades del jazmín, y ¡no le encuentro nada malo! Es decir, es calmante de dolores, ayuda con enfermedades psicosomáticas, estrés, limpia la piel, y en rituales mágicos se usa para “atraer la buena fortuna y y cargar de energía amorosa y bella el ambiente”… (Por ahora sólo se me ocurre que los Jefes se tomén un tecito de jazmín a ver si mejoran…) Pongo el link de donde saqué la información: http://www.plantas-medicinales.es/jazmin-propiedades-y-usos/#.UJWxGodRZxM

    Pero se me ocurre que de repente alguien familiarizado con la “magia” quisiera limpiar el ambiente usando eso. ¿Cantó? Incluso se me ocurre que Alfero, aunque no crea en maldiciones, pudiera tener algunos conocimientos de magia blanca, siendo quién era su tatara tatara tia abuela. (Que realmente, si no estoy mal, esas cosas se pasan entre hijos, y no necesariamente tiene que ser magia negra y oscura)

    Luego, que se usara para enmascarar el verdadero olor del veneno. O para mantener en calma a quienes se encuentren frente al ídolo (cosa que no creo probable luego de ver el efecto que ha causado en nuestros Jefes)

    Otra cosa, señor Zalaya: ¿Podemos saber el orden en que se asignó la revisión del ídolo para cada uno? Aunque mis compañeros arriba digan que de repente era se buscaba envenenar a una persona en específico, yo pienso que quizás quienes tuvieron acceso al ídolo ANTES de la muerte de Mariano y Cantó, pudieron haber puesto el veneno. Tenemos que cualquiera de ellos podría conocer como hacer funcionar el mecanismo de aerosol (después de todo se muestra una réplica justo en la parte de máquinas del museo). Luego tenemos que quien más posibilidades tendría sería Bernardo, ya que pasa bastante tiempo en el museo. Pero aún así quisiera ver la lista y saber quienes tuvieron acceso al ídolo antes del 24 de Octubre.

    (Yay, tuve razón con el seminarista n.n)

    Nada por ahora, pero tratemos de resolver esto antes que desaparezcan los tres Jefes restantes :S

  120. Parmacenda

    Al final no conseguí entrar en el museo, ya que me quedé dormido en el sofá de mi casa. De forma que no podré contribuir nada nuevo sobre la seguridad del museo.

    Lilly, yo también estuve mirando si el olor a jazmín podría haber sido el causante de los dolores de cabeza. Como bien dices, el jazmín en si no tiene usos venenosos. Estuve mirando a ver si otras plantas peligrosas pueden compartir su olor (o si algún veneno de fabricación química incluye ese olor), pero sólo encontré una que era ligeramente tóxica, y compartía un aromatizante con olor a putrefacción (que aparentemente, a bajas concentraciones huele como algunas flores… nunca te irás a dormir sin aprender algo nuevo). Así que eso no parece ser.

    Sin embargo, Hetty ha dado con un punto muy importante. Cuando Celdelnord levantó el ídolo, Nicolás escuchó un ruido… y todos creyeron que se trataba del ambientador (el olor a jazmín lo comprobó Boniatus más adelante, no lo percibieron en esa visita). Puesto que el mecanismo de la base se activaba al quitar el ídolo, no hay duda alguna que fue el aerosol de la base el que se activó y roció a nuestros jefes.

    Así que estoy con Hetty, visitad a Irene de inmediato!

  121. El jefe de departamento de Documentación y Conexiones se acercó a la mesa de entrada. Su aspecto no era demasiado favorecedor. Estaba increíblemente pálido, sus manos temblaban como si hiciera cinco grados bajo cero, el semblante era palidísimo. Se llevó un par de aspirinas a la boca e hizo un gesto cuando sintió el sabor amargo al comenzar a disolverse.

    “Tengo malas noticias”, anunció. Y así volvió a comenzar todo.

    La cuestión es esta, damas y caballeros. He intentado contactar con Zalaya y no hubo respuesta. Fuimos a su casa con Irene y lo hemos encontrado inconciente. Ahora mismo, lo hemos llevado con Jack y Celdelnord a la unidad médica y están haciendo todo lo posible para descubrir de qué se trata. Boniatos ha decidido quedarse por allá el resto del día y nos encontramos ante una pequeña complicación. El único jefe que queda, sin contarlo a él, es un servidor.

    Investigadores, creo que esto significa que deberemos trabajar mucho y muy bien. Tomaré las riendas de la investigación. Pero no soy tonto, vamos a ver. Es evidente que algo grave está pasando, pero ¿el qué?

    Nicolás se tomó la cabeza con la mano derecha e hizo una mueca de dolor.

    A veces… a veces… La historia sirve para conocer los errores del pasado y evitar cometerlos una segunda vez. O sirve para comprender que siempre los cometeremos…

    No me hagáis caso, estoy un poco mareado. Pero vamos a ello.

    Podríamos pedirle al profesor que vaya y saque el ambientador, así Celdelnord lo estudia… Pero ¿qué cosas digo? Celdelnord está inconciente. Madre mía, qué desastre.

    Los gatos… los gatos que roban cosas… que se guarecen del misterio… que generan misterios. Como fantasmas, un gato blanco. Bajo la música robada…

    Coño, concentrémonos.

    No os pido que os leáis mi informe. N. Leed los informes de Pruebas Físicas, Testimonios y Declaraciones y Escena del Crimen. Unikd todo. Vosotros sabéis cómo hemos trabajado siempre. Eran seis sospechosos (seis negritos). Y luego quedaron cinco. Y siguen siendo cinco…

    ¡Aaaaaaaahhh! ¡Los ojos rojos! ¡En las estatuillas de los negritos!

    Escuchad. Escuchad todos. No sé si es una maldición o no. debéis estar abiertos a todo, no os cerréis. No todo lo que brilla es oro ni plata todo lo que reluce. La espada será forjada y el descoronado será rey… Tomaré un trago de agua, así veo si se me pasa.

    En cualquier caso, si no fuera una maldición, debemos descubrir quién está detrás de todo esto. Todo está en los detalles, según decía Sherlock Holmes. Pero los detalles enn sí mismos no son importantes. Me explico. Vosotros os estáis trabando en aclarar detalles (y está bien, así tendremos sin duda menos misterios). Pero ignoráis los detalles que nos ayudarían a elaborar una teoría sólida.

    Vamos a ello, equipo. No es la primera ocasión en que nos enfrentamos a un caso antiguo (vale, nunca tan antiguo 😛 Demostrad de lo que sois capaces.

    Os estáis centrando en el jazmín, pero ¿qué conseguís con eso? Aún si el jazmín tuviera importancia (yo he pensado que podía tener importancia también el ambientador del baño en que murió Hugarte), ¿os dáis cuenta de que ya no tenemos forma de averiguarlo? Nuestra jefa de departamento de pruebas físicas no está disponible.

    No, gente. La norma d la investigación es no teorizar sin pruebas. ¿Podemos teorizar en un jazmín? Sí, no está prohibido. Lo peligroso es elaborar toda una teoría sobre esa teoría. Las teorías, sobre las pruebas. Os recuerdo la quinta (¿o era la sexta?) antes de comenzar pidiendo nuevas pistas, debemos comenzar por las que tenemos, alguna puede ser la clave.

    No, Watson, no. no soy un huérfano… si en algún momento necesitara… si en algún momento debiera partir…

    Pero qué digo…

    Revisad algo que se nos haya podido haber escapado. Tiene que haber una contradicción, una incoherencia. Si vosotros sosteneís que alguien es el culpable, debemos demostrarlo, de lo contrario estamos haciendo acusación sin fundamento y eso nos restaría puntos.

    Irene se está esforzando al máximo por comprender qué nos está sucediendo. Obviamente, si esto es una maldición, ella no puede hacer nada. pero sí hay algo que vosotros podéis hacer. Encontrad al culpable, y quizás podamos despertar a nuestros jefes.

    Confío en vosotros. Tenedme paciencia, no termino de coordinar demasiado bien últimamente. Y vuelve a ser mi primera vez en esto (y vuelve a sonar mmal).

  122. Vosotros planteáis que recibimos una descarga de algo mientras estábamos en el museo. La pregunta es ¡cuándo? ¿Qué? ¿Y porqué nos está afectando así, uno tras otro? Dadme algo para respaldar esa idea y os comenzaré a creer.

  123. ¡No, por favor, no por favor noporfavor noporfavor! El sonido, los sonidos del gusano, la cuerda… ¡Calladlo, calladlo! La respiración agitada, los ojos en lágrimas, Nicolás tomó asiento y se hizo un profundo silencio en toda la Sociedad del Misterio. Debemos darnos prisa.

  124. Hetty Callahan

    Recapitulando datos:

    – Raúl Duque: es algo extraño que tenga preparado, como si de un discurso se tratase, la coartada de las últimas dos semanas. Como si esperase que alguien pudiera acusarlo de algo.

    – Enrique Alfero: podía saber donde murió su antepasada, pero el ídolo fue llevado a otro sitio, ¿cómo lo encontró entonces? Él mismo dice que las pistas lo llevaron al lugar del Auto de Fe.

    – Bernardo Rodriguez: trabaja haciendo inventario, es meticuloso pero hay un día donde de dejó de serlo, el informe del día 24 se hizo el día 25 al medio día, ¿podría estar cambiando algo? Podría tener motivo si en el museo estuviera quien empezó el rumor sobre sus negocios turbios.

    – Mariano Ugarte: un estudiante de arte protocelta colándose para investigar un ídolo que poco tenía que ver con él. ¿Buscaba fama o algo más?

    – Jose María Pastor: habla de su tesis con el profesor de arte egipcio y oriente medio, cuando él está especializado en arte ibérico. ¿Se traerán algo entre manos? ¿Alguien sabe de qué va su tesis? (Lo he buscado pero no lo encuentro, y a estas alturas es posible que mis ojos estén tan cansados de leer que se salten cosas.) Quiere que se destruya el ídolo pero usarlo como arma asesina le daría cierto bombo a la estatuilla y haría más difícil que se cumpliese lo que quiere.

    – Ceferino Robledo: ha sido la última víctima, pero ha pasado bastante más tiempo desde su contacto con el ídolo hasta su muerte que en los demás casos. Mi teoría es que el se intoxicó con lo que había dentro del ídolo, que aunque venenoso, carecía de la rapidez que tuvo en su momento.

    El aerosol tenía tres cargas, la primera saltó cuando Cantó intentó llevarse/destruir el ídolo, la segunda cuando Ugarte lo tocó y la tercera cuando nuestros jefes de departamento comenzaron su investigación. Por eso creo que están envenenados con la misma sustancia que nuestras víctimas, lo que se confirma al ver que están sufriendo los mismos síntomas que ellos y que se describen en los diarios del inquisidor. Lo que me lleva a aconsejarles que no estén solos, para evitar que se hagan daño.

    – Severiano Pedraza: a pesar de tener solo 52 años, quiere dejar su puesto en el museo ¿por qué?

    – Arciniega: después de la humillación al hacer pública la nueva estatuilla, le echaron y prohibieron verla. Para él no sería difícil entrar (ya se coló un enfermo mental) y poner la trampa en el pedestal. Conoce las civilizaciones antiguas y ha estudiado el ídolo, para el crear toda la puesta en escena no sería difícil. Incluso podría conocer el uso de venenos al estudiar a las brujas y lo relacionado con ellas. Con el equipo puesto fuera de juego él tendría la oportunidad de volver a su investigación, a la que tanto tiempo le ha dedicado. Pero hasta ahora esto sería solo el motivo para realizar el crimen, no tengo pruebas que me respalden.

    No tengo mucho, el problema es que no encuentro datos que respalden mis teorías ni sé que teorías sacar con los datos que tengo. Además estoy preocupada por mis compañeros envenenados y no pienso con claridad. Seguiré dándole vueltas a los informes a ver si encuentro el detalle que se me escapa.

  125. Veo cosas interesantes en tu comentario, Callahan (me gusta más tu apellido, pero si quieres te digo “Hetty”). Es muy sospechoso que Duque tenga todo preparado, sí… pero a lo sumo es sólo eso, sospechoso. No es nada conclusivo. Veo más sólido lo que dices sobre Rodríguez. No había caído en el detalle del inventariado. Creo que eso nos da una primera incoherencia.
    Es evidente que es muy extraña la forma en que Alfero encontró el ídolo. Pero tampoco es algo del otro mundo. Si vamos por considerar que lo que dice Cantó es cierto, y él consiguió establecer un lugar en el que hallar al ídolo, no le habría sido demasiado difícil a un estudiante joven (poco aplicado, vale) con una mente un poco menos trastornada y ganas de descubrir lo que andaba buscando. Si consiguió los diarios del Inquisidor, por ejemplo, podía saber a dónde habían llevado el ídolo de Niggurash después de la muerte de Pater Tremolante.

    Momento ahí…

    … ¿José María Pastor, nuestro seminarista estrella y la promesa de la Iglesia Católica, estudia Arte Egipcio y del Oriente Medio? Eso se me había pasado… Lo revisaré, pero creo que podría haber algo allí.

    ¡Vamos por buen camino, equipo!

    A ver qué más se os ocurre.

  126. Parmacenda

    Nicolás, no es el seminarista el que dice estudiar Arte Egipcio y del Oriente Medio, sino Duque. Dijo que el viernes 26 había tenido una tutoría con su profesor de Arte Egipcio, pero su especialidad es Historia Antigua del la Peninsula Ibérica. Además es él quien tenía preparada una coartada para la semana entera. Pero es curioso que justo el viernes, el día que murió Cantó, su coartada no coincida con sus estudios…

  127. UrielEugenio

    Robledo fue encontrado muerto por Zalaya, en el suelo de su salón, sin embargo, la sangre (supuestamente de la caída post-mortem) encontrada por Boniatus estaba en el dormitorio, no en el salón… y eso amigos míos, no puede ser causado por una simple maldición!
    Alguien movió el cuerpo, alguien estuvo presente en el momento de la muerte o más tarde, y no denunció la muerte. De modo que tenemos, como poco, un “cómplice” de nuestra maldición.

    Hetty, no me cuadra lo de las tres cargas saltando justo en esos tres momentos que has mencionado, cómo puede ser que estando el ídolo en estudio sólo en esos 3 momentos alguien moviera o levantara el ídolo? A lo mejor el mecanismo (el sensor de peso) era conectado sólo en el momento en que el asesiono quería matar.

  128. Cielos, Parmacenda, ¡es verdad! Creo que podríamos ir tirando también por ese lado. Aunque puede encontrarle un justificativo… mas no, sin embargo.

    Pero hay una corrección que sí quiero hacer, Uriel. Zalaya vio que el cuerpo de Robledo yacía sin vida… desde la ventana del dormitorio de Robledo, y fue allí donde el profesor encontró la sangre. Ya lo reviso, pero juraría que era así (aunque no confiéis mucho en mi por el momento, estoy un poco mareado).

    Buen trabajo, gente. Las dos principales coartadas comienzan a desmontarse. Veamos qué pasa conlos otros tres sospechosos que quedan.

    ¡Buen trabajo!

  129. maureen1978

    No solo es rara la tutoría de Raúl Duque de Arte de Egipto y Medio Oriente, sino que al darnos todos sus movimientos, se ha guardado demasiado bien lo que hizo la noche del viernes 26 (noche del viernes al sábado). Revisad los datos y veréis cómo de esa noche no habla.
    ¿Puede haber algo ahí? Porque aunque creemos que Roberto y Mariano entraron en el Museo la noche del 24, creo que eso no está totalmente demostrado, ¿verdad?

  130. Parmacenda

    Maureen, es cierto, no me había dado cuenta con su referencia a que “el viernes tenía que madrugar”. En cuanto a la entrada de Roberto Cantó, yo estaba convencido que se coló el mismo día 26. A fin de cuentas, murió en cuestión de horas, y dudo mucho que, si consiguió entrar el día 24, esperase tanto tiempo hasta intentar llegar al ídolo.

    Sé que actualmente no le estamos considerando sospechoso, pero quería preguntar si Pedraza acompaño a Boniatus durante su segunda visita al museo. Sabemos que no entró en la sala del ídolo la primera vez (momento en el cual nuestros jefes probablemente se vieran expuestos al veneno), pero en su segunda visita Boniatus dice haber estado acompañado todo el rato… y el conservador estaba con él cuando le pidió acceso a la consola del inventario. Y por su informe parece que se encontraba en la sala de Cconservación. Así que, qué pudo cambiar entre la primera visita y la segunda, para que el conservador entrase en la sala del ídolo? Sólo que ya no había posibilidad de envenenarse.

    Claro que la teoría depende exclusivamente de que el conservador entrase en la sala del ídolo, y aunque el informe parece confirmar ese detalle, también es posible que le diese acceso remoto a Boniatus, sin tener que entrar en la sala de conservación.

  131. Sabemos que ocho días antes de que nosotros empezáramos a investigar, se instaló a Niggurash en el pedestal de la sala de conservación. Al día siguiente (aunque no conocemos el momento exacto) Mariano Hugarte se coló en el museo y retiró el ídolo. Y sabemos que Cantó agonizó unas horas y murió el viernes veintiséis (según los datos que Irene le pasó a Celdelnord).
    Es sospechoso (no lo niego), y muy extraño. sobre todo porque si, como hemos sugerido, preparas todas tus coartadas con antelación, vas y cometes la torpeza de meterte en una tutoría que no es de tu especialidad. Pero encuentro una cosa interesante aquí. Más allá de que nos parezca sospechoso, ¿no os parece que es un farol demasiado arriesgado? Sería muy fácil entrevistarnos con el profesor que le dio la tutoría y confirmar esa versión. Aunque sea un ecologista amarillista, no podemos negar que es un tío listo. ¿Se delataría cometiendo un error tan tonto?

  132. maureen1978

    Supongo que no, pero ¿qué hizo la noche del viernes?

  133. UrielEugenio

    Nicolás, me parece que no es así, Zalaya vió al Profesor Robledo en el salón, Boniatus lo vió en el dormitorio.

    Cito el Informe de Mr. Zalaya:
    “Así hasta que llegué a la ventana del dormitorio. […] El profesor Ceferino Robledo yacía en el suelo de su salón…”

    Cito el informe del Profesor Boniatus:
    “Llegue al dormitorio: sangre en el suelo. ¿Pero qué…?”

  134. UrielEugenio

    O, bueno, en realidad Boniatus vio sangre, asumo que la de Robledo.

  135. Ay, mi cabeza. Miércoles veintiséis. Si seré. Holmes estaría dispuesto a acribillarme.

    Sobre la coartada del viernes por la noche… es cierto, resulta sospechoso que no tengamos nada. Pero os repito esto. Un misterio ya es de por sí algo que permanece en tinieblas. No nos centremos por el momento en la oscuridad que no conocemos, y veamos en los resquicios en donde tenemos algo de luz para hacer más luz si es posible.

    Creo que sí, la sangre era de Robledo. ¿Ves algo sospechoso en el resto de esa escena del crimen?

    Debería preguntarle al profesor Boniatos para que nos aclare esa cuestión, sobre si el conservador estaba con él en la sala de conservación, Parmacenda. Deja que lo mire y luego te respondo.

    Vosotros seguid analizando datos y encontrando puntos flojos, que váis bien encaminados.

  136. Hetty Callahan

    Si llevaron a Robledo del dormitorio al salón después del golpe en la cabeza lo más seguro es que hubiera algún rastro de sangre, aunque fueran gotas, a no ser que hubieran fregado. Por otro lado, puede ser que se cayese mientras agonizaba y fuese al salón a por el teléfono.

    ¿Es posible ver si el camino del dormitorio al salón está más limpio que el resto?

  137. UrielEugenio

    No Hetty, no habría rastro si le movierons cuando la sangre ya estaba seca…

  138. Hetty Callahan

    Por cierto Nicolas, llamame como prefieras, las dos maneras me gustan 🙂

  139. Ya son dos las preguntas para el profesor.

    1.
    ¿Cómo hizo el conservador para entrar a la sala de conservación sin chillar a lo The Blair Witch Project?

    2.
    ¿En dónde estaba la sangre? ¿En dónde fue hallado verdaderamente el cuerpo? ¿Rastros de sangre?

    De todos modos, a la pregunta uno yo me arriesgaría a responder que el conservador podía tener miedo de entrar allí sólo cuando se manipulaba el ídolo de Niggurash. Pero le paso la pregunta al profesor, a ver qué me dice.

    El estado de nuestros caídos sigue siendo el mismo. Están inconcientes aunque sus signos vitales se mantienen estables. Irene está tratando de determinar qué nos ha dado, pero no hay muchos resultados todavía. Nuestros síntomas le parecen tan extraños como inexplicables.

    ¡Ah!

    La historia… la historia sirve para conocer nuestro pasado… los errores del pasado… y evitarlos… Gatos blancos…

    ¡¡AAAHHHH!!

    No encuentro nada. leo y leo y no se me ocurre nada. ¿Habremos pasado por alto algo a la hora de hacer informes? Yo podría volver a consultar bibliografía, pero ya no me siento del todo bien. Y no hay forma de hacer análisis a esos restos blancos que encontró el profesor, ni de ir a pedir más entrevistas hasta que tengamos algo concreto.

    Equipo, ¿hemos fracasado como jefes de departamento?

  140. Hetty Callahan

    No creo que halláis pasado algo alto, lo que creo que ocurre es que entre que tenemos compañeros envenenados y el volumen de datos que estamos manejando, se nos ha pasado el detalle que haría que todo encajara. Ahora mismo estoy repasando informes y demás, espero sacar algo en claro pronto.

    Lo que sí que he pensado es ¿de dónde se saca un aerosol con veneno? Normalmente el líquido va propulsado por una mezcla de gases. Rellenar un recipiente así con veneno no es sencillo y no creo que lo vendan en muchos lugares… Esto también me lleva a pensar una cosa ¿como se ha conseguido el veneno? Tampoco son cosas que encontrar en cualquier herboristería. Y todo el mundo sabe preparar bien las hierbas para que causen el efecto que se quiere (y trabajar con venenos es peligroso también para quien lo fabrica), pero entre nuestros sospechosos tenemos a uno que está acostumbrado a este mundillo, Duque, el señor de las coartadas, es vegano y estas personas suelen renegar de los medicamentos fabricados en laboratorios, por lo que consumen remedios naturales cuando caen enfermos. Esta seria una manera de adentrarse en el mundo de la herboristería y estar familiarizado al uso de las plantas.

    ¿Tendrá Duque en su cocina alguno de los ingredientes para confeccionar el veneno?

  141. Parmacenda

    Uriel, Hetty, teneis razón en lo de la sangre en el dormitorio. Es más, el informe del forense dice que el golpe en la cabeza fue post-mortem. Y eso es lo más raro. Porque un golpe recibido justo en el momento de la muerte se suele denominar perimortem, ya que los procesos del cuerpo no se han detenido lo suficiente. Por ejemplo, se sigue sangrando un poco si recibes una herida en la mano inmediatamente después de recibir un disparo en el corazón.

    Si Robledo sufrió una parada cardio-respiratoria, y por eso cayó al suelo y se dió el golpe, no habría sido posible afirmar con seguridad que el golpe fuese post-mortem. Igual que si le hubiesen golpeado la cabeza, y luego inyectado algo para provocarle la parada. En ambos casos, el golpe sería considerado perimortem.

    Sin embargo, Boniatus claramente dice que no había rastro de visitas extrañas en el salón (entiendo que sí habría signos de los sanitarios, si el cuerpo estaba en el salón, pero que eso era lógico verlo).

    Robledo murió un día antes de encontrarse el cuerpo, así que debió morir el día 1 de Noviembre (o la madrugada del día 2), cuando nosotros ya nos habíamos hecho cargo del caso. A no ser que el culpable necesitase imperiosamente algo del cuerpo de Robledo, no tiene sentido que entrase a mover el cuerpo, arriesgándose a dejar pruebas. Veo más lógico que los sanitarios indicasen que el golpe era post-mortem porque estaba claro que había muerto por causas naturales (ellos no tenían por qué saber que había veneno de por medio), y que la víctima se diese el golpe en el dormitorio mientras intentaba llegar al salón.

    Otro detalle, el profesor Boniatus encontró un residuo blanco en el pedestal del ídolo. Y la información que yo encuentro indica que la estricnina es un polvo blancuzco, así que eso parece demostrar que el aerosol expulsaba estricnina, y quedaron restos en el pedestal.

  142. Callahan (me recuerda a una novela de Stephen King, por eso prefiero el apellido :P), eso es cierto. Eso podría darle un medio a Duque, sin duda.

    ¿Sabéis qué me está escamando desde hace un rato? ¿Cómo supo el asesino que Cantó entraría al museo? Y sobre todo, ¿en qué orden ocurrieron los hechos? Porque hay algo que no termina de cerrarme. ¿Qué quería el asesino? ¿Cuál era su motivación?

  143. Parmacenda

    Antiguamente la estricnina se utilizaba como medicina, así que es probable que Duque conociese ese hecho por sus estudios, y su interés naturalista le permitiese crear el veneno. Lamentablemente, la investigación de Alfero en la historia de su antepasada “bruja” también le habría permitido descubrir cómo fabricar el veneno, así que no es algo decisivo.

    Nicolás, Roberto Cantó nos dice en su diario que recibió noticias del segundo ídolo por un conocido suyo del museo. Estuvo un tiempo en la carcel y tiene un historial de abusos de drogas, por lo que puede tener relación con Bernardo Rodríguez (traficaba con drogas) y con Duque (que parece haber estado en comisaría varias veces).

  144. Hetty Callahan

    El motivo es lo que no consigo yo ver, porque Arciniega es el único que tiene motivos para llegar a ese extremo, ha perdido su reputación, y su trabajo está en peligro ¿quién daría crédito a un profesor que falsea sus descubrimientos? Y con las subvenciones para las excavaciones pasa lo mismo. Si estoy en lo cierto ¿qué ganaba Duque con las muertes? ¿Alguien salía ganando con la gente que ha fallecido? Estas son las respuestas que estoy buscando, porque al menos que nos encontremos ante un auténtico psicópata, estas personas han fallecido para que alguien consiga algo.

  145. Parmacenda

    Un detalle que a mi me ha llamado la atención es que los tres fallecidos no eran precisamente dechados de virtud. Había rumores sobre Robledo indicando que no jugaba limpio, que hacía trampas para aumentar su prestigio fingiendo saber todo sobre las piezas. Ugarte era conocido por pisar a todos con tal de conseguir su objetivo, incluso de robar con tal de lograr sus fines. Roberto Cantó es el único que se sale un poco del patrón, pues su violencia, los robos y demás están causados por su enfermedad mental, y no se deben a un deseo de aumentar su prestigio.

    En su momento se me ocurrió que el seminarista podría estar limpiando la tierra de los descarriados, pero no hay pruebas que lo sustenten y se quedó en idea extraña. Rodríguez y Alfero podrían tener motivo, quitarse de en medio a los dos miembros de la investigación que podrían hacer trampas para llevarse la gloria, mientras que Rodríguez necesitaba obtener resultados y Alfero podría creer que los méritos debería llevarselos él por el descubrimiento.

  146. Parmacenda

    Acabo de caer en un detalle llamativo. En el diario de Roberto Cantó dice que suele llevar una máscara para que no le reconozcan cuando caza. Entiendo que su diario puede tener información sesgada debido a sus delirios, pero eso me parece algo bastante lógico, sobre todo si se estaba colando en un museo con el objetivo de destruir algo.

    Pero si llevaba una máscara, no habría muerto mucho más tarde, al tener la cara cubierta cuando recibiese el veneno? Sin embargo es el que más rápido murió… quizás no llevaba la máscara puesta porque iba acompañado por un conocido, o le habían asegurado que las cámaras estarían apagadas?

    No creo que ayude a encontrar al culpable, pero quizás algun otro investigador pueda utilizar eso para avanzar más en la investigación.

  147. maureen1978

    Otra cosa, aunque no sé si tiene sentido: Mariano se coló para estudiar el ídolo porque por turnos aún no le tocaba. Pero si no me equivoco con las fechas, no debía de quedarle tanto para poder estudiarlo.
    El ídolo llegó hace dos meses y un poco, es decir, a finales de agosto. Eso hace los siguientes turnos (más o menos):
    – 1 a 15 de septiembre: Bernardo Rodríguez (él mismo dice que fue el primero).
    – 15 al 30 de septiembre.
    -1 al 15 de octubre.
    – 15 al 31 de octubre.
    – 1 al 15 de noviembre.
    – 16 al 30 de noviembre: Enrique Alfero (que nos dice que le han dejado para el final).
    José María Pastor ya lo había examinado, y de Duque no lo sabemos.
    Si Mariano no lo había examinado, quiere decir que le tocaba del 1 al 15 de noviembre, ¿no?
    ¿Entonces por qué colarse una semana antes de su turno? ¿No tendría más sentido que se hubiera colado antes?
    ¿Podría ser que entrara por otro motivo?

  148. maureen1978

    ¿Puede alguien hacerme un resumen de las fechas en que se colaron y murieron los tres fallecidos, por favor? De verdad que con tanta información ya me pierdo un poco. Y lo mismo nos viene bien recopilar información para ver las cosas más claras.

  149. maureen1978

    Parmacenda, llevas razón. Pero… ¿se encontró una máscara en algún sitio? Lo mismo entró sin ella, si se estaba haciendo pasar por fontanero.

  150. Hetty Callahan

    Estoy dándole vuelta a quien pudo darle la información a Cantó y solo se me ocurre que fue el seminarista, si Cantó entraba y destruía el ídolo él conseguía lo que quería y los actos de Cantó no despertarían sospechas más allá de su enfermedad mental y de su obsesión por acabar con los peligros sobrenaturales.

  151. A ver, gente. Ya nos ponemos al día. Estoy esperando noticias de Boniatos sobre la sangre, pero ya os adelanto que no debe significar mucho.

    ¿Recordáis al mensajero al que envié a obtener las copias? Pues figuraos vosotros mismos.

  152. Mientras tanto…

    … creo que la pregunta correcta es ¿qué obtiene el que orquestó las muertes de Hugarte, Cantó y Robledo? Si podemos responder esto tendremos un motivo. Por eso me preguntaba si era necesario que el asesino supiera que Cantó iba a entrar (y cuándo). Porque si bien podía avisarle, no podía saber cuándo entraría. Pero esto es terreno pantanoso.

    Veo posibilidades en lo que dice Maureen. Necesitamos organizar todo de nuevo y armar una cronología. Mientras esperamos respuestas del profesor y del mensajero, podría ir haciendo un resumen.

    Hace ocho días (hablando desde el primero de noviembre): SE pone el ídolo de Niggur en el pedestal de la sala de conservación.
    Al día siguiente (siete días antes del primero de noviembre): entra Hugarte y coge el ídolo para estudiarlo. Dos días después (es decir, cinco días antes del primero de noviembre) muere de un fallo respiratorio (y su corazón estuvo muy a punto).

    El miércoles veintiséis de octubre se cuela Cantó y muere en pocas horas. Es hallado dos días antes de que nosotros entremos en el caso. Nos queda su diario, sus ojos arrancados, sus excrementos, los extraños signos en todo lo que tenía alrededor.

    Entre el dos y el tres de noviembre, la muerte de Robledo (fallo cardio-respiratorio).

    Esto es lo básico. ¿Sacáis algo en limpio de aquí?

  153. Parmacenda

    Maureen, yo para intentar controlar la cantidad de información que tenemos he acabado imprimiendo todo lo que se ha publicado. Así ahora puedo perderme entre papeles, pero también poner los informes lado a lado para contrastar la información.

    El resumen de fechas que yo tengo (basado el el comentario de Jack con la cronología) es:
    – 25 Agosto: Llega el ídolo al museo.
    – 27 Agosto: Arciniega logra investigar el ídolo 10 minutos.
    – 24 Octubre: El ídolo se coloca en el pedestal.
    – 25 Octubre: Ugarte se cuela en la instalación.
    – 26 Octubre: Cantó se cuela en la instalación. Muere Cantó.
    – 27 Octubre: Muere Ugarte en el baño.
    – 30 Octubre: Se descubre el cuerpo de Cantó.
    – 1 Noviembre: Muere Robledo en su casa.
    – 2 Noviembre: Zalaya descubre el cuerpo de Robledo.
    – 15 Noviembre: Empieza el turno de investigación de Alfero.

    No hay información de cuando se coló Robledo ya que, como coordinador, podría haber entrado cuando quisiera sin levantar demasiadas sospechas.

    Maureen, yo tengo una duda. Cómo llegas a la conclusión que los turnos son de dos semanas? La única referencia que encuentro es que Alfero dice que su turno es dentro de dos semanas.

  154. Hetty Callahan

    ¿Y si con el golpe en la cabeza de Robledo lo que querían era disimular la muerte por la “maldición del ídolo”? Serían 3 muertes y cada vez más difícil mantener a la policía al margen. Si fuera un asesino, habría alcanzado el número de víctimas necesario para considerarlo un asesino en serie y ni ese titular ni el de la maldición le haría nada bueno al museo.

  155. A ver. He recibido contestación. Dejad que ponga mis notas en orden (el maldito dolor de cabeza y la madre que lo parió).

  156. Parmacenda

    Hetty, no le veo mucho sentido a la sugerencia del disimulo. Si consigo matar a alguien mediante una parada cardiorrespiratoria (aunque sea por envenenamiento) es menos probable que se investigue que si me dedico a golpear el cuerpo, no?

  157. Hetty Callahan

    ¿Y si Robledo entró con Ugarte o Cantó? Ellos dos murieron antes porque estaban justo delante del aerosol, si Robledo estuvo con ellos, pero no a su lado, el veneno que entró en su cuerpo fue menor y por eso tardó más en morir.

  158. Pues bien, equipo (jadeo y mueca de dolor). El profesor me ha enviado una respuesta… bastante extraña.

    La versión de la policía, certificada por las pruebas forenses y que parece ser incontestable (al menos no le veo fallos notorios), es la siguiente:

    La sangre encontrada en la habitación fue fruto de un desvanecimiento (causado por asfixia). Con el golpe, el pulmón sufrió un estertor y consiguió algo de aire. Por el escenario, el señor Robledo se incorporó y fue hasta el salón, buscando el teléfono para pedir ayuda.
    No lo consiguió, sin embargo. Cayó en una mala postura y el escaso aire que consiguió no le fue suficiente. Se desmayó, paso previo a la asfixia total. Murió y luego la gravedad hizo su trabajo.
    Cayó en una superficie dura, y allí se produjo la herida post-mortem.

    Juro que cuando lo leía se me saltaban las lágrimas de risa. Pero por lo que pude ver, esa es la mejor explicación posible. A veces la navaja de Ockam no tiene todas las respuestas.

    Eso sí, cuando me río me duele más la cabeza.

  159. Ahora sí. Nos ponemos al día.

    Parmacenda, tu cronología me parece válida, pero sólo hasta cierto punto. El ídolo de Niggurash fue puesto en el pedestal el martes veintitrés, no el miércoles…

    … oh, mierda.

    ¿Vosotros también os habéis dado cuenta?

  160. Hetty Callahan

    La verdad que la teoría de que le golpeasen era algo rebuscada, lo admito :).

  161. Parmacenda

    Anda que… eso es tirar la navaja de Ockham a la basura, y lo demás son tonterías. No me extraña que esa escena del crimen nos pareciese a todos tan extraña!

    Ha mencionado el profesor algo sobre quién le acompaño a la sala de conservación? Por terminar de descartar a Pedraza, poco más.

    En cuanto a la cronología, si el ídolo se colocó el día 23 en el pedestal, quiere decir que Ugarte se coló el día 24. Eso coincide con el fallo de registro de Rodríguez, de forma que probablemente Ugarte se hiciese pasar por Rodríguez (quizás con su ayuda?). Y por tanto debió de morir el día 26.

    Te refieres a eso Nicolás? O a que Arciniega tuvo permiso por parte de Pedraza para investigar el ídolo, mientras que Robledo parece haber sido el responsable de expulsarle de la investigación, proporcionando motivo?

  162. UrielEugenio

    Creo, Nicolás, que lo que has descubierto hace alusión al hecho de que las entradas de Bernardo Rodríguez en el ordenador de inventariado para la noche del miércoles 24 no aparezcan con el horario de esa noche, sino el jueves 25 a mediodía.

    Desgraciadamente, no llego a ver la relación.

  163. maureen1978

    Gracias por las cronologías.
    Así que el ídolo se coloca en el pedestal el 24, el 24 por la noche Bernardo Rodríguez no hace su inventario a la hora habitual, el 25 se cuela Ugarte y se intoxica y el 26 se cuela Cantó, se intoxica y se muere… ¿Qué hizo Bernardo Rodríguez esa noche del 24?
    Y a ver los Jefes de Departamento: el 26 fue viernes, y no miércoles. Cantó entró el viernes 26, ¿verdad? No el miércoles 24. A ver si hay algo ahí…
    Y lo de los turnos de dos semanas, juraría que lo había leído en algún sitio, pero la verdad es que no lo encuentro y no estoy segura de no habérmelo sacado de la manga 😦
    ¡Hay demasiada información, por Dios!

  164. Hetty Callahan

    Y yo estoy liando con los días.

  165. maureen1978

    ¡Qué rápido escribís!
    Rehacemos cronología:
    – Martes 23: se coloca el ídolo en el pedestal.
    – Miércoles 24: entra Ugarte, ¿haciéndose pasar por Rodríguez, como ya propuse en algún momento? Rodríguez no hace su inventario a la hora normal.
    – Viernes 26: muere Ugarte en el baño. Entra Cantó y se muere.
    Vale, ¿puede ser que se intoxicaran los dos el viernes 26, y no uno un día y otro otro día?

  166. Uriel, eso lo vio Callahan hace un rato. De eso me había percatado. Pero hay algo más. Un hecho que nosotros estamos dando por cierto mientras que no lo es realmente.

    Maldito dolor de cabeza.

  167. maureen1978

    Y Duque sigue sin tener coartada para el viernes 26 por la noche.

  168. UrielEugenio

    Vamos a ver, el guardia de seguridad no notó nada con respecto a la entrada del chaval que entraba todas las noches, de modo que Bernardo Rodríguez (o alguien que se hizo pasar por él) entró la noche del 24. Sin embargo, las entradas de inventario aparecen al día siguiente al mediodía.

    Esto quiere decir que o Bernardo estuvo haciendo otra cosa (preparar la “maldición”?), o que permitió que Ugarte entrara en su lugar a revisar el ídolo, pero, por qué permitiría esto último? Dinero?

    Alcanzará esto para tratar de hacer hablar a Bernardo, Nicolás?

  169. maureen1978

    Bueno, esto de Bernardo ya lo propuse yo en algún momento. Pero como parece que no vamos a volver a hablar con los sospechosos… el quid debe de estar en otra parte.

  170. UrielEugenio

    Bernardo Rodríguez ha dicho que quiere ser él quien descubra la autenticidad o falsedad del ídolo, de modo que no es posible que haya permitido que Ugarte entrara al museo en su lugar, a menos que le permitiera la entrada con el objetivo de que muriera, de una manera u otra.

  171. UrielEugenio

    Sí que lo habías propuesto tu antes Maureen, olvidé mencionarlo, pero no quería hacerme con el reconocimiento, lo siento.

  172. Perdonad, perdonad. Vaya a saber porqué, se me pasó un poco por alto el comentario anterior de Parmacenda.
    Chicos, en efecto. Hemos dado con algo, pero nos está faltando otro algo.

    El guardia nos dice que todas las noches entró alguien (pero la noche del veinticuatro no entró Hugarte, luego fue alguien más). Todavía no sabemos el quién.

    Pero reflexionemos un momento. ¿Cuándo dijo Celdelnord que murió Cantó?

  173. Hetty Callahan

    Creo que en lo que debemos fijarnos es en las fechas y coartadas. Si alguien se hizo pasar por Bernardo debía tener cierto parecido con él, al menos en edad y complexión, para que el guardia de seguridad no notase un cambio demasiado grande. ¿Quién de sus compañeros tiene más o menos la misma complexión? Doy por hecho que fue un compañero porque de los sospechosos descarto los mayores, por motivos obvios.

  174. maureen1978

    Pero si no permitió a Ugarte entrar en su lugar, se habría topado con él, ¿no?
    ¿¿¿En serio no podemos volver a hablar con Bernardo???
    Tiene que saber algo: o bien dejó entrar a Ugarte, o bien se lo encontró por la noche. Y también tuvo que ver a Cantó la noche del 26, ¿no?

  175. UrielEugenio

    Por qué dice Bernardo “—Últimamente me paso el día aquí (en el museo) —me dijo—. Echo una mano con los inventarios todas las noches. Me saco un dinerito extra.”

    Si el inventario lo hace por la noche? Si está allí también de día, está haciendo qué?

  176. maureen1978

    No, Uriel, no era eso. Es que creo que solucionaríamos algo hablando con Bernardo, pero como no se puede… ¡¡me frustra!! Creo que tiene que saber más de lo que ha dicho.

  177. Parmacenda

    El miércoles 26!
    Eso fué lo que dijo Celdelnord. Pero podría haber sido perfectamente el miércoles 24, y que Celdelnord se equivocase en el número!

  178. maureen1978

    Y eso sí que me cuadra con lo de que llevara una semana muerto cuando le encontraron. Porque si hubiera muerto el viernes, serían 5 días, y supongo que eso se nota.
    De modo que… ¿entraron Ugarte y Cantó el miércoles 24?

  179. UrielEugenio

    Hay otra cosa, con respecto a que Bernardo se pase el día en el museo: él mismo llamó la atención de Zalaya sobre el hecho de que el seminarista (José María Pastor) siga llendo al museo:

    “—Hay uno, el seminarista… Su turno ya ha sido, pero sigue viniendo por aquí a menudo. Recuerdo que el profesor Robledo le llamó una vez a su despacho, pero nunca supe para qué.”

    No sólo me sorprende que Bernardo siaga en el museo al punto de que sepa que José María sigue llendo e incluso que fue a una reunión con el Prof. Robledo, sino que remarque que el otro sigue llendo cual él mismo también lo hace…

  180. maureen1978

    Nicolás, ¿por qué dices que el 24 no entró Ugarte? Según la última cronología sí que lo hizo.

  181. Hetty Callahan

    ¿Y si todo nos falla porque los días no están bien?, es algo raro que todo el mundo se equivoque en lo mismo. Una de las diferencias sería que todo ocurrió la misma noche (a no ser que me esté liando más de lo normal con las fechas), entra Cantó, se envenena con el aerosol, escucha pasos y sale corriendo pensando que es el demonio que viene a por él, pero en realidad es Ugarte que se está colando en la sala (a menos que sea un ninja o un espía y no lo sepamos habría hecho ruido al entrar, aunque solo fueran sus pasos). Ugarte también se envenena y muere dos días después.

    Sobre Robledo, el fallo respiratorio es la muerte más común si le entraron esporas de hongos (los de la mezcla de 300 años del ídolo) en los pulmones. El veneno “moderno” provoca otros síntomas que él no tuvo.

  182. maureen1978

    Jejeje, si va a resultar que había una fiesta en el museo esa noche, estaban todos allí 🙂
    Perdón, ya dejo de desvariar.

  183. maureen1978

    Hetty, yo también he llegado a la conclusión de que en la noche del 24 había demasiada gente en ese museo 🙂
    Por lo menos me salen Bernardo, Ugarte y Cantó, si no había alguien más.

  184. UrielEugenio

    O sea que…

    – 23 Octubre: El ídolo se coloca en el pedestal.
    – 24 Octubre: Ugarte se cuela en la instalación.
    – 24 Octubre?: Cantó se cuela en la instalación. Muere Cantó.
    – 25 Octubre: Muere Ugarte en el baño.
    – 30 Octubre: Se descubre el cuerpo de Cantó.
    – 1 Noviembre: Muere Robledo en su casa.
    – 2 Noviembre: Zalaya descubre el cuerpo de Robledo.

  185. Parmacenda

    Si Cantó murió el miércoles, entonces Rodríguez no tiene coartada para esa noche. Su entrada de datos la realizó al día siguiente, el 25, de forma que algo estaba haciendo esa noche. Cantó en su diario afirma que escuchaba como alguien le perseguía, que escuchaba sus pasos… quizás era Rodríguez intentando confirmar la muerte de Cantó?

    Y si Cantó entro el día 24, la cronología del envenenamiento por fin tiene sentido. Cantó fue el primero en verse expuesto, recibió la dosis de golpe, y por eso fue el primero en morir. Ugarte entró esa misma noche, pero más tarde, y se vió expuesto a los restos que quedaban. Por eso estuvo delirando, con fiebre, y murió al cabo de sólo dos días.

    Y el resto de posibilidades ya las habeis comentado mientras yo escribía. Uriel bien señala que Rodríguez parece que trató de hacer que sospechasemos del seminarista, mientras que la muerte de Robledo se puede explicar con esporas o restos que quedasen, puesto que no tuvo alucinaciones, como dice Hetty.

  186. UrielEugenio

    No Maureen, no entra Bernardo, sino alguien que se hace pasar por él…

  187. maureen1978

    Ah, efectivamente. El guardia de seguridad vio entrar a alguien que se hacía pasar por Bernardo, no a Bernardo.
    Pero si entraron Ugarte y Cantó, ¿a quién vio el guardia? Debió de ser Ugarte, porque se supone que Cantó entró haciéndose pasar por fontanero, ¿no?

  188. UrielEugenio

    Ya no sé… Necesito un descanso.

  189. Disculpad, fue un lapsus. Quise decir que la noche del veinticuatro no entró Rodríguez. Hugarte sí entró (sabemos que el veicua

  190. Parmacenda

    Si sabemos entonces seguro que Ugarte entró pero Rodríguez no (porque el guardia sólo vió a un estudiante, al “fontanero” no le tuvo en cuenta o entró un poco antes), quiere decir que Rodríguez pretendía matar a Ugarte.

    Uriel ya nos recordó antes que Rodríguez no habría ayudado a Ugarte, que él necesitaba obtener resultados. Ayudar a que Ugarte entrase fuera de turno sólo serviría si podía matarle. Que Cantó llegase primero al ídolo y recibiese la mayor parte del veneno pudo ser una desgraciada casualidad.

    Y voy corriendo a ver qué le pasa a Nicolás, que se ha quedado con la frase a medias! Llamad a Irene para que se ponga en camino!

  191. UrielEugenio

    Qué sospechosos nos quedan que entraran la noche del 24 en lugar de Bernardo Rodríguez (26 años)?
    – José María, el seminarista, 27 años.
    – Raúl Duque, 25 años.
    – Enrique Alfero, 22 años.

  192. UrielEugenio

    Irene!! Ayuda, que se nos va Nicolás!

  193. UrielEugenio

    Yo me pierdo… entraron 3 personas (Cantó, Ugarte y alguien en lugar de Rodríguez), o sólo 2, y Ugarte entro entonces en lugar de Rodríguez?

  194. maureen1978

    ¿También Nicolás?
    Venga, ¿lo tenemos ya? A mí me suena muy bien lo que dice Parmacenda. Tiene mucho sentido. Rodríguez preparó el ídolo o el pedestal la noche anterior, ya que estaba solo, y la noche del 24 dejó entrar a Ugarte para que muriera envenenado. Y lo de Cantó fue un accidente. ¿Algo que no cuadre?
    ¿Nadie estudió el ídolo durante el día 24?

  195. Tranquilos, tranquilos 😛

    Fue un error del navegador. Sigo con mi nerviosismo, mis manos tiemblan un poco y estoy palidísimo (y me duele horrores la cabeza). Pero estoy más o menos bien. Aunque no lo sabemos. No sabemos por cuánto tiempo.

    Chicos, tenemos muchas cosas con qué trabajar. Estamos cerca, algo me lo está diciendo.

    De momento, Irene me confirma que, efectivamente, Cantó murió el miércoles veinticuatro (recordad que esto lo supimos justo cuando estaban encontrando a Jack inconciente).

    ¿Qué podemos sacar en limpio? Tenemos cuatro informes y han ocurrido muchas cosas desde que comenzó el caso. Ya tenemos, más o menos, una cronología bien hecha.

    No podemos acusar a Rodríguez de un asesinato (a lo sumo de habernos mentido, cosa que nos podría facilitar una entrevista, no lo sé).

    La historia… la historia sirve para no olvidar el pasado, para no olvidar los errores… La carrera del misterio… el gato blanco… el conejo blanco… la música robada…

    ¡Aaaaahhhh!

  196. maureen1978

    Yo creo que dos personas, Uriel: Ugarte en lugar de Rodríguez y Cantó como fontanero.

  197. Hetty Callahan

    (Hetty pone sobre la alfombra a Nicolas en posición de seguridad y le desabrocha los dos primeros botones de la camisa, si llevaba el abrigo puesto se lo ha quitado y le ha tapado con el.)

    El médico está de camino, no te preocupes, dentro de nada te sentirás mejor.

  198. Estoy viendo la forma de agilizar esto (respondiendo a los correos que llegan cuando vosotros publicis un comentario). Ya estoy un poco mejor (el agua alivia mucho). Creo que tomar una tarta, que no he comido nada en las ltimas horas).

  199. Gracias, Callahan, gracias. Ya estoy bien. Lo dicho, debo comer algo, seguro estoy dbil. Puedes traerme una tortilla de patata o una empanada de maz? Gracias.

    Slo necesito descansar un poco. Hemos trabajado duro. Seguid analizando los informes, debe haber algo que nos ayude a reducir sospechosos, aislar posibilidades. Sabemos que ocurri algo ese mircoles por la noche. Qu cosa pudo ocurrir? Eso me recuerda Hay algo que ocurri ese da. Algo que nosotros sabemos. Claro.

    Chicos, casi lo tenemos.

    El 04/11/12, Nicols Balmaceda escribi: > Estoy viendo la forma de agilizar esto (respondiendo a los correos que > llegan cuando vosotros publicis un comentario). Ya estoy un poco > mejor (el agua alivia mucho). Creo que tomar una tarta, que no he > comido nada en las ltimas horas). >

  200. Parmacenda

    Nicolás, el problema de contestar por los correos es que WordPress se lía un poco con los acentos… así que, aunque quedan muy monas las interrogaciones dado el tema del blog, quizás sea mejor responder sin acentos para evitar demasiadas complicaciones 🙂

    En cuanto a los detalles que tenemos… coincido en que sólo entraron dos personas esa noche: Ugarte y Cantó. Ningún otro estudiante podría haber entrado (el guardia de seguridad se habría acrodado) y nuestro seminarista no estaría autorizado a entrar por las noches al museo, y menos si su turno ya había finalizado.

    Rodríguez podría haber tenido conocimientos de como se hacía el veneno, puesto que como estudiante de Folclore seguro que sabía los mejunjes que preparaban las brujas.

  201. maureen1978

    Bueno, por descartar, aunque ahora buscaré cosas que ocurrieran el miércoles 24: Duque tiene coartada para todo el día: por la mañana estuvo en clase, por la tarde en internet y por la noche en una sentada. ¿Lo eliminamos como sospechoso?

  202. Eso veía, Parmacenda, lo de los acentos. He vuelto a publicar desde la página hasta que encuentre alguna otra solución. Pero vamos, las nuevas oficinas son más cómodas.

    No sé si podría haber habido sólo dos personas. Quizás hubo muchas más. Quizás todas entraron, pero no entraron todas al mismo tiempo.

    Por el momento, de los cinco sospechosos que hemos estudiado, dos tenían coartada. La coartada de Bernardo ya flaquea. La de Duque parece sólida. Nos quedan Arceniaga, Alfero y Pastor.

    Pero repito. Creo que algo más ocurrió aquel miércoles, algo que nos estamos dejando en el tintero. Nicolás le dio un bocado a la tortilla de patata que gentilmente había ido a buscarle la investigadora Callahan. Su semblante era el de un hombre enfermo, pero su gesto se suavizó cuando probó el frugal alimento. Estoy seguro de que sucedió algo más. Algo que tenemos tan en las narices que no lo vemos.

  203. Hetty Callahan

    Una tortilla de patatas marchando Nicolas, algo más de agua para que te hidrates bien. Me quedaré por aquí cerca por si acaso.

    En una sentada hay mucha gente, se puede estar un rato para que la gente te vea y luego desaparecer. Además el verdadero crimen ocurre cuando se pone el aerosol con todo el mecanismo. Y eso pudo ser antes de la sentada.

    Mmmm… creo que sé lo que se nos está pasando. Nos estamos centrando en cuando entró la gente y se envenenó, pero en realidad, para saber quien es el culpable debemos saber cuando y quien colocó el aerosol y el mecanismo. No pudo ser muy atrás en el tiempo porque entonces habría mucha más gente con posibilidades de morir y creo que el asesino estaba muy seguro de lo que quería hacer.

    ¿A quién le tocaba estar con el ídolo después de las muertes? Nuestro asesino estaría esperando para desmontarlo todo, si precintaron la sala y le impidieron entrar no pudo hacerlo. Si lo tenía todo planeado ¿cuándo pensó en quitar el mecanismo?

  204. maureen1978

    A ver, estoy repasando los informes de Boniatus y Celdelnord y no sé si esto tiene sentido:
    Boniatus encontró anotaciones de Robledo en las que dice que pudo realizar un análisis interno del ídolo:
    “Puedo exponer la teoría del mecanismo bizantino antes incluso de que lo descubran. Posible farol: por el tamaño externo del ídolo, el mecanismo sólo albergaría tres cargas. El tamaño externo no tiene nada que ver, lo he podido comprobar por su análisis interno, pero presentar ese argumento cuando aún nadie sepa que el ídolo es un relicario sin duda causará sensación”.
    En su informe, Celdelnord dice que una pieza de bronce rota presentaba por una de las caras oxidación de una semana.
    “La parte más oxidada llevaba ahí más de tres siglos, o al menos eso parecía, pero la cara rota sólo había estado expuesta a la oxidación unos días… Hice un cálculo tomando en consideración que el mecanismo se encontraba oculto en el interior del ídolo. Si había sido manipulado en los últimos dos días, la pieza podría haberse roto entonces; si no, mi cálculo era de una semana.”
    ¿Pudo ser que Robledo examinara el ídolo TAMBIÉN el día 24, rompiera esa pieza y eso liberara las sustancias tóxicas?

  205. Parmacenda

    Maureen, habría que confirmar que estuvo contestando comentarios durante la tarde del miércoles (ya sabemos del caso anterior que las entradas de los blogs se pueden programar con antelación), y la sentada no es la mejor coartada, necesitas a alguien que te conozca, y ni aún así, como dice Hetty.

    Y Hetty, considerando que el ídolo se colocó en el pedestal el día 23, el margen de tiempo para preparar el mecanismo se reduce bastante. Por lo menos, el veneno tuvo que colocarse una vez que el ídolo ya estaba encima, porque mientras estuviese el pedestal vacío se habría activado de inmediato.

    Así que hay que examinar las coartadas para el martes 23 y el miércoles 24. Y de primeras parece que Duque tiene coartada clara para esos dos días, sobre todo para el día 23.

    Rodríguez ya hemos establecido que su coartada del día 24 se tambalea. Tendría que haber puesto el veneno la noche del 23, durante su trabajo, y luego permitir el paso a Ugarte para matarlo.

    No tenemos nada de información sobre lo que hacía Arciniega. En teoría, y dado que no tenía acceso al museo por ser persona non grata (más o menos), es poco probable que pudiera entrar para preparar la trampa.

    Y, un detalle que acabo de ver. Cómo sabía Cantó el nombre de Alfero? Lo menciona justo al final de su diario, diciendo que tiene que decirle a Alfero algo sobre la bruja de bellas orejas. Quizás tenemos el nombre del contacto de Roberto dentro del museo…

  206. Parmacenda

    Me autocorrijo el último punto.
    Cantó descubrió el nombre de Alfero cuando intentó entrar como reportero la primera vez. Me sigue llamando la atención que dijese que tenía que decirle algo, pero quizás fuese puro desvarío y no tenga mayor importancia.

  207. Hetty Callahan

    Alfero no se beneficiaba en nada si el ídolo se destruía, a no ser que sea falso y al desaparecer no podría demostrarse.

  208. Parmacenda

    Por cierto, se trata sólo de mi impresión, o el relato de misterio que escribió Mycroft es sorprendentemente parecido a los hechos que nos ocupan ahora? Deberíamos preguntarle a él si ha tenido algo que ver con estos hechos?

    Y por más que reviso los informes y las conjeturas realizadas, no consigo encontrar el detalle que se nos escapa…

  209. Nos ponemos al día, chicos.

    Investigador Callahan, tienes razón. Una sentada no es la mejor coartada posible.

    Investigadora Maureen, creo que diste con algo. El mecanismo se rompió ese mismo día. No podemos aseverar que lo haya hecho Robledo. Pero… ¿significa algo?

    Investigador Parmacenda, es correcto. No creo que sea evidencia, pero es una conexión interesante. Pero ¿qué gana Alfero haciendo eso? Creo que, en cierto sentido, sale perdiendo.

    A decir verdad, sólo tenemos coartadas de dos de todos los sospechosos. No sabemos qué hacían los otros tres durante esos dos días.

    Sí coincido en que deberíamos preguntarnos quién estuvo cerca del pedestal (me parece atinada la idea de colocar el mecanismo después de que esté ahí el ídolo). Buscamos a alguien con conocimientos de venenos. Buscamos a alguien con una oportunidad y un motivo para hacerlo.

    Con todo, el detalle de la ruptura del mecanismo ya tiene que decirnos algo.

    HMMM… la tortilla me ha sentado bien. Creo que dentro de un rato me echaré a descansar un poco. La cabeza me está matando.

  210. Jengibre

    Aquí estoy, de vuelta de un maravilloso y romántico fin de semana y me encuentro con más de la mitad de nuestros jefes fuera de combate y los que quedan en un estado lamentable…

    Y la verdad, lo que más me llama la atención es que haya dos mecanismos que expulsen veneno… uno en el interior del susodicho ídolo y otro en el pedestal del mismo… Y en los dos el residuo blanco…
    Además, no entiendo como se puede planear matar a dos personas que se “colaron” en el mueso… ¿soy la única que no le ve sentido a eso?

    Si no he leído mal el informe preliminar, cuando Celdelnord examina por primera vez el ídolo se escucha una vaporización, atribuída al ambientador… pero me llama la atención que nadie note el olor a jazmín del ambientador, un olor por otro lado muy característico y bastante penetrante (lo reconozco… soy de las que duerme con unas gotas de Chanel nº5)

  211. Lo siento, de verdad. “Investigadora” Callahan. En dónde tendré mi cabeza.

    Ahora que lo dices… hay algo de cierto en eso, Parmacenda. Sobre todo con un escenario de nuestra triple tragedia. ¿Significará algo?

    Mientras terminamos de encontrar detalles me gustaría proponeros otra pregunta: ¿Qué conseguía el que hizo todo esto, aparte de las tres muertes? Si quería asesinar a estas tres personas ¿por qué así y no de otro modo?

    DE alguna forma, chicos, debemos descartar definitivamente a algún sospechoso. Sabéis las reglas. Medios, oportunidad y motivo. De los cinco, dos presentaron coartada (la primera se desmonta y es mentira, la segunda es poco sólida). No podemos hablar mucho de las oportunidades de los otros tres sospechosos, pero sí de sus medios y de sus motivos.

  212. Parmacenda

    Bienvenida Jengibre! A ver si nos puedes ayuda a cuidar de Nicolás, que como se nos desmaye también vamos a tener problemas para atrapar al culpable al final!

    Sólo se me ocurren dos posibilidades para explicar la ruptura del mecanismo.
    1. Alguien abrió el compartimento secreto del ídolo (quizás forzándolo), momento en el cual se rompió el mecanismo. Sugiere que fue Robledo el responsable, ya que sabía de la existencia del compartimento interior.
    2. Alguien intentó colocar el aerosol dentro del ídolo al descubrir el mecanismo, y rompió una de las piezas.

    En cuanto a conocimientos de venenos:
    – Duque podría tener los conocimientos como fanático de las plantas y sus beneficios, así como su uso en la antigüedad como medicina.
    – Alfero podría tener esos conocimientos de su investigación de las brujas.
    – Rodríguez podría tener esa información tras investigar a las brujas por su especialidad en Folclore.
    – Arciniega podría saber de antiguos venenos dada su experiencia como arqueólogo, y haber recuperado tantas reliquias antes.

  213. Jengibre

    Pero donde he dejado mis modales… ¿Nicolás, amigo mío, te encuentras bien? ¿se sabe el estado de los demás jefes?

    Chicos… no podemos fallarles!!!!

  214. Jengibre, bienvenida a bordo. Creo que ese fin de semana romántico te ha sentado bien…

    … a eso iba yo. Es muy difícil querer planificar la muerte de dos personas que se cuelan. Pero no sé, sigue siendo terreno pantanoso. Por eso quería determinar el motivo del asesino.

    ¿Había residuos blancos en el ídolo de Niggur? De eso no estoy seguro, aunque a estas horas y en estas condiciones… Lo que sí que recuerdo es la noche en que fuimos al museo. No sé los demás jefes, pero yo no sentí aroma a jazmín cuando oí el siseo. No puedo estar orgulloso de muchas cosas, pero sí de tener un olfato casi infalible.

    Parmacenda, hay un factor común en tus explicaciones, y ese factor es que el ídolo tuvo que haber sido manipulado. ¿A dónde te conduce eso?

    Contrastad los datos que tenemos. En todos nuestros papeles debemos tener algo que nos oriente. Los diarios de Cantó, los artículos de Planet History, esa recopilación de datos casi inútiles que hice yo, los informes de departamento, las cronologías.

    La maldición está por completarse en un servidor, damas y caballeros. Si los patrones dicen algo, y siempre dicen cosas, dentro de poco más de dos horas habrá terminado mi tiempo en el mundo de los vivientes y estaré en el mundo de los vivos que duermen. La historia sirve para no cometer los viejos errores. Los gatos blancos de las carreras del misterio deben sernos útiles.

    ¡Usad todo vuestro potencial, que sé que es mucho y está bien aprovechado!

  215. lamadredezemo

    Me he perdido.
    De ayer a hoy , ¡¡¡100 comentarios nuevos.¡¡¡¡
    Espero me de tiempo a leerlos antes de que solucionéis el caso.
    ¿Como andan los jefes?

  216. Hetty Callahan

    Conocimientos de veneno podría tener Alfero, si estuvo estudiando a sus antepasadas, Rodriguez que es especialista en folklore y Duque por su vida vegana. Con motivos, de estos tres, solo veo a Rodriguez, pues se quita competidores en la investigación. No veo en qué se beneficia Duque con las muertes y solo veo problemas para Alfero, que ahora tardará más en estudiar el ídolo o dependiendo del resultado, puede que ni llegue a estudiarlo.

  217. maureen1978

    A mí también me parece raro lo de los dos mecanismos que expulsan veneno. Podría ser que el asesino quisiera usar el ídolo para meter el veneno y al abrirlo se rompiera el mecanismo; así, tuvo que usar el pedestal para asesinar. De esta manera, es necesario que supiera que en el ídolo había ese dispositivo. ¿Quién podía saber que el ídolo estaba hueco?
    Tanto Rodríguez como Pastor habían estudiado ya el ídolo. ¿Y ninguno de los dos descubrió el hueco interior ni el depósito de mercurio? Se me hace muy raro, ¿no?
    Resumiendo:
    – Alfero podía saber lo de la oquedad por los documentos que estudió;
    – Rodríguez y Pastor por el estudio del ídolo;
    – Robledo sabemos con certeza que lo conocía, ya que lo pone en sus notas.

  218. Gatos blancos y furgonetas. Gatos blancos. Gatos con ojos rojos, venidos del Infierno. El Padre Benito. Benito el Padre Piña.

    Madre de Zemo, los demás jefes tienen signos estables (sólo sufrieron dolor de cabeza, mareos y algunas alucinaciones), y ahora se encuentran en estado de inconciencia.

    HMMM… hay algo cierto en lo que dices, Callahan. No veo cómo estas muertes puedan benneficiar de algún modo a Alfero. De hecho, retrasan su trabajo y lo perjudican. Creo que esto bataría para destildar el motivo de este hombre.

    Habéis dejado fuera a Pastor. ¿Estáis diciendo tácitamente que el mejor ejemplar del catolicismo actual no tiene ni medios ni motivo?

  219. maureen1978

    Vamos a ver, no sé si querer destruirlo o demostrar que es falso tienen algo que ver con la forma de asesinar, pero recopilo:
    – Arciniega quiere demostrar que el ídolo es falso, para poder decir que el suyo es auténtico.
    – Alfero, que lo encontró, obviamente cree que es verdadero.
    – Duque no lo quiere en un museo.
    – Rodríguez cree que es antiguo.
    – Pastor dice que es falso por ser pagano y ya quiso cargarse el primer ídolo. Quiere que lo destruyan.

    Por cierto, Rodríguez pudo conseguir venenos fácilmente de su primo, el traficante de drogas.

  220. Hetty Callahan

    Ahí va mi teoria, a ver que os parece:

    Rodriguez entra como todas las noches a hacer su inventario y aprovecha que tiene permiso para andar por todo el museo para montar el mecanismo. El objetivo podría ser el investigador del día siguiente del ídolo, eso no lo termino de tener claro. La cuestión es que primero intenta ponerlo en el ídolo pero bien por los nervios o por lo delicado del mecanismo termina rompiéndolo, así que decide dejarlo en la base. Cuando acaba llega Cantó, que luego dice que escucha pasos (ante de que le salte el aliento del ídolo) en su diario, estos pasos serían los de Rodriguez escondiéndose. Mueve el ídolo y se dispara el aerosol y se marea. Comienza a ver luces y se va a esconderse en el almacén. Las luces son las que llevara Ugarte para realizar su investigación. Mientras, Rodriguez va tras Cantó temiendo que vaya a morir (las manos frías que intentaban cogerle), Ugarte coge el ídolo y se intoxica también. Ante tal situación, Rodriguez se olvida del inventario y se marcha, tal vez para tranquilizarse o para no envenenarse. Espera al día siguiente, como no ocurre nada, arregla lo del inventario que no hizo y sigue con normalidad. No quita el aerosol porque esperaba que su víctima cayese, pero después muere Ugarte con los mismos síntomas y se olvida de quitar el aerosol, por eso lo encontramos.

    (Espero que se entienda bien, en mi mente tiene sentido)

  221. Quedaos con lo que dice Maureen (pero no os olvidéis de lo que habéis dicho). Repito mi pregunta. Después de dos muertes, ¿qué consiguió el asesino?

  222. maureen1978

    Le veo una pega a tu planteamiento, Hetty: si Rodríguez estaba allí la noche del 24, ¿cómo entró Ugarte? ¿No le vio el guardia de seguridad?

  223. Jengibre

    Si no me equivoco, Boniatus encontró en el piso de Robledo unas notas en las alude al mecanismo bizantino “antes incluso de que lo descubran”. Lo que a mi entender significa que los demás desconocían el hecho de que el interior del ídolo pudiera ser usado como una vaporizador de venenos. Eso nos aclararía el porque del doble mecanismo. Si quieres envenenar a alguien y hacerlo pasarla por la supuesta maldición del ídolo lo mejor es que el artilugio esté lo mas cerca posible del objeto.

    No descarto al pupilo del Piñas… no con semejante tutor… Se niega a contestar a una pregunta inocua y sencilla. Y además tuvo acceso al ídolo. Es estudiante de la historia de la Inquisición, así que está familiarizado con los procesos.

  224. Jengibre

    ¿publicidad????

  225. Profesor Boniatus

    Acabo de llegar… estoy poniendome al dia de las investigaciones… aparte de el persistente dolor de cabeza estoy bien…

  226. maureen1978

    Nicolás, después de las dos muertes, se podría deducir que es el mismo ídolo que mató a los inquisidores, ¿no?

  227. Hetty Callahan

    Se me ha pasado explicar una cosa. Rodriguez pone el dispositivo por la noche con la idea de envenenar a alguien al día siguiente y desmontarlo todo al otro para que todo parezca obra de la “maldición”, pero como el día que tenía pensado desmontarlo muere Ugarte con todo el alboroto y al ver que han muerto dos personas y que ninguna es la que él quiere matar, comete el error de dejarlo en el pedestal y así terminaron envenenados nuestros jefes de departamento. (espero que así sea menos lioso).

  228. maureen1978

    Alfero lo encontró (o lo preparó, si fuera falso). Con las dos muertes actuales se asegura de que se considere el mismo ídolo que mató a los inquisidores, es decir, que el ídolo es verdadero. Así, él gana fama y seguro que dinero.
    Duque no lo quiere en un museo. ¿Podría ser que lo retiraran de la exposición al público, ya que mata gente?

  229. Parmacenda

    Ajusto la información que dice Maureen.

    – Arciniega quiere demostrar que el ídolo es falso, para poder decir que el suyo es auténtico. Provocar muertes según el método explicado en los diarios, sin embargo, da más veracidad a la idea que el ídolo sea el correcto.

    – Alfero, que lo encontró, obviamente cree que es verdadero. Podría querer dar más fundamento a la historia, pero ya hemos dicho que los hechos le impiden investigar más que ayudarle.

    – Duque no lo quiere en un museo. En su opinión debería ser devuelto al lugar donde se encontró, pero las muertes podrían provocar que se guardase como prueba en una investigación de asesinato, no ayuda a devolverlo a su tierra.

    – Rodríguez cree que es antiguo. Los asesinatos le permiten eliminar a la competencia y conseguir ser él quien encuentre la información y llevarse la gloria.

    – Pastor dice que es falso por ser pagano y ya quiso cargarse el primer ídolo. Más que destruirlo, prefiere que no se exponga. Que acabe guardado como prueba de asesinato le serviría, pero su rectitud moral debería impedirle cometer asesinatos. Y como discípulo del padre Piña, dudo aún más que se atreviese (por mucho que Piña no nos soporte).

  230. Hetty Callahan

    Ugarte hace sus investigaciones allí, sabría como entrar o incluso si se había quedado tarde otras veces hasta conocería los hábitos del guardia. Eso contanto con que no se quedara haciendo un estudio hasta tarde en otro despacho/sala del museo y aprovechara cuando el guardia se sentara a comerse el bocata para irse a ver el ídolo.

  231. Jengibre

    Alfero no tuvo oportunidad de acercarse al ídolo, recordemos que le dieron el último turno de investigación. La última vez que tuvo acceso a él fue antes de trasladarlo al museo, junto a otras personas, el director del museo dos profesores y otra persona más que ahora no recuerdo. Y a ellas no les ha pasado nada…

  232. Jengibre

    Por cierto… no tendréis aspirinas o paracetamol a mano… De tanto informe por revisar me ha dado una horrible jaqueca…

  233. Parmacenda

    Arciniega tampoco ha tenido acceso al ídolo. Pudo verlo dos días depués de que llegase al museo, pero eso es casi dos meses antes de que se pusiera en el pedestal modificado. Y tras el escándalo del ídolo anterior, el equipo de seguridad habría estado atento si hubiese intentado colarse.

  234. Hetty Callahan

    Tal y como está el panorama bajé a por paracetamol, ibuprofeno y aspirinas por lo que pudiera pasar, podrás encontrarlos en el cajón del mueble del café. Y como un trozo de tortilla también que no es bueno tomar pastillas con el estómago vacío.

  235. Profesor Boniatus

    Bien!!! Parece que tenemos dos sospechosos descartados!! quedan 3…

    Sigamos por ese camino!!

  236. maureen1978

    Sí, parece que Arciniega no tenía ni motivo ni oportunidad (creo que si hubiera entrado, se habrían dado cuenta). ¿Podemos descartarlo?

  237. maureen1978

    ¿A quién más hemos descartado, a Alfero?

  238. maureen1978

    Bueno, yo lo siento pero a Duque tampoco lo veo:
    Medio: posible conocimiento de venenos por ser vegano. Me parece un argumento muy pobre. Yo sé algo de venenos y como carne.
    Motivo: quiere que el ídolo vuelva a su sitio, pero mediante los asesinatos lo imposibilita,c omo bien ha razonado Parmacenda.
    Oportunidad: en principio tiene coartada, que lógicamente habría que comprobar. De todas formas, si va de líder, seguro que se le ve en una sentada o en lo que haga.
    ¿Qué pensáis?

  239. maureen1978

    Rodríguez tenía el motivo, que ha mencionado Parmacenda.
    La oportunidad, creo que también: por las noches estaba solo en el museo (no creo que el guardia de seguridad estuviese todo el tiempo tras él) y podía preparar la trampa.
    Y el medio, como decís, estudia Folklore, por lo que puede conocer brebajes usados por las brujas.

  240. Profesor Boniatus

    Tanto Arciniega como Alfero no tuvieron oportunidad… Asi que de los tres que quedan… ¿Quien tenia oportunidad… y por que?… y os habeis fijado en la cantidad de pilotitos rojos que hay en todas partes… voy con el alma en vilo…

  241. Jengibre

    Rodriguez ya había examinado al ídolo, además sabía más sobre él que los demás estudiantes. Se lo había comentado a Robledo y seguramente de ahí había sacado la información Robledo lo del compartimento y el mecanismo. Además se quedaba por la noches, lo que le hace tener acceso al ídolo. Pudo manipular el pedestal.

  242. Ahí quería llegar. Si algo conseguía el asesino, ese algo era dar renombre a la maldición. A esta hora, no creo que él haya querido matar a alguien… sólo quiso matar para que todos volvieran a hablar de la maldición de la bruja.

    Siguiendo eso, Arceniaga no tiene motivo. Bien visto, tampoco tuvo contacto con el ídolo más de diez minutos hace varios meses.

    Alfaro no tuvo su oportunidad… y hay un motivo de mayor peso para decir que no tiene motivo. ¿Lo intuís?

    Como dijo el profesor, dos menos.

    ¿Quién más puede ser descartado?

    Buen trabajo, equipo.

  243. Parmacenda

    Maureen, yo tengo la impresión de que Alfero y Arciniega quedan descartados, por falta de acceso al ídolo, y porque sus motivos no son nada claros (más que nada parece perjudicarles). De los tres que quedan:

    – Duque tiene una coartada sólida para el día 23, pero su coartada para el día 24 no es fiable. Tendría que haber conseguido acceso al ídolo el día 24, y no me parece sencillo. Creo que el guardia se habría dado cuenta si el “estudiante que iba todas las noches” entraba dos veces el mismo día, por mucho que sea tan mal fisonomista que no les reconozca. Y si su interés es devolver el ídolo al valle original, utilizarlo como accesorio en unos asesinatos no le sirve para nada.

    – Rodríguez nos ha mentido con casi total seguridad sobre su coartada para el día 24. No estaba trabajando en el inventario. Quedaría saber si se intercambió con Ugarte para ayudarle para entrar, en cuyo caso no habría tenido acceso al museo ese día. Pero habría podido modifical el pedestal el día anterior, y logra quitarse la competencia desleal. Como motivo, necesita mucho tener un éxito en esta investigación.

    – Pastor quiere destruirlo si es verdadero, y exponerlo si es falso. Puede que realmente sólo quiera ocultarlo, y le interese que se lo lleve la policia. Pero aunque tuviera acceso previo al ídolo, si ya había terminado su investigación no habría podido entrar al museo durante las noches. Y su explícitamente mencionada rectitud moral me impide verle como un asesino.

  244. Hetty Callahan

    No creo que fuera Pastor, él quiere que el ídolo sea destruido, o al menos que no se exhiba. Si se confirma que hay una maldición entonces se convertirá en un imán para las visitas (vuelvo al caso de Tutankamon, cuya maldición ha inspirado toda clase de películas), todo lo contrario a lo que desea. Si hubiera tenido la oportunidad de quedarse a solas para poner un mecanismo que dispare un aerosol ¿no lo habría destruido tranquilamente? Si iba a arriesgarse a romperlo en mitad de un acto público con la prensa incluida, seguro que lo hubiera hecho estando solo y sin testigos.

  245. maureen1978

    He escrito a la vez que vosotros y se han quedado arriba mis conjeturas: expongo mi opinión sobre Duque y Rodríguez, parecidas a las de Parmacenda. Echadles un ojo, porfa.

  246. Profesor Boniatus

    Callahan… Los lobos del Calla… La llegada del Blanco… Perdon, estoy divagando sobre un libro que he leido no hace mucho….

    Opino cono Hetty… A pastor toda esta publicidad sobre el idolo no le hace ningun favor…

  247. Parmacenda

    Maureen, Hetty, Jengibre, me encanta que estemos todos al pie del cañon intentado resolver esto de una vez. Tenemos que atrapar al desgraciado que ha envenenado a nuestros jefes!

    Coincido con Maureen en cuanto a Duque. Habría que confirmar su coartada, cierto, pero no le veo el motivo. Y como bien apunta Maureen, su forma de ser le habría hecho llamar la atención durante la sentada, tratando de ser un líder.

    En cuanto a Pastor, acabo de caer en la cuenta que él es un estudioso de la Inquisición. Que se vuelva a hablar de la maldición de la bruja, de los Autos de Fe Inquisitoriales, de cómo sufrieron esos pobres inquisidores tras cumplir tan devotamente con su trabajo divino de ajusticiar a los paganos y las brujas… podría ser un mayor motivo para causar las muertes que sus ideas sobre “destruirlo o exponerlo”. Y su acto de intentar destruir el primer ídolo tuvo como consecuencia que la televisión fuese al acto, que en otras circunstancias habría pasado más desapercibido.

  248. Jengibre

    Y ¿de verdad es casual la muerte de Ugarte? Quiero decir, Ugarte era impaciente hasta el extremo y quería descubrir los secretos del ídolo. Y también sabemos que el miércoles 24 Rodriguez no hizo su inventario sino que lo anotó el 25 por la mañana…
    Voy a teorizar a mi manera favorita… Pongamos que Rodriguez manipula el pedestal y luego deja que Ugarte se haga pasar por él para pasar al museo la noche del 24. De esa manera se libra de un competidor y a la vez da publicidad al ídolo. Con lo que no contaba es que se haya colado Cantó como fontanero en el museo. Creo que él es quien recibe la “descarga” de los vapores volátiles del ídolo y por eso muere antes.

  249. Jengibre

    Opino como Hetty, porque matar si puedes destruir el ídolo???

  250. Parmacenda

    Jengibre, ese es el punto donde yo me atasco para ver a Pastor como el culpable. Lo que digo sobre crear publicidad suena muy bien, pero sabemos que es un hombre, y cito, “de fuerte vocación religiosa y firmes valores morales”. Y no le veo por tanto capaz de cometer asesinatos, cuando destruir el ídolo habría llamado también la atención sobre el tema. Y tampoco le veo con oportunidad, a no ser que su turno de investigación hubiese sido justo el día 23 y 24.

  251. Jengibre

    Motivo: ¡¡¡Rodriguez está desesperado por conseguir la sustanciosa beca!!!! eliminando a Ugarte se elimina a uno de sus mayores competidores.

  252. Jengibre

    y el dinero es uno de los móviles más habituales para cometer un delito…

  253. En poco más de cuarenta minutos debe cumplirse la maldición, investigadores. Seré breve. Váis por el buen camino. Corred, insensatos. Os acercáis peligrosamente al filo de vuestra misión, que es encontrar la verdad.

    ¡Ah! ¡Mi cabeza! ¡Los ojos rojos del gato blanco!

    Os quedan tres. Convertidlos en dos y luego en uno. No olvidéis las reglas. releed todo, ahora sí.

    ¡La furgoneta del Infierno nooooooooooooooo!

    En este juego hay personas que nos mienten. Descubrid quiénes son y porqué mienten.

    Nicolás, Documentación y Conexiones, tomó asiento y aceptó el vaso de agua que le tendía Callahan.

    Aún queda Boniatos. Aún está con vosotros. Demostrad de lo que sois capaces y habréis salvado nuestras vidas.

    Ved más allá de las pruebas y contemplad los hechos. Todo está allí, todo está allí.

    Iré a echarme un rato en el despacho. Llamad a Irene. Decidle que se ha cumplido. Ella entenderá. Si no vuelvo, decidle a Padre Benito que sepa auxiliar a un enfermo. Él entenderá. Que lo tome como signo de buena voluntad.

    ¡El gusano, los horribles misterios del gusano! Recordad que la historia sirve para recordar los errores del pasado. ¡Los gatos blancos con ojos rojos! Y las furgonetas con música infernal que vienen a llevarte… hacia el reino de las sombras… en donde reina la oscuridad…

    ¡¡Aaaaaahhhh!! ¡¡NO!! ¡¡NO!!

    ¡¡NO!!

    Y Así, con el último grito ahogado por la puerta, se encerró en su despacho mientras los demás investigadores se contemplaban en silencio. No tardarían en encontrar su cuerpo inconciente en el sofá del despacho, y no tardarían en llamar a Irene para avisarle que había vuelto a ocurrir.

    Las esperanzas, a partir de ese momento, estaban puestas en el último jefe de departamento que quedaba en pie.

    En él y en los investigadores de la Sociedad del Misterio.

  254. maureen1978

    Yo no sé si la muerte de Ugarte es casual o no; la que sí parece totalmente casual es la de Cantó.

    Y analizando a Pastor:
    – Motivo: el que menciona Parmacenda es bueno.
    – Medio: ¿¿¿sabía de venenos???
    – Oportunidad: iba a menudo por el museo, ¿pudo manipular los mecanismos en algún momento de despiste?

    Por cierto, ¿a quién le tocaba examinar el ídolo la semana de las muertes? Porque Rodríguez y Pastor ya lo habían hecho. Duque, por sus movimientos durante la semana, no era. Ugarte se coló porque no podía esperar más y a Alfaro le tocaba en dos semanas. ¿Era Robledo? Tal vez por eso murió después, porque algo quedó en el aire cuando fue la mañana del 25 a examinar el ídolo y se intoxicó. Más levemente que los demás y por eso tardó en morir.

  255. maureen1978

    ¡Qué agobio, por Dios!

  256. Parmacenda

    Es algo curioso, pero Robledo no tenía turno de investigación. Rodriguez dice en su entrevista con Zalaya que cuando terminasen “los cinco turnos” se volverían a reunir. Y eso indica que los que tenían turno de visita eran:
    – Ugarte, pues se coló antes del suyo.
    – Rodríguez, que ya había investigado.
    – Pastor, que ya había investigado.
    – Alfero, que era el último.
    – Duque, que desconocemos cuando le tocaba.
    Como podeis ver, Robledo no está dentro de los cinco turnos. Yo asumo que eso es porque, como coordinador, entraría en todo momento. Sobre todo si pretendía darselas de sabio fingiendo saber cosas sin haberlas investigado.

    Otra posibilidad es que Rodríguez contase con cinco turnos porque Ugarte ya estaba muerto, pero eso me parece más rebuscado.

  257. maureen1978

    ¿Pues entonces quién estaba esa semana investigando?

  258. Jengibre

    Cierto, Duque al explicarle a Zalaya su apretada agenda de la semana no habla de que hubiera examinado el ídolo. Lo que nos dejaría con que sólo Rodríguez y Pastor lo hicieron…

  259. maureen1978

    Pues es que tenía que ser Duque, ¿no? No me queda otro.
    No sé si nos estamos desviando del tema.

  260. Jengibre

    Y Creo que es lógico que Robledo como coordinador tuviera acceso al ídolo sin necesidad de turno… Lo que explicaría porqué también fue víctima de la “maldición” de la bruja… y porque Boniatus cuando encontró el aerosol lo encontró vacío…

  261. Hetty Callahan

    Segunda teoría:

    A Robledo le encanta ser quien más sepa. Fue el primero en descubrir que el ídolo tenía un mecanismo. Es posible que entrase en el museo, pues para alguien como él no habría impedimento quedarse hasta tarde trabajando ni levantaría sospecha. Cuando ocurrieran las muertes él se llevaría todo el mérito al hacer público que el ídolo tenía un mecanismo que expulsaba veneno. Para la entrada de Ugarte tengo otra explicación, le pagó a Rodriguez para que le dejase entrar en su lugar, con la atención que parece prestar el guardia Rodriguez sabía que no habría problema. Con lo que no contó Robledo es con el peligro que conlleva manipular venenos, aunque sean antiguos. Cuando intentó poner el dispositivo dentro pudo aspirar las esporas que acabaron con su vida. Sobre Cantó y Ugarte sigo manteniendo que se cruzaron en la sala, de ahí que Cantó dejara en su diario que escuchó pasos y vio luces. Y de aquí entiendo el comentario de los negritos que alguno de los jefes de departamento ha hecho (no recuerdo cual).

    Y por cierto, la única furgoneta blanca que conozco es la que estuvo metida en el caso de la maratón y del robo de los ipads… aunque no sé que tiene que ver con este caso.

  262. Parmacenda

    Quizás nos desviemos del tema, a fin de cuentas da un poco igual.
    – Podría haber sido el turno de Ugarte, y que cuando nos dijeron que entró “fuera de turno” se refiriesen a que se coló de noche, sin permiso.
    – Podría haber sido el turno de Pastor. O de Rodríguez. De ellos sólo sabemos que ya han examinado el ídolo, pero no quiere decir que se haya acabado su turno (al menos, no recuerdo que se haya dicho explicitamente).
    – Podría incluso ser el turno de Duque, pero que como a él el ídolo en si le preocupa menos, se haya dedicado a hacer otros planes que considera más importantes (vale, muy poco probable, es cierto, pero sería posible).

    Sea de quien sea el turno, sólo nos interesaría si fuese el turno de Duque, y lo hubiese aprovechado, y por lo tanto nos hubiese mentido. Pero entonces habría sido muy estúpido para darnos coartadas falsas. Así que no, no creo que sea el turno de Duque, y creo que decía la verdad cuando nos dijo donde se encontraba durante la semana (quitando la inseguridad del miércoles noche).

  263. maureen1978

    Seguimos todos aquí, Parmacenda, Hetty, Jengibre?
    A ver, nos quedan tres sospechosos: Duque, Rodríguez y Pastor.
    La teoría de Hetty sobre Robledo me gusta, pero… si fue así va a ser imposible de probar. ¿Nos centramos en los otros tres?

  264. maureen1978

    Rodríguez tenía el medio (conocimiento de venenos y un primo traficante), el motivo (ser él el que se llevara la beca) y la oportunidad (pudo prepararlo todo la noche anterior).
    Duque podía tener el medio (aunque me parece de verdad muy traido por los pelos), no parecía tener motivo ni oportunidad. ¿Descartado?
    Pastor podía tener el motivo (publicidad) pero no el medio (¿por qué iba a saber de venenos?) ni la oportunidad (¿cuándo pudo preparar el dispositivo?).

  265. maureen1978

    A mí es que sólo me queda Rodríguez.

  266. Profesor Boniatus

    Solo queda uno… y la tortuga no podra ayudarnos esta vez….
    Tengo sueño… mucho… tengo que echar una cabezada…
    hay algo que no cuadra… Necesitamos algo firme, que no sea circunstancial…
    Alguien miente… eso seguro… Las mentiras ocultan verdades…y las mentiras ocultan otras mentiras??? Se pilla antes a un mentiroso que un cojo??… Creo que divago de nuevo… Voy a dormir un rato…

  267. Hetty Callahan

    Sobre Rodríguez lo he pensado por otro lado, si por vender droga dos veces se vio metido en un lío que le ha hecho dejar los estudios un tiempo ¿se arriesgaría a perderlo todo por un asesinato? Y en realidad el arma es poco fiable porque a no ser que se esté todo el tiempo al lado del ídolo no se puede comprobar que la víctima active el aerosol, y cabe la posibilidad que entre la señora de la limpieza y por accidente acabe envenenada.

    Además no creo que quisiera envenenar a la policía, eso ya sí que sería algo demasiado grave para él. ¿Pastor y Duque no estaban descartados?

    (Y según mi teoría de Robledo, como él ya estaba enfermo no podía quitar el aerosol)

  268. Profesor Boniatus

    Pastor no tenia oportunidad.. bien…

    Dadme algo consistente sobre los otros dos y os juro que me voy con jeringuillas de epinefrina al hospital y despierto al resto de jefes…

  269. Parmacenda

    Maureen, aquí sigo… pero no sé que más podemos decir de los tres que no hayamos dicho ya. Resumiendo:

    Duque:
    – Oportunidad: Dice tener coartada para toda la semana. Sería fácil comprobar si miente, así que no tiene sentido que lo haga. Podría haberse fabricado la coartada con la sentada, pero nos imaginamos que, por su caracter, habría actuado como lider, y llamado la atención.
    – Motivo: Aparentemente no tiene. Por lo que dice el ídolo debería volver a su tierra, pero causar problemas con él (sobre todo asesinatos) haría que lo guardase la policía, o que se quedase en el museo por ser pieza de interés. De forma que va en contra se sus objetivos.
    – Medio: Conocimiento de venenos y herbología por su ecologismo radical, y estudio de la historia de la península ibérica.

    Rodríguez:
    – Oportunidad: Su coartada para el día 24 parece desmoronada. Podría haber intercambiado el turno con Ugarte, y haber preparado el veneno el 23, para asegurarse que lo mataba.
    – Motivo: Conseguir la beca, eliminando a la competencia desleal. Aumentar el interés en la historia de la bruja para poder garantizarse el éxito profesional.
    – Medio: Conocimiento de venenos por los estudios de folclore en el tema de las brujas.

    Pastor:
    – Oportunidad: No tenemos ni idea. Veo dificl que entrase en el museo por la noche, y no se me ocurre como podría haber entrado.
    – Motivo: He propuesto el de la publicidad, pero no tiene sentido cometer asesinatos sólo por eso. Destruir el ídolo es más efectivo, y menos penado por la ley y por su Dios.
    – Medio: Podría saber de venenos creados por brujas gracias a los estudios inquisitoriales. Pero es débil.

  270. Parmacenda

    Vaya, ya estamos de nuevo todos escribiendo a la vez… 🙂
    Es cierto, Pastor no habría tenido opción clara para preparar el dispositivo. Descartamos Pastor.

  271. Hetty Callahan

    Yo sigo aquí, pero no me quedan más ideas, por ahora ya he comentado todo lo que pensaba, tanto sobre el presunto asesino, como sobre los sospechosos. De todos modos sigo dándole vueltas a ver si veo algo que se me haya escapado.

  272. maureen1978

    A ver, puede que tenga algo: En su declaración, Duque dice que Niggurash era un dios de las cosechas, y que cuando se lo llevaron los inquisidores, el ecosistema se resintió.
    ¡Pero Niggurash NO ES UN DIOS DE LAS COSECHAS! Nicolás nos dice que es un dios de los pueblos NÓMADAS y que “sus ámbitos de poder eran la protección frente a los enemigos, la abundancia y prosperidad, protección del ganado y maldición a los enemigos.”
    ¿Es que Duque no sabía eso? ¿Puede ser que haya mentido para que no sospechemos de él, como estábamos haciendo?
    Si mintió en eso, pudo bien mentir en sus movimientos de la semana. Es más, puede ser él el que estaba investigando el ídolo y haber tenido la oportunidad de preparar la trampa.

  273. Parmacenda

    Hetty, entonces estás como yo. Le he dedicado un rato a buscar la historia de santa Carolina y santa Bárbara, por si el hecho que Pastor estuviese frente a su tríptico podría considerarse como una penitencia, o un rezo por su ayuda, o algo así. Pero no, no tenía nada que ver.

  274. Hetty Callahan

    Yo he estado dándole vueltas a los desvaríos de nuestros jefes de departamento, por si fueran sus conclusiones deformadas, pero mis neuronas tienen que estar haciendo el pino, porque quitando lo de la furgoneta no tengo ni idea de lo que puede ser, si es que significan algo.

  275. maureen1978

    ¿Cómo veis lo que digo de Duque? 3 conjeturas más arriba

  276. Parmacenda

    Maureen, esos detalles estaba yo mirando ahora.

    Arciniega afirma que Niggurash es un ídolo de las cosechas y la sabiduría, a la que se le hacen sacrificios de comida y animales. Así que quizás empezó siendo un dios de los nómadas, pero cuando estos empezaron a cosechar se transformó su culto un poco? No lo sé, pero la afirmación de Duque coincide con la de Arciniega.

    Y qué sentido tiene que Duque mienta en ese aspecto? Tampoco veo yo que eso le ayude de alguna manera. Es más, según el diario de Cantó, la zona donde estaba el ídolo se dedicaba “al cultivo y la cria de vacas, pese a lo duro del lugar”, lo que también coincide con la mención de Duque que ahora la zona está mucho peor.

    Hetty, uno de los desvaríos de Nicolás citaba un fragmento del seminarista Pastor, su frase de “ignorar la historia nos condena a repetir los errores”, por eso empecé a pensar en qué motivo podría tener Pastor para cometer los asesinatos… así que también he estado mirando sus desvaríos.

  277. maureen1978

    Buf, estoy saturada. Mañana madrugo así qeu me voy a dormir.
    Espero que consigáis dar con la mentira.

  278. Parmacenda

    No nos dejes Maureen! Que estamos tan cerca!

    Aunque reconozco que dormir un rato para despejarse las ideas puede ser una buena idea… así que descansa, y que resuelvas el caso consultándolo con la almohada (o con la mesa del despacho, lo que prefieras).

  279. Hetty Callahan

    La frase de Pastor puede referirse a algún fallo que estemos cometiendo que también se cometiera en un caso antiguo, yo hace poco que estoy por la oficina ¿te suena que halla ocurrido algo así?

  280. Parmacenda

    Buf… pues ahora mismo debo reconocer que no me suena uno en particular. Sé que hay al menos unos tres casos (quizás? no estoy seguro) que no logramos resolver, sin contar la Maratón del Misterio. Podría haber sido una referencia a un error de esos casos. Hubo otro caso en el que también dimos por verdadero un detalle que habíamos malinterpretado, como mi catastrófico fallo de asumir que cuando Celdelnord dijo “miércoles 26” la parte correcta era el “26” en lugar del “miércoles”. Así que podría haber sido eso. Pero lo cierto es que son ya tantos casos que no recuerdo todos los errores cometidos, ni las suposiciones dadas por válidas sin pruebas suficientes, y que sólo en la resolución comprobábamos que no eran ciertas.

    Que diablos, en este caso he estado convencido durante un buen rato que Pedraza era un discípulo de A.K., que nos había contratado para envenenarnos y que por eso se quedó en la puerta de la sala! Llego a haberlo mencionado por aquí, y podríamos habernos ido por las ramas con esa teoría mientras Nicolás agonizaba…

    Que por cierto, como está Nicolás? … Vaya, parece que ha caido desvanecido al final…

  281. Jengibre

    NO le veo sentido a eso de asesinar al azar…

    pero ¿que pasaría si el objetivo no fuera asesinar a nadie? No olvidemos que las muertes de Robledo y Ugarte fueron por causas naturales y Cantó se autoinfligió las lesiones…
    Pensamos que la sustancia que disparaba el dispositivo era un veneno, pero si no recuerdo mal algunas de esas sustancias son poderosos alucinógenos. Y eso me ha hecho recordar “El secreto de la pirámide” una película de hace ya un montón de años.
    Los inquisidores de hace 250 años tuvieron alucinaciones con demonios tan reales que llegaron a arrancarse los ojos y sellarse los oídos con cera para escapar de ellas. Cantó, influenciado por la lectura del diario de su antepasado, acabó sufriendo las mismas alucinaciones y acabó con su vida de la misma manera.
    En el caso de Ugarte el terror pudo causarle la insuficiencia respiratoria. Yo soy asmática y sólo con que algo me altere empiezo a hiperventilar…

    Y me hace pensar en la frase de Pastor, eso de que ignorar la historia te condena a repetir los mismos errores… y me recuerda las últimas palabras que le dedica a Zalaya: “—¿Y si fuera auténtico? ¿Qué opina usted de la leyenda de que sobre él pesa una maldición?
    —Que es posible. Pero a mí no me ha afectado, así que supongo que, o bien la leyenda es tan falsa como el ídolo, o en su defecto Dios me protege de todo mal.” El es estudioso de la Inquisición, conoce la historia y está claro que no ha cometido el mismo error.

  282. Hetty Callahan

    Eso me parece más que coherente, quien pusiera el aerosol pretendía hacer renacer la leyenda pero sin matar a nadie pero bien por error en las cantidades de la mezcla, por sobre exposición o por problemas de salud, quienes fueron intoxicados acabaron muertos.

    La verdad que esto me lleva de nuevo a Robledo, quien tendría una gran oportunidad para mostrar su sabiduría al descubrir el mecanismo del ídolo ante todos y darle una explicación a la maldición de la que todo el mundo hablaría.

    Viéndolo sin intención de asesinar todo toma un ángulo distinto ¿no os parece? Para asesinar a alguien debe de existir un motivo lo bastante fuerte, ya sea por pasión o por conseguir un objetivo. Pero hablando de personas sin problemas patológicos, asesinar no es sencillo y mucho menos mantener la calma como todos han mostrado, al menos hasta ahora. Aunque los estudiantes conocieran el modo de hacer veneno ¿cómo reaccionarían al saber que su compañero y otro hombre que no conocían han muerto por su culpa?

  283. Jengibre

    recuerdo que en la maratón del misterio se nos pasó por alto un gato que se escondía en una furgoneta, cuando el padre Piña prohibía terminantemente aparcar en su propiedad… y murió una persona por nuestro error…

  284. Hetty Callahan

    Y creo que esa furgoneta fue la misma que se nombra en el caso del robo de los ipad’s.

  285. Parmacenda

    Cierto Jengibre. Y como volvamos a repetir un error como ese, esta vez puede ser uno de nuestros jefes el que acabe sufriendo las consecuencias.

  286. Jengibre

    Lo sé, Parmacenda, lo sé… Por eso me estoy dejando las pestañas en esos informes… entre ellos hay algunos de mis mas mejores amigos… no soportaría que por mi culpa les pasara lo mismo que a Martinez… :`(

  287. Parmacenda

    Creo que estamos todos igual. Yo mañana (bueno, ya hoy) tengo clase, pero no me veo capaz de dejar el caso en este punto con todos nuestros jefes en tan mal estado. Por mucho que estén estables, si algo sucediese porque no hemos sido suficientemente rápidos…

  288. Hetty Callahan

    Es posible que tengamos algo ante nuestras narices pero lo estemos dejando pasar, como en el caso de la furgoneta.

    Lo único que hay claro es que tenemos 3 personas muertas. Hasta ahí bien. Dos de ellas (Ugarte y Robledo) sufrieron fallo respiratorio. La otra murió por las heridas autoinflingidas en un ataque de pánico. Esto es lo único que también tenemos seguro. De ellos, solo tenemos constancia que tuvieran alucinaciones Ugarte y Cantó, ¿Robledo murió envenenado? Esto lo hemos dado por hecho, ni siquiera hemos tenido la confirmación de la autopsia.

    Sobre el motivo, hasta ahora y después de haberle echado otro ojo a los apuntes que tengo, no encuentro un motivo que haga que merezca la pena asesinarlos con el riesgo que implica para el asesino. Puede que Cantó sea una víctima casual, pero Ugarte era un estudiante, con sus defectos, que con su muerte solo conseguía reducir el número de investigadores, nada más. Robledo deja sin sustituto a Pedraza, en este caso ¿quién querría el puesto? Los sospechosos son alumnos, no conseguirían el puesto de ninguna manera. Y no se me ocurre otro móvil, por repelente que fuera eso no es razón para matarlo.

    Respecto a la oportunidad, en realidad casi todos podían. Incluido Ugarte. Hemos dado por hecho que se coló para estudiar el ídolo, pero pudo ser él quien colocase el mecanismo. Tuvo un accidente pero se tapó la cara a tiempo para no recibir todo el veneno (como el inquisidor). Cuando llegó Cantó se escondió entre las sombras (los pasos y las sombras que se mueven según Cantó) y entonces el aerosol suelta la segunda carga. Cantó sale corriendo y ya conocemos su final. Respecto a los demás, tanto Rodriguez como Robledo tuvieron oportunidad para ponerlo, el primero por trabajar de noche en las instalaciones y el segundo por se el coordinador de la investigación, nadie se sorprendería de verlo en la sala y casi ni le echarían cuentas. Pero no encuentro razones (más allá de las expuestas antes sobre Robledo) para montar el mecanismo.

    Los demás, por más vueltas que les doy, no les encuentro sentido alguno a que cometan un crimen como este, o corran el riesgo de la puesta en escena de la “maldición”.

  289. Hetty Callahan

    Tal vez lo que hemos dado por seguro es que las víctimas son solo víctimas.

  290. UrielEugenio

    Trato de aportar mi pequeño granito de arena:

    Pedestal modificado. Ya fue mencionado por Parmacenda, creo. Pero qué significa esto? Alguien se paró a pensar en el trabajo que requiere la modificación de un pedestal? tengo que preparar el mecanismo, pero también tengo que insertarlo en el pedestal: preparar el hueco, si es que éste no existe, cortar la tapa si el pedestal es hueco…

    Y con respecto a la oportunidad de Rodriguez, todo el mundo habla de que pudo preparar el pedestal la noche del 23 para asesinar a Ugarte dejándole entrar la noche del 24. Pero habría tenido tiempo la noche del 23 de prepararlo todo? Habría sabido con la suficiente antelación que justo el día 23 el ídolo sería colocado en el pedestal, como para planearlo todo? Y por último, si hubiera preparado el veneno la noche del 23 para matar a Ugarte la noche del 24, a quien sea que le tocara investigar el día 24 se habría intoxicado también, no? Es decir que en ese caso nos estaría faltando un muerto…

  291. Parmacenda

    Hetty, es cierto, eso lo hemos dado por supuesto. Pero me temo que un rápido vistazo nos quita del medio a todos los fallecidos.

    Ugarte:
    – Oportunidad: Aparentemente sólo pudo acceder al ídolo y pedestal el mismo día 24. Habría tenido que ir bien preparado para colarse fuera de su turno, preparar la trampa… y para colmo se intoxica a si mismo. En cuyo caso, habiendo montado el sistema él mismo, y habiendo tenido tiempo para taparse la cara… por qué no ir directamente al hospital? Ya que se sabía que se había colado, podría haberle echado la culpa a la maldición, a los productos que usaban las brujas.
    – Motivo: Ninguno. Si se estaba colando para investigar el ídolo, no era para eliminar a la competencia, ya llevaba ventaja. Crear pánico por la maldición no le beneficia de ninguna manera.
    – Medio: Tenía conocimiento de la cultura proto-céltica (y asumo que céltica), similar a las que adoraban a Niggurash (según la historia del inquisidor). Podría haber sabido lo que se hacía.

    Cantó:
    – Oportunidad: Ninguna. Su diario deja claro que entró al museo el mismo día que murió, además de describir con bastante detalle los pasos que siguió allí dentro. No tiene sentido mentir en tu diario cuando estás tan mal como para arrancarte los ojos.
    – Motivo: Ninguno. Se considera un Cazador, que destruye monstruos e ídolos malditos, para proteger a la gente. No habría instalado mecanismos mortales, habría destruido directamente el ídolo y santas pascuas.
    – Medio: Ninguno. Dudo mucho que su enfermedad mental le permitiese crear un veneno que causase todos los efectos descritos, a pesar de las referencias a los potingues de su diario.

    Robledo:
    – Oportunidad: Muchas. De todos los muertos, sin duda es el que más posibilidades tenía para acceder al ídolo cuando quisiera. Su interés por las piezas del museo también le permitía copiar el mecanismo cuando quisiera.
    – Motivo: Ninguno. Su interés es siempre dárselas de listo, aparentar más que los demás. El aparentar que ha descubierto cómo se provocaban las alucinaciones no requiere que las imite, y podría descubrir su auténtica ignorancia. Y por mucho que trapichee, hay un buen trecho hasta el asesinato.
    – Medio: Me temo que tampoco. Si tuviera los conocimientos sobre cómo preparar el veneno, habría intentado demostrar sus conocimientos indicando que potingues usaron las brujas para matar a los inquisidores. Y aparecería en sus archivos.

  292. Parmacenda

    Hmm… eso me hace pensar…
    Rodríguez afirma que le dijo a Robledo que el ídolo era antiguo, incluso mucho más que las brujas. Sin embargo, en el libro de notas que tiene Robledo para mostrar sus conocimientos no aparece reflejado ese dato. Por qué iba a ser eso?

  293. Hetty Callahan

    Bueno, creo que por hoy he llegado a todas las teorías que podía. Voy a meditar los informes con la almohada y espero estar mañana algo más lúcida.

    Suerte a lo que seguís. La vida de nuestros jefes está en nuestras manos, no debemos defraudarlos.

  294. Parmacenda

    Uriel, no había pensado yo en el trabajo que daría modificar el pedestal. Lo cierto es que, como hay una réplica en el museo del mecanismo utilizado, y los pedestales ya de por sí poseen un detector de presión, con lo que deberán de estar mínimamente huecos para que entre todo. Por eso supuse que no era muy complicado.

    De todas formas, el pedestal podría haber sido preparado de antemano (a fin de cuentas, dudo que todos los pedestales del museo estén tallados de esa manera, que coincide con el aspecto del ídolo). Lo único que era imprescindible colocar una vez que el ídolo estuviese en el pedestal era el aerosol con el veneno, y eso sí se podría hacer en poco tiempo.

    Lo que no había tenido en cuenta es quién investigaría durante el día 24. Quizás ese día no le tocaba a nadie (no sé por qué sería ese el caso), o le tocaba al propio Rodríguez… lamentablemente no tenemos información sobre los turnos de investigación.

    Hetty, que pases una buena noche, y a ver si descubres algo durante la noche. Y yo creo que voy a seguir tu ejemplo, porque me estoy cayendo de sueño.

  295. Jengibre

    Ahora que caigo… el 24 no fue el día que recibimos carta de A.K.????

  296. maureen1978

    Parmacenda, Uriel, por eso insistía yo tanto en lo de los turnos de investigación: porque si se preparó el mecanismo el 23, y se supone que alguien estuvo estudiando el ídolo el día 24, esa persona se habría expuesto al veneno.
    Pero no sé qué deducir de eso. ¿Que no se preparó el 23, sino el mismo día 24? ¿O que nadie estudió el ídolo durante todo ese día?

  297. Profesor Boniatus

    Buenos dias… Me levanto dispuesto a aceptar mi destino, pero no por ello voy a dejar de luchar….

    Veo que la cosa esta entre Rodriguez y Duque…. ¿El Duque Rodriguez?… Estaba el Duque de Rodriguez mientras su mujer y los hijos estaban de vacaciones?… Cielos estoy desvariando… Es divertido de una manera masoca, darse cuenta que estas desvariando…

    Bien!! Hechos!!… A ver si encontramos al culpable… o al inocente que para el caso es lo mismo…

  298. maureen1978

    A ver, yo sigo dándoles vueltas a las declaraciones de los tres sospechosos que faltan. Voy con Pastor:
    – En su declaración, nos explica que cuando habló con Robledo en su despacho, lo hizo porque fue él el enmascarado que fue a por el primer ídolo. Esto no se puede probar. ¿Cómo lo sabía Robledo? Es más, si lo sabía, ¿por qué le dejó investigar? Yo le hubiera echado del grupo de investigación pero ya. En todo caso, no podemos confirmar que fuera eso de lo que hablaran, porque Robledo ya estaba muerto. ¿Podía saberlo Pastor? ¿Pudo ir a su casa, verle muerto y crearse una conversación falsa?
    – Un posible motivo de Pastor era probar que el ídolo es verdadero. De esta manera, aunque no se destruya, sí que se podría quitar de la exhibición, y no exponerlo. Por lo que dice, Pastor quiere exponerlo si es falso y destruirlo si es verdadero. Probando que es el mismo que mató a los inquisidores, quita el ídolo del medio.
    ¿Le veis algo de sentido a esto que digo?

  299. Parmacenda

    Recién levantado me pongo de nuevo a investigar. Hetty, Maureen, Jengibre, me alegra ver que seguís aquí repasando los hechos. Y Profesor, no se rinda! Trate de aguantar!

    Maureen, es cierto que es llamativa la conversación entre Pastor y Robledo. Pero por qué decirnos que la conversación era porque intentó destruir el primer ídolo? Eso le hace parecer sospechoso en sus motivos para investigar el ídolo, y si sabía que Robledo estaba muerto, no era más sencillo decir cualquier otra cosa?
    Y de Pastor seguimos sin tener oportunidad para preparar el mecanismo y el veneno.

    Jengibre, es cierto que la carta de A.K. la recibimos el mismo día 24, pero nos ayuda eso en este caso? Acabo de repasarla, y no encuentro ninguna referencia que nos ayude…

  300. maureen1978

    Sí, parece que no tiene mucho sentido que dijera eso si no es cierto, ¿no? Es por exponer todo lo que me parece raro o imposible de demostrar, a ver si en algún sitio damos con algo.
    Ah, se me ha olvidado poner que Pastor estaba delante del tríptico de Orduña cuando Zalaya se reunión con él, y que ese mismo tríptico es el que estaba estudiando Robledo en su casa. De verdad, no sé si tiene algo que ver, pero me ha llamado la atención.
    En cuanto a Duque, dice que el lunes por la noche estuvo fumando con un amigo en la calle, y que los pilló la policía y por eso declararon el jueves.
    Pero también dice que el jueves declaró en comisaría por un cargo con agresiones en el que él era la víctima. No me ha cuadrado desde el principio, pero no sé si tiene relación con el caso.
    Y por cierto, ¿tiene ordenador en casa? Porque Zalaya no lo menciona. Y si no, ¿desde dónde mira internet?

  301. Parmacenda

    Maureen, yo había pensado simplemente que fueron agredidos por algún policía (en su opinión), de ahí la relación entre el encuentro el lunes y las declaraciones el jueves. Pero es cierto que es un poco chocante. Y para ordenador quizás utilice uno del museo o de la universidad, según donde realice sus investigaciones… no lo sé.

    Y sé que ya lo habíamos mencionado, pero por qué nos ofrece Duque una coartada sin más? Por lo que ellos saben, no se había cometido ningún crimen todavía… La muerte de Ugarte se consideró causas naturales, el cuerpo de Cantó mostraba heridas autoinfligidas, no había realmente razón para tener que justificar donde estaba. En el fondo es el único de los sospechosos que nos ha proporcionado una “clara coartada” por propia iniciativa. Rodríguez mencionó simplemente que trabajaba por las noches en el museo, pero si había una en la que sabía que el registro no coincidía con su testimonio, también sabía que eso no sería una coartada válida… si creyese necesitar una coartada.

    O simplemente estoy pensando demasiado en ese hecho?

  302. UrielEugenio

    Yo no alcanzo a sacar en limpio nada nuevo, sólo vuelvo a ver que Rodríguez no hubiera dejado pasar a Ugarte para ayudarlo a avanzar en la investigación jamás, y le hubiera bastado negarse a dejarle pasar para que no avanzase más rápido. De modo que si le dejó pasar es porque quería algo que le servía más que simplemente evitar que Ugarte avanzara en su investigación, quería sacarlo del medio (matarlo).

  303. UrielEugenio

    Claro que es una mala idea matar a alguien de una manera en la que el mismo culpable queda como una claro sospechoso, porque incluso si no se puede probar que Rodríguez dejó pasar a Ugarte, sí que se puede probar que si Rodríguez estuvo esa noche en el museo, hizo alguna otra cosa y no su trabajo, ya que no hay entradas en el inventario.

    Y yo me pregunto, vale que el guardia no reconozca a Rodríguez, pero de verdad que no notarpia un cambiazo? No sé es que yo siempre pensé que Ugarte se colaría en el museo de alguna otra manera, no en el lugar de Rodríguez.

  304. maureen1978

    Parmacenda: si el ordenador lo usaba en el museo, eso le daba oportunidad de colocar el dispositivo, ¿no? Por eso creo que puede ser importnate saberlo. Yo también veo un poco absurdo que nos dijera dónde estaba en cada momento, aunque… lo mismo está acostumbrado a que le detenga la policía (hablaba de forma muy natural de la pillada del lunes y la declaración del jueves) y por eso se crea las coartadas antes casi de que hagan falta.
    Uriel, estoy de acuerdo, si Rodríguez es el asesino, probablemente dejó entrar a Ugarte para matarlo a él y por tanto la víctima habría sido escogida.
    Pero si el asesino no es Rodríguez, Ugarte podría haber muerto por casualidad… ya que parece que la víctima buscada era Rodríguez, que era el que estaba en el museo por las noches.
    ¿Puede tener algo que ver la droga de Duque con el primo traficante de Rodríguez? ¿Pillaron a Duque el lunes porque Rodríguez se chivó y Duque decidió vengarse? Rodríguez quiere la beca a toda costa y cuanto más perjudique a los demás…

  305. Profesor Boniatus

    Parmaceda… Uriel… Creo que vais por buen camino… Si conseguimos descartar a uno tendremos a nuestro culpable!!!

  306. UrielEugenio

    Estuve pensando una cosa:
    Si se descubre que Rodríguez hace cosas raras en el museo (dejar pasar a otros en su turno de noche, asesinar gente), no sólo va a perder su trabajo, su única fuente de ingresos, sino que también se puede despedir del grupo de estudio y de la posibilidad de la beca y el reconocimiento.

    Además, que gana matando a Ugarte? Ugarte era un “competidor” por la beca, pero no se dice que fuera un alumno brillante, como se dice de Duque. Y qué podría ganar con la muerte de Robledo? Si justamente Robledo era el “garante” de que Rodríguez recibiría el reconocimiento que merecía por sus descubrimientos (ver cita, más abajo).

    Cita de la entrevista de Zalaya a Rodríguez:
    “—Naturalmente. No pensará que le iba a contar a cualquier desconocido información privilegiada sobre el ídolo de Niggur, ¿no? El señor Robledo, el coordinador del grupo de investigación, ya sabe que me he fijado en esto.”

  307. UrielEugenio

    Lo que planteo ahora es la posibilidad de que Rodríiguez no haya abandonado voluntariamente su puesto de trabajo, sino que no puediera realizar sus tareas porque se viese afectado por algo: un golpe en la cabeza, una droga, no sé.

  308. maureen1978

    Visto así, parece que el motivo de Rodríguez no era tan bueno. De todas formas, si le hubieran dado algo y no hubiera podido ir a trabajar esa noche, ¿no lo habría dicho? ¿Qué ganaba con callárselo?

  309. UrielEugenio

    Nono, yo planteo que sí haya ido, pero una vez allí no haya podido trabajar, tal vez le afectara el mismo gas, pero muy poco, por estar lejos? No sé…

  310. UrielEugenio

    En cualquier caso yo creo que Rodríguez ya no tiene el movil…

  311. Jengibre

    Cierto Uriel. Damos por sentado que Rodríguez no estuvo el miércoles 24 en el museo porque en el inventario no consigna nada hasta el 25 a mediodía, pero eso no prueba que no estuviera en el museo.
    Y también veo lo del guardia, vale que no recuerde muy bien el nombre, pero creo que se daría cuenta de que no es el mismo chico el que entra el día 24.

    Repasando la cronología, tenemos que en agosto el ídolo llega al museo, el primer día está en una urna y luego pasó a la sala de conservación. Y en esos dos meses el ídolo está “inactivo”. Ni rastro de la maldición hasta el día 24 de octubre, cuando se cuelan Ugarte y Cantó. ¿qué es lo diferente? que el 23 (o sea un día antes) el ídolo es colocado en el pedestal. Y es entonces cuando se desata la maldición. Y que tenemos?? un pedestal con un mecanismo y un aerosol ya vacío cuando lo examina Boniatus.
    Y que sabemos de Ugarte? Que era impaciente, que quería averiguar antes que nadie los secretos del ídolo. Y tenemos que, por lo menos dos personas ya lo habían examinado (Rodríguez y Pastor). Si tanta prisa tiene por analizarlo, por qué colarse esa noche en particular (cuando el ídolo está ya en el pedestal) y no antes, cuando el ídolo estaba inactivo…

    Lo siento… mi cerebro no para de dar vueltas, pero no saco nada más en claro…

  312. maureen1978

    Sigo dándole vueltas a todo, pero me estoy quedando sin ideas. Veamos: Duque dice que se apuntó al grupo de estudio del ídolo para “conocerlo, saber cómo es, cómo funciona.”
    Me llama la atención la última parte, ¿saber cómo funciona? Normalmente yo diría que una estatuilla no “funciona” de ninguna manera, que es un objeto, digamos, estático.
    Eso me hace pensar si sabía lo del mecanismo interior.

  313. Jengibre

    La que no me explico es la muerte de Robledo. Murió una semana después que las otras dos víctimas de la “maldición”. ¿qué es lo que nos hace considerarla que no sea por causas naturales? las otras dos muertes anteriores producidas en el museo. Pero ¿porque no puede ser una parada cardiorespiratoria completamente natural?

    Y me surge una pregunta ¿si el ídolo fue colocado en su pedestal el 23 de octubre? hasta ese día dónde estaba colocado?? Sabemos que estaba en la sala de conservación y que ya habían empezado los turnos de estudio… ¿por qué cambiarla de ubicación justo entonces y no ponerla ya allí desde el primer momento? No se debería a que el pedestal estaba siendo modificado para poner el aerosol??

  314. UrielEugenio

    Jengibre, el tiempo que pasó entre las muertes de Ugarte y Cantó y la de Robledo también me sorprende. Sin embargo, Ugarte muere 2 días después de haber sido envenenado, el hecho de que muriera en el museo es circunstancial, diría yo.

    Sin embargo, considerando que no era su turno de estudio… Qué hacía Ugarte en el museo el día de su muerte??

  315. Jengibre

    bueno, tenemos que Duque era una alumno sumamente brillante. Y no olvidemos que estudiaba arte egipcio y del medio oriente… lo que incluye el imperio Bizantino. Por lo que debía conocer los mecanismos como los del ídolo. Además es el único que no nos dice si ya ha estudiado el ídolo o todavía no lo ha hecho… Tenemos 5 investigadores. Dos lo han estudiado ya, dos todavía no lo han hecho (Ugarte y Alfero). Por otro lado tenemos a Cantó, que no olvidemos tenía un “amigo” en el museo que es el que le dice el nombre de Alfero como descubridor del ídolo.
    Consideramos la muerte de Cantó como accidental, como algo que no podía haberse planeado, y la de Ugarte como el objetivo, pero ¿de verdad es así? Y si alguien estuviera interesado en que se colara en el museo. Ya lo intentó haciendose pasar por fotógrafo, pero fue detectado. Si no llegó a entrar en el museo como sabe que tenían problemas en los sótanos y necesitaban un fontanero??
    Pues bien, creo alguien le dio el soplo de lo del fontanero. Alguien que quería que estuviera la noche del 24 en el museo. No olvidemos que es un hombre desequilibrado y obsesionado con la maldición del ídolo. Una vez dentro de la sala, al levantar el ídolo se libera el gas (la nube blanca que dice ver) y empiezan las alucinaciones, y acaba de la misma manera que los inquisidores de los que tanto a leído.
    ¿que sentido tiene esto? Bueno, el museo tiene dos ídolos, ¿cómo demostrar cual es verdadero y cual falso? La maldición… el que se encontrara a Cantó con el diario y de la misma forma que los inquisidores ¿no significaría que el ídolo encontrado por Alfero sería el verdadero?
    con lo que no se contaba es que Ugarte se colara esa misma noche en el museo.

  316. UrielEugenio

    Jengibre, de tu conjetura se me ocurre la idea de que Duque sea quien estaba estudiando el ídolo los días 23 y 24 y tuviera por ello el tiempo para preparar la trampa en el pedestal.

    Quiero volver a hacer hincapié en el hecho de que preparar la trampa tiene que llevar tiempo, no se trata de una simple conexión extra al sensor de peso de la alarma del museo. Se trata de una copia de un mecanismo antiguo, mecánico y no electrónico en su funcionamiento (con engranajes), que necesitará bastante espacio y por ello mismo un hueco grande en el pedestal. Y no sólo un hueco sino una base móvil para el pedestal, de modo que se pueda medir el peso.

  317. maureen1978

    Uriel, lo de que fuera Duque el que estudiaba el ídolo esos días ya lo propuse yo ayer, pero no llegamos a nada.
    Nos dijo que estaba en clase por la mañana y en internet por la tarde. ¿Nos habría mentido tan flagrantemente, cuando es una cosa tan fácil de demostrar?
    Y ya una pregunta: ¿la trampa estaba en el ídolo, en el pedestal, o en los dos sitios? Es que me pierdo, pero yo no he descartado el ídolo. Ayer medio dedujimos por las pruebas físicas que el mecanismo se debió de romper más o menos para ese día 24. ¿Alguien intentó manipular el ídolo para poner la trampa pero no pudo y por eso usó el pedestal?

  318. UrielEugenio

    Es cierto, Maureen, no lo recordaba…
    Es que hay 2 trampas, la original del ídolo, con la pasta vieja, los hongos y las esporas, y la trampa nueva (en el pedestal), con la latita de aerosol.

  319. maureen1978

    Vale, entonces la que mató realmente a Cantó y Ugarte y ha envenenado a nuestros Jefes de Departamento es la que estaba en el pedestal, ¿verdad?
    Si es así, cuadra lo que digo de que intentaron poner la trampa en el ídolo pero al romper el mecanismo cambiaron de ubicación y montaron la trampa en el pedestal.
    ¿Pudo ser que prepararan el mecanismo en dos días distintos o ya me rayo mucho? (¿alguien sabe decirme con certeza si es “rallarse” o “rayarse”?)
    Aunque… si esperaron a que el ídolo estuviera en el pedestal, como parece ser el caso, ¿para qué habrían querido poner la trampa en el ídolo? Directamente habrían ido al pedestal, sin tocar las tripas del bicho para nada.
    Creo que este caso empieza a volverme loca 😦

  320. UrielEugenio

    Yo no creo que nadie haya querido poner la trampa en el ídolo, la trampa que está en su interior es antigua, y no veo que con poner la latita en su interior se pudiese hacer funcionar la trampa.

    Y es “rayarse”, por raya, o rayón. Estoy seguro. Casi. 🙂

  321. Hetty Callahan

    Lo de que rompieron la trampa del ídolo intentando activarla de nuevo lo comenté anoche en mi teoría de Robledo, pensando que así pudo intoxicarse con las esporas de los hongos que había dentro. Si alguien manipuló el ídolo debía ser quien conociera la existencia del mecanismo, que hasta ese momento solo lo sabía Robledo, o al menos eso dice su informe. ¿Lo sabría alguno de los estudiantes?

  322. UrielEugenio

    Coincido Hetty en que quien manipuló el mecanismo interno del ídolo debía conocer su existencia, lo que nos deja con Robledo solamente, por lo que sabemos. No creo que estuviera intentando reactivar la trampa, sabiendo que los efectos sobre sí mismo podías ser mortales.

    Pero la cuestión es quién coloco la otra trampa, la que claramente es de nueva factoría?

  323. Hetty Callahan

    El mecanismo del pedestal era una réplica de otro que ya existía en el museo. Para conseguir que algo así funcione se debe trabajar bastante en ello, no creo que sea algo tan sencillo como armar un mecano. Y según estoy leyendo Pastor fue a hablar con el profesor de arte de medio oriente. Él es especialista en la inquisición no sé que tendría que hablar con ese profesor, a no ser que estuviera haciendo un estudio sobre algo concreto que luego pudiera usar para crear el mecanismo del pedestal.

  324. Hetty Callahan

    Una cosa, ¿alguien sabe si Arciniega usa sombrero? Porque cuando Zalaya fue a verle había uno colgado en el perchero. Arciniega puede que tenga coartada y que no le dejaran entrar pero también conoce muy bien el museo y pudo ser quien le facilitó la información a Cantó. Puede que su ídolo fuera falso, pero si se destruía el actual nadie sabría nunca si también era falso o era verdadero.

  325. Profesor Boniatus

    Arciniega y Alfaro estan descartados… no tuvieron oportunidad… y a Pastor tampoco lo veo…

    Mi cabeza me esta matando, veo luces rojas por todos lados… Pero me resisto a caer… acabare como Nicolas al pie del cañon…Pero es muy duro… me pregunto que vieron mis compañeros las ultimas horas… parece que es gradual…

  326. Hetty Callahan

    No digo que fuera él directamente, si no que ayudara a planearlo y usara a Cantó como víctima. Nadie echaría de menos a un enfermo mental. Puso aliarse con Pastor, ambos saldrían beneficiados si el ídolo se destruía y con Cantó encontraron el ejecutor perfecto, si destrozaba el ídolo nadie miraría hacia ellos, lo achacarían a su enfermedad.

  327. Jengibre

    Hay una cosa en la declaración de Duque que no me cuadra. Dice que el lunes por la noche estuvo fumando con un amigo y los pillo la policía (supongo que no sería tabaco, porque aunque la ley antitabaco es muy severa, de momento al aire libre todavía se puede fumar libremente) y que por eso tuvo que declarar el jueves por la mañana… Pero cuando nos estaba relatando lo que había hecho el jueves por la mañana dice que la declaración era por un cargo de agresiones en el que él es la víctima.
    Por otro lado, se está doctorando en Historia antigua de la península ibérica, pero nos dice que tenía una tutoria con el profesor de arte egipcio y del medio oriente para exponer lo que llevaba de proyecto. Esto es muy interesante, si estudia el arte del medio Oriente, eso incluye el imperio bizantino, por lo que seguramente estaba familiarizado con el tipo de mecanismo presente en el ídolo. De todos los sospechosos es el único que podía tener conocimientos de la materia.
    Es el único que, sin pedirlo, nos da sus coartadas, cuando lo único que le pedimos es que nos cuente todo lo que sepa del ídolo. Y por cierto, eso de que las tardes estaba en internet no es muy bueno como coartada. Puede acceder a su blog desde cualquier ordenador o incluso desde su teléfono móvil sin ningún tipo de problema. Podía estar las tardes en el museo, examinando el ídolo y contestando comentarios en su blog a la vez.

  328. Parmacenda

    Quizás no sea nada… pero yo creo haber encontrado una contradicción en el testimonio de Rodríguez. Afirma que está seguro que no está falseado, incluso dice que probablemente sea mucho más antiguo que cuando murieron las brujas.
    Celdelnord nos dice en su segundo análisis que los ojos de los rubíes parecen ser semiesféricos, con una base lisa. Pero los rubíes no se empezaron a cortar hasta tiempo después, de forma que sólo puliendo no sería posible conseguir una base completamente lisa, de forma que Celdelnord dijese que eran semiesferas, no?

    Así que los rubies no pueden ser semiesferas perfectas si el ídolo es más antiguo que las brujas que murieron por él.

    Y quizás no sea nada, pero de todos los estudiosos, es el único que se refiere al ídolo por el nombre aún más antiguo de Niggur. Y su especialidad es Folclore, de forma que me extraña que conozca esa forma mása antigua.

  329. Profesor Boniatus

    Circunstancial. circunstancial… CIRCUSTANCIAL!!!!
    Perdon por los gritos… Esos malditos gatos arañando la puerta… y arañas… arañas y la mano milenaria….

    En estos momentos el cafe es lo unico que me mantiene cuerdo… y a duras penas…

    Jengibre, Parmaceda… todo es circunstancial… tiene que haber algo que descarte a uno de los sospechosos que nos queda… y entonces… entonces… El otro seria culpable… o descartamos al culpable y apresamos al inocente… seria un divertido giro de los acontecimientos…

    Seguid buscando!! por favor… estare en mi despacho…

  330. Hetty Callahan

    Acabo de perderme compañeros, ¿quién nos queda como sospechoso? He vuelto a la faena, espero poder realizar alguna conjetura pronto, voy a terminar de elaborar mis apuntes.

  331. Hetty Callahan

    Por cierto Jengibre, no sé si me sigo liando, pero el que tuvo la cita con Robledo fue Pastor, no Duque. A mi tampoco me cuadra que alguien que está haciendo un doctorado vaya a ver a un profesor que no tiene nada que ver con su trabajo.

  332. Hetty Callahan

    Acabo de darme cuenta de un detalle. Pastor no estuvo en el grupo de estudio de la primera estatuilla si no que intentó destruirla directamente, ¿qué tiene esta de especial para que quiera esperar al resultado sobre su autenticidad? Podría haberla destruido “por accidente” casi en cualquier momento en el que hubiera tenido acceso a ella.

  333. Hetty Callahan

    Tal vez debería apilar todo esto en un solo comentario, pero bueno. AL final de la entrevista, Alfero dice que “una pieza de esa antigüedad se podría hacer polvo si no se la mueve como es debido”. El temía más por eso que por cualquier otra cosa.

    Quien manipulara la estatua y rompiera el mecanismo sin causar más daños, debía ser alguien experto en la materia, o de lo contrario su intento habría causado daños mucho mayores.

  334. Hetty Callahan

    Jengibre perdón… la que me lié era yo… tengo la cabeza ya para ahogar mis neuronas en café.

  335. Parmacenda

    Profesor, sé que no está dentro de la lista de sospechosos ahora mismo, pero en su momento pregunté si, en su segunda visita, el conservador le acompañó a la sala de conservación cuando pidió acceso a la consola. Por quitarme esa espinita de la cabeza, que la sigo teniendo ahí pendiente 🙂

    Aparte, y aunque pueden ser circunstancial, vió a bastante gente en el almacén cargando cajas, y la consola indica que Rodríguez siguió trabajando los días 25 hasta 29, cuando se descubrió el cuerpo de Cantó. Pero el conservador afirma que nadie entró durante esos días, ya que sino habrían visto (y olido, el Profesor dijo que había un fuerte olor) el cuerpo de Cantó. Miente alguno de los dos, o el trabajo de Rodríguez no requiere que pase por el almacén?

    Finalmente, y también circunstancial, cuándo habló Rodríguez con Robledo? Porque en las notas que tenía Robledo en su casa pone que estaba esperando a que el Tríptico de Orduña estuviese expuesto en el museo, pero dicho tríptico ya estaba expuesto cuando Zalaya habló con Pastor. Eso me hace pensar que Robledo llevaba tiempo sin pasar por el museo, y por tanto quizás Rodríguez no pudo hablar con él, como dice…

    Ahora me pongo a mirar a Duque, a ver qué posibles inconsistencias encuentro en su historia.

  336. Hetty Callahan

    Pues sinceramente compañeros, hasta ahora el único que encuentro que puede haber sido es Pastor. Duque tiene coartadas que se pueden comprobar con facilidad, en las sentadas normalmente se hacen vídeos y hay registro en facebook y similares. Además que se podría confirmar. Damos por hecho que el aerosol se puso de noche, pero ¿por qué no a otra hora? Rodriguez afirma que Pastor sigue yendo a menudo por el museo aunque su turno de estudio ya ha terminado. Pudo haberlo puesto en cualquier momento, seguramente conocía los movimientos de sus compañeros, es observador. Midió cada una de sus palabras en el interrogatorio, incluso hizo una pequeña confesión (su intento de destruir el otro ídolo) para ganarse nuestra confianza. Pero luego dice que la maldición no le ha afectado, que será que Dios le protege. ¿Cómo está tan seguro que se ha expuesto a la maldición? Otros han revisado el ídolo antes y nadie ha resultado envenenado.

  337. Profesor Boniatus

    Hetty… creo que pastor estaba siendo sarcastico… un catolico como el no cree en maldiciones…
    Parmaceda… debo revisar.. mi notas.. si mis notas…

    Arañas… y gatos… los demas jefes sonrien desde la puerta… y Jack…

    !Estoy consciente! … Cafe… necesito cafe…

  338. Profesor Boniatus

    Parmaceda. Me acompaño un guardia de seguridad… Porra… esposas… si… era eso o una stripper que conoci con Rasudoque una vez… Dejemoslo… un guardia de seguridad… que observaba… los ojos rojos..

  339. Jengibre

    Hay algo que me llama la atención, que a todo el mundo le haya dado por arrancarse los ojos… Los inquisidores, Cantó, la chota que les ha dado a todos los investigadores con los ojos rojos… Rojos como la sangre, o como rubís…
    Podemos saber si los ojos del ídolo eran auténticos rubies??? Celdelnord comprobó que estaban incrustados. Pero tenemos un ídolo con un compartimento secreto vacío y con un mecanismo de protección que expulsaba una mezcla bastante brutal de sustancias cuanto menos peligrosas. Lo que me hace pensar que guardaba algo de un valor extraordinario.
    Y tenemos un sospechoso que la noche del 24 de octubre no estaba haciendo su trabajo. Un sospechoso que se había dado cuenta que era más antiguo de lo que los demás pensaban. Rodriguez no ha dicho qué hizo esa noche. Hemos supuesto que no fue a trabajar y que le suplantó Ugarte, pero el guardia de seguridad afirma que el único que entraba tras el cierre del museo era el estudiante que “entraba todas las noches”. ¿dónde estuvo y que hizo esa noche Rodriguez?

  340. maureen1978

    Vuelvo a la faena, sin ideas nuevas.
    Si no me equivoco, los dos sospechosos que nos quedan son Duqe y Rodríguez (no recuerdo cómo descartamos a Pastor, pero si no me equivoco está descartado; y a Arciniega y Alfero los descartamos ayer).
    Yo soy incapaz de ver alguna inconsistencia en sus testimonios, y les he dado mil vueltas.
    ¿Algunas neuronas frescas que nos echen una mano? ¡Que los Jefes de Departamento cada vez desvarían más!

  341. Hetty Callahan

    El mecanismo que activa el aerosol es una copia exacta de una trampa que está en el museo. Poder recrearla con tanta precisión requiere o bien un conocimiento de la mecánica de la época (Nicolas no dio el nombre de un libro bastante completo, Mechanike sintaxis) que podrían tener Arciniega dado que ha dedicado su carrera a esas culturas o Robledo que se conocía al detalle todo lo que se exponía. La otra opción es que se copiara, para lo que hace falta bastante tiempo, pues no suelen ser estos mecanismos fáciles de entender y reproducir, lo que podría haber levantado sospechas, aunque Duque fuera a preguntarle al profesor Robledo, no tiene coartada para el viernes 24. El jueves noche durmió en su casa y la vecina lo vio salir temprano, pero lo único que dice del viernes es que tuvo tutoría ¿qué hizo después? Pudo perfectamente llevarlo todo preparado en una mochila y montarlo cuando saliera de la tutoría, sabría quien estaría por allí, porque todos conocían los turnos de los demás y como ya había estudiado el ídolo, pues su turno había pasado, podía tenerlo todo planeado al detalle y hacerlo más rápido. Por eso por la noche, el guardia solo vio al estudiante que siempre estaba por allí.

  342. Profesor Boniatus

    Rodriguez… No estaba… Estaban los gatos… y las arañas.. y la mano milenaria… ARAÑAS!!

    Jengibre… acercame una cafetera si eres tan amable… Necesito cafe… la mezcla… del tercer cajon… aguantar…

    Hola Jack… si… pronto voy… solo ultimar mi gran final…

  343. Parmacenda

    Bienvenida Maureen,
    Efectivamente, los dos sospechosos con los que seguimos son Duque y Rodríguez. A Pastor se le descartó por falta de oportunidad para montar los dispositivos, y falta de motivo, ya que la idea de la publicidad era buena, pero era más lógico destruir el ídolo que matar gente según su forma de ver las cosas.

    Hetty, en cuanto a la cronología que propones, el problema es que el viernes es 26, y el miércoles el 24. De forma que podría haber montado todo el viernes, como dices, pero ahí ya había un muerto. Podría haber ido el miércoles (ya hemos dicho que la sentada no es una coartada perfecta), no sé si eso bastaría.

    En cuanto al tomo que mencionó Nicolás, Duque tiene varios libros de consulta bién ordenados en su cuarto. Podría tener el que nos interesa, pero es circunstancial.

  344. Hetty Callahan

    Bien… he mirado el mes equivocado…

  345. maureen1978

    ¡Hetty, no te líes!
    La entrada en el museo de Cantó y Ugarte fue el miércoles 24, no el viernes 26 (en eso quedamos ayer, ¿verdad?).
    Así que las coartadas hay que buscarlas para la noche del martes 23 y para todo el día 24.
    Y una pregunta: se supone que al levantar el ídolo del pedestal, saltaba la alarma y conectaba ésta con la puerta de acceso. Si Cantó levantó el ídolo, ¿por qué no saltó la alarma? O, si saltó, ¿por qué el guardia de seguridad no hizo nada?

  346. Parmacenda

    Maureen, es correcto, la entrada de Cantó y Ugarte fue el miércoles 24, e Irene confirmó que Cantó murió el miércoles 24.

    Lo de la alarma puede que lo haya liado yo un poco. El pedestal no estaba conectado con la alarma, eso sólo pasa durante las exposiciones. En la sala de conservación, la alarma está conectada con la puerta. No tenía que sonar cuando se levantaba el ídolo, sino cuando alguien entrase en la sala.

    Pero supongo que la alarma la pudo desconectar cualquiera de los investigadores que tenían acceso al ídolo, y puesto que Ugarte y Cantó entraron el mismo día, puede que por eso no saltara.

  347. maureen1978

    En mi opinión, en cuanto al medio, el asesino tendría que saber tanto de venenos como de mecanismos ocultos.
    Duque debe de haber estudiado el tema de los mecanismos ocultos, ya que estudiaba Historia Antigua. Y podría saber de venenos, según ya pensamos ayer.
    En cuanto a Rodríguez, de venenos tiene más posibilidades de saber que Duque, por ser estudiante de Folclore y por tener un primo traficante (y haber trapicheado él también con drogas: que diga que fueron un par de veces no quiere decir que sea cierto). Pero de mecanismos y dispositivos ocultos… lo veo más complicado, ¿no?

  348. lamadredezemo

    Donal Davis cita en su obra “Bizancio y los juguetes”:

    “En la inclusión de mecanismos de seguridad en
    reliquias sagradas para disuadir o acabar con la pestilencia que suponen los ladrones de tumbas y los sacrílegos rondatemplos. Objetos que además de una utilidad sacramental o decorativa puedan escupir ácido, drogas, fuego o aceite hirviendo y del cual sólo tenga conocimiento un número determinado y muy concreto de personas a fin
    de que su utilidad sea por cierto secreta y así útil y práctica, honrando los conocimientos del sabio y el nombre del pagador de tal servicio.

    […]

    Estelas cubiertas de ácido, sarcófagos con agujas móviles envenenadas, estatuas que liberaban vapor hirviente almacenado en su interior o ídolos de otras culturas
    vaciados y cargados con mecanismos de extraña factura […] (dicen que de la escuela Alejandrina) en los que se alojaban dardos, fuego griego o extrañas combinaciones sulfurosas o venenosas”.

    Con esto pienso que:
    – El ídolo es un objeto con una utilidad secreta, útil y práctica.
    – Hay un número de personas que sabían del mecanismo del ídolo.
    – Hay un sabio
    – Un pagador del servicio.
    – Tenemos danzando por ahí una escuela alejandrina.
    – Una cadena custodia, como mencionaba alguien por arriba (disculpad si no me acuerdo), formada por: El director, dos profesores (uno podría ser Robledo – profesor de arqueología-; el otro, el de arte egipcio si no me equivoco), el jefe del departamento de arqueología (no sé si este titulo lo tenía también el Sr. Robledo) y Enrique Alfero.

    Mis conclusiones, quizás un poco locas a estas alturas de la noche:

    – ¿Por qué no quiere el director involucrar a la policía? No quiere que se haga publico ¿Por qué?

    – Severiano Pedraza (el conservador actual del museo), con la muerte del profesor Robledo tiene campo libre. Además podía entrar a cualquier hora sin levantar sospechas.

    – El pupilo del padre Piñas me mosquea…

    Me voy a cenar.

  349. Hetty Callahan

    Entonces tiene más sentido la segunda teoría, aunque en esta la sala donde está el ídolo parece el camarote de los Hermanos Marx. Os comento:

    El profesor Robledo, que era el único que tenía conocimiento del mecanismo interno del ídolo, planea activarlo para que se conozca la “maldición” y luego el poder hacer uso de su infinita sabiduría y demostrarle al mundo que tal maldición no existe, que todo es un truco. Mientras está manoseando el ídolo se carga el mecanismo y decide irse y volver cuando tenga las cosas más claras. En este momento las esporas encerradas, con las que él no contaba, en el interior del ídolo entran en el sistema respiratorio de Robledo. Seguidamente aparece por la sala Rodríguez, que no tenía problema alguno para estar allí porque solo hacía su trabajo. Por las noches pudo perfectamente dedicarse a copiar el mecanismo, nadie iba a estar vigilando lo que hacía mientras los informes se entregasen puntuales. Seguramente conocía incluso las rutinas del guardia para que éste no le viese. Coloca el mecanismo pero se encontró con una sorpresa, Cantó (quién creo que tenía como contacto a Arciniega). Se ve obligado a salir o a ocultarse en las sombras, lo que explicaría los comentarios de Cantó en su diario antes de envenenarse. Salta el aerosol y Cantó se marcha, Rodriguez sale detrás de él, pierde los nervios y se olvida del informe y de todo. Escuchar los alaridos del hombre y saber qué va a ocurrirle a alguien a quien no quieres matar, no debe ser muy agradable. Mientras todo esto está ocurriendo en el almacén, Ugarte, ajeno a todo, entra en la sala y le salta la segunda carga, que o bien por su situación o por cualquier otra cosa, no sufrió los síntomas tan violentos como Cantó (como también les ha ocurrido a nuestros jefes). Ugarte se marcha ajeno a su destino y por fin el ídolo puede descansar solo. Rodriguez entrega el informe de inventario al medio día siguiente cuando es capaz de pensar con claridad. Y después de la muerte de Ugarte, aparecen nuestros jefes y salta la tercera carga del aerosol.

    Por ahora, esto es lo mejor que puedo sacar de mis células grises.

  350. maureen1978

    Hay demasiada gente la noche del 24 en tu teoría, ¿no? 🙂
    Vamos a ver: efectivamente, alguien rompió el mecanismo alrededor de ese día, pero no sabemos quién ni cuándo fue. Desde luego, tiene pinta de haber sido Robledo, pero no tuvo por qué ser por la noche. Pudo ser incluso al día siguiente, o el día anterior.
    Si Robledo hubiera estado allí esa noche, ¿por qué no dijo nada el guardia de seguridad?
    Sabemos que Cantó entró haciéndose pasar por fontanero. Ya tenemos uno dentro.
    Ugarte también entró esa noche. ¿Haciéndose pasar por Rodríguez? En ese caso, Rodríguez no habría estado allí esa noche. ¿Pudieron estar los dos estudiantes, Rodríguez y Ugarte y que el guardia de seguridad nos haya mentido?
    ¿Por qué querría mentirnos el guardia de seguridad? En todo caso, sabemos que cometió una omisión al no decirnos que había entrado un fontanero.
    Y por cierto, el guardia deja entrar a un fontanero que no vuelve a salir, ¿y se queda tan pancho?

  351. Hetty Callahan

    La verdad que sí, que la sala parecería una feria 🙂

  352. Parmacenda

    A ver, un detalle.
    La consola de inventariado, donde Rodríguez escribía todas las noches, se encuentra en la sala de conservación. Si mal no he leido el informe, claro. Por lo tanto, su “coartada” le situaría justo en la sala de conservación en el momento de los hechos. La ausencia de la entrada correspondiente demuestra que no estaba en la sala cuando sucedieron los hechos, no?

  353. Hetty Callahan

    Tal vez fuera porque estaba intentando saber que le ocurriría a Cantó o esperando a que Ugarte se envenenase.

  354. maureen1978

    Yo no veo que ponga que la consola de inventario esté en la Sala de Conservación: lo que está en esa sala es el casillero en el que aparece la adjudicación de tareas. Pero Boniatus podrá decírnoslo mejor, si deja de hablar de arañas y gatos blancos 🙂

  355. Hetty Callahan

    Y como sabía las consecuencias del veneno no quiso arriesgarse a entrar para realizar el informe.

  356. Parmacenda

    Maureen, es cierto que no lo pone explícitamente, pero como el Profesor no ha mencionado que fuese a otra sala para mirarla, he supuesto que desde allí era desde donde realizaba su trabajo. O desde muy cerca, de forma que habría tenido a la vista la sala.

    Hetty, ese es el punto clave. No estuvo por la zona para que no se espantasen los que entraron (implica conocimiento del veneno), o los que entraron pudieron hacerlo porque él no estaba (estuvo malo ese día)?

  357. maureen1978

    Por cierto, Parmacenda, mañana revisaré lo de los ojos rojos y los rubíes, pero medio lo miré y no vi nada raro en ese tema (al menos en cuanto al pulido o tallado del rubí).

  358. Hetty Callahan

    Si hubiera tenido una excusa real para no estar en su trabajo la noche en cuestión lo habría dicho en el interrogatorio para exculparse, o eso supongo yo. A estas alturas no doy nada por seguro.

  359. Parmacenda

    Na, probablemente no sea nada. Tuve la impresión que era imprescindible haber cortado los rubíes de los ojos para lograr que tuvieran la superficie plana que Celdelnord dijo que tenían, pero es cierto que no sé tanto sobre el tema, y que probablemente metiese la pata.

    Hetty, yo tampoco entiendo por qué no diría nada particular sobre ese día. Quizás es que no sabía que justo ese día en cuestión era cuando entró gente, y por eso no consideró importante mencionar el detalle.
    Sinceramente, creo que si no dijo nada era porque sabía del veneno, y su ausencia era para protegerse. Pero hasta que no logre exculpar (o incriminar) a Duque, necesito darle una razón legítima para haberse callado.

  360. Hetty Callahan

    Duque quiere que el ídolo regrese al lugar donde estaba para que todo vuelva a la normalidad (la Naturaleza se vio afectada con su ausencia), “desatando la maldición” solo conseguiría que la pieza se quedara en el museo en caso de ser verdadera o en caso de ser falsa pasaría a ser una prueba de asesinato y pasaría el resto del tiempo en el almacén de pruebas de la policía. No sacaba ningún beneficio de las muertes ni de que se conociese la maldición.

  361. Profesor Boniatus

    Parmaceda… Maureen…hetty… estais aqui… con los gatos y las arañas…
    La consola…esta en la sala de conservacion… si, esta alli… en la sala… bien conservada…

    debo descansar… ponerme al lado de Celdelnord… un caballero necesita una señorita que lo proteja… o era al reves…

  362. Parmacenda

    A ver, un pequeño resumen de la información que los jefes de departamento han logrado irnos confirmando durante los desvaríos, y gracias a nuestras teorías.

    1. El mecanismo del interior del ídolo se rompió el miércoles 24.
    – Por qué se manipuló el ídolo ese día hasta romperlo?
    2. El principal objetivo de las muertes sería dar renombre a la maldición.
    – No se podría garantizar la víctima si se intenta ejecutar a alguien.
    3. Los sospechosos que quedan son Duque y Rodríguez.
    – Puede que mientan. Pero en qué? Y sobre todo por qué?
    4. La consola está en la sala de conservación.
    – Por qué hubo una entrada el día 25 a mediodía?

  363. Hetty Callahan

    ¿Es posible que Rodriguez fuera a la sala para desmontar el aerosol pero no pudiera porque había gente? Si había alguien allí pudo entrar con la excusa de dejar el informe que se le había olvidado la noche anterior.

  364. Profesor Boniatus

    Si estáis leyendo esto, quiere decir que estoy inconsciente… Así que por favor que alguien llame a Irene y que otro alguien venga a ver como estoy…

    Esta mañana viendo como avanzaba… el envenenamiento? La maldición?… he sacado algunas hierbas que guardaba de un viaje al Tibet con Rasudoque… Me han dado suficiente claridad como para escribir este mensaje… si no anulo el envío automático que tiene programado cada media hora sera lanzado a la sociedad…

    Ahora todo depende de vosotros… y lo resolveréis… apuesto mi vida en ello.. literalmente.

    Se que cuidareis mis cafeteras hasta que vuelva…

    En mi cajón hay un sobre lacrado con las palabras “Protocolo Tío Walt” escritas en rojo…Abridlo si sucede lo peor de lo peor…
    Nos vemos en la fiesta post caso…

  365. Hetty Callahan

    Hetty arropa con una mantita a Boniatus a la espera de que llegue Irene para llevarle a un lugar donde pueda estar mejor hasta que se recupere.

    Compañeros, hemos perdido al último jefe de departamento ¿qué hacemos ahora?

  366. UrielEugenio

    Hola. Yo sigo aquí, pero mi mente sigue vacía. Los leo, tratando de ver si se me ocurre algo, pero para dar palazos de ciego, me quedo callado.

    Ánimo!

  367. Parmacenda

    Maldita sea…
    A ver, teléfono de Irene…

    – Irene? Hola, soy Parmacenda, de la Sociedad del Misterio. Sí, me temo que el Profesor Boniatus acaba de desmayarse. Ajá. Sí, aguantó hasta el último momento aquí, tratando de encontrar con nosotros al responsable. Podrías pasarte un momento a recogerle? Muchas gracias, y por favor, cuídales muy bien a todos.

    Hetty, lo único que podemos hacer es redoblar nuestros esfuerzos. Sé que si logramos encontrar algo que nos lleve al culpable, podremos ayudar a los jefes.

    Uriel, cualquier ayuda nos puede servir ahora… hace ya unas cuantas conjeturas tú y yo nos pusimos a mirar la historia de Rodríguez, lo del registro y eso. Y Nicolás, espero que en un momento de lucidez, creyó que íbamos por buen camino. Lo he repasado un par de veces, y por eso se me ocurrió que la consola estaría en la sala de conservación. Quizás tu veas algo más?

  368. Hetty Callahan

    He estado haciendo una recopilación de datos, espero que sirva para algo:

    Ernesto Arciniega: 54 años, maduro, piel morena, fina barba gris, doctor en arqueología, profesor titular universitario. Durante su carrera estudia culturas antiguas con especial interés en mesopotamía, sumeria y babilonia. Renombre internacional. Cuando encontró el primer ídolo llevaba 10 años buscándolo. Resultó ser falso. No forma parte del grupo de estudio del nuevo ídolo. El afirma que solo restauró el ídolo, no lo falsificó. Solo pudo estar con el ídolo 10 minutos dos días después de que llegase al museo. Mantiene que su ídolo es el verdadero, pero solo podrá plantearlo si se demuestra que el otro es falso.

    Enrique Alfero: 22 años, larguirucho, despeinado, con gafas, cara de hobbit. Estudiante de arqueología, descubridor del segundo ídolo. Ninguna asignatura se le da del todo bien, aprueba pero sin gloria. Descenciente de una de las brujas ajusticiadas en el Auto de Fe. No le gusta que se nombre al ídolo. Afirma que las maldiciones no existen. Su turno para examinar el ídolo es dentro de dos semanas, está al final de la cola. Su historia de como encontró el ídolo es algo difura.

    Raúl Duque: 26 años, alto, seco, lleva perilla, se está doctorando en Historia Antigua de la Península Ibérica. Activista estudiantil, ecologista radical, vegano, quiere que volvamos a vivir como antes, de forma más natural. Estudiante brillante, suele arengar a las masas. Tiene una biblioteca bien surtida de tomos académicos. Cree que no debería estar en un museo porque desde que se lo llevaron de su sitio, la tierra se ha resentido. Afirma que de lunes a miércoles por las mañanas estuvo en clase, el jueves en comisaría por un cargo de agresiones donde él era la víctima. El viernes tutoría con su profesor de Arte Egipcio y Medio Oriente para exponerle lo que lleva de proyecto. Sábado limpiando el piso, visita de sus padres. Domingo durmiento. Por las tardes en internet, respondiendo en su blog. Y por las noches, el lunes con un amigo fumando en la calle, les pilló la policía y por eso tuvo que declarar el jueves. El martes durmiendo con una amiga, el miércoles en una sentada. Jueves durmiendo en casa, la vecina le vio salir temprano. Sábado otra sentada, de domingo a martes durmiendo.

    Bernardo Rodríguez: 25 años, fornido, ropa impecables, intentaba mantener una apariencia de acomodado, estudiante de Folklore. Ambicioso e impaciente. Le da igual si el ídolo es falso o verdadero, quiere ser él quien haga el descubrimiento así se lleva la beca. Tuvo que dejar los estudios porque no tenía dinero para la matrícula. Volvió al año siguiente pero volvió a dejarlo porque surgió el rumor que había estado traficando con drogas. Echa una mano todas las noches haciendo inventario para ganarse unas pelas extras. Asegura que es mucho más antiguo que las brujas que murieron por él. Había hablado de eso con el profesor Robledo. Confirma que solo traficó un par de veces. Ya ha examinado el ídolo.

    José María Pastor: 27 años, alto, erguido, impecable peinado, seminarista. Estudioso de la Historia de la Santa Inquisición. Fuerte vocación religiosa y firmes valores morales. Alumno del Padre Benito Piña. Piensa que si se demuestra que el ídolo es auténtico debe ser destruido pero si es falso debe ser exhibido como ejemplo ilustrativo de los peligros del paganismo. No participó en el estudio del primer ídolo. Su turno ya ha sido pero sigue yendo a menudo. El profesor Robledo le llamó a su despacho pero no se sabe para qué. No quiere responder sobre qué hablo con Robledo. Intentó destruir el primer ídolo en pleno acto público. En el interrogatorio dijo que si fuera falso querrían que lo destruyesen.

    Ceferino Robledo: 45 años, profesor de arqueología, aspirante a nuevo conservador del museo. Conoce todas las piezas al detalle y alardea de sus conocimientos siempre que puede. Hay rumores sobre sus prácticas deshonestas para conseguir estos conocimientos.

    Roberto Cantó de Entrambosmares: enfermo mental, maníaco religioso, se creía un cazador de los sobrenatural. Violento.

    Mariano Ugarte: 27 años, estudiante de civilizaciones y cultura proto-céltica. Realizando el doctorado. Fue de los primeros en apuntarse al grupo de estudio y de los más impacientes. Era capaz de pisotear a quien fuera para conseguir lo que quería, y el ídolo le parecía un proyecto perfecto para su doctorado.

    Idolo falso: le falta un cuerno, es un poco más grande, los ojos relucían bastante menos y tenía una cruz cincelada en la frente.

  369. UrielEugenio

    Pues a ello voy entonces, querido Parmacenda. Me pondré a revisarlo yo también.

  370. Hetty Callahan

    Los sospechosos que nos quedan son Duque y Rodriguez ¿no? Pues por más vueltas que le doy no encuentro que Duque tenga una razón para asesinar a nadie. Si quisiera podría ser el doctor más joven, es brillante, los examenes que no aprueba es porque no se presenta, prefiere estar arengando a las masas para luchar por sus ideales que estudiando, ¿por qué iba a montar todo este tinglado y a arriesgar la vida de nadie? No le encuentro sentido ninguno. Es ecologista y quiere que el ídolo se devuelva. Nada de esto le beneficia.

    Sin embargo a Rodriguez sí le beneficia esto. Para empezar tiene menos compañeros con quien disputar la beca. Si Robledo no hubiera muerto y hubiese pasado a ser el nuevo conservador. Según el mismo Rodriguez comentó, le dijo a Robledo que se había dado cuenta de la antigüedad del ídolo y que era un detalle que no hubiera comentado con cualquiera. Con Robledo como conservador y con menos alumnos ¿quién iba a interponerse entre él y la beca? El seminarista no parece interesado, Duque está más preocupado por sus manifestaciones y Alfero nunca ha sido un estudiante que destaque como para que le concedan una beca.

    ¿Mejor?

  371. Estimados investigadores de la Sociedad del Misterio -dice Mycroft entrando por la puerta, dejando de lado su sombrero de copa, la capa, guantes y bastón-, he llegado lo antes que me ha sido posible. Dicho esto:
    Con todos mis respetos y duelo por sus compañeros caídos.
    Hago entrar en vigor el Protocolo Reichenbach firmado con Jack hace muchos años mediante un apretón de manos y una promesa, reflejada en el pertinente documento.
    Protocolo que puntualiza que si bien le ayudaría por pura amistad, más allá de ello: la camadería, me instaría no sólo a perpetuar su labor si algo le sucediera, por incapacidad o muerte, sino que también recaería sobre mis hombros, junto a los de sus queridos investigadores la labor última de VENGARLE.
    Es por ello que, con su beneplácito, supervisaré el caso hasta donde hayan llegado y en adelante, en este caso, hasta su recuperación.
    Ya venía de camino, cuando uno de sus investigadores, dejando de lado el beneficio propio, se preocupó, dirigiéndose a mi gabinete, de que tratara de ayudarles, sin percibir nada a cambio, dejando condecoraciones y otras minucias materiales y egoístas de lado, sólo preocupado por sus compañeros.
    Vamos a demostar que ni una bruja ni un vil o viles conspiradores, asesinos o lo que sean pueden con la Sociedad, que sus Misterios son nuestro alimento diario.
    Que la Sociedad del Misterio está preparándose para arrearles duro, fuerte y con contundencia.
    ¡¿QUIÉN ESTÁ CONMIGO?!

  372. Hetty Callahan

    ¡Yo! (O mejor dicho lo que queda de mí)

  373. Parmacenda

    Yo también!
    Es más, afirmo que no dormiré hasta que se resuelva el caso!

  374. UrielEugenio

    ¡YO!

  375. UrielEugenio

    Estoy investigando el posible móvil de Duque y Rodríguez (¿puede alguien estudiar el medio? Es que la oportunidad es liosa, por no saber bien cuándo se realizó la acción)

    Vamos a ello. Vamos a ver… – reviso un momento mis notas, ordenándolas – Raúl Duque: ecologista radical, quiere al ídolo de vuelta en su tierra, para salvarla.

    Aquí hay una nota al margen: * ¿De modo que Duque cree que Niggurash tiene algún poder, no? Entonces… ¿por qué dice que quiere conocerlo, saber cómo funciona? ¡Los Dioses no “funcionan”, sino que simplemente tienen poder!

    – Sigo rebuscando mis notas y encuentro algo más… – Pregunta: ¿Cómo podría Duque convencer al museo de que devolviera el ídolo? Y más importante ¿Podría la confirmación de la maldición instar al museo a desacerse del ídolo y devolverlo?

    Estoy viendo un motivo por el cual Duque podría querer “corroborar” la maldición del ídolo… Y algo más que nunca se planteó: Duque es un ecologista radical, ¿no? Y en términos de ecología, ¿no vale mucho más la tierra, con sus ríos cosechas, y animales que unas pocas personas?

  376. Hetty Callahan

    Si el ídolo está maldito el museo no se deshace de él, como ya ocurrió con la momia de Tutankamon, que durante muchos años se creyó responsable de las muertes del equipo de arqueólogos. Exponer un objeto con una leyenda negra está comprobado que es una fuente de dinero enorme. Para devolverlo a su lugar de origen tendría que haberla robado.

  377. Uriel, Parmacenda, Hetty, encantado por el recibimiento.
    Pasemos al trabajo, el tiempo vuela, la salud y la cordura se consumen.
    Por un lado, han podido comprobar a ciencia cierta que Rodriguez miente.
    Duque, por otro lado, un radical que se mueve por objetivos, con unas creencias muy determinadas y particulares.
    Visto esto: creo que mi óptica externa puede facilitar algo.
    ¿Cuántos cadáveres hay en TOTAL? ¿Qué síntomas tienen? Pues leo que hay algunos casos con efectos atroces, y luego dos muertes no tan dolorosas ni agónicas. Después, cinco aquejados por una sintomatología muy concreta ¿Podemos extraer algo de ahí?

  378. Parmacenda

    Veamos el medio de Duque:
    – Es un estudiante brillante. Si se pone a ello, podría hacer todo lo que se propusiera. Eso le predispone a tener conocimientos.
    – Existe una copia del mecanismo interior del pedestal en el museo. Con conocimientos de la época, y libros de referencia, no le sería complicado replicar su funcionamiento, y ajustarlo a sus intereses.
    – Conocimientos naturalistas y botánicos tiene seguro. Como estudiante de historia podría saber de antiguos venenos. Opina que hay que volver a los métodos naturales.

  379. Hetty Callahan

    Hay tres cadáveres. Uno de ellos, el primero en fallecer, es el que peor síntomas tiene, pudo ser más sensible al veneno, que respirase más cantidad o que la concentración fuese mayor (la primera carga de un aerosol suele tener más concentración que la última que va mezclada con parte de los gases propelentes). La segunda víctima tuvo síntomas parecidos a la primera pero más leve, lo que le da credibilidad a la teoría de la concentración o de la cantidad aspirada. La tercera víctima tiene síntomas distintos, de hecho solo fue una afección pulmonar, más propia de las esporas que había dentro del ídolo, que del veneno del aerosol.

    Por últimos nuestros jefes de departamento tiene unos síntomas parecidos a la primera y segunda víctimas pero más leves aún.

  380. UrielEugenio

    Depende Hetty, creo que una cosa es que muera el que descubre un objeto, y otra muy distinta que muera quien lo ve en un museo… ¿de verdad irías a ver un objeto del segundo tipo? Yo no, no me la jugaría.

  381. Hetty Callahan

    Han muerto los que han trabajado con él, nadie que lo haya visto tras una urna sellada. Con eso se juega en las exposiciones. Hay muchas exposiciones de objetos que arrastran muchas muertes tras ellos, y los museos se las rifan porque, en el fondo, a la gente le encanta ver cosas relacionadas con la muerte.

  382. Parmacenda

    Mycroft, le agradecemos hasta el infinito su ayuda es esta situación tan tensa que tenemos ahora. Respondiendo a sus preguntas:

    Tenemos tres cadáveres:
    – Roberto Cantó: Sufrió alucinaciones, ataque de pánico, desvaríos, y se terminó arrancando los ojos y golpeándose la cabeza hasta morir.
    – Mariano Ugarte: Tuvo fiebre, aparentemente alucinaciones. Estuvo pálido, los ojos inyectados en sangre, y murió por “parada cardiorrespiratoria”. Su asma provocó que los pulmones fuesen lo primero en fallar.
    – Ceferino Robledo: Sabemos que murió por parada cardiorrespiratoria. Con algunos ataques extraños que le permitieron moverse después de un primer desmayo. No hay señales de alucinaciones, fiebre, ni otros síntomas.

    En cuanto a nuestros jefes:
    – Sus síntomas son alucinaciones leves, dolor de cabeza, probablemente delirios, y finalmente desvanecimiento. Sin embargo, Irene nos dijo que actualmente estaban estables, por lo que el desvanecimiento no ha precedido inmediatamente a la muerte.

    De ahí, como bien sugiere Hetty, Cantó recibió una dosis claramente mayor del veneno. Eso, o recibió el gas de los hongos y las esporas que estuviese en el ídolo. A fin de cuentas, sólo habíamos descartado el gas porque el ídolo había sido examinado, pero el terror de los investigadores cuando Celdelnord lo cogió en sus manos puede indicar claramente que ellos no lo habrían hecho. En su diario describe claramente que el humo salió de la boca del ídolo, así como su olor y sabor a moho. Puede que tuviera alguna alucinación, pero sin duda es distinto a lo que afectó a nuestros jefes.

    Ugarte y Robledo probablemente fuesen afectados por lo mismo. Quizás en dosis distintas. Y puesto que Ugarte entró el mismo día que Cantó, las alucinaciones probablemente se debiesen a los restos del gas interior del ídolo, tras haber sido activado por Cantó. Pero la parada cardiorrespiratoria sucedió al poco tiempo del desvanecimiento, de forma bastante rápida.

    La diferencia con los síntomas de nuestros jefes sugiere que es algo ligeramente distinto. O por lo menos nuestros jefes fueron afectados por una versión mucho más diluida de este segundo veneno.

  383. UrielEugenio

    Mycroft, tenemos 3 cadáveres:

    Cantó. Enfermo mental. Se mató a si mismo a raíz de alucionaciones. Sin embargo y a pesar de su desorden mental, es algo nuevo, de modo que tiene que haber estado afectado por algo externo. Muere la noche en que entra en contacto con el ídolo, el 24

    Ugarte. Asmático. Fallo respiratorio que causó la muerte, y fallo cardíaco inminente al momento de la muerte. Se presume que esta sintomatología fue causada por algo externo, sin embargo, los medicamentos usados en los inhaladores puede tener efectos cardíacos adversos. Muere dos días luego de entrar en contacto con el ídolo, el 26. (contacto: el 24)

    Robledo. Paro cardiorespiratorio. Muere el día 2.

  384. UrielEugenio

    ¿Puede ser entonces que el segundo mecanismo fuese puesto expresamente para nuestros jefes? No con el objetivo de matarles (o sí), sino de evitar nuestra investigacion…

  385. Parmacenda

    Uriel, dados los resultados eso he empezado a pensar yo, que alguien tuvo acceso constante al ídolo para poner los venenos y causar el pánico por la maldición. Incluso es probable que, tras enterarse de la muerte de Ugarte y de Cantó, alterase el veneno para que no fuese una “maldición” tan mortal.

    A fin de cuentas, si casi mueres por culpa de una supuesta maldición, luego harás todo lo posible porque el ídolo responsable no sea expuesto, mientras que si mueres se crea el morbo que ya se ha mencionado.

    Pero aunque suena bien como motivo, actualmente es teorizar sin muchas pruebas. Aunque encaja con los síntomas.

  386. Parmacenda

    Bueno, me corrijo a mi mismo. El “casi constante” no es necesario. Por el tamaño del aerosol sabemos que no da para muchos usos. Podría haberse rellenado una primera vez, y luego una segunda antes de que llegasen nuestros jefes. Y ningún sospechoso tiene coartada para el día 30 o 31, así que acceso tenían todos. O podría haber sido una única carga, y que los jefes sufriesen los efectos de un resto que quedase.

    Pero sin duda alguna, creo que Cantó sufrió los efectos del veneno original. Si descripción del olor y sabor no puede haberla obtenido de los diarios del Inquisidor.

  387. Hetty Callahan

    ¿Celdernord no cogió una muestra del interior del ídolo? Al menos tenemos el resultado de esos análisis, ¿tenemos con qué compararlos?

  388. Eso nos deja siete víctimas, por recapitular, con unos síntomas distintos.
    Cantó se sacó los ojos y sufrío fuertes delirios y paroxismo.
    Les ha ocurrido a la Junta Directiva?
    Por cierto, este café, el del envase rojo es excelente… tengo que pedirle al profesor el nombre. Espero que no le importe que me haya servido una taza…

  389. Parmacenda

    Mycroft, sírvase incluso otra taza. Estoy convencido que al profesor le agradará saber que usted también disfruta de su excelente café.

    En cuanto a la Junta Directiva, es cierto que sufrieron delirios. Sin embargo estos fueron menos potentes que en Cantó, pues a pesar de los mismos pudieron seguir proporcionandonos informes y resolver nuestras dudas. Asimismo, los delirios no comenzaron inmediatamente tras verse expuestos (mucho menos con la fuerza que experimentó Cantó), sino que sus primeros síntomas fueron fuertes dolores de cabeza.

  390. Parmacenda

    Hetty, si tenemos los resultados.
    El primer análisis reveló la presencia de:
    – Estricnina: Causa problemas respiratorios, fiebres, alucinaciones, terror, fallo de los esfínteres, y la muerte.
    – Muscarina: Poderoso psicoactivo, causa alucinaciones.
    – Muscimol: Un potente neurotóxico.
    – LSD: Creo que no tengo que decir nada.
    – Sustancias cardiotónicas.
    – Atropina.

    El segundo análisis reveló:
    – Restos de moho sobre la sustancia.
    – Fermentación provocada por levaduras.
    – Restos de hongos.
    Fueron estos hongos y la fermentación lo que generó un gas que contenía los elementos activos del veneno creado por las sustancias anteriores. Y también tendría un olor ligeramente mentolado, que era algo utilizado originalmente para crear los vapores tóxicos.

  391. Hetty Callahan

    Hasta donde sabemos, nuestra junta directiva, solo ha tenido dolores de cabeza, una ligera paranoia (veían ojos rojos por todos lados, creían que les observaban) y alucinaciones no demasiado graves, que ha terminado en desmayo y un trance del que no pueden despertar. Son síntomas demasiado generales, la verdad para localizar el veneno. Hasta donde sé, los alucinógenos tienen estos resultados pero no terminan en desmayo sin que se despierten.

  392. Parmacenda

    Vaya, un detalle curioso.
    Entre los efectos de la atropina se encuentra el actuar como antídoto de la muscarina. Así que el mejunje original estaba diseñado para causar la muerte, sí, pero no demasiado rápido por tener un exceso de toxinas.

  393. UrielEugenio

    Oigan… hay otro síntoma que sufre sólo cantó: el fallo de esfínteres. Nadie más lo sufre… Y eso no puede deberse a su desorden mental, como sí puede deberse la mayor severidad de sus alucionaciones!!

  394. Hetty Callahan

    Gracias Parmacenda, hay algo que no me cuadra con los venenos. En primer lugar tenemos uno mortal y rápido. En el segundo caso es también mortal pero algo más lento y con síntomas más leves, pueden ser el mismo en distinta concentración. Pero en el caso de Robledo no tenemos constancia de que sufriera alucinaciones o algún cambio en su comportamiento. Simplemente sus pulmones dejaron de funcionar y murió. Los jefes de departamento han tenido síntomas como la primera y la segunda víctima pero con final menos trágico, ¿una concentración aún menos del primer veneno u otro veneno para alejarnos del caso sin más muertes?

    Esto implicaría que quien estuviese haciéndolo ha tenido que manipular varias veces el dispositivo (ya sea el ídolo o el aerosol) ¿cómo ha podido hacerlo sin que nadie le vea? El único que se me sigue ocurriendo es Rodriguez que tiene oportunidad por trabajar de noche en el museo. Si apenas hay personal, puede moverse libremente sin problemas.

  395. UrielEugenio

    Tal vez la división no es 3 cadáveres / 5 desmayados, sino 1 / 7…

  396. UrielEugenio

    Por cierto Mycroft, creo que la cuenta total es de 8 y no de 7.

  397. Parmacenda

    Hetty, yo por lo menos considero que el sistema no tuvo que ser manipulado tantas veces.

    Las alucinaciones que sufrió Ugarte podrían deberse a una menor exposición al gas original del ídolo. A fin de cuentas sabemos que estuvo en la sala de conservación el mismo día (o noche) que Cantó.

    Si quitamos esos síntomas de los que sufrió Ugarte, entonces tiene síntomas muy similares a los de Robledo. Ugarte sufría asma, eso pudo aumentar el efecto del aerosol (asumiendo que la muerte por fallo cardiorrespiratorio fuese provocada por el aerosol), mientras que Robledo habría aguantado más tiempo.

    Uriel, no entiendo como la relación sería 1/7. En todo caso sería 1/2/5, ya que la Junta Directiva todavía no ha fallecido.

  398. UrielEugenio

    Hetty, la muerte de Ugarte puede haberse debido al asma. Un veneno igual de concentrado que el que afectó a la Junta podría haberle matado.

    La división 1/7 es debido al fallo de esfínteres de Cantó, que no presenta nadie más.

  399. UrielEugenio

    Lo siento, la respuesta era para tí Parmacenda…

  400. Los he ordenado en base a sus síntomas. Los de Cantó son extremadamente violentos, mientras que los dos fallecidos subsiguientes no parecen haber sufrido tanto, y luego, los cinco miembros de la Junta. ¿No cree? Luego Cantó se vio afectado por una sustancia tremendamente potente…
    como usted ha dicho le provocó más sintomas que al resto…

  401. Hetty Callahan

    Ugarte sufrió alucinaciones, delirios leves, ahogo y fiebre. Robledo no tuvo nada de eso pero también murió, parece demasiado diferente como para ser el mismo veneno.

  402. Parmacenda

    Uriel, no te preocupes, lo había entendido 🙂
    De todas formas, se menciona explícitamente que el corazón de Ugarte habría fallado en breves, así que no creo que se viese afectado por lo mismo que la Junta.

    Y cómo no me he dado cuenta antes!? El LSD es una droga semisintética, no fue sintetizada hasta 1938, de todos los elementos descubiertos por Celdelnord en el primer análisis es el único que no tiene orígenes naturales.

  403. UrielEugenio

    En efecto. yo creo que esa sustancia tremendamente potente era la original del ídolo.

    Siempre asumimos que a Cantó y a Ugarte les afectó la misma sustancia en el mismo momento, la noche del 24, pero… Si cantó se coló como fontanero, ¿no debería haber entrado de día? ¿Qué fontanero trabaja de noche?

  404. UrielEugenio

    Pero estás seguro del LSD, Parmacenda, no lo encuentro en el informe de Celdelnord…

  405. UrielEugenio

    Ah, vale, es que no estaba por siglas…

  406. Hetty Callahan

    Ahora que caigo hay un detalle que no hemos tenido en cuenta. Cantó ya tenía alucinaciones sin necesitar ayuda, según su diario vio a una bruja, y a otras criaturas sobrenaturales, está convencido de que les dio muerte, cuando no se sabe que hubiera asesinado a nadie. Tenía conocimiento de lo que les ocurrió a los tres inquisidores, puede que el veneno le produjera algunas alucinaciones leves y el resto lo hiciera su quebrada cordura, ayudada por la sugestión de lo que había leído. Por eso se sacó los ojos como los inquisidores y el fallo de los esfínteres puede ser causado por un terror extremo, no necesariamente por los efectos del veneno. Si así fuera tendríamos los mismos síntomas que en Ugarte y en los jefes de departamento.

  407. UrielEugenio

    De modo, Parmacenda, que la pasta dentro del ídolo no es tan vieja como nos quieren hacer creer, no es cosa de la “maldición” de las brujas, pero…

    ¡¿Por qué se molestaría alguien en crear un veneno casi totalmente original y luego le agrega el LSD?!

  408. Parmacenda

    Hetty, perdona, pero creo que me había expresado mal.
    Mi opinión es que Ugarte se vió afectado por dos venenos:
    – El mismo que Cantó, en menor dosis por el paso del tiempo.
    – El mismo que Robledo, en mayor dosis.
    La combinación de ambos es lo que provocó tantos síntomas, distinguiéndolo de Robledo, pero manteniendo la clara diferencia con Cantó.

    Uriel, la dietilamida de ácido lisérgico es el nombre oficial del LSD. Yo asumí que, con ese nombre, y puesto que Celdelnord dijo que eran todos “productos naturales”, que se trataba de una droga de orígenes naturales.

    Y si se trata de un producto sintético, no creo que Duque, con su insistencia en no utilizar productos artificiales, recurriese a dicha droga (por mucho que tenga tendencias hippies). Pero Rodríguez, con su primo que traficaba, podría haber tenido fácil acceso a la misma, no creeis?

  409. Parmacenda

    Excepto si el LSD en la muestra de Celdelnord hubiese sufrido contaminación ambiental. Si la Junta Directiva se hubiese visto expuesta al LSD, quizás el raspado que tomó Celdelnord se vió contaminado. A fin de cuentas, el segundo análisis menciona varios productos oleosos, elementos naturales, los mohos, y demás, pero no hace referencia alguna al LSD.

  410. Hetty Callahan

    Sí, estoy de acuerdo contigo. Además para alguien que conoce el mundo de las drogas conseguir LSD es muy sencillo. Tiene el modo de conseguirlo, la oportunidad para usarlo, y el motivo. ¿Puede ser que esté resuelto?

  411. UrielEugenio

    Bravo Parmacenda!! Nunca me convenció eso de que Rodríguez pudiera conseguir drogas naturales por medio de su primo, pero sintéticas seguro!!

  412. UrielEugenio

    De verdad, tengo que aprender a confiar más en mis impulsos, no es la primera vez que veo una incoherencia así pero mi mente las descarta pensando “será un error” o algo así…

  413. UrielEugenio

    Lo siento compañeros, pero lo dejo por hoy, las 2AM son mi límite. Si el caso no se cierra esta noche, mañana vuelvo a la carga.

    Buona Fortuna!!

  414. Hetty Callahan

    Parmacenda, quedamos nosotros y Mycroft. ¿Conseguiremos llegar a algo esta noche?

  415. Lilly Christie

    Señor Mycroft, bienvenido, aunque temo que su visita no sea sólo para saludar. He estado perdida un par de días, a ver que puedo proponer que no hayan hecho los demás.

    A ver, la cosa está dificil. Les digo lo siguiente, sin embargo: el veneno encontrado dentro del ídolo lo absorbió solo Cantó. Robledo y Ugarte fueron afectados solamente por el aerosol. Luego, de estos dos, Ugarte entró “de incognito”, y con Robledo, se sospechaba que rondaba el museo para “aprender más de los objetos y poder pasar por erudito.” Por otro lado, Ugarte no debía morir. Pero se combinó con su afección respiratoria lo que causó la muerte. Creo, verdaderamente, que todo esto es para cubrir un sólo asesinato. Y no es el de Ugarte, sino de Robledo.

    Quiero decir: Se crea todo este embrollo, personas en contacto con el ídolo caen inconsciente. Se comienza a hablar de una maldición. Y luego, Robledo muere al parecer por las mismas circunstancias. Ahora, ¿Quien de nuestros dos sospechosos tenía algo contra Robledo?

  416. Parmacenda

    Podría ser que esté resuelto, pero considerando las vueltas que hemos dado con este caso no me atrevo a cantar victoria…

    Uriel, entiendo perfectamente lo que dices de los impulsos. Yo vi hace ya tiempo lo del LSD (creo que Nicolás aún estaba despierto), pero al ver que había una droga “moderna” simplemente asumí que se trataba de un derivado de algo natural, y que por tanto podía haber estado allí desde antes. Sin contar con mi seguridad en que el “miércoles 26” quería decir “viernes 26″… En este caso he tenido varios fallos terribles.

    Hetty, yo espero que sí acabemos por resolverlo esta noche. No quisiera que los jefes estuviesen más tiempo en el hospital (Jack por lo menos lleva demasiado allí). Así que voy a revisar de nuevo la información que tenemos.

    Todo parece indicar que Rodríguez es el culpable ahora mismo. Así que, si suponemos que Duque es el culpable… podemos obtener algo que lo apoye, o nos estampamos contra una pared?

  417. Hetty Callahan

    Por todas las razones que he dicho antes no considero a Duque culpable, pero claro, a saber.

  418. Parmacenda

    Lilly, bienvenida de vuelta a la investigación.
    Yo también consideré que todo esto podría ser algo para ocultar un asesinato particular (al modo de la novela de Poirot “The ABC Murders”), en cuyo caso el objetivo tenía que ser Robledo.

    Pero el Profesor descartó que alguien más entrase en su casa. En cuyo caso es más complicado envenenar a Robledo sin que nadie más se vea afectado. Si el dispositivo del pedestal era para envenenar a Robledo, el culpable se arriesgaba a envenenar a otras personas, principalmente a los que estuvieses investigando el ídolo durante este turno.

    Yo veo demasiados problemas a utilizar este sistema para asesinar a Robledo… por eso acabé descartando esa posibilidad.

  419. Hetty Callahan

    Hola Lilly :), encantada de tenerte por aquí y con esperanzas de que traigas frescura a la oficina.

  420. Me temo que ni con el cefé este tan excelente puedo mantenerme más en el mundo de la vigilia. Un viaje largo, me temo. Antes de retirarme, dos consideraciones.
    En cuanto a la oportunidad de Rodriguez, se ha determinado en base a su propio trabajo que Mentía. Introdujo el inventario de la noche al día siguiente por la mañana.
    El ácido lisérgico de dietilamida, proveniente del Cornezuelo del Centeno, ciertamente no se sintetizó hasta el siglo XX, pero hay bibliografía que afirma que sus efectos, como los de la Belladona, la Estricnina o el Beleño negro ya se conocían.
    Pero, ¿dónde están mis modales?: un placer saludarla, aunque sea en mi propia despedida hasta mañana (o dentro de unas horas), señorita Christie.
    Comprendo que ya queráis resolverlo esta misma noche, pero agotados no les serviremos de nada.
    Mañana será un nuevo sol y un nuevo día.

    Atentamente,

    Mycroft PhD.

  421. Hetty Callahan

    ¿Alguien tenía algo contra Robledo?

  422. Hetty Callahan

    Se ha hablado de la posibilidad de tapar la muerte de Robledo. Y estoy dándole vueltas a esa idea, es posible que se monte toda la parafernalia de la maldición pero esto es un poco inexacto a la hora de escoger víctima. No veo muy una forma demasiado eficaz de matar. Sin embargo siendo los síntomas de Robledo más leves (se asfixió sin mostrar los demás síntomas) fueron letales. ¿Y si nuestro asesino envenenó a Robledo de otra manera? Puede ser con la comida o la bebida, por ejemplo. Lo único que me falta es la razón para matarlo, es lo que no he encontrado aún.

    Y con esto me despido hasta mañana, los ojos me escuecen y la cabeza me martillea. Seguramente esta noche sueñe con los informes de tantas veces que los he leído.

  423. Jengibre

    Como diría Gimly “cuenta con mi hacha”… si tuviera una, claro… pero me temo que mi mente no está tan afilada como el filo del hacha de un enano…

    Mycroft, bienvenido. Lástima que sea en tan aciagas circunstancias…

    Sabemos que Rodriguez miente, es obvio que la noche del 24 no estaba en la sala de conservación, pues de ser así Cantó lo habría visto. Sabemos por el diario que cuando coge el ídolo para destruirlo pone en marcha el mecanismo y libera el gas residual cargado con las sustancias alucinógenas. Lo deja escrito en su diario, el humo blanco y el sabor a moho y demás… respirar ese gas le hace marear y casi hace que se le caiga el ídolo. Ahí podría ser cuando el mecanismo se rompe. el mecanismo queda inservible y esa podría ser la razón por la que Cantó sea el único con síntomas más graves, pérdida de control de esfínteres y demás.
    Vayamos a Ugarte. ¿que constancia tenemos de que estuviera en el museo esa noche? ¿alguien le vio? Me temo que sólo tenemos la palabra del conservador. Porque no puede ser su muerte completamente natural? ¿que la hace parecer causa de la maldición? Encontrar el cadáver de Cantó…
    Pero eso me lleva a considerar una cosa que me asusta muchísimo…
    Sigamos, el miércoles 31 nuestros jefes acuden al museo llamados por el conservador, para que investiguemos el ídolo. El mecanismo del mismo ya estaba fuera de servicio por lo que, sea lo que sea, que ha afectado a nuestros compañeros y amigos, no provenía del ídolo. Sólo nos quedan dos cosas de donde podría provenir, el aerosol del pedestal o el ambientador automático. Celdelnord levanta el ídolo y escuchan la vaporización que Boniatus achaca al ambientador aunque ninguno de ellos note el olor a jazmín del mismo… Ni vuelvan a notar más vaporizaciones del ambientador mientras están en la sala… Un dato muy curioso… Un ambientador que no ambienta??? Estaría puesto para camuflar el aerosol del pedestal?
    Pero si es así eso no significaría que el objetivo era nuestra junta directiva???

    La muerte de Robledo… Por lo que sabemos su muerte es una parada cardiorespiratoria… No había signos de lucha, nada indica que no sea otra cosa que muerte natural.

  424. Lilly Christie

    Por motivos ajenos a mis deseos (me están botando del cyber) no puedo continuar por esta noche, pero intentaré ayudar mañana antes de entrar al trabajo, si no lo han resuelto para entonces.

    Feliz noche, y buena investigación. Nuestros Jefes dependen de nosotros.

  425. Parmacenda

    Mycroft, gracias por la corrección. En la información que yo encontraba aparecía que el ácido lisérgico sí se encontraba en el cornezuelo del centeno, pero que la dietilamida del mismo era ya el producto sintentizado a partir del mismo. De ahí que ahora creyese haber avanzado algo.

    Por lo menos me alegra saber que la suposición que hice en su momento era correcta, y que efectivamente el ácido podía encontrarse de forma natural. No sé si habría podido soportar que haber ignorado ese detalle hubiese causado que Nicolás y Boniatus hubiesen llegado al hospital.

    Y voy a hacerle caso, Mycroft, y retirarme también a dormir. A pesar de sentirme casi obligado a proseguir la investigación, mi agotamiento acabará por ser un obstáculo a la investigación.

    Hetty, Lilly, buenas noches a vosotras también.Si se logra demostrar que el objetivo de toda esta maldición era asesinar a Robledo, entonces Rodríguez será el principal sospechoso.

    A fin de cuentas, Duque sólo está involucrado con el ídolo por su interés en el mismo como responsable por las buenas cosechas, no por los éxitos que pueda traer al museo y los investigadores. Rodríguez se beneficiaría de quitarse de en medio a Robledo como “ladrón de ideas” de sus investigaciones.

    Y quien sabe, quizás Ugarte fuese el que creó los rumores sobre Rodríguez estando involucrado en las drogas (por mucho que parezcan ser ciertos) para que se retirase, y por tanto su muerte le suponía una ventaja añadida a Rodríguez…

    Jengibre, bienvenida de vuelta. Yo siempre pensé que la fiebre y las alucinaciones que sufrió Ugarte fueron lo que relacionó su muerte con la maldición, aparte del descubrimiento del cuerpo de Cantó.

    En cuanto al vaporizador… Boniatus pudo oler el efecto del vaporizador cuando lo fue a investigar. O al menos eso creo recordar. Sinceramente, ahora mismo ya no lo sé.

    Y las notas que realizó Uriel en sus informes, lo cierto es que las había dejado de lado demasiado pronto. Es cierto, si el ídolo tiene poder sobre la cosecha, como parece afirmar, cómo va a ser que “funcione” de alguna manera? Y si su objetivo es que el museo devuelva el ídolo, cómo podría lograr eso?

    Bueno, no puedo más, me caigo de sueño al final. Jengibre, espero que logres avanzar algo en el caso… te deseo lo mejor.

  426. Jengibre

    Gracias Parmacenda, pero me temo que ya estoy empezando a desvariar… me temo que estoy somatizando los síntomas de nuestros compañeros…
    Como dice Mycroft una mente cansada no ayudará a los compañeros…

    Un último apunte… En uno de los informes se nos dice que Duque es vegano… Los veganos son los vegetarianos más estrictos, que no sólo no comen carne, tampoco leche o huevos. No me da el perfil de un asesino, la verdad… Puede ser un activista radical, pero de ahí a matar y más cuando eso no supondría devolver el ídolo a su lugar… la verdad no lo veo.

    Bueno, ahora si que me voy a descansar…

    ¡¡¡Jack y demás, por favor no os rindáis, os sacaremos de ese sueño en el que estais sumidos!!!!

  427. Parmacenda

    De vuelta aquí intentando ver qué nos hemos dejado en el tintero. He tenido un maravilloso sueño en el que era capaz de demostrar que Duque y Rodríguez habían trabajado juntos para asesinar a Cantó en venganza por sus actos… pero como también pasada que Alfero se convertía en la misma bruja de hace tres siglos, tampoco me puedo fiar mucho de eso.

    Repaso los hechos relacionados con Rodríguez, ya que sabemos que mintió.
    – Rodríguez no hizo el inventario la noche del día 24.
    – La consola está en la sala de conservación.
    – Rodríguez, por tanto, no estaba en la sala de conservación.
    – El guardía de seguridad vio entrar a un estudiante esa noche.
    – Rodríguez tiene problemas económicos, no puede mantener su nivel de vida.
    – Ugarte entró el día 24 en el museo.
    – La diferencia de veneno con Cantó indica que llegó después al ídolo.
    – Cantó entró como fontanero, probablemente de día.
    – Ugarte entró probablemente por la noche.

    Con eso, parece lógico que Ugarte entró al museo haciéndose pasar por Rodríguez. Hemos supuesto que Rodríguez no aceptaría ese trato, ya que quiere el reconocimiento y la beca. Pero si tiene problemas económicos, podría haber terminado cediendo, y hacer un trato con Ugarte, pese a lo poco que le apeteciese. Y Ugarte no era trigo limpio, podría haber forzado a Rodríguez de alguna manera. Si suponemos que eso es cierto, entonces Rodríguez mintió para no perder su puesto de trabajo: dejar entrar de noche a alguien en el museo es seguro motivo de despido.

  428. Parmacenda

    El interés de Duque. Sabemos que su objetivo principal es lograr que se devuelva el ídolo al valle de donde proviene. Cómo lograr eso?

    Hasta ahora hemos afirmado siempre que, si hay una serie de muertes por culpa del ídolo, el morbo que suele sentir la gente por esas cosas habría generado publicidad, y logrado que la gente fuese al museo a ver al ídolo.

    Pero alguien ya mencionó antes (lo siento quien fuese, no encuentro ahora mismo la conjetura) que si las muertes suceden dentro del museo, la reputación del mismo puede verse seriamente dañada. Si además Duque organiza una sentada o manifestación para exigir la devolución del ídolo, la reputación del museo podría resentirse en exceso si se niegan a ello.

    Podría ser un buen sistema para presionar al museo, y sólo es necesario crear un escándalo sobre la maldición del ídolo. Consigue que suficiente gente caiga enferma, y si se afirma que la exposición del ídolo no es segura para el público siempre habrá gente asustada que apoye la idea de presionar para que se devuelva.

  429. Estimada (y trasnochadora) Jengibre, buenos días, si sigue por aquí, o cuando reaparezca. Gracias por la bienvenida.
    Como prometí aquí estoy, a primera hora, dejando de lado mi querida sede de Dyogenes, cumpliendo el Protocolo Reichenbach.
    Irene me avisó esta misma mañana (de ahí que no haya podido venir antes), y acudí de inmediato al Hospital, de donde le habían avisado: nuestros amigos, ingresados para tenerlos bajo control y supervisión médico, han recuperado momentáneamente la consciencia, pero en medio de alucinaciones, por lo que han debido sedarlos.
    Tras esta desconsoladora visita, procedo a ponerme al tanto:

    Jengibre, gracias por vuestra Hacha. Veo vuestra cronología sobre los actos de Cantó de lo más acertada, sin duda, hasta la llegada de Ugarte.
    Vuestra observación sobre la posible conspiración hacia la Junta Directiva me levanta una pregunta que se me antoja obvia: ¿cómo iban a saber que se iba a presentar la Sociedad del Msiterio si fue una petición expresa del Alcalde?
    Y como ya se ha comporobado, el ambientador está más que descartado como objeto interviniente en los envenenamientos.

    Parmacenda, buenos días, para cuando leáis estas líneas. Es interesante ese punto de inflexión que permite relacionar la maldición y las palabras “que el ídolo funcione”… Palabras más que enigmáticas.

    Jengibre, de nuevo, con respecto a la “veganidad” de Duque… me temo que eso no es motivo suficiente como para descartarlo. Sus creencias alimenticias me temo que no tienen demasiado peso en un caso como este, y menos en alguien que ha hecho de la protesta y la acción parte de su modo de vida siempre que convenga a sus objetivos, como demuestra su currículum.

    Parmacenda: Todo apunta a la mentira de Rodriguez. Si él no estaba, alguien debió suplirle. Es muy ambicioso y no le cedería su puesto a nadie para que sacara ventaja en la investigación ni por dinero, ya que eso supone a) la posibilidad de que le pillen; b) que tome la delantera y se haga merecedor de la beca y los beneficios antes que él, ¿no creeís?

  430. Parmacenda

    Mycroft, bienvenido otra vez. Muchas gracias por haber venido tan pronto, para ayudarnos en la investigación.

    Si Rodríguez era tan ambicioso, y suponemos que no estaba tan necesitado como yo había propuesto, entonces efectivamente, no cedería su puesto.

    Pero si él no pudo ir, a quién confiaría la suplencia? No a Duque, estudiante brillante que podría haber descubierto más cosas sobre el ídolo, habría tomado la delantera. Tampoco a Alfero, que habría aprovechado para examinar el ídolo fuera de su turno, tomando también la delantera. Descartamos por tanto también a Ugarte, los mismos motivos, y conocido tramposo. Pastor no era una opción, no conoce el sistema utilizado en el museo, por lo que no estaba cualificado para suplirle. Arciniega sabría realizar el trabajo, pero siendo persona non grata del director, Rodríguez podría haber perdido su puesto.

    Queda por tanto Robledo. Como coordinador, podría entrar en cualquier momento, de forma que ya tiene una ventaja en cualquier caso, darle acceso una noche más no habría significado mucho. Probablemente no pueda optar a la beca, ya que estaba aspirando a ser el nuevo conservador. Pero seguía siendo un miembro del grupo de estudio, y se sabe que realizaba sus investigaciones para darselas de erudito.

    Le pudo suplir el propio conservador? O es que Rodríguez si que fue esa noche al museo, simplemente estaba ocupado y no realizó su trabajo?

    Ya no sé, me empieza a doler la cabeza… voy a tomarme un café del Profesor, un croissant, y a ver si me despejo un poco.

  431. maureen1978

    Ya estoy de vuelta. Siento haberos abandonado anoche, pero mis neuronas no daban para más. Eso sí, me he pasado toda la noche soñando con puntos rojos y detectives desvanecidos.

    Lo de que el ídolo “funcione”, tal como dijo Duque, ya lo plantee yo no se si ayer por la mañana o anteayer por la noche. Espero que no sea porque nadie leyó mi conjetura por lo que la resolución del caso se ha retrasado. Escribimos todos a la vez y esto es un pequeño lío 😦

    Sabemos que Rodríguez mintió: él no estaba esa noche en el Museo. Ugarte entró haciéndose pasar por él. Pero sinceramente, lo de hacer un trato económico a cambio de dejar entrar a Ugarte no lo veo: muy sustancioso tenía que ser el trato para que a Rodríguez le valiera la pena dejar que otro se adelantara en su investigación.

    Entonces… o bien Rodríguez no podía ir esa noche y Ugarte lo sabía, por lo que aprovechó para colarse… o bien Rodríguez dejó entrar a Ugarte a sabiendas para matarle.

    Creo que estamos dando vueltas alrededor de lo mismo todo el tiempo, porque me parece que no estoy diciendo nada original, pero a ver si en una de éstas nos damos cuenta de lo que se nos está escapando.

  432. Hetty Callahan

    Después de consultar con la almohada me he dado cuenta de un pequeño detalle. Si Robledo estudiaba todos los detalles y en cualquier momento los soltaba tan alegremente ¿cómo iba a demostrar Rodriguez sus descubrimientos para ganarse la beca? Por fin he encontrado un motivo para que Rodriguez quisiera matar a Robledo, le dijo lo de la antigüedad del ídolo porque confiaba en él, pero si el profesor hizo uso de eso para hacerse el interesante en algún momento o lo apunto en sus notas para la próxima puesta en escena Rodriguez pudo verlo y ver en peligro su futuro. Nadie se extrañaría que muriera a manos de “la maldición” porque todos sabían que le gustaba estudiarlos a solas antes que nadie.

    Y antes de seguir haciendo conjeturas me voy a por un café.

  433. maureen1978

    Vaya, estoy leyendo mi conjetura anterior y sueno super borde. Espero no haber ofendido a nadie, es solamente que este caso ya me sobrepasa y me pone nerviosa no sacar nada. Y cuando me pongo nerviosa, la verdad es que me pongo un poco borde. De verdad que lo siento.

    Hetty, eso suena bien. ¿Entonces, según tu teoría, Ugarte y Cantó son daños colaterales y el verdadero objetivo era Robledo?

  434. Parmacenda

    Maureen, no te preocupes. Creo que estamos todos ya un poco quemados con esta situación… hemos logrado reducir los sospechosos a dos (a no ser que uno de los descartados sustituyese a Rodríguez… en serio, no quiero contemplar esa posibilidad), pero no logramos encontrar el último detalle que nos permita demostrar cual de los dos es el culpable.

    Vuelvo a repasar la información actual, con oportunidad, medios, motivo…

    Bernardo Rodríguez:
    – Motivo: Su interés sería eliminar a la competencia, asegurarse que es él el que encuentra la información importante sobre el ídolo. Quizás le diese igual qué investigadores caían por efecto de la maldición, quizás quisiera eliminar directamente a Ugarte y le permitió pasar, quizás su objetivo fuese Robledo como sugirió Hetty. Pero su motivo, como tal, sería obtener la beca eliminando a la competencia.
    – Oportunidad: Sabemos que se pasa todo el día en el museo, por lo que él mismo dice. Sabemos que trabajaba todas las noches en la sala del ídolo, siendo casualmente la noche cuando se expulsa una toxina dentro de dicha sala la única en la que no está presente. Tuvo por tanto amplio acceso al ídolo y al pedestal para preparar todo lo que necesitase. No le faltaba tiempo.
    – Medios: Por su contacto con su primo tenía fácil acceso a drogas (seguimos sin saber qué había dentro del aerosol… ni siquiera sabemos si el residuo blanco del pedestal era del aerosol o del humo que mató a Cantó). Sus conocimientos de Folclore le permiten saber sobre los potingues de las brujas.

    Raúl Duque:
    – Motivo: Su interés es lograr que el ídolo se marche del museo, y vuelva al valle de donde provenía. Quizás causar pánico por la maldición le ayudase a que el museo renegase del ídolo, quizás si la maldición era verdadera, podría asegurar que los efectos positivos del ídolo sobre el ecosistema también lo eran. Su motivo le permite atacar indiscriminadamente, le da igual quién se vea afectado, mientras el ídolo abandone el museo.
    – Oportunidad. Sorprendentemente poca. Proporciona coartadas para toda la semana, que deberían ser fácilmente comprobables y por tanto poco sentido tiene que mienta. Su único acceso al ídolo sería el mismo miércoles noche, tras haber hecho presencia en la sentada para confirmar su versión de los hechos. No parece haber tenido fácil acceso al ídolo ni al pedestal.
    – Medios: Es un estudiante brillante, sin complicaciones podría haber copiado el mecanismo del Templo de Obito, sobre todo si entre los volúmenes de su cuarto está el mencionado por Nicolás. Sus conocimientos sobre historia antigua, y su ecologismo radical, le pueden proporcionar suficientes conocimientos sobre venenos naturales que imiten los efectos de la maldición.

    Dicho eso, qué cosas parecen contradecir esos puntos?

    Bernardo Rodríguez:
    – Tiene constante acceso al ídolo, y es raro que él mismo nos lo diga si resulta ser culpable. Asimismo, miente justo en lo relativo a la fecha en la que nuestra investigación muestra que se sufrieron las intoxicaciones… situándose en el lugar de los hechos, algo completamente ilógico. Si eres culpable, y no fuiste a trabajar ese día, te buscas una coartada, no dices que estuviste justo donde sabes que se soltó un peligroso veneno.
    – El sistema descubierto es complicado de usar para atacar a una persona en particular. Tendría que tener garantizado que su objetivo estaría presente, y que levantaría el ídolo para activar el aerosol. Si pretende atacar indiscriminadamente, se habría convertido en sospechoso si es el único sin verse afectado, ya que pretendería eliminar a toda la competencia.

    Raúl Duque:
    – La existencia de la maldición puede provocar morbo en el público, haciendo que el museo se asegure de permanecer con el ídolo en exhibición, incluso por encima de las reticencias del conservador. Asimismo, parece confirmar que se trata de un ídolo auténtico, en cuyo caso el museo no lo devolvería.
    – No parece tener acceso suficiente al pedestal como para instalar el mecanismo, mucho menos para cambiar los venenos si la teoría de recargar el contenedor resulta cierta.

    Me he olvidado de algo, alguien logra encontrar algún detalle más que se nos esté escapando? Mycroft, su consultoría sigue proporcionando sus servicios mientras se encuentra usted aquí, o es demasiado tarde para solicitarlos?

  435. maureen1978

    Redundando en lo que dices de Rodríguez y sus mentiras.

    Imaginemos que él NO es el asesino. Una noche, Ugarte le convence (¿cómo? ¿por qué?) de que le deje estudiar el ídolo en su lugar y él acepta. Total, nadie se va a enterar, como parece pensar por el hecho de haber grabado el inventario al día siguiente. Y un par de días después, empiezan a aparecer cadáveres de personas que se intoxicaron justo esa noche.

    Pues obviamente sigue con la mentira, sigue diciendo que él esa noche estaba ahí, como todas las noches. Porque si confiesa que no estaba y que dejó entrar a otro en su lugar, puede ocurrir que: a) le quiten el trabajo, b) sospechen que es el asesino.

    ¿Ganaría algo diciendo la verdad a posteriori? Creo que no, pues seguramente le echarían del trabajo y además, pensaríamos que lo que quiere es quitarse el marrón de encima.

  436. Parmacenda

    Maureen, eso es cierto. Si empezó con la mentira para que no se sepa que dejó entrar a otra persona (por temor a perder su trabajo) obviamente seguiría con la mentira, tal y como dices.

    El único problema es que sabemos que Rodríguez no habría dejado entrar a Ugarte en su lugar. Mycroft mismo ha indicado que Rodríguez es muy ambicioso y no le cedería su puesto a nadie para que sacara ventaja en la investigación, pues además podría perder su puesto.

    Así que, si dejó que entrase Ugarte, era para matarlo, y es el asesino. Y si no es el asesino, no habría dejado entrar a Ugarte en su lugar. Y dudo que hubiese aceptado a algún sustituto que pudiera aprovecharse… de forma que volvemos a el por qué de esa mentira.

  437. Hetty Callahan

    Mmmm, me gusta tú teoría, a veces el que parece más evidente no es el culpable. De echo es una buena cabeza de turco, porque tiene la oportunidad de hacer lo que quiera en el museo por las noches. Así que si el asesino quiere desviar la atención de él lo tiene fácil. El guardia de seguridad no es un testigo fiable, su atención no estaba precisamente en su trabajo, porque ni nos dijo lo del fontanero, ni se dio cuenta que el fontanero no salía y además alega ser mal fisonomista y no puede asegurarnos nada. Así que alguien pudo colarse sin que él se diera cuenta o incluso aprovechando que iba al baño. Manipuló el ídolo y el pedestal y luego se marchó tan tranquilamente. Así que si esto fuera verdad tendríamos que encontrar a un sospechoso que tuviera algo contra Robledo y careciera de escrúpulos como para tomar el riesgo de otras víctimas y echar el muerto (o los muertos) a un inocente.

  438. maureen1978

    Sí, si ese es el punto débil. Aunque vamos a unir los puntos:
    – Supongamos que Rodríguez no es el asesino.
    – Deja entrar a alguien por la noche y por eso nos mintió.
    – No tiene sentido que dejara entrar a un estudiante.

    Pero, ¿y si no fue a Ugarte al que dejó entrar en su lugar? Si no recuerdo mal, alguien propuso que pudo dejar entrar a Robledo, que a fin de cuentas era su tutor. ¿Podría tener sentido?

    Podría tener sentido que Robledo fuera por las noches a estudiar las obras, ya que si las estudiaba de día, todo el mundo se enteraría de su “trampa”.

    Además, también parece cuadrar con la anotación sobre el retablo de Orduña en el cuaderno de Robledo (ponía que tenía que estudiarlo con la iluminación del museo, pero nunca llegó a hacerlo), porque ya sabemos que cuando Zalaya interrogó a los sospechosos, ese retablo ya estaba allí.

    Ahora bien, si dejó entrar a Robledo, ¿por qué el que entró fue Ugarte?

    No sé si estoy mareando mucho la perdiz

  439. Hetty Callahan

    ¿Sería posible hablar con Rodriguez a ver que nos cuenta sobre su ausencia en el museo y la entrada del informe retrasada?

  440. Parmacenda

    Quizás, quizás no… a fin de cuentas, ahora mismo sólo podemos marear la perdiz hasta que encontremos algo que nos permita decidirnos.

    Veamos.
    Ugarte pudo haber entrado por su propia cuenta. No recuerdo quién dijo que él en todo momento había estado convencido que Ugarte se buscó su forma de entrar. Quizás entraron los dos, Ugarte por su cuenta y Robledo en sustitución?

    Pero si entró Robledo para sustituir a Rodríguez, por qué la entrada de la consola es del día siguiente? El conservador dió acceso a Boniatus a la misma, de forma que Robledo, como coordinador, probablemente también tuviese acceso.

    Es posible que sea el guardia de seguridad el que esté mintiendo? Porque aparentemente Rodríguez no fue la noche del 24, pero sí que fue Ugarte, y Ugarte no habría ido en sustitución de Rodríguez.

    Hetty, eso solucionaría muchas de nuestras dudas, pero con Zalaya en el hospital quizás no sea posible. Mycroft ya ha hecho bastante viniendo aquí a colaborar, quizás sea excesivo pedirle que realice el trabajo de nuestros jefes también.

  441. UrielEugenio

    Oh, wait!!

    Como dice parmacenda: sabemos que Rodríguez se pasa todo el día en el museo, por lo que él mismo dice, y que trabaja todas las noches en la sala del ídolo, siendo CASUALMENTE la noche cuando se expulsa una toxina dentro de dicha sala la ÚNICA noche en la que no está presente…

    Esto me hace pensar que Rodríguez… ¡¡sabía que iba a pasar!! ¡¡Sabía que se iba a liberar el veneno, por eso no estaba allí!!

    De hecho, no se dice que Rodríguez no fuese al museo, sino solamente que no estuvo haciendo su trabajo en esa sala.

  442. UrielEugenio

    ¿Cómo lo veis?

  443. Hetty Callahan

    Eso llevaría a la pregunta ¿lo sabía porque lo puso él o porque era cómplice de quien lo puso?

  444. Parmacenda

    Uriel, es una muy buena posibilidad. Se podría extender mismamente a que permitió la entrada a Ugarte porque sabía que iba a suceder, y así lo eliminaba.

    Pero en ese caso, se convierte en el principal sospechoso. De forma que, si sabes que no vas a introducir los datos en la consola porque sabes que va a haber un gas tóxico… no buscarías una buena coartada, en vez de asegurar que estabas allí?

  445. UrielEugenio

    Sea culpable o cómplice creo que da igual Hetty, lo tendríamos atrapado.

    Parmacenda, no es seguro que haya dejado entrar a nadie… Pero no sé qué responder a lo de la coartada…

    Por cierto, que se vea que os estuve leyendo tada la mañana, aunque sin comentar mucho…

  446. Parmacenda

    Uriel, yo llevo desde que me desperté por aquí, pero como ves tampoco he comentado demasiado.

    Y sobre la coartada, es que con ese razonamiento yo habría exculpado a Rodríguez ya, si no fuera porque tiene oportunidad muy buena, medios y motivo. Y lo peor es que con eso le habríamos arrestado ya, si no fuese porque Duque tiene medios y motivos más lógicos, y una oportunidad pequeña, pero la tiene.

    En serio, ya no sé por donde más mirar este caso.

  447. Jengibre

    ¿porqué damos por supuesto que Rodriguez dejaría que Ugarte le suplantase por dinero?
    Que sabemos de Ugarte? “Sus compañeros le definían como impaciente hasta el extremo. De vez en
    cuando daba muestras de una total falta de escrúpulos profesionales. Si tenía
    que pisar a alguien para conseguir su objetivo, lo haría. Si tenía que robar, lo
    haría. Nadie había llegado nunca a necesitar imaginarse qué haría si tenía que
    matar, porque suponían que incluso él tenía sus límites.”
    Que sabemos de Rodriguez? Que tuvo que dejar sus estudios por un asunto no demasiado claro sobre tráfico de drogas. Nos dice que ahora está limpio, pero ya sabemos que miente. Quizás no esté tan limpio como dice.
    Rodriguez no dejaría entrar a Ugarte en su puesto por dinero, pero si el otro le amenaza con denunciarlo si no le deja entrar en el museo, la cosa cambia. Le cede su turno y planea la manera de modificar el pedestal. Tiene la oportunidad pues se queda solo todas las noches en la sala de conservación. tiene el motivo, salvar su carrera y de paso acabar con un competidor y tiene el medio, es un estudiante brillante, no le costaría nada adaptar el mecanismo del tempo ovito al pedestal del ídolo. Y tiene un primo traficante de drogas…
    Una de las preguntas que me hacía era porque esa noche del miércoles 24 y no otra cuando el ídolo llevaba 2 meses en el museo. Recordé que el martes 23 es cuando el ídolo es instalado en el pedestal modificado!!!!
    Con lo que no podía contar es que Cantó también estaría esa noche en el museo… Y creo que Cantó no sólo disparo el mecanismo del ídolo, sino también el del pedestal. En su diario habla de la nube, pero también de la respiración del ídolo. Creo que por eso su agonía todavía fue más fulminante que la de los inquisidores…

  448. UrielEugenio

    La verdad que yo tampoco Parmacenda. La oportunidad es dificilísima, porque no se sabe bien cuándo se preparó todo. El móvil es también complejo, y los medios…

    Sigo acá pero muy, muy perdido, no sé qué mirar…

  449. Señores, damas, investigadores en general…
    En virtud del Protocolo Reichenbach y acorde a las instrucciones de Ryder:
    Abro un plazo con Deadline a las 17:00 horas de esta misma tarde para recoger: a) la petición de entrevista a Rodriguez, y si es menester a Duque, pero me tienen que indicar a quién de los dos concretamente; b) las preguntas.
    Sólo preguntaré a uno (preguntar a los dos llevaría demasiado tiempo y les pondría sobre aviso).
    Dicho esto, espero sus sugerencias. Voy a por la capa y tomaré un café. Espero las respuestas en el escritorio de Ryder y volveré por ellas.
    Gracias por su atención.
    PS: Por ahora están estables, aunque Irene está preocupada por Jack, ya que demuestra estar adentrándose en un posible coma.

  450. Hetty Callahan

    Yo voto por preguntarle a Rodriguez.

    – ¿Por qué el informe de la noche del 24 aparece introducida el 25 al medio día?

    – ¿Qué hizo la noche del 24 en el museo? ¿Dónde estuvo?

    – ¿Cuándo fue su turno de estudio del ídolo?

    Estás son las preguntas que le haría. Sinceramente a Duque no se me ocurre nada para preguntarle, por eso he elegido a Rodriguez, es quien creo que más preguntas debe responder. Sobre todo en lo referente a la noche del 24.

  451. Parmacenda

    Dadas las circunstancias, yo propondría:
    – Entrevistar a Rodríguez.
    – Preguntarle donde estaba la noche del 24.
    – Preguntar cómo estaban organizados los turnos.
    – Preguntar quién decidió usar el pedestal.

    Razones:
    – Duque ya nos dijo donde estaba, y no podemos demostrar que mienta.
    – Rodríguez sabemos que miente, y podemos demostrarlo.
    – Si trabajaba tanto cerca del ídolo sabrá quienes tuvieron acceso al mismo, así como al pedestal.

    Jengibre, la sugerencia del dinero era la única razón que se me ocurría para que Rodríguez permitiese entrar a Ugarte y que Rodríguez no fuese el asesino. Era hacer dos suposiciones (que reconozco no dejé nada claras en ninguna parte) para ver si obtenía algo que tuviera lógica. Pero es cierto que no sirve.

    Y reconozco que en ningún momento se me había ocurrido pensar que Rodríguez no estuviera limpio. Si alguien descubrió que seguía trapicheando con drogas, podría sin ningún problema haber tenido un motivo tan poderoso como el que propones!

  452. Parmacenda

    En el fondo entra dentro de las preguntas de Hetty, pero por concretar.
    – Por qué no estaba trabajando el día 24?
    – A quién asignó como sustituto, si es que pidió que le sustituyesen?

    Y considero imprescindible empezar preguntando por su coartada durante la semana. Así, si afirma que el 24 estaba trabajando, podemos contraatacar demostrando que miente. Eso puede darnos una mayor ventaja a la hora de obtener las respuestas que necesitamos.

  453. Señores, señoras, investigadores…
    Les rogaría se ciñeran a DOS preguntas por cada uno, en tanto que si llevara más preparadas parecería un interrogatorio hostil de pleno derecho… y no tengo licencia para hacerlos en este país.
    Lamento esta limitación, pero es en aras de la concisión.

    Sigo con el café. Gracias por su paciencia.

    M.

  454. Hetty Callahan

    Mis preguntas son:

    – ¿Qué hizo la noche del 24?

    – ¿Por qué introdujo el informe al medio día del 25?

  455. UrielEugenio

    Parmacenda, no podemos hablar de que haya asignado un sustituto, puesto que el trabajo no se hizo esa noche. Yo creo que Rodrígez sí fue al museo, pero no hizo su trabajo, no esa noche.

    Por eso la pregunta es:
    – ¿Qué hizo esa noche en el museo, puesto que no hizo su trabajo?
    Él nos dice que va todas las noches, yo no empezaría “por qué no fuiste al museo?” si no tenemos la certeza de que no fué allí.

    – ¿Cómo es que durante el día también tiene acceso al inventario para poder realizar el trabajo de la noche del 24 durante la mañana del 25?

    – Si se pasa todo el día en el museo, ¿cuándo es que estudia, va a clase…?

    – Si se rumorea que Robledo estudiaba los objetos del museo para presumir de sus conocimientos, ¿por qué cree que con comentarle a él sus descubrimientos bastaría para ser reconocido por esos descubrimientos?

    – ¿Quién y por qué decide que se use el pedestal? ¿Y por qué ahora? Si el ídolo sigue en estudio, no está en exposición, ¿por qué se usa el pedestal?

    – Y, como se dijo, por los turnos de estudio.

    Sé que toco los mismos puntos ya mencionados, pero trato de darles algún giro particular, por eso vuelvo a enunciar las preguntas, no trato de pisar a nadie.

    A ver si ahora sí, camaradas!

  456. Lilly Christie

    Para Rodriguez:
    1) ¿Por qué no estuvo el día 24, pero el 25 marcó al mediodia?
    2) ¿Ayudaba a Robledo a entrar en las noches para que hiciera sus propias investigaciones?

    Para Duque:
    1) ¿Que semana era su turno?
    2) Ehhh… esta no se que poner… Hay que saber como hacer las preguntas con él, creo que es “muy sincero” pero que se encubre al mismo tiempo…

  457. UrielEugenio

    Lilly, no podemos entrevistas a los 2, sólo a 1. Por eso hasta ahora todos propusimos preguntar a Rodríguez. Aunque de hcho ahora que lo digo, a mí se me olvidó aclararlo.

  458. maureen1978

    En todo caso, si al preguntarle qué hizo la noche del 24 sigue asegurando que estuvo en el Museo, podemos preguntarle también si vio a alguien, ya que tenemos la certeza de que Cantó y Ugarte estuvieron allí esa noche. De esa manera, esperemos que o bien nos confiese que les vio, o bien nos confiese que no estuvo allí aquella noche.
    También le podemos preguntar si sabía que el ídolo tenía un mecanismo interior. Como lo había estudiado ya, debería saberlo, ¿no?

  459. Parmacenda

    Puesto que son dos preguntas por investigador (he comprendido correctamente, señor Mycroft?) aquí van las mías para Rodríguez.
    – Cuales eran los turnos de investigación?
    – Quién decidió y por qué se decidió utilizar el pedestal?

    Hetty y Lilly han cubierto el aspecto de su coartada para el día 24, mientras que Uriel y Maureen proponen buenas preguntas sobre su relación con el ídolo y los compañeros. Creo que entre todos hemos cubierto bien las bases, no?

  460. UrielEugenio

    Puesto que Parmacenda y Hetty tocaron los otros puntos, mis preguntas son:

    1- Si se pasa todo el día en el museo, ¿cuándo es que estudia, va a clase…?

    2- Si se rumorea que Robledo estudiaba los objetos del museo para presumir de sus conocimientos, ¿por qué cree que con comentarle a él sus descubrimientos bastaría para ser reconocido por esos descubrimientos?

    Lamento el retraso.

  461. Lilly Christie

    Chicos, tengo entendido que son dos preguntas por SOSPECHOSO, no dos preguntas por cada uno de nosotros, jeje…

    Por eso tenemos que estar muy seguros de que vamos a preguntar, ponernos todos de acuerdo en cuales serán esas dos preguntas que le haremos a Rodríguez y a Duque.

  462. Lilly Christie

    De acuerdo, acabo de caer en cuenta de mi error, ustedes estan bien y yo mal, jeje n.nU

    Bien, pues entonces que se tomen en cuenta solo las preguntas que puse para Rodriguez…

  463. Bien, ha llegado la hora. Uriel, Parmacenda, necesito sus DOS preguntas concretas, por favor. Asegúrense de no repetir preguntas. Las de Hetty y Lilly son:
    Hettie
    -¿Qué hizo la noche del 24?

    – ¿Por qué introdujo el informe al medio día del 25?

    Lilly
    1) ¿Por qué no estuvo el día 24, pero el 25 marcó al mediodia?
    2) ¿Ayudaba a Robledo a entrar en las noches para que hiciera sus propias investigaciones?

    Parmacenda, debo enteder que las suyas son:

    – Por qué no estaba trabajando el día 24?
    – A quién asignó como sustituto, si es que pidió que le sustituyesen?

    MAureen, ¿quiere concretar dos preguntas? ¿O esperará a las respuestas a las de sus compañeros?

    El café era excelente. Aunque llueve. Menos mal que la capa es impermeable. Media hora y parto para el interrogatorio, pues ya he localizado a Rodriguez. Les informaré a la vuelta de… “la charla”. Con la que está cayendo.

    La Junta parece que sigue bien. Estable. Dicen que Nicolás no paraba de murmurar “Tortilla de patatas… yo sí… él no…”

    Media hora. Hasta las 17:43.

  464. Parmacenda

    Mycroft, perdone, pero ajusté mis preguntas para que no hubiese repeticiones. Las mías son:

    – Cuales eran los turnos de investigación?
    – Quién decidió y por qué se decidió utilizar el pedestal?

  465. maureen1978

    Ok, pensaba que estaban claras, pero aquí van:
    1. (Solamente si sigue asegurando que estuvo en el museo la noche del 24) ¿Vio a alguno de sus compañeros o a algún extraño esa noche en el Museo?
    2. ¿Descubriste, en tu turno de examinarlo, que el ídolo tenía un mecanismo interior?

  466. maureen1978

    Bueno, me tengo que ir, así que… ánimo a los que estáis por aquí, a ver si con la nueva declaración de Rodríguez por fin aclaramos las cosas. Vuelvo en un rato

  467. Acabo de llegar de ver a Rodriguez. Les cuento la crónica. (Será transcrita, de todas formas y colgada en los archivos)

    El joven muchacho, Rodriguez, me recibió en el despacho que compartía en la planta superior de la universidad como doctorando. Estaba algo desaliñado, despeinado. O quizás fuera la moda. Llevaba un jersey sobre el que asomaba el cuello de una camisa azul algo ajada. Estaba, por lo que vi, escribiendo un ensayo en su ordenador portátil que llevaba por título La importancia del folclore como transmisor de cultura y valores: revisión de teorías de Pösen a Vilanova. Parecía prometedor.
    Este era el elemento que tantos problemas estaba dando. Mentía. Lo sabíamos. No había por qué ser suave. Sé que ocupo casi todo el marco de la puerta. Decidí apoyarme en el marco y en mi bastón de ébano.

    -Permítame presentarme, esta vez de hombre a hombre -esto le hizo erguirse un tanto-. Mi nombre es Mycroft. Vengo en nombre de la Sociedad del Misterio, como le aseguré por teléfono. Necesito confirmar unos datos con usted. Pura rutina.
    -Usted no es el investigador de antes… -afirmó con recelo.
    -Irrelevante. Ya le he dicho quién soy, señor mío. Bien, en primer lugar: hace un magnífico trabajo en el museo. Todos hablan de su meticulosidad y más con un sistema de inventariado tan antiguo como el de Sonya Smith.
    -Gra… gracias…
    -Dada esa meticulosidad, hemos reparado en un dato.
    -¿Qué dato? -preguntó con un atisbo de desconfianza.
    -Una minucia. Nada apenas importante. Solo en que nos ha mentido. Y probablemente ello implique mentir también a sus superiores e incluso, por extensión, si me apura, al Alcalde. Lo que además puede conllevar una sentencia de complicidad indirecta sino de encubrimiento flagrante.
    Se intentó poner de pie para protestar. Le sugerí con la mirada que eso podía ser una mala idea.
    -Yo no…
    -Usted introduce los datos en el ordenador de inventario cada día, ¿correcto?
    -S… sí.
    -¿Por qué no lo hizo la noche del 24?
    -¿Qué? Pero… No, he cumplido con mi trabajo todas las noches, pueden comprobarlo cuando…
    -Usted introduce los datos de su inventario todas las noches sin falta. La entrada del miércoles 24 no apareció hasta mediodía del jueves 25.
    Miró alrededor. Finalmente bajó los hombros.
    -Me encontraba indispuesto. Así que me fui a casa y los introduje al día siguiente.
    -Para no perder su trabajo.
    -Exacto.
    -¿Y qué le ocurrió?
    -¿Ocurrió?
    -Sí, qué dolencia súbita le aquejaba.
    -Ehm… dolor de… estómago…
    -Ya veo. ¿Pidió a alguien que le sustituyera?
    -¿Que alguien haga mi trabajo? ¡Ni hablar!
    -Luego una indisposición transitoria como un dolor de estómago le hizo cruzar toda la ciudad hasta su casa, un piso en la zona universitaria.
    -Correcto.
    -Bien. Otra cuestión: ¿Sabe usted cuáles son los turnos de investigación prescritos?
    -Los… los del cuadrante. Esos son.
    -Ya veo. Los del cuadrante, claro.
    -Si, los determina… determinaba -tragó saliva- el doctor Robledo.
    -Entiendo. Deduzco que Robledo tenía acceso en cualquier momento a las piezas de la sala de conservación, ¿me equivoco?
    -Ehm, no. Él tenía acceso total.
    -Muy bien. Me está siendo usted de mucha ayuda. Sigamos. Disculpe la batería de preguntas, pero como verá es un asunto delicado. Ya entiende las presiones políticas. Sin duda sabrá que cuanto antes se esclarezca mejor será para todos. Y se están satisfechos con la investigación, podría repercutir en favor de los inocentes en este caso. Como le decía: ¿Por qué se decidió usar ese pedestal en concreto?
    -¿Qué pedestal?
    -El que sustenta a Niggurash. Ya sabe, uno cuadrado, con cenefa…
    -Pues no lo sé. Lo determinaría Robledo, pues era competencia suya.
    -Es un pedestal curioso. ¿Lo ha visto bien? Muy alto, ¿no cree?
    -Supongo. Para que esté a una altura accesible a las investigaciones observacionales. No querrá que estemos a ras de suelo.
    -Modere ese tono, jovencito. No olvide con quién está hablando, hágame el favor. La corrección siempre es de recibo. Afirmó usted que pasa casi todo el día en el museo.
    -Sí. Soy doctorando allí…
    -Y pretende la beca que hay en juego ¿verdad?
    -Eh… sí… ¿adónde quiere llevarme?
    -Una pregunta… ¿cuándo estudia o va a clase?
    -Soy doctorando. No voy a clase, a menos que algún profesor me pida que la imparta. Me dedico a leer, publicar artículos y componer mi tesis…
    -Dígame, ¿pudo examinar el interior de la estatuilla?
    -¿El interior? ¡No quise ni tocarlo! Va contra la normativa. Puede ser más frágil de lo que aparenta. ¿Además para qué iba a mirar dentro? Si era un relicario, el interior, acorde al folklore se usaría para meter las ofrendas, como granos de trigo, frutos o algún huesecillo. De ninguna manera toqué el ídolo. No es pertinente en mi investigación, al menos por ahora. Además, como le dije a su colega que me interrogó primero, es más antiguo de lo que parece: las brujas no serían sus primeras adoradoras. No concuerda con lo que se puede ver. Claro que para eso es necesario entender de folklore. Ya casi tengo acabado un artículo para Planet History sobre el tema… Por eso se lo mencioné a Robledo. Él, de hecho, me dio el contacto con la revista. No le gustó el tratamiento que hizo del descubrimiento (o falso descubrimiento) del doctor Arciniega.
    -Una última pregunta: parece usted de buena familia. Vive en un piso de estudiantes cerca del campus. A buen seguro compartido. Sabemos que trabajaba en el museo para obtener un estipendio adicional y cubrir sus gastos. Luego no es descabellada tal deducción. Por lo que, si le pregunto a sus compañeros de piso si estuvo allí la noche del 24, con dolor de estómago, ¿me responderán afirmativamente?
    -Sssi… claro…
    -De acuerdo, eso haré. De inmediato.
    Me di la vuelta, dispuesto a irme.
    -Espere… No… no es así…
    -Luego me ha vuelto a mentir…
    -Yo… es por mi primo. No quería que pensara que soy… un delincuente…
    -¿Su primo?
    -Ha tenido… dificultades con las drogas…
    -Entiendo. Bueno, dicen que no tenemos la culpa de la familia que nos toca. Cuénteme. Y sea sincero. O no seré tan clemente esta vez. No tiene idea de lo que soy capaz y lo poco que me gusta que me mientan.
    -Yo… recibí una llamada. Mi primo estaba en dificultades. Iban a hacer una redada en su bloque. Y él… estaba “cocinando”. Preparaba drogas. Me dijo que le ayudara a trasladar la “cocina”. Me negué. Le dije que podía esconderle a él. Es la única familia que me queda en la ciudad y a veces me es útil. Así que le di a elegir. O las drogas o él. Así que me dio una respuesta. Fui a recogerle y nos ocultamos en el apartamento viejo de nuestra tía. Está cerrado normalmente, mientras lo venden. Y nos ocultamos. Necesitó que lo supervisara, porque estaba drogado con algo que lo tenía muy nervioso. Anfetaminas, creo. Me dio un puñetazo en algún momento. Pasé toda la noche allí. Puede preguntarlo. La portera (ya le he dicho que es un edificio antiguo y tiene portería) me vio al salir. Me conoce desde que era pequeño. Se llama Luisa Alberedo. La señora Luisa. Me… ¿me va a denunciar?
    Callé unos segundos.
    -Por ocultar a un traficante de drogas… no. No es el asunto que estamos investigando, y no hay nada censurable en ayudar a la oveja descarriada de la familia. Es noble y caballeroso. Pero debería poner remedio a la situación de su primo… Ya le ha traído problemas antes, y podría volver a pasar.
    Dicho esto le di la espalda y me fui, dejando a un apesadumbrado Rodriguez allí. Nos había mentido, sin lugar a dudas. Pero ¿adónde nos llevaba eso? ¿De qué nos servía este hallazgo? Lo único que sabíamos con total seguridad era que alguien entró en el museo la noche del 24. Alguien que preparó la trampa, que tenía acceso a sustancias venenosas. Alguien que está callando lo que sabe, observándonos desde las sombras mientras nuestros compañeros se debaten en un mundo de pesadillas eternas.

    Afinemos nuestro ingenio. Abatámonos sobre el culpable como los sabuesos que somos sobre el presuntamente más inteligente zorro para demostrarle que sólo es más astuto porque lleva la delantera, y nada más que por eso.

  468. Parmacenda

    Entonces los estudiantes de doctorado no tienen clases, no? Eso es lo que yo recordaba. En cuyo caso, qué diablos hace Duque de lunes a miércoles por las mañanas?

  469. Estimado Parmacenda, según las notas de Zalaya, que he podido ojear (cuando las encontré debajo de un macetero) Duque es adjunto del departamento y da algunas clases en sustitución de algún titular.
    ¿Qué extrae, aparte de esto, querido investigador, de la entrevista?

    M.

  470. Parmacenda

    Estimado Mycroft, sinceramente, en estos momentos, no lo sé. Necesito calmarme un poco, volver a revisar la información que nos acaba de proporcionar Rodríguez…

    En serio, entiendo que no quisiera perder su trabajo debido a su situación económica, pero si se estaba investigando una muerte, y nosotros no somos la policía… tengo la impresión de que me han tomado el pelo. Y eso no es bueno para hacer razonamientos.

    Así que me relajaré, revisaré la información, y luego volveré a la carga.

  471. UrielEugenio

    Buenas Mycroft, hay una parte de la entrevista que no comprendo. Cito:

    “-Entiendo. Deduzco que Robledo tenía acceso en cualquier momento a las piezas de la sala de conservación, ¿me equivoco?
    -Ehm, no. Él tenía acceso total.”

    ¿Robledo tenía acceso o no? Es que no me entero…

  472. Parmacenda

    Uriel, yo entiendo que el “no” se refiere a que Mycroft no se equivoca, que efectivamente Robledo tenía acceso total a la sala de conservación y al ídolo.

  473. UrielEugenio

    Ah, ok. Gracias por la aclaración Parmacenda.

  474. UrielEugenio

    ¿Y lo del cuadrante? Cito:

    -Bien. Otra cuestión: ¿Sabe usted cuáles son los turnos de investigación prescritos?
    -Los… los del cuadrante. Esos son.
    -Ya veo. Los del cuadrante, claro.

    Mi no comprende.

  475. Parmacenda

    Yo… tampoco.
    Creo que se refiere al casillero que está en la sala de conservación, donde el profesor dijo que estaban apuntados los turnos de trabajo. Lamentablemente, eso nos sigue sin decir cuando le correspondía a cada uno de los investigadores.

  476. Acceso total en su calidad de Coordinador de Grupo del Museo. No necesitaba colarse ni que nadie le abriera. Es algo específico de su cargo…

  477. UrielEugenio

    Vale, recapitulando:
    – Rodríguez no conoce el mecanismo interior del ídolo. De hecho, no llegó a tocarlo, no le hacía falta.
    – Rodríguez no coló a nadie en el museo.
    – Robledo tenía pleno acceso al museo.
    – Robledo sería, en principio, quien escogió el pedestal.
    – Robledo, al igual que Rodríguez, consideraba el ídolo como un relicario. (Creo, que fué Robledo quien lo revisó, descubriendo – y rompiendo – el mecanismo).

    Teoría sin pruebas: ¿Podría ser que Robledo preparara el mecanismo del pedestal para “revivir” la maldición, y entonces revelar el mecanismo interior del ídolo, acrecentando el interés en el ídolo y su propio reconocimiento?

    Y otra cosa: ¿Se puede dar por inocente a Rodríguez? Estoy pensando que si la simple presión de unos rumores / sospechas de actividades ilegales le hicieron alejarse de sus adorados estudios, ¿de verdad los arriesgaría de nuevo matando a alguien?

  478. UrielEugenio

    Y si rodríguez es inocento, ¿nos queda sólo Duque?

  479. Hetty Callahan

    No sé si exculpar del todo a Rodriguez, no sabemos a que hora ocurrió todo ¿o sí? Si Robledo eligió el pedestal y todos los detalles de como sería puesto para su estudio, es posible que él pusiera el mecanismo con el aerosol. Pero Rodriguez pudo “cargar” el ídolo antes de irse a por su primo.

  480. Parmacenda

    Uriel, personalmente creo que, si Rodríguez es inocente, entonces el único posible responsable sería Duque. Creo que a los demás les habíamos excluido en algún momento, pero no vendría mal repasar esa información con lo que sabemos ahora mismo.

    La teoría de Robledo montando el pedestal con el mecanismo me gusta así de primeras. Si él era el responsable del mismo tendría sin duda acceso. El problema es que no cuadra la cronología.
    Sabemos que Robledo conocía el interior del ídolo, de forma que lo había abierto. Las pruebas parecen indicar que Cantó recibió los gases que se habían acumulado en el interior del mismo. Por lo tanto, Robledo descubrió el compartimento del ídolo después del día 24, y por tanto después de que el pedestal estuviese activo.
    No tendría motivos para crear el dispositivo del pedestal antes de saber que tenía un mecanismo interno, y si lo creó después entonces no hay arma del crimen. No, veo más probable que alguien le sugiriese a Robledo la idea del pedestal para facilitar la investigación, y que él aceptase.

    En cuanto a la coartada presentada por Rodríguez, cumple todos los requisitos de lógica y consistencia que necesitaría para ser verdadera. Le da un motivo para haber mentido y ocultado esa información. Es una causa suficientemente importante para haber dejado el trabajo, y al mismo tiempo no le permite hacerlo de forma oficial. Y se arriesga mucho proporcionandola: Luisa la portera podría desmontarla, y su primo podría también negarlo todo para evitar ir a la carcel, dejándole a él con un cargo por obstrucción y probablemente por asesinato.

    Es por eso que yo creo que dice la verdad. Oportunidad podría haber tenido otros días, pero no tiene sentido si sus previsiones indicaban que iba a estar allí durante esa fatídica noche.

  481. UrielEugenio

    Sí, nos quedaban sólo Duque y Rodríguez, por eso pregunto…

  482. Hetty Callahan

    Duque es un ecologista radical. Es capaz incluso de sentir cierta culpa por lo que le está pasando a los campos desde que el ídolo abandonó su lugar. El peligro que tiene una persona así de radical es que es capaz de cualquier cosa por sus ideales, hasta de las más crueles. Para él sería una venganza, se sentiría como el brazo ejecutor de la Naturaleza, un guerrero de Gaia que acaba con sus enemigos, con los que se interponen entre ella y el dios que la protege.

  483. Lo que ha mencionado Hetty, apoyado en los razonamientos que descartana Rodriguez, han puesto ya el nombre de Duque en relevancia. Sólo queda él.
    ¿Podemos elaborar una teoría respaldada que excluya a los demás por lo que sabemos de él o de los demás?
    Vamos, estamos cerca…

  484. Parmacenda

    En cuanto a quién entró esa noche en el museo, necesariamente tiene que ser alguien que aparentase ser Rodríguez.
    Podemos inmediatamente excluir a Arciniega, por su edad no pudo hacerse pasar por Rodríguez.

    Rodríguez suele ir con la ropa planchada (Zalaya usa el término impecable), pero la falta de firmeza de su piel le da un aspecto desaliñado, como percibe Mycroft. Podría ir habitualmente despeinado, pero eso no lo sabemos.

    Pastor va impecablemente peinado, es alto y erguido, y en general no da impresión de desaliño. Asimismo, al no ser estudiante veo poco probable que pudiera hacerse pasar por Rodríguez. Y no podía saber que Rodríguez no iba a estar.

    Algún otro estudiante, sin embargo, si podría saberlo. Rodríguez afirma que recibió una llamada de su primo, y se marchó a ayudarle, de forma que los otros estudiantes podrían haberse enterado que esa noche no iba a estar, y aprovechar.

    Alfero tiene un peinado bastante característico, aparte de llevar gafas. Por muy mal fisonomista que sea el guardia, creo que habría reconocido que el estudiante ese día de repente llevaba gafas. Asimismo, su falta general de motivo le quita razones para querer colarse.

    Quedan por tanto Ugarte y Duque. Ambos podrían haber sabido que Rodríguez no iba a estar esa noche en el museo.
    Ugarte podría haber aprovechado para colarse, y puesto que no sabemos sobre su aspecto físico no podemos afirmar nada sobre si ahbría pasado desapercibido o no.
    Duque, con su perilla extraña, y con sus constumbres destartaladas, podría perfectamente dar un aspecto de desaliñado, logrando colarse en el museo aquella noche, pasando frente a las narices del guardia.

    Es todo bastante circunstancial, es cierto, pero creo que nos permite volver a eliminar a los sospechosos que ya estaban eliminados. Volvemos a Duque o a Ugarte como los que entraron esa noche en el museo.

    Asumiendo que Rodríguez diga la verdad, claro, pero yo ya he dicho que creo en su versión.

  485. Parmacenda

    Que más se puede decir para terminar de concretar el caso?

    Arciniega fue retirado de la lista de sospechosos hace ya mucho tiempo, por falta de oportunidad para acceder al ídolo y pedestal. Asimismo, los rumores de la maldición apoyan la idea que el ídolo actual sea verdadero, cuando él afirma que el suyo es verdadero y debería estar en un museo.

    Alfero fue retirado de la lista de sospechosos por falta de motivo. Las muertes y los rumores de maldición complican su investigación, y no le ayudan en nada. Asimismo, a nosotros nos aseguró que no existen las maldiciones, lo cual es raro si estás tratando de hacer que la gente crea que hay una.

    Pastor ya dijimos que, si quisera generar publicidad, no habría cometido muertes, y va en contra de sus valores morales. No hay motivo claro para que provoque estos sucesos. Oportunidad ya hemos dicho que tenía poca, y no tiene conocimientos suficientes para replicar un mecanismo del museo e introducirlo en un pedestal.

    No sé, creo que con eso tenemos todo, no?

  486. Hetty Callahan

    Rodriguez se va por causas personales dejando el museo con la escasa vigilancia del guardia. Duque ha introducido la mezcla de drogas dentro del ídolo, posiblemente en su turno de estudio o colándose (el guardia no sirve de mucho), durante su turno de trabajo pudo centrarse en como funcionaba el ídolo para poder usarlo en su venganza. Entonces llega Cantó y recibe el aliento del ídolo en todo su esplendor. Robledo planea poner el aerosol con el intrincado mecanismo para resucitar la maldición y tener una oportunidad de sacar a relucir su ingenio. Tenía todo preparado, incluso eligió un buen pedestal para que todo saliese perfecto. El ídolo es demasiado delicado para meter la mezcla dentro, así que lo hace en un aerosol. Mientras lo coloca respira los restos de la nube que ha acabado con Cantó o incluso puede que salga algo más con cualquier movimiento que haga. Depués se cuela Ugarte, quien es envenenado por el aerosol, la idea de Robledo no era matar a nadie, pero Ugarte sufre asma y las alucinaciones le hacen entrar en pánico y de ahí a la asfixia.

    Nadie tenía motivos para matar en concreto a ninguna de las víctimas, y tampoco tuvieron oportunidad como se ha especificado antes. Nadie se beneficiaba de las muertes de sus compañeros. Los estudiantes no podían conseguir el puesto de Robledo si el fallecía y la beca se disputa entre todos, por uno que muera no quiere decir que se la den al asesino seguro. Sobre todo cuando no se han dado a conocer las investigaciones de los demás, según se comenta en los testimonios se pondrán en común solo cuando todos terminen. Así que la lucha por la beca no es factible. Pero la venganza siempre tiene un hueco en el corazón de los hombres y más cuando se cree que se está luchando por algo más grande que la propia humanidad, la Madre Naturaleza.

  487. maureen1978

    Vamos a ver:
    – Rodríguez no dejó entrar a nadie en su lugar. Por tanto, Ugarte se coló de alguna otra manera. ¿Alguien sabía que Ugarte pensaba colarse esa noche o fue una víctima casual?
    – Si los estudiantes tenían prohibido tocar el ídolo (lo dice Rodríguez), ¿para qué poner una trampa en ninguno de los dos sitios? ¿A quién pretendía matar el asesino? El único que podría tocarel ídolo es Robledo, por lo que parece ganar puntos la hipótesis de que la víctima original era Robledo, y Ugarte y Cantó fueron víctimas no buscadas. ¿Cómo lo veis?

  488. Parmacenda

    Hetty, cuando te pones así tengo la impresión que tu habrías sido capaz de haber puesto el veneno en el pedestal… para acabar con el o los responsables de enviar a la Junta Directiva al hospital. 😛

    Maureen, sabemos que Ugarte se saltaba las normas para obtener ventaja respecto a otros estudiantes. No es descabellado pensar que en algún momento habría tocado el ídolo para conseguir sus propósitos.
    E incluso sin llegar a tanto. Celdelnord consiguió que se realizase un examen del ídolo mediante radiografías y espectrografías. Esos exámenes se habrían realizado sin duda alguna más adelante, para lo cual habría que haber movido el ídolo del pedestal. Creo que era sólo cuestión de tiempo que alguien lo moviese… lo que concuerda con la teoría que el culpable no tenía un objetivo en particular.

  489. maureen1978

    Supongamos que fue Duque:

    – Oportunidad: el ídolo se colocó en el pedestal el 23 o el 24. El 23 por la noche no pudo porque durmió con una amiga. El 24 por la mañana tuvo clase y por la tarde estuvo en internet (aunque sigue pareciendo una mala coartada). Pudo entrar la noche del 24 haciéndose pasar por Rodríguez (como dice Parmacenda, podrían tener la misma pinta para un mal fisonomista) y colocar la trampa del pedestal después de que Cantó recibiera la del ídolo. La coartada de la sentada tampoco parece muy buena, porque pudo ausentarse un rato sin que nadie se diera cuenta. Así que oportunidad pudo tener.

    – Medio: estudiante brillante de Historia Antigua, podía saber de autómatas y demás mecanismos mecánicos. Y de venenos y drogas naturales tanto por sus estudios como por su tipo de vida.

    – Motivo: es un ecologista radical y quiere que el ídolo vuelva a casa.

    No me acaba de convencer el motivo, me resulta difícil creer que alguien pueda matar por una supuesta influencia de un objeto sobre las cosechas. Y menos en el siglo XXI.

    ¿Podría haber querido matar a Robledo por algún motivo? Si no se iba a mover el ídolo, ¿para que preparar la trampa?

  490. Jengibre

    Si no he entendido mal el informe del Sr. Mycroft, Robledo tenía acceso total al ídolo, Robledo fue quien decidió el tipo de pedestal a usar para exhibirlo. Robledo sabía que era un relicario… y Robledo estaba en nuestra lista de sospechosos… ¿podemos descartarle sólo porque esté muerto?

  491. Hetty Callahan

    Yo en ningún momento lo he hecho, pero no le veo con razones de asesinar, por eso pienso que uso el veneno “menos mortal”.

  492. Parmacenda

    Yo en su momento hice un análisis rápido de todas las víctimas como posibles sospechosos. Y de Robledo dije que no veía que motivo podría tener. Y por su forma de ser, si tuviera conocimiento sobre los venenos, habría demostrado cómo las brujas podrían haber envenenado a los inquisidores, con qué mejunjes, etc.

    Tiene oportunidad, sin duda alguna, pero por lo que sabemos pocos medios tiene, y menor motivo.

  493. Veo la sala común llena de humo, tazas, papeles, dioramas y fotografías, diagramas y pelotas de papel alrededor de una papelera con canasta. Ese humo no es tabaco, desde luego, creo que son las cabezas de nuestros valientes detectives pensando hasta límites dolorosos. Preocupación, miedo, rabia e ira, curiosidad y frustración.
    Escucho las últimas teorías y creo que, por fin, deja de llover y se ve algo de luz.
    Señores, creo que ya lo tenemos. Ha sido un trabajo arduo, ciertamente, pero puedo declarar el caso CERRADO.
    Irene me ha llamado: tóxicos ha podido descifrar la nomenclatura del veneno y les están aplicando el antídoto. Respiren. En breve les daré más noticias, pero ahora, descansen. Pidan algo de comer. Yo invito. A lo que sea.

  494. Hetty Callahan

    Que descanso al escuchar sus palabras Mycroft, me alegra saber que los jefes se recuperarán pronto. Propongo un brindis por ello.

  495. Jengibre

    Querido señor Mycroft, ¡¡¡no sabe la alegría que me da… ¡¡¡nuestros amigos se van a recuperar!!!!
    como bien dice, ya puedo respirar tranquila… Lo único que deseo es poder descansar y dormir… bueno, si mi persistente insomnio me da una tregua…

    Propondría un brindis, pero creo que sería mejor dejarlo para cuando nuestros jefes estén de vuelta… Entonces, ni Jack se salvará de beberse una buena jarra de grog añejo…

    Parmacenda, Uriel, Hetty, Maureen y Lilly, ha sido un honor investigar a vuestro lado. Sé que estos días mis modales han brillado casi por su ausencia.., lo siento, este caso me ha afectado demasiado a nivel personal. Los lazos de AMISTAD que me unen con varios de nuestros jefes han hecho que me haya tomado este caso como algo demasiado personal… un gran error, lo sé… pero soy terriblemente emocional…

    Sr. Mycroft, muchísimas gracias por su inestimable ayuda. Ha sido un placer trabajar a su lado. ¿no habría posibilidad de convencerlo de que se uniera a nosotros?

    Y ahora chicos, me voy a descansar…

  496. Jengibre

    Por cierto… Jack no se si se pondrá muy contento cuando vea la cantidad de conjeturas que va a tener que leerse… creo que va a querer que lo vuelvan a sedar…
    495 (496 con esta) conjeturas… creo que es record de conjeturas en una investigación…

  497. Parmacenda

    Mycroft, no sabe lo que nos alegran sus palabras!!
    Y no puede ser usted quien nos invite. Permita que sea la Sociedad la que le invite a usted a tomar algo. A fin de cuentas, se ha tomado la molestia de ir a entrevistar a uno de los dos últimos sospechosos, si no hubiese sido por eso no sé lo que habríamos hecho. En serio, gracias!

    Y yo creo que me voy a tomar un pequeño descanso. Voy a echar una cabezada aquí, en la mesita… así me podreis despertar cuando haya más noticias… y para… ese brindis…

    (Y con esas palabras, Parmacenda empezo a dormitar sobre sobre la mesa, con una sonrisa de tranquilidad en sus labios)

  498. Hetty Callahan

    Compañera, come bien, duerme lo que necesites y espero tenerte pronto en la oficina con fuerzas renovadas.

    Opino como Jengibre, ha sido un placer investigar con vosotros.

  499. maureen1978

    ¿Por fin, en serio? No me lo creo, qué bien voy a dormir esta noche (de verdad).
    Me ha gustado mucho la investigación, ha sido apasionante trabajar con todos vosotros y me alegro de que los Jefes se vayan a recuperar. ¡Qué estrés de semana!
    Espero ansiosa el informe final con la resolución del caso 🙂

  500. Parmacenda

    (La cabeza de Parmacenda resbala de la mesa, golpeando el cajón abierto y despertando al investigador)

    Mmhuh?
    Perdón, me he perdido algo? Es que tras tantos días trasnochando, ha sido saber que el caso había terminado y se me han caido los párpados.

    Y ahora se me cae la cara de vergüenza por mis modales. Yo aquí roncando, mientras todos os felicitais mutuamente por la investigación…

    Maureen, Hetty, Uriel, Lilly, Jengibre, ha sido un auténtico placer (a pesar del estrés que nos ha causado) haber trabajado con vosotros en este caso. Tras un trabajo como el de esta última semana, no dudo en decir que me siento orgulloso de pertenecer a la Sociedad del Misterio. En serio, ha sido un honor.

    Y Jengibre, creo que todos en algún momento hemos perdido un poco los modales por pura tensión. Nunca nos habíamos encontrado en una situación así, donde nuestro propio equipo corría peligro. Así que no te preocupes, que todos lo entendemos.

    Y tengo la impresión, corregidme si me equivoco, que la fiesta post-caso esta vez va a ser bastante más calmada que otras veces…

  501. UrielEugenio

    Parmacenda, Hetty, Maureen, Jengibre, y Mycroft, claro está. Ha sido un placer, compañeros, amigos.

    Se agredece muchísimo su ayuda, querido Mycroft. Y amigos, todos hemos llegado al límite y luego hemos seguido todavía más. Hemos perdido la esperanza. 4 o 5 veces. Como mínimo. Y como resultado ha habido roces, pero se entiende, y se perdona.

    No puedo describir mi felicidad al ver las palabras mágicas: “Caso Cerrado”. Me alegro de saber que La Junta se va a recuperar y que hemos conseguido al culpable. ¡Un abrazo, equipo!

    Y ahora sí, me voy a un merecido descanso, sin culpas, sin pesadillas. ¡Hasta mañana!

  502. Hetty Callahan

    No os preocupéis por los modales, bajo tensión a veces se pierden los papeles, lo importante es que incluso así hemos trabajo juntos, codo con codo (o mejor taza de café con taza de café) y el resultado es que a pesar de todo hemos resuelto el caso y nuestros compañeros están poniéndose mejor. ¿Qué más podemos pedir? Todo ha salido bien y es lo que importa. Ahora a celebrarlo… bueno, primero a descansar para tener fuerzas para la fiesta 🙂

  503. Lilly Christie

    ¿Caso cerrado? ¿De verdad? ¡Diox! Excelente, no puedo esperar a volver a ver a nuestros Jefes rondar por las oficinas. ¡Hay que limpiar las cafeteras, pasar una escoba, preparar la mezcla de té para el señor Ryder! Vamos, hay cosas que hacer mientras esperamos la conclusión del caso…

    Felicidades a Maureen, Parmanceda, Uriel y Jengibre, ha sido excelente verlos trabajar (temo que no he podido ayudar mucho :P)

  504. Lilly Christie

    ¡Huy! Me ha faltado felicitar a Hetty, has hecho un gran trabajo n.n Que después no digan que las chicas no estamos al nivel de los chicos n.n

    ¡Saludos!

  505. Hercule Poirot

    O_o Más de 500 conjeturas! Increíble! Siento no haber podido participar de esta investigación (mucho trabajo, maldita vida real). Ha sido impresionante el trabajo realizado (tanto por la junta Directiva como por los investigadores). Un caso realmente interesante. Muchas felicidades a todos, y espero que nuestros queridos jefes estén pronto recuperados.

  506. lamadredezemo

    Enhorabuena a todos¡¡¡

    También a Irene, por localizar el antídoto para recuperar al equipo.

    Que coste que yo he estado leyendo informes estas tres ultimas tardes,cada día unos ¡¡¡100 comentarios nuevos¡¡¡.Era dificil seguiros,y cuando me tocaba escribir conclusiones…el teléfono.

    Lo habeis hecho muy bien.A sido un placer poder estar a vuestro lado, aunque no os haya servido de mucho.

    Hasta el proxímo caso.Ah…cuidado con el grog.

  507. Desde lo alto de su pedestal, en la penumbra de la sala de conservación, Niggurash contempla con ojos rojos y relucientes, dos ojos de carbunclo rojos como la sangre, rojos como el temor a los propios miedos; pues son estos los que más atenazan al hombre y los que más pueden hacerle pararse en medio del camino a gritar por piedad, la llegada de un asesino. La llegada del hombre que, valiéndose de su maldición, ha envenenado, enfermado y matado a más de media docena de personas, como un verdadero dios temido y adorado, como debió ser hace tiempo, en la oscuridad de su altar, con los sacrificios a sus pies, las llamas ante él, y su terrible figura bailando en las sobras, cornudo, caprino y letal. Un asesino que, ahora, llega a él a cara descubierta, sin esconderse, dispuesto a estudiarle.
    Unas manos enguantadas en látex abren un maletín de trabajo sobre la mesa, disponen las herramientas con calma y meticulosidad, se crujen los nudillos y, finalmente, se acercan al ídolo. Por un momento, casi podría parecer que Niggurash sonríe maliciosamente y dos puntos luminosos brillan por una fracción de segundo en lo profundo de los rubíes pulidos..
    El asesino coge el ídolo y lo levanta de su pedestal. Y entonces, con el siseo de una serpiente pretérita, una nube de un gas extraño emana de la base del pedestal con un suave susurro. Suave, como el aliento de la muerte.
    “¡Imposible!”
    Soltando el ídolo, que no cae al suelo y se hace pedazos de puro milagro, el asesino retrocede un par de pasos, asustado. ¿Qué acaba de pasar? ¡El pedestal está descargado! ¿Cómo ha podido…? ¡Sus cálculos no pueden haber fallado!
    Y corre. Corre escaleras arriba, corre hacia la gran puerta de doble hoja que da a la salida, corre dejando el Sonya Smith a sus espaldas. Corre sin mirar atrás, porque sabe que no tiene mucho tiempo.
    Sube a su bicicleta y pedalea a toda velocidad. Los estrechos neumáticos se deslizan, mojados, por su propia ruta suicida, esquivando coches, subiéndose a las aceras, obligando en su desesperada carrera a los peatones, a efectuar maniobras evasivas. Y entonces, como un espectro, la cadavérica imagen de una de sus víctimas se cruza en su campo de visión. Se le hiela la sangre, con esa desagradable sensación que recorre el cuerpo y hace que palpiten las extremidades por un momento.Trastabillando, planta un pie en tierra para evitar caerse de la bicicleta y lo busca, pero ya no está. Por un momento cierra los ojos, jadeando de ansiedad y evoca: una figura pálida, de ojos hundidos, envuelto en una gabardina como si fuera una mortaja, su rostro ensombrecido por el ala de un sombrero.
    Maldita sea, no hay tiempo que perder. Las alucinaciones son el primer síntoma. Vuelve a pedalear, con más fuerza que nunca, dejando el mundo atrás hasta que consigue llegar a su apartamento. Deja la bicicleta tirada en el suelo y sube los escalones de tres en tres. Registra desesperadamente su bolsillo buscando la llave correcta mientras escucha el desbocado latir de su corazón ahíto de adrenalina, las manos le tiemblan, están mojadas, las llaves se sacuden en su palma, frías como estiletes, y la encuentra cuando ya está a punto de echarla abajo a patadas. Jadea una maldición mientras escucha el bombín franquearle el paso al interior. Olvidándose de cerrar la puerta, cruza desesperadamente el umbral y se abalanza hacia su habitación. Enciende una luz. Abre el cajón de debajo de su escritorio. El antídoto está ahí, estaba preparado por si pasaba esto, pero ¿cómo ha podido pasar? Da igual, el antídoto está aquí y…
    … Entonces se da cuenta. El antídoto ha desaparecido. Donde debería haber una jeringuilla con atropina y una solución, un cóctel de sustancias que contrarrestarán el veneno, así como un pequeño botiquín de combate con lo más urgente y eficaz contra su ponzoña, ahora sólo hay una elegante hoja de papel con una frase impecablemente caligrafiada: “No lo vas a necesitar”.
    Y la puerta del dormitorio se cierra a sus espaldas. El asesino, presa del horror, grita al darse la vuelta… y encontrarse con dos hombres corpulentos, uno de ellos armado con una pistola, el otro portando un bastón.
    —Relájese, señor Duque —dije cambiando el bastón de mano—. El terrible pedestal maldito de Niggurash sólo le ha rociado con ambientador… de jazmín. Marca blanca, espero que no le importe. Entiendo que tiene que ser terrible, pero no tanto como para inyectarse lo que fuera que guardaba ahí. Aunque quién sabe las cosas con que fabrican estos cacharros.
    —¿Qué? Pero…
    —Oh, no se avergüence, su reacción ha sido la única lógica. A fin de cuentas, usted sabía perfectamente que suelen ocurrir cosas terribles cuando algo sale de ese pedestal, ¿verdad?
    —Ya he registrado tu apartamento —intervino Arjona—. Tenemos el antídoto. Muy bien preparado, por cierto.
    —Bien, señor Duque, antes de continuar, ¿le importa si pasamos al salón?
    —¿P… por qué?
    —Oh, es una mera formalidad. Si vamos a hacer una Escena del Salón, ¿qué hay de malo en hacerla bien?

    Superado el susto inicial, ahora Duque empezaba a dejar ver una cólera que se iba adueñando de él. Pero parecía que trataba de mantenerla a raya.
    —Un plan fascinante, si me lo permite —comencé, sentado en una butaca de orejas bastante ajada—. Aunque creo que lo primero que debió hacernos sospechar de usted era el arma.
    —Porque soy ecologista, ¿no? —dijo, entre dientes.
    —Oh, no, nada de eso. Porque es usted un fanático.
    —¿Perdone?
    —Eso debió servirnos para descartar directamente a todos los que pudieran tener un motivo contra las víctimas. Sí, podría parecer que la intencionalidad de este crimen era quitar de en medio a posibles candidatos a una beca, o una venganza personal, o quizás incluso eliminar a quienes podrían rebatir el trabajo de tu vida; pero la naturaleza de esta trampa hacía imposible saber quién iba a caer en ella, por lo que pretender localizar al asesino por sus víctimas sería inútil. No, si la idea era matar (y aún no las tengo todas conmigo), definitivamente no era matar a nadie en concreto. Éste es el acto de un terrorista, un fanático que quiere reivindicar una causa caiga quien caiga. Y lo que mejor se le da a un terrorista hacer es… propagar el terror. Por supuesto todos creen tener razones de peso, justificación moral, y un largo y molesto montón de etcéteras.
    —Pero no le habéis pillado por eso —opinó Arjona, con el ceño algo fruncido por mis circunloquios.
    —Oh, claro que no, sólo digo que debió hacernos sospechar. Pero no habría sido concluyente.
    —Vale, ya pillo de qué va esto —gruñó Raúl Duque—. Ahora van a decirme cómo lo hice esperando que confiese, ¿verdad?
    —No exactamente, la verdad. Vamos a contarle cómo ocurrió todo, sólo para que usted vea que lo sabemos, y no necesitamos que confiese porque hemos demostrado que sólo pudo ser usted. Pero confesará igualmente, tanto si lo queremos como si no.
    Estas palabras parecieron cambiarle el ánimo. Dejó de lado la cólera para sustituirla por una sonrisa de autosuficiencia.
    —Adelante.
    —Bien. Para comprender este caso en toda su extensión, necesitamos remontarnos bastante hacia atrás, ya que todo esto comenzó… hace doscientos cincuenta años.
    »El ídolo de Niggurash ya llevaba bastante tiempo protegiendo, y siendo protegido a su vez, por la pequeña aldea de costumbres matriarcales que fue, digamos, expeditivamente visitada por la Santa Inquisición. Puede imaginarse perfectamente a ese grupo de soldados de la Iglesia entrando con sus armaduras y carros en la aldea, arrasando los campos y el corazón de aquella pobre gente con su aparición funesta. La leyenda cuenta que tres inquisidores tomaron a las brujas de la aldea como prisioneras, las torturaron y ejecutaron como sólo ellos y el terrible Malleus Maleficarum sabían hacer, y luego se llevaron el ídolo pese a que la Madre Alfero, la matriarca de la aldea, había declarado que quien tocase a Niggurash habría de perecer. Entonces, al cogerlo con sus impías manos, vieron cómo salía una nube oscura que les envolvió, y poco tiempo después murieron víctimas de la terrible Maldición de la Bruja.
    »Naturalmente, ahora sabemos que esa “maldición” no era sino un mortífero combinado de nuez vómica, o sea, estricnina, hierba de ballestero, amanita muscarina y otros muchos venenos naturales, cuyo residuo aún se puede encontrar en el interior a día de hoy. Pero sea como sea, esta historia nos cuenta un hecho que, aunque pudiera no parecerlo, forma parte del misterio que hemos estudiado esta semana. Porque a la muerte de los inquisidores, el ídolo fue escondido y precintado, y no volvió a ser encontrado hasta hace unos meses.
    »El profesor Robledo, coordinador del grupo formado para estudiar el ídolo, hizo un curioso descubrimiento mientras lo examinaba en secreto: el ídolo tenía capacidad para tres cargas de este veneno. Una sola descarga pudo matar a tres inquisidores que se encontraban frente al ídolo al mismo tiempo, así que ya puede imaginar la naturaleza del veneno. Pero lo que en realidad nos revela este hecho es… que cuando el ídolo fue encontrado, no quedaban tres cargas en su interior.
    —Una mató a los inquisidores —terció Arjona.
    —Y dado que la última descarga se ha liberado en este siglo, creo que es bastante seguro afirmar que, cuando los inquisidores encontraron el ídolo, quedaban dos.
    —Ustedes lo han dicho, el veneno que pudiera haber en el interior del ídolo tiene doscientos cincuenta años de antigüedad —cacareó Duque—. Supongo que no pretenderán decirme que yo lo puse ahí, ¿verdad?
    —No nos está escuchando, señor Duque. Le estamos descartando, a usted y a todos los sospechosos, de la trágica y truculenta muerte de Roberto Cantó. Nadie pudo prever eso. El señor Cantó es la única víctima accidental. Pero también es, casualmente, la primera víctima de este siglo.
    »Y, también casualmente, la primera víctima de este siglo muere por lo que parece ser la legendaria Maldición de la Bruja. Una última descarga de Niggurash que además fue definitiva, dado que el mecanismo se rompió esa misma noche… Creo que al zarandear el señor Cantó el ídolo. Pero esto también nos dice algo, porque aunque no se pudiera volver a utilizar el ídolo, el asesino quiso recrear el efecto de la maldición. Conclusión: el asesino vio lo que había ocurrido.
    »Esto nos dejaba con una situación bastante curiosa: el ídolo se encontraba en la sala de conservación, donde el señor Bernardo Rodríguez trabaja todas las noches haciendo inventario. Lo que significaría que o bien fue Bernardo Rodríguez quien presenció lo ocurrido, o tendría que haber visto a alguien entrar (al propio Cantó, sin ir más lejos). Imagine nuestra sorpresa cuando descubrimos que el señor Rodríguez había mentido y que, justo esa noche, ni siquiera había estado en el museo.
    »La mentira del inocente, señor Duque —dije—. ¿Conoce ese concepto? Una mentira hace que miremos en otra dirección, porque ¿cómo podríamos considerar ninguna otra opción? Y sin embargo, cuando esa mentira es descubierta, nos replanteamos toda la historia. Porque sí, Rodríguez mintió; pero esa mentira, una vez expuesta, puso de relevancia un hecho: que él no podía de ninguna de las maneras ser el culpable, y que cualquier otro tuvo una nueva oportunidad de entrar.
    »A partir de aquí fue un simple proceso de eliminación. Dado que el guardia de seguridad, un nefasto fisonomista, no notó nada extraño, no pudo ser nadie cuya descripción se alejase demasiado de la del señor Rodríguez. Eso descarta al doctor Arciniega, demasiado viejo; al señor Pastor, demasiado envarado; y al señor Alfero, con gafas. Como verá, sólo queda usted.
    —Pero tengo coartada —replicó—. Estuve en una sentada. No me costaría encontrar mil testigos.
    —Oh, naturalmente que estuvo en esa sentada. Hemos consultado con la prensa y sí, se aseguró usted incluso de salir en la foto. Pero ¿acaso esa sentada duró toda la noche? ¿Acaso esas mil personas le tuvieron a la vista en todo momento?
    —Aparte del otro detalle —terció Arjona—: ¿por qué tanto cuidado en proporcionarnos una coartada… cuando nadie había dicho nada contra ti?
    —Su historia es muy interesante, caballeros. Pero por lo que dicen, ese veneno era terriblemente antiguo. Dudo mucho que pudieran demostrar, porque no podrán, que yo hubiera podido conseguir todos los ingredientes a día de hoy. Joder, dudo que pudiera siquiera saber cuáles eran todos esos ingredientes. Llegados a este punto, incluso decir que se trata de la Maldición de Niggurash tendría más sentido que su teoría, ¿no creen?
    —Verá… —comencé a decir.
    —Sintomatologías diferentes —me interrumpió una voz desde la puerta.
    Y allí estaba Jack, sentado en una silla de ruedas que Maureen empujaba trabajosamente, tratando de hacer pasar las gigantescas ruedas por el marco de la puerta. Traía mala cara, definitivamente, pero estaba consciente de nuevo.
    —Joder, Jack, cómo me alegro de verte —dijo Arjona.
    —Créeme, Víctor, yo también. Todavía no habéis explicado lo de las sintomatologías, ¿verdad?
    —Precisamente iba a ello, mi querido amigo, pero si quieres hacer los honores…
    —¿No te importa, Mycroft? Es tu escena del salón.
    —Oh, yo estoy disfrutando esto, pero no me importa compartirla.
    Maureen aparcó la silla junto al sofá. Poco después entró Parmacenda ayudando a andar a Zalaya, mientras Maureen salía a buscar al siguiente. Notamos que Duque daba un respingo al ver al Jefe de Departamento, sin duda una reacción lógica después de haberle tomado por un fantasma por el camino.
    —Sintomatologías diferentes —repitió Jack—. Las víctimas de la Maldición original no sólo sufrían alucinaciones, terror y fiebres: sus síntomas eran mucho más feroces. Las alucinaciones se hacían insoportables. Sus delirios les obligaban a arrancarse los ojos. Perdían el control de sus esfínteres. No podían comer sin sufrir…
    —¡Tortilla de patatas! —tronó Nicolás desde el rellano—. ¡Si yo lo decía por algo, maldita sea!
    —Sin embargo, las nuevas víctimas sólo sufrían los síntomas más leves —explicó Zalaya, pálido y tembloroso—. Lo peor que llegaban a tener eran complicaciones cardíacas y pulmonares. Por eso murieron Ugarte y Robledo… Ugarte era asmático, y Robledo al parecer tenía un soplo en el corazón.
    —Pero nosotros cinco nos vimos expuestos al mismo tiempo y fuimos abandonando la habitación gradualmente —apuntó Boniatus, que tenía cara de necesitar un café más que nunca en toda su vida—, así que sólo sufrimos las alucinaciones, las fiebres y, finalmente, pérdida de consciencia. Todo porque el veneno que nos afectó a nosotros no era tan mortífero como el original.
    —Una combinación de estricnina, LSD y un agente estabilizante —matizó Celdelnord, incapaz de mantenerse en pie tras pasar casi tanto tiempo ingresada como Jack—. La estricnina proporcionaba el terror necesario para dar forma a las alucinaciones del LSD.
    —Así que, señor Duque, como puede usted ver lo tenemos todo —concluí—. Usted tuvo la oportunidad, aunque tardamos en verla: la mentira del inocente hizo que no nos cuestionásemos su historia, pero tan pronto como se vio eso, quedó en evidencia que su coartada no era lo bastante sólida como para abarcar toda una noche. En cuanto al medio… usted no sólo tiene conocimientos de venenos y remedios naturales, sino que incluso ha estudiado al Imperio Bizantino y tiene, por tanto, conocimientos sobre el mecanismo interno del ídolo y el del pedestal. En cuanto a su motivo… Como ya he dicho, usted es un radical. Cree fervientemente en el triunfo de la Madre Naturaleza, y haría cualquier cosa para conseguir su objetivo.
    —¿Nos hemos equivocado mucho? —preguntó Jack.

    Duque dedicó unos segundos a estudiar sus opciones. Finalmente pareció considerar que sí, que hiciera lo que hiciera le tenían pillado. Miró a Arjona. Claro, tenían el antídoto, ¿por qué tendría alguien el antídoto de un veneno que no existe? Ya le habían cogido, así que ¿qué más daba?
    —Sí, vale. Entré en el museo, pero no para matar. Entré para robar el ídolo. Mi intención era devolverlo a la tierra de la que fue robado. Incluso me llevé una mezcla de toxinas preparada por si alguien me descubría, había estudiado la maldición y pensé que con esto podría simular los efectos. Pero cuando llegué allí, me encontré con que ese tío se me había adelantado. A través del cristal de la pared de la sala de conservación, le vi agarrar el ídolo… y me fijé en el gas que le salía de la boca. Cuando salió corriendo de allí, le seguí con curiosidad, para saber qué le estaba pasando… No me tomen por un sociópata; es cierto que tuve curiosidad, pero también es cierto que no voy a poder borrarme esa imagen de la cabeza en la vida. No intervine porque me quedé paralizado de miedo.
    »Iba a irme cuando se me ocurrió: si el ídolo volvía a matar, los del museo se asustarían. Empezarían a tomarme en serio cuando hablaba de que este ídolo tenía poder. Pero cuando volví a la sala de conservación y vi que el ídolo había caído al suelo y se había abierto, descubrí que el mecanismo del interior se había roto con el golpe. Entonces me fijé en que el pedestal que habían puesto era una réplica del del templo obito que tienen expuesto… Hicieron la réplica como estudio del mecanismo, un ejercicio de reconstrucción. Lo sé porque yo participé en él hace un par de años.
    »Conocía el funcionamiento del pedestal. Así que lo manipulé un poco para adaptarlo a lo que necesitaba y coloqué mi mezcla de toxinas en el interior. Después de eso me fui, sabiendo que aún faltaba para mi turno de estudio y que era probable que descargasen el veneno del pedestal antes de que me tocase a mí.
    —O sea que no escogiste a tus víctimas.
    —Claro que no. Pero no tenían que morir. Esa mezcla es un alucinógeno natural, potente pero no necesariamente letal. Así que no podrán detenerme por asesinato —remató con una sonrisa.
    Arjona se levantó del sillón y sacó las esposas.
    —Tú eres tonto, niñato —sentenció—. Quedas detenido por doble homicidio y quíntuple homicidio en grado de tentativa.
    —Pero Niggurash ha vuelto —respondió mientras Arjona le ponía las esposas—. Ahora nadie se tomará a broma su leyenda. Las fórmulas que las brujas tomaron de la Madre Naturaleza se han cobrado a su última víctima y han dado alas al terror de siete personas más. ¡Gaia ha ganado!
    Arjona se llevó al joven y brillante homicida ignorando su verborrea. Con lo que en ese salón nos quedamos sólo la Junta Directiva de la Sociedad del Misterio… y yo.
    —Gracias por cubrirnos las espaldas —me dijo Jack.
    —Era mi deber y ha sido un placer, amigo Jack. Tienes buena gente a tus órdenes. Lo han dado todo por salvaros.
    —Nunca dudé de que lo harían. No somos una agencia de detectives al uso, mi querido Mycroft… Somos una comunidad.
    —Bien, creo que ya he dejado demasiado tiempo mi butaca del Club Dyogenes desatendida. Pero si puedo hacer una última pregunta antes de irme…
    —Adelante.
    —He estudiado los informes del caso. En especial vuestros delirios. No he podido evitar apreciar que todos han mostrado un terror subyacente, algo que (como bien ha dicho Celdelnord) daba forma a vuestras alucinaciones.
    —Así es.
    —¿Puedo preguntar qué has visto tú?
    Esta pregunta ensombreció la mirada de Jack por un momento. Pero no tardó en sacar de su cabeza la idea que había tratado de anidar en ella.
    —Estamos de celebración, Mycroft —respondió finalmente—. Ya habrá tiempo para eso.

    CASO CERRADO

  508. ¡Por fin de vuelta a las oficinas! Nunca creí que las podría llegar a echar tanto de menos en menos de una semana, pero después de pasar tanto tiempo en el hospital y entre delirios, volver por fin a ver estas mesas, estos ordenadores, estas pizarras, estas quinienPERO QUÉ HABÉIS HECHO MIENTRAS YO NO ESTABA??? ¿Quinientas siete conjeturas? ¿¿En menos de siete días??

    Dios de mi vida, la que me queda por delante para sacar las condecoraciones… En fin, no me puedo quejar, que lo habéis hecho para salvarnos a los Jefes de Departamento y a mí. Estoy orgulloso de vosotros, no dudé de que lo conseguiríais ni por un minuto.

    Y ahora… (madre mía por dónde empiezo yo…) ehm… ¡Fiesta! Yo mientras tanto voy poniendo mis notas en orden y buscando condecorados, pero hasta entonces… Si vosotros ponéis el grog (no lo voy a hacer yo porque aquí todos sabemos que no tengo ni idea de alcohol y lo voy a echar a perder), yo pongo la música. ¿Y qué hay más apropiado para celebrar que hemos cerrado con éxito nuestro primer caso especial de Halloween que esto?

    (y pongo este vídeo, y no el original, porque bastante miedo hemos pasado todos ya :P)

  509. Hetty Callahan

    Las ideas se apilaban en nuestras cabezas, necesitabamos encontrar la solución y bueno… ya ha visto el resultado, un montón de conjeturas hasta que por fin encontramos la solución. La verdad es que nos ha cundido un montón.

    Un placer verle de nuevo por las oficinas jefe, le hemos echado en falta. En esta fiesta ¿brindarás aunque solo sea una vez con nosotros?

  510. Pero sólo un brindis. Y no lo digo sólo porque tenga que concentrarme en las condecoraciones… es que mi cuerpo no está acostumbrado al alcohol, el grog tiene (entre otras muchas cosas) alcohol, acabo de salir del hospital por una intoxicación y no tengo prisa por volver a entrar 😛

  511. Parmacenda

    Jack, bienvenido de vuelta!
    Boniatus, Zalaya, Celdelnord, Nicolás, que tranquilidad veros de pie. Empezaré a preparar cafés para todos (Profesor, he hablado con el conservador Pedraza y me ha permitido coger prestada cierta cafetera para esta celebración… espero que lo disfrute), y buscaré algún cojín para aquellos que quieran estar sentados esta vez.

  512. Hetty Callahan

    Que poca educación. Bienvenidos Jefes de Departamento, también me alegro de que estén aquí despiertos otra vez. ¿voy llenando la bañera?

  513. maureen1978

    ¡Bueno, por fin estáis todos de vuelta! ¡Qué alegría y qué alivio veros enteros!
    Ejem… lo de las quinientas y pico conjeturas… fue por una buena causa, creo, ¿no?
    Creo que no lo había dicho, pero, señor Mycroft, de verdad que muchísimas gracias por su ayuda; sin ella, no sé si lo habríamos logrado o nos hubiéramos vuelto más locos que el puñetero Duque. ¡Mira que hay pirados por el mundo!
    En fin, ahora… a celebrarlo, que nos lo hemos ganado. ¿A quién le apetecen unos huesos de santo? 🙂

  514. Profesor Boniatus

    Buenas gente!!! Sois los mejores!! Os quiero muchisimo… LA TOP BREWER!!!!!!
    Esto hay que celebrarlo como se merece!!! Vamos a cargar esta cafetera con mi mejor mezcla de cafe y id sacando la bañera de Grog, que el medico me ha recetado baños medicinales…

  515. Mr. Zalaya

    Con todo el tiempo que hemos estado en cama, ¿qué mejor que un buen barreño de café del Profesor para volver a ponerse en marcha?

    Qué ganas tenía ya de volver a las oficinas, me he pasado esta semana delirando con que me había dejado los grifos abiertos y la luz encendida… con lo que ha subido la factura de la luz y el agua… ¡Eso si que daba miedo!

  516. Jengibre

    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Que alegría veros a todos de vuelta sanos y salvos!!!!!!!
    Lo que nos habéis hecho sufrir estos días… Pero como dicen, bien está lo que bien acaba…

    Yo pediría un café de esa maravilla… pero ¿podría ser descafeinado??? mi pertinaz insomnio se está volviendo crónico y la cafeína está contraindicada…

    Y Jack, no nos odies demasiado cuando las leas todas… piensa que fueron por una buena causa…

  517. lamadredezemo

    Me alegro de veros a todos de regreso a las oficinas.
    Doy las gracias a los compañeros que han estado al pie del cañón sin rendirse, ¡¡¡sois estupendos¡¡¡¡¡

  518. UrielEugenio

    ¡¡Bienvenidos de vuelta (al mundo de los vivos… y conscientes), Jefes!!

    ¡¡Cómo disfruté con lo de “Tú eres tonto, niñato” de Arjona!!

    Por cierto, me hubiera gustado participar en esa escena de Salón… casi nos merecíamos al menos un rinconcito desde el cual presenciarla, Hetty, Maureen, Parmacenda, Jengibre y yo.

    ¡Un abrazo!

  519. Lilly Christie

    A mi también me hubiera gustado participar ayudando a los Jefes, aunque creo que siendo Maureen, Parmacenda, Hetty, Uriel y Jengibre cinco personas, pues que hubiera llevado uno a cada uno hubiera quedado genial.

    ¡Bienvenidos! ¡Celebremos! (Esto… ¿sería muy arriesgado usar una dosis mínima de Amanita muscaria para el grog? Que tengo unos cuantos de esos hongos desde que vi que estaban relacionado con el caso y, haciendo honor a Nicolás estuve… Ejem…. experimentando con ellos n.n)

  520. UrielEugenio

    La verdad que sí Lilly, a eso mismo me refería yo… Como la vía aparecer a Maureen, pensé que nos habían llevado a todos, pero no. Snif… 😥

  521. Lilly Christie

    Voy batiendo el Grooooooooooooooooooooooooooooooooog,
    haciendo vueltas contrarias a las manecillas del relooooooooooj
    Agregando un poquito de te de Jengibre, de Nichocolás, de Uri-miel, de Parmacenda parmesano, de Maureen calabacín, de Callahalbahaca, de Jack on the rocks, de Zalaya papaya, de Celdelnordulce de leche, de Boniatus remojado…
    Y una pizca de amanita muscaria en polvo, receta especial n.n

    Y para asegurar sus efectos, me tomo el primer vaso. ¡Salud!

  522. Joder… haca mucho tiempo que no os vea tan activos. Gracias de verdad, chicos. Saba que podamos confiar en vosotros. Pero que…

    … quinientas siete conjeturas? La madre que lo trajo al mundo… Por Jpiter! S que os habis esforzado, eh?

    Mi despacho sigue igual. Los tomos de historia criminal, las carpetas con expedientes de casos sin resolver a lo largo y ancho del mundo, los expedientes de la SdM… los cuadros de los criminales, la mesa de lectura, el escritorio con su ordenador… Todo est bien. Ir a poner en orden toda la bibliografa que tenemos sobre Niggur, que me estoy viendo que debera instalar otra estantera.

    Felicitaciones, damas y caballeros. Felicitaciones.

    Por cierto Christie… soy yo o no hemos tenido suficiente con soportar a un brujo moderno? XD Venga, cantad todos!

    Magia, aydanos a crear la pocin, si no ayudas perderemos la ocasin!

  523. Parmacenda

    Empezaré a bailar alrededor de la bañera de grog, a ver si conseguimos crear un auténtico mejunje mágico. Y aprovecharé para utilizar este cántico que estaba entre la documentación de Nicolás, que seguro nos ayuda a mejorarlo:
    Ueleleraaa Wotisoo Ueleleraaa Wotisoo Ueleleraaa Wotisoo

  524. celdelnord

    Muchas gracias a todos por hacer todo lo posible por sacarnos de la situación en la que habíamos quedado.

    Durante la recuperación he podido ir leyendo todo vuestro trabajo y la verdad es que ha sido impresionante. Suerte hemos tenido de vosotros.

    Otra vez, que una no es suficiente: ¡¡¡muchas gracias!!!

  525. UrielEugenio

    De nada, por mi parte ha sido un placer.

  526. Jengibre

    Chicos, se me ha ocurrido una cosa… ¿Tiramos a Jack a la bañera de grog?
    Es lo mínimo que se “merece” por lo mal que nos lo ha hecho pasar…
    Luego podemos hacer lo mismo con nuestros queridos jefes… (bueno, veo que Boniatus ya ha pillado su sitio en el fondo de la bañera…)

    Se os ha ocurrido un sitio para organizar esta fiesta??? es por ir pasandoles las dirección a los bomberos… una fiesta sin ellos no sería lo mismo…

  527. Hetty Callahan

    Sea donde sea, me llevo el karaoke que siempre viene bien.

  528. Jengibre

    Perdón jefa… no había leído su comentario…
    Como dice Uriel, ha sido un placer. Además, somos un equipo… ¡¡¡no se abandona a los compañeros caídos!!!

    Lily… me encanta tu fórmula para este grog!!!! Seguro que va a ser una fiesta memorable… y me sumo al cántico de Parmacenda… bailando en círculos alrededor de la bañera…

    Hetty, ¡¡¡¡¡¡¡¡KARAOKE!!!!!! mola mazo!!!!!

  529. maureen1978

    Yo propongo celebrar la fiesta… ¡en el Museo Sonia Smith!
    Con lo fácil que es colarse dentro… 😉

  530. Lilly Christie

    Tralarí, tralará, en la bañera me tendrán que llevar… (Glup… glup…glup)
    Eso, que yo hize el mejunje, así que si nos vamos al Sonia tendrán que montarme en la furgoneta con la bañera n.n Esa, la furgoneta blanca esa, la que tiene esos lindos gatitos de ojos rojos pintados en la puerta… Ji..ji..ji…Glup….

  531. Hetty Callahan

    Me parece genial la idea de celebrarlo en el Sonia Smith, pero me niego a darle de beber al ídolo que como eructe la hemos liado…

  532. Jengibre

    Tranqui Hetty… que el mecanismo estaba roto…

    Además con las cosas que lleva el grog, ya nos hace desvariar sin necesidad de ídolos paganos ni maldiciones de brujas…

    Eso sí, que alguien desconecte el ambientador de jazmin… ¡¡¡me dan una alergia tremenda los ambientadores de baja calidad!!!!

    Voy llamando a los bomberos, que nos ayuden a trasladar a Lily y la bañera, el karaoke… Nicolás, ¿te encargas tú de traer el órganos de San Corrado? Yo llevaré un par de kilos que “panellets”, un saco de castañas gallegas y otro de boniatos asados…
    ¿nos falta algo más o ya podemos empezar con la fiesta?

  533. Lilly Christie

    Hum, pues esta fiesta parece que será sólo de chicas… ¿Tardarán mucho los bomberos?

  534. Ya es raro que no hayan llegado los bomberos aún, sabiendo (como saben) que buena parte de “Los Cazafantasmas” transcurre en un viejo parque de bomberos.

    Pero ya que no agradecen la música… Cambiamos de disco: http://www.youtube.com/watch?v=sOnqjkJTMaA

  535. Jengibre

    Upsssss….

    ¿esperábais a los bomberos?… Este… ya vamos para ya…
    lo siento chicas… creo que estaban un poquitin muy ocupados… Pero nada, nos vestimos y ya vamos para la fiesta ¿verdad chicos???

  536. ¿A dónde habéis ido todos, eh? Que mi último recuerdo conciente era estar bailando en medio de la sala de conservación con Christie y Boniatus, y ahora estoy metido en el sarcófago de una momia y tengo puesto un sombrero de paja.

    ¿Os habéis acabado el grog? ¿Eso es Thriller? ¿Alguien me acompaña?

    ¡Que no decaiga!

    ¡Parmacenda, Poirot, cómo coño habéis entrado esa palmera aquí!

    Esta momia me está poniendo nervioso. ¿Alguien me echa una manito para salir de este ataúd? Que antes se lo curraban poniendo adornos, pero que sigue siendo el cajón de un muerto, por Júpiter.

  537. Parmacenda

    Nicolás, la verdad es que no recuerdo muy bien cómo logramos meter la palmera dentro del museo… Yo recuerdo que había un elefante involucrado, y creo que el guardia de seguridad mencionaba las camisetas hawaianas… pero no recuerdo mucho más.

    Y cuando saqueis a Nicolás del ataud, me podeis sacar a mí de este cepo? Que me pica la nariz, pero aquí metido no puedo rascarme…

  538. Lilly Christie

    ¡Allí estaban! Ya decía yo que ese chico envuelto en papel bailaba algo… muerto, la verdad n.n

    A ver, empujemos por acá…. (¡Plaf!) Esto…. Ese sarcófago no era muy valioso, ¿verdad?

    Parma, ¿si ves mi mano? Si es así alcánzala… ¡Que no me hagas cosquillas, leñe! Ajá, Nico, ayúdame a halar… Las manos en la cintura, señor Nicolás, que ya le vi las intenciones ¬¬

    Bueno, ya rescatamos a dos. ¿Alguien sabe donde quedaron Poirot, Zalaya, Uriel y Boniatus?

  539. UrielEugenio

    Yo es que no soy muy de fiestas, y las post-caso suelen ser especialmente bizarras. Yo prefiero relajarme en un sillón alto del despacho, leyendo y escuchando música.

  540. Parmacenda

    Lilly, muchísimas gracias por haberme sacado de allí, pero sobre todo por haberme dado este exquisito vaso de grog. Celebremos!

    Y Uriel, estoy contigo que nuestras fiestas post-caso suelen ser bastante bizarras. Pero eso es precísamente lo que las hace únicas. No hay muchos sitios donde las fiestas sean esforzadas, generosas y espléndidas, a la par que extrañas e inusuales.

    Así que si quieres puedes traerte el sillón al museo. La música ya la proporcionamos nosotros, y ninguno te vamos a obligar a beber ni a bailar. Claro que es cierto que quizás la momia no te deje relajarte demasiado, parece demasiado interesada en agarrarse a la gente…

    Que no, suelta! Momia mala! Cógete tu propio vaso de grog! Y Grogkenstein, bájate de la lampara, que te puedes quemar! No nos hagas meterte de nuevo en tu botella!

  541. UrielEugenio

    Bueno, me llevo el sillón al museo, para no cortarme sólo. Pero.. ¿será seguro?

    Y no lo digo tanto por la madición de Niggurash, sino por los compañeros hinchados a grog y a saber qué cosas más… 🙂

  542. Bien, esto ha costado horrores. Menos mal que Nicolás fue tomando notas antes de caer enfermo y que Mycroft me ha echado una mano, pero igualmente, os juro que voy a tener que poner los ojos a remojo unos tres días hasta que se rehidraten. Con todo, hemos conseguido leer todas las conjeturas y, por fin, tenemos las CONDECORACIONES:

    Investigadora Jengibre: Primer Golpe. Como ya sabéis, en la Sociedad del Misterio se premia la puntualidad. Más aún en un caso de estas características, en el que el tiempo es un factor crucial (normalmente esto se aplica a las contrarreloj, esta vez ha sido un poco distinto pero creo que la tensión de tener que cerrar el caso cuanto antes se respiraba igual o más que en esos casos, ¿no os parece?). Jengibre fue la primera en presentarse, ahí, en primera línea de fuego, y como tal se merece esta condecoración

    Investigadores Parmacenda y Hetty Callahan: Sobre la Pista. La sintomatología de las víctimas era crucial en este caso, y lamentablemente habíamos llegado demasiado tarde para ver a ninguna de las víctimas antes de su muerte. En ese aspecto, y diría que sólo en ese, fue una suerte que nuestros Jefes de Departamento y yo también nos viéramos expuestos a la “Maldición de la Bruja”, no sólo porque podíais apreciar qué tipo de síntomas presentábamos, sino porque os ayudaba a determinar en qué circunstancias se producía el envenenamiento. Parmacenda fue el primero en observar que parecíamos estar enfermando todos, y Hetty la primera en asociar que, al levantar el ídolo del pedestal, escuchamos un siseo atribuido al ambientador y después de eso empezamos a mostrar los síntomas. Por tanto, son los primeros que siguieron la única pista que aún no se había enfriado.

    Investigadora Hetty Callahan: El Nexo. Durante un tiempo, estuvimos buscando a quién podía haberse acercado a las víctimas para matarlas. Pero eso implicaba que todas las víctimas hubieran estado juntas al mismo tiempo en la sala de conservación, en lo que fue denominado por vosotros (acertadamente) “El Camarote de los Hermanos Marx”. Hetty apreció entonces un detalle: no buscábamos en qué momento se habían envenenado las víctimas realmente… sino en qué momento se había trucado el pedestal. Eso era lo que unía a las víctimas.

    Investigadores Parmacenda, Hetty Callahan y Jengibre: Pista Clave. Aquí tenemos dos pistas que nos ponen en la dirección del auténtico culpable: su prontitud por proporcionar una coartada, y su conocimiento académico sobre el Imperio Bizantino. Curiosamente, Parmacenda puede llevarse el premio por apuntar hacia las dos: él observó que era raro que tuviera tantas ganas de darnos una coartada, dato que pareció descartar pero que Hetty retomó de inmediato; y le llamó la atención que Duque estudiase el arte egipcio y del medio oriente dada su carrera, a lo que Jengibre apuntó que esto último incluía al Imperio Bizantino, del cuál parecía proceder el mecanismo oculto en Niggurash. Por tanto, estos tres investigadores encontraron las pistas que apuntaban más claramente a Raúl Duque.

    Investigadora Hetty Callahan: En la Mente del Asesino. Lo único que no parecía cuadrar de ninguna de las maneras era el móvil. La propia Hetty Callahan dudaba a menudo de que Raúl Duque pudiera tener algún motivo para matar. Esto es porque el móvil no siempre es visible, la gente puede mentir sobre sus motivaciones u ocultar una idea más profunda. En este caso el culpable no intentaba matar a nadie en concreto: se trataba de un fanático que luchaba por un ideal. Y fue al final la misma Hetty quien primero lo comprendió.

    Investigadores Parmacenda, Hetty Callahan y UrielEugenio: Recopilación. Siempre es de agradecer que un investigador se tome la molestia de “pasar a limpio” los hechos a medida que se vayan conociendo; tanto más en un caso como éste, en el que la enfermedad de quienes proprocionaban los datos, sumada al hecho de que las víctimas no murieron en el orden en que se encontraron, ha hecho que estos datos tengan que ser revisados continuamente. Estos tres investigadores se han encargado de recopilar la información conforme se iba confirmando, actualizando una y otra vez sus propias recopilaciones y cronologías. Algo que, por cierto, estamos tomando muy en consideración.

    Investigadores Hetty Callahan, Parmacenda, Maureen1978, Jengibre, UrielEugenio y Lilly Christie: Al Pie del Cañón. Creemos que la entrega de estos seis investigadores debe ser reconocida y recompensada. Aguantaron hasta el último momento, permaneciendo hasta altas horas tratando de encontrar la incoherencia, de descubrir al culpable. Algunos llegaron incluso a jurar que no dormirían hasta que el caso estuviera cerrado. Un esfuerzo del que nos sentimos orgullosos… y un pelín culpables, qué coño.

    Investigadores Parmacenda y Maureen1978: CASO CERRADO. Nuevamente un trabajo de equipo: Parmacenda se encargó de descartar a todos los inocentes y Maureen de desmontar la coartada de Duque. Del trabajo combinado de estos dos investigadores salió la conclusión irrefutable de que sólo Duque y nadie más podía haber sido el asesino.

    A continuación, las condecoraciones especiales:

    Investigadores Jessica Fletcher y Hercule Poirot: ¡CUCU! Como ya sabéis, esta condecoración se otorga a quien entra a un caso, deja una conjetura y no vuelve a ser visto hasta después del cierre. Esta vez hemos detectado que dicha condecoración ha de recaer sobre estos dos investigadoreS; con todo, si alguien más cree que se la merece y que no se le ha reconocido, que nos lo haga saber y lo comprobaremos de inmediato.

    Investigador Parmacenda: ¿Dónde está Wally? ¡La caja de porno! ¡La ubicua, la omnipresente, la imprescindible caja de porno! Y esta vez ha resultado ser una caja conocida: ¿será posible que se quedasen con la del Tomo Transformado? El personal del museo me ha hecho saber que se trata de una réplica (a cuadros me he quedado), que todos los años la cambian en el aniversario del robo como pequeña broma para los visitantes, pero que como nosotros nos quedamos con la original se han fabricado otra. Les iba a denunciar por falsificación, pero he pensado que mejor nos dan la caja y que se fabriquen otra, ¿no os parece? Sea como sea, aunque Lilly Christie fue la primera en buscar la caja (lo siento, Lilly, parece que al final Pastor no colecciona porno) (o lo guarda mejor, que también es una opción), ha sido Parmacenda quien ha acabado por encontrarla. Y por tanto, se ha ganado el Wally de este caso.

    Investigadora Hetty Callahan: Florence Nightingale. Las cosas como son: a medida que los Jefes de Departamento iban enfermando, todos os preocupábais por ellos; pero Hetty traía barreños de agua, tortilla de patatas para Nicolás, intentaba ponerlos cómodos… Ha sido la enfermera de la Sociedad del Misterio por méritos propios, y eso hay que reconocérselo.

    Jefes de Departamento Nicolás y Profesor Boniatus: Oscar al Mejor Papel Dramático. Todos sufrimos alucinaciones y delirios, todos teníamos miedo y todos tratamos de dirigir esta investigación aunque ninguno de nosotros estaba en condiciones. Pero creo que es justo reconocer que estos dos Jefes de Departamento han contribuido de una forma espectacular a la ambientación de este primer Especial de Halloween. ¿Ha sido aposta o todo fruto del delirio? Eso es lo de menos, en este caso… Lo cierto es que, cuando te lo lees desde fuera, ha sido un papelón. Punto.

    Investigadora Hetty Callahan: Bulldog. Condecoración de nuevo cuño, dedicada a aquellos investigadores que agarran una teoría y, hasta que no se resuelve el caso (generalmente apuntando en otra dirección), vive Dios que no la sueltan ni con aceite hirviendo. Esta vez se la concedemos a Hetty Callahan, quien (hasta que cambió esta actitud por la que le ha acabado valiendo el premio “En la mente del asesino”) decidió que Bernardo Rodríguez tenía que ser el culpable incluso cuando su mentira, una vez descubierta, ponía de relieve su imposibilidad para estar en la sala de conservación en el momento que se trucó el pedestal. Luego lo soltó y apuntó hacia el correcto, pero hasta entonces, menuda fiera 😛

    Investigadores UrielEugenio y Parmacenda: Sacrificio Heróico. Cuando otorgamos una condecoración especial, en la mayoría de las ocasiones suelen ser de tipo humorístico. Pero las Condecoraciones Especiales son en realidad aquellas otorgadas por un mérito que, en sí mismo, no ha conducido a la resolución del caso, pero que siguen siendo dignas de mención (creo que todos recordamos la “Mentes Criminales”, de la que Jengibre es hasta la fecha la única y orgullosa acreedora). En este caso, estos dos investigadores han demostrado que comprenden que, pese a que aquí gana quien resuelve el caso, somos un equipo: a sabiendas de que recurrir a Mycroft les descalificaría a la hora de obtener condecoraciones, UrielEugenio recurrió a Dyogenes Consulting quince minutos antes de la caída de Boniatus, y Parmacenda a la mañana siguiente. Ambos renunciaron al premio consciente, manifiesta y voluntariamente, sin saber que el protocolo Reichenbach anulaba los honorario de Dyogenes Consulting al declararse un pequeño “estado de excepción”. Por ese sacrificio, merecen ser reconocidos.

    Investigadora Una de Rizos: Rookie del Caso. Recordaréis que en el caso anterior creamos esta condecoración para aquellos investigadores que acaben de participar en su primer caso. Esta vez el premio se lo lleva La Rizos… que ha sido llegar y encontrarnos alucinando (qué impresión se habrá llevado, madre mía…)

    A los premiados, ¡enhorabuena! A los demás, ¡buen trabajo! Y ahora… veamos qué ha pasado esta vez con nuestra reputación:

    REPUTACIÓN INICIAL: 35
    CASO CERRADO: +5
    CASO CERRADO EN MENOS DE UNA SEMANA: +5
    REPUTACIÓN DE ESTE CASO: 10
    REPUTACIÓN TOTAL: 45

    Esto cada vez se va haciendo algo más difícil, ¿eh? Y el +5 por tardar menos de una semana nos lo hemos llevado por los pelos. ¡Bien hecho!

  543. Y os explico: la resolución de este caso ha supuesto un nuevo ascenso (tres en tres casos, diría que hemos vuelto con fuerza). Pero con este ascenso se abre una nueva vía en la Sociedad del Misterio: acabamos de crear la figura del JEFE DE DEPARTAMENTO ADJUNTO.

    Es sencillo de explicar: por el momento no necesitamos más departamentos (aunque no descartamos abrir nuevos en un futuro), así que mientras la situación siga siendo así, los investigadores que ascendáis pasaréis a entrar en un departamento ya existente. ¿Se trata, pues, de un cargo menor? Para nada, el Jefe de Departamento Adjunto tendrá las mismas funciones, responsabilidades, privilegios y autoridad que cualquier otro Jefe de Departamento. La única diferencia será que todo departamento que tenga un Adjunto será dirigido sólo por uno de los Jefes en cada caso, mientras que el otro jefe podrá volver al trabajo de campo y descansar de sus obligaciones. Esto se hará en base a la disponibilidad o de forma alterna, según decidan los propios Jefes de un mismo Departamento. Además, si volviera a darse un caso de enfermedad como esta vez, el Adjunto reemplazaría al Titular (o viceversa), por lo que no nos volveríamos a quedar con personal de menos.

    Así pues… y tras una ardua votación por determinar con quién compartiría despacho, y mientras le envío el papeleo que tiene que firmar para hacerlo oficial… demos todos un fuerte aplauso al JEFE ADJUNTO DE DEPARTAMENTO DE DECLARACIONES Y TESTIMONIOS PARMACENDA.

  544. Hetty Callahan

    ¡¡¡Enhorabuena Parmacenda!!! Propongo celebrarlo con una magdalenas recién hechas y un chocolatito caliente, que con el frío que se ha levantado va pegando. 😀

  545. Qué ilusión, mi primera condecoración 😀 aunque debo decir que sí, que me he saturado un poco con tanta info de golpe, estoy muy verde en esto de las investigaciones xDDD

    Muchas felicidades a Parmacenda, gracias a todos por lo entretenido que lo habéis hecho y quedo esperando al próximo misterio sin resolver 😀

  546. Hetty, pasado mañana me quitan los puntos. TRAE P’ACÁ ESAS MAGDALENAS.

    La Rizos, entiendo la saturación (este caso ha sido particularmente intrincado), pero diría que no lo has hecho nada mal. Espero volver a verte por estas oficinas, y reitero lo dicho en su momento: si te surgiera cualquier duda sobre el sistema del juego (y si yo no me encontrase de baja por culpa de una maldición bicentenaria), no dudes en preguntar, que para eso estamos 😉

    Y un par de cosillas que se me olvidaban… No tengo claro si realmente esto daría para una condecoración o no; pero creo que debemos, como mínimo, regocijarnos del regreso triunfal de una de nuestras investigadoras más veteranas: La Madre de Zemo. Bienvenida de vuelta, señora, y sepa que tanto usted como su hijo pueden pasarse por aquí cuando quieran.

    Mención especial, claro está, merece también alguien que no es un investigador, pero cuya participación en este caso ha sido crucial. Mycroft, amigo mío… gracias por acudir a la llamada. No creo que nadie sepa cómo habría acabado esto si no hubieras entrado cuando lo hiciste.

    ¡Bien! ¿Por dónde va la fiesta?

  547. Cuando yo comencé a trabajar aquí jamás imaginé que terminarían saliéndome tantas utilidades. Profesor, abandonemos nuestras vidas y a Holliwood se ha dicho, qué tanto.

    ¡Enhorabuena a todos los premiados! Habéis hecho un buen trabajo.

    LaRizos, todos estábamos verdes y perdidos cuando recién entrábamos, es normal 😛 ¡No te pierdas! ¡Te queremos ver el pelo! (O los Rizos, que también vale).

    ¡¡PARMACENDA, BIENVENIDO!! Esto sí será un gustazo. Propongo un gran brindis para celebrarlo. Y por esto de que es un caso especial, abdico unos instantes de mi abstinencia de alcohol y levanto la jarra de grog.

    Por cierto… investigadora Christie, ¿usted ha visto mis zapatos? Porque creo que yo tengo puestos los suyos. Y lo curioso es que no es la primera vez que esto ocurre por estos lares 😛

  548. Jengibre

    ¡¡¡¡¡¡¡Enhorabuena Parmacenda!!!!! Un ascenso realmente muy merecido…

    Felicitar también a todos los compañeros, como bien dice Jack, esto es un trabajo de equipo.

    Jack, una cosita… no es que esté orgullosa de “mi” MENTES CRIMINALES… ¡¡¡¡¡¡ESTOY HIPERMEGASUPERORGULLOSA!!!!

    Compañeros, ¿tiramos a la bañera a nuestro nuevo jefe de departamento?

  549. Parmacenda

    SPLASH!
    Mmm… que rico 🙂

    Bueno, muchas gracias a todos por las felicitaciones!
    No tengo palabras ahora mismo… puede que sea por el grog, por el brebaje de Lilly, o por la emoción… Ha sido realmente un trabajo en equipo, y creo que todos nos merecemos…

    … Dime Zalaya. Vale, que vaya limpiando el despacho, ordenando las notas de los casos anteriores, y fregando las ventanas. Enseguida me pongo a ello.

  550. Hetty Callahan

    Me apunto a eso de tirar al recién ascendido a la bañera… mientras de fondo suena la banda sonora de “el inspector gadget”.