Caso nº 00030: EL CARGAMENTO VISTO Y NO VISTO (CERRADO)

Durante el último año, la falta de actividad en las oficinas de la Sociedad del Misterio no había hecho sino avivar los rescoldos que aún pudieran quedar de nuestras ansias de cacería. Reactivar nuestras células grises, volver a enfrentar nuestros cerebros con las mentes criminales de la ciudad, era todo cuanto podíamos anhelar. Volver a ser nosotros mismos.

No obstante, y aunque agradecíamos la reincorporación al servicio activo, el caso que Arjona nos proponía no podía por menos que ser… decepcionante.

—Un robo —murmuré.
—Es lo que hay, Jack, lo tomas o lo dejas.
—Lo tomo, lo tomo…
—Pues entonces no te quejes. Que no sabes la cantidad de papeleo que he tenido que rellenar sólo para que me dejen contártelo.
—Me has hecho pegarme el madrugón por un robo, ya te vale…
—¿Qué te acabo de decir? Ya sé que no es mucho, pero créeme, sé lo que me hago.
—Arjona, nos conocemos desde hace mucho. Dime que no nos estás castigando por nuestra inactividad.
—No os estoy castigando por vuestra inactividad.
—¿Es eso cierto?
—¡Claro que no, os estoy castigando por vuestra inactividad! Oye, Jack, eres mi amigo, pero eres un civil y tus chicos son todavía más civiles. Me he jugado el cuello demasiadas veces para que intervengáis en todos esos casos, y si vamos a volver a trabajar juntos necesito algo con lo que convencer a mis superiores de que no nos vais a dejar colgados. Tuvisteis suerte de que el fiasco de la Maratón fuese en un caso propio, pero hay mucha gente en comisaría que no se fían de que no nos hagáis lo mismo a nosotros.
—Entiendo. Pero un robo… Ni siquiera es tu departamento.
—No es la primera vez que los de robos me comentan que necesitan ayuda y os paso el marrón. ¿O ya no te acuerdas del Tomo Transformado?
—Está bien, vale, necesitas comprobar que vamos a cumplir y nosotros necesitamos a la policía si queremos volver. Lo acepto. ¿De qué se trata?
—Caso sin resolver, un robo de un cargamento de iPods, iban de camino a una cadena de tiendas de electrónica y desapareció sin dejar rastro antes de llegar. Sólo se ha recuperado uno. El rastro se ha enfriado, el robo es de finales de 2010, así que no sé lo que…
—Para, para —interrumpí—. ¿Has dicho que se recuperó uno?
—Sí.
—¿Y cómo se ha recuperado uno si no hay rastro del cargamento? ¿Es que el ladrón lo mandó como si fuera un dedo amputado para pedir rescate o qué?

Arjona sonrió.

—Veo que sigues ahí —respondió—. Esa es la parte curiosa del caso. Iván Ávila, un chaval de unos diecisiete años iba en bici por un polígono industrial cuando se encontró una pila de cajas tiradas en plena calle. Por curiosidad, abrió una para ver lo que era… y se encontró un iPod nuevecito sin dueño cerca. Se lo quedó, tonto no era el niñato, se alejó un poco por si acaso le pillaban, y llamó corriendo a un amigo para que le acompañara a llevarse todos los que pudieran. Pero cuando colgó y volvió al lugar, ya no había ni una sola caja.
—Pero Víctor, tío, se empieza por ahí. Esta es la parte interesante de la historia. Se ha comprobado que el iPod recuperado forma parte del cargamento robado, ¿verdad?
—Verificado por el número de serie.
—Eso descarta que se inventase la historia. Tuvo que tener contacto con el cargamento, o al menos con una parte de él. ¿Cuánto dirías que se alejó?
—¿Qué? Espera… —Arjona revisó sus notas—. Se alejó unos cinco minutos en bici.
—Alejarse, llamar y volver. Eso son diez minutos, mas el tiempo de llamada. ¿Habéis verificado que se hizo esa llamada y cuánto tiempo duró?
—Joder, lo has pillado con ganas —farfulló Arjona pasando páginas frenéticamente hasta encontrar lo que yo buscaba—. Aquí está, la llamada duró tres minutos veinticuatro segundos.
—Catorce minutos en total, redondeando a la alta. Pongamos doce y redondeemos a la baja, que “cinco minutos” es una unidad de tiempo demasiado genérica. ¿De cuántas cajas estaríamos hablando?
—Cito textualmente, “una pila”. A base de insistir, conseguimos que concretase hacia cerca de cien cajas. Coincide con el volumen de mercancía desaparecido.
—Vale, esto es una estimación porque no tenemos los datos exactos, pero aproximadamente, se llevaron noventa y nueve cajas en menos de doce minutos. Este chaval tuvo que llamar a un amigo para poder hacerlo, y esa es la primera pista clara que deberíais haber seguido… Bien, necesito un listado de las empresas que tengan naves en ese polígono, específicamente en la zona en la que se encontraron los iPods. También quiero un plano del lugar, márcame si no te importa el itinerario del joven Iván, ¿quieres? Mandaré a Boniatus al lugar, tus chicos no tendrán inconvenientes, ¿verdad? Y Zalaya en cuanto me pases esa lista que te he pedido, Zalaya se pasará a hacer algunas visitas. En principio no deberían suponer ninguna molestia…
—Para, para un momento, Jack. ¿De qué estás hablando?

Ese fue el momento en que me di cuenta de que no había parado de hablar. Sin dar ninguna explicación. Expresando mi tren de pensamientos en voz alta sin preguntar siquiera si alguien estaba esperando un tren.

Sonreí. Dios, cómo lo echaba de menos…

—Vuestra única pista es un callejón sin salida —expuse—. Si el chaval no tuviera una coartada a prueba de balas, o si realmente tuvierais algo con lo que encerrarle, ya habríais resuelto este caso hace un año. Por tanto, la clave de este misterio no está ni en el iPod recuperado, en la persona que lo encontró ni en dónde se lo llevaron después, sino en dónde lo encontró nuestro testigo. Analiza los hechos, Víctor: nadie podría llevarse todo ese cargamento en doce minutos sin ir preparado para ello. Eso nos dice que había un vehículo de carga, o en su defecto que lo trasladaron a algún lugar cercano. Sea como fuere, quien se lo llevó sabía que esas cajas estaban allí y tuvo tiempo para prepararlo. O bien alguien lo dejó allí sin motivo alguno para luego recogerlo, cosa que no tendría sentido porque alguien podría habérselo llevado del polígono, o bien quien se lo llevó ya estaba allí. Por eso quiero la lista de las empresas de la zona y el plano, y una vez que los tenga mis chicos podrán empezar a trabajar.

Me calé de nuevo el sombrero y salí hecho una exhalación del despacho de Arjona, los faldones de mi gabardina ondeando al viento. De nuevo era como en los viejos tiempos. Y en los viejos tiempos, no podía irme del escenario sin pronunciar una última frase lapidaria.

—¿Quieres cerrar este caso? —sentencié desde la puerta—. Empieza por preguntarte quién sabía dónde estaba el cargamento robado.

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154 comentarios

Archivado bajo Desaparición, Polígono industrial, Rastro frío, robo

154 Respuestas a “Caso nº 00030: EL CARGAMENTO VISTO Y NO VISTO (CERRADO)

  1. Bien, damas y caballeros… estos son los hechos, COMIENZA LA INVESTIGACIÓN.
    (¡Dios, qué ganas tenía de volver a decir esto!)

    Sé que este caso parece poca cosa, equipo, pero no sería la primera vez que un caso aparentemente flojo acaba escondiendo algo más. En todo caso, yo personalmente recomendaría que nos lo tomáramos como una pequeña “puesta a punto”: un caso sencillito (hasta donde sabemos al menos) para que los nuevos tengáis una primera toma de contacto con la dinámica de trabajo de la Sociedad del Misterio… y para que los veteranos comprobemos si aún nos acordamos de cómo se hace.

    Arjona ya me ha pasado la lista de empresas del polígono y un plano con el itinerario de Iván Ávila en bici, el punto donde se detuvo a llamar y el punto donde se vio el cargamento por última vez. Le he pasado el plano al Profesor Boniatus para que se ponga a trabajar. Por el momento nos centraremos en las tres empresas que tenían naves más cerca de donde se encontró el cargamento: Gordillo, una empresa de procesamiento de productos cárnicos; Textiles Murrieta; y Balenciaga Hermanos, S. L., empresa de importación. Vamos a empezar por ahí, y si no sacamos nada en claro ampliaremos el círculo.

    Esperaremos a que Boniatus eche un vistazo al polígono y a que Zalaya pueda hablar con estos tres empresarios. Hasta entonces… ¿preguntas?

  2. KilFer - Fernando Belaza

    Uno no puede empezar a trabajar en el caso mientras da Física en la universidad. En vista preliminar tengo algunas dudas, que no puedo escribir desde el móvil. Esperaré a los informes de Boniatus y Zalaya, y en cuanto terminen las clases me dirigire a las oficinas.

    Como adoro volver a estar en marcha.

  3. parmacenda

    Investigador Parmacenda se presenta para el caso! No me he traido sombrero, pero espero que eso no afecte demasiado…

    Por la información presentada, entiendo que las cajas eran de cartón (como las de mudanza) y cada una contenía varios iPods. Y creo que todos estaremos de acuerdo que llevarse unas cien cajas llenas de iPods es tarea casi imposible en menos de 15 minutos.
    Buscando por internet encuentro que un iPod Touch pesa 88g, y mide aproximadamente 12cm por 6cm por 1cm (redondeando). Con unas medidas aproximadas de 36x24x30cm (la caja más pequeña que hay en mi casa), en una caja de cartón pueden entrar por tanto 360 iPods, que pesarían aproximadamente 32kg. Y si hay 100 cajas, hablamos de unas 3 toneladas.

    Ahora teorizo sin pruebas… pero me parece casi imposible mover tres toneladas en menos de quince minutos, y que nadie vea nada. Así que pregunto: no es posible que varias cajas estuviesen vacías, y la intención fuese dar la impresión que estaba allí el cargamento entero para despistar a la policía?

    Esperaré los informes para hacer más conjeturas. Un saludo a todos los investigadores!

  4. KilFer, bienvenido a la investigación. Termina las clases tranquilo, no tiene sentido que te agobies con un caso del que aún no tenemos información.

    De momento, he subido el informe preliminar a la Sala de Archivos. En cuanto vayamos teniendo más lo iré subiendo también. Oh, y voy a desactivar los comentarios anidados durante el caso… vamos a hacer esto como sabemos hacerlo.

    A mí de momento hay algo en este caso que no me cuadra. Pero no tenemos información para trabajar con ello, así que por el momento me lo reservo.

  5. Parmacenda, bienvenido a la investigación. Ya empezamos a retomar las sanas costumbres: mientras escribo una respuesta aparecen preguntas por medio 😛

    A mí también me resulta raro eso, sí; aún le estoy dando vueltas. Tu teoría de que parte de las cajas estuviesen vacías es posible, aunque le veo un fallo: si apilases cajas vacías y cajas llenas juntas, ¿dónde pondrías tú las vacías? ¿Encima o debajo?

    Yo las pondría encima, debajo podrían deformarse por el peso de las demás y la integridad de la pila de cajas peligraría. Pero Iván Ávila no cogería una caja de abajo, nadie lo haría. Cogerías la de arriba del todo, la más fácil de coger, y allí encontró un iPod.

    No descartaría, por tanto, que las cajas estuvieran todas llenas. Lo que naturalmente nos sigue dejando con la duda de cómo se las llevaron en unos quince minutos (tirando por lo alto).

  6. Arjona me concreta que no se trataba de grandes cajas llenas de iPods. Eran cajas pequeñas, de cartón y sin ningún tipo de marca o distintivo, dentro de las cuáles se guardaba un solo iPod metido en su embalaje. Pensad en cuando compramos cualquier artículo por Internet y nos lo traen por mensajería: aunque el artículo venga en su embalaje oficial, siempre vendrá dentro de otra caja que no permita identificarlo como lo que es. En Correos no te dejan enviar nada en una caja que tenga una marca visible. Supongo que sería un caso similar.

  7. parmacenda

    Gracias Jack, desconocía ese detalle (y por eso pensé que serían cajas más grandes). Apilarlas dejando las vacías debajo sería posible si creas una pila irregular, de forma que las cajas pesadas queden sujetas por varias cajas vacías… pero era consciente de lo floja que era la idea. Sólo que con cajas grandes, y si el chico no había visto maquinaria cerca (tendrían que haber empezado a recoger las cajas en cuanto se dió la vuelta) era lo que me parecía plausible 🙂

    Esperaré a los otros informes, pero con lo que nos ha confirmado Arjona, estamos hablando que el botín pesaba tan sólo 9kg. Para eso quizás no fuese necesario nada de maquinaria, sino sólo un grupo organizado de gente con bolsas.

  8. Mr. Zalaya

    Polígonos Industriales… Me mandas a cada sitio más agradable, Jack…
    En fin, me pongo en marcha. No espero que haya mucho tráfico, así que en un par de horas tendrás en informe en tu mesa.

  9. Vale, voy a ver si consigo que nos concreten el peso total del cargamento robado. Porque hemos pasado de tres toneladas a nueve kilos en veinte minutos 😛 Nos vendría bien saber exactamente de cuánto hablamos.

  10. Zalaya, bienvenido a bordo. ¡Y ahora fuera! 😛

    Ahora en serio, esperamos tu informe con impaciencia. ¡Que vaya bien!

  11. Jengibre

    Tengo el don de la oportunidad… un año esperando mis vacaciones, el mismo tiempo esperando un nuevo caso, y cuando llegan… ¡¡¡tengo un gripazo del 15!!!. Pero de todas maneras aquí estoy, dispuesta a contribuir con algo más que los virus…

    Opino como Parmacenda. Es imposible llevarse todas esas cajas sin el equipo adecuado. Se necesita, además de un transporte adecuado, maquinaria para trasladar las cajas. Toda una logística tras esa desaparición.
    Y como dice Jack tampoco me cuadra algo. No sé lo que es y es un error teorizar sin tener pruebas… así que aunque sea por una vez, me esperaré a los informes…

  12. A ver si no vamos a estar mosqueados por lo mismo… Bienvenida a la investigación, Jengibre. Espero que te recuperes pronto de ese resfriado… y creo que estamos todos de acuerdo, pesase el cargamento lo que pesase sigue estando el volumen de carga, trasladar todo eso en tan poco tiempo no es algo que se pueda hacer a la ligera.

  13. Lo que podría hacerse, si suponemso que la mayoría (o casi todas) las cajas estaban vacías, sería teenr el grueso de las cajas embaladas, unidas entre si mediante un plastico o atadas, mientras que las cajas con un iPod estarían en el suelo, apoyadas contra el bloque, como si se hubeiran caído. De esta forma, nuestro curioso muchacho había cogido la única caja que tenía mano.

    Otra posibilidad sería dejarlas arriba una sola superficie de cajas con iPod. si pesan 88g como ha dicho Parmacenda (cosa que no dudo), y estando todas en cajas individuales, las mismas cajas ofrecerían resistencia suficiente para que la pila de cajas no perdiera estabilidad ni se deformara.

    Esto permitiría (como posibilidad) que el robo se hubier cometido ANTES. Por ejemplo, la empresa de transporte.

    Y aquí viene el dato, ¿quién denunció la desaparación del cargamento? Esto seguro que lo podemos preguntar, y hablando con esa persona, llegar a la persona que primero notó su desparación, cosa que podría ser importante, así como el motivo para que es ecargamento estuviera sin vigilancia.

  14. A ver, yo tengo una pregunta: resulta que el muchacho dice que coge el Ipod, flipa en colores y va a llamar a un amigo…

    ¿Va a llamar a un amigo?

    ¿A una cabina?

    ¿Hay un adolescente en este mundo que no tenga un teléfono móvil consigo, como un apéndice más de sus dedos pulgares o índices?

    Eso es lo que no me cuadra a mi.

  15. Es más: yo me encuentro un cargamento entero de Ipods “tirados” donde sea y tengo intención de quedármelos, y no me meneo del sitio así me tengan que despegar con agua caliente.

    Vórtice y yo ya estamos haciendo anotaciones en nuestra pizarra. Jack, en la declaración del implicado hay alguna información sobre qué hacía en el polígono o a dónde se dirigía? Supongo que sí, claro. No puedo esperar a leer el informe preliminar!!!

  16. Strellita, dice que se alejó, sí, pero no a una cabina, si no que se alejó apra que no le pillaran cerca de la pila y le hicierna devolver el iPod, supongo. Aunque es cierto que cinco minutos en bici son muchos minutos para simplemente alejarse un poco…

  17. Jengibre

    Tengo una pregunta ¿quién denunció el robo? ¿la mercancía estaba asegurada?
    La verdad, la mercancia se volatiliza en un polígono industrial ¿no?. Bueno, es más fácil que desaparezca allí que en medio de una ciudad. quiero decir que es más fácil que haya camiones o furgonetas, y maquinaria para cargar y descargar. La logísitica del robo es mucho más sencilla.
    Lo que no me cuadra es que en un año no hayan intentado “vender” la mercancía robada… ¿quién roba para no sacar un beneficio?

  18. Almostel, StrellitaCuster, bienvenidos ambos a la investigación. Vamos a ver.

    Almostel, admito esas opciones que planteas para que un cargamento formado casi íntegramente por cajas vacías se mantenga en pie. Pero aún no tenemos nada que nos diga si había o no cajas vacías. Es una hipótesis probable, pero procurad no centraros en ella porque, mientras no sepamos si era así, podríamos estar concentrándonos en la hipótesis incorrecta.

    StrellitaCuster, Almostel se me ha adelantado en aclararlo: Iván Ávila llamó desde su móvil, pero se alejó para que no le pillaran. En cuanto a qué hacía en el polígono, iba allí a veces con la bici. Ventajas de las calles largas.

    Por lo demás investigaré quién denunció el robo y os aviso en cuanto lo sepa. Esto emipeza a avanzar, gente, ¡así me gusta!

  19. Listo. Datos añadidos y fijados ¡qué despiste! ^^ Muchas gracias por vuestra premura, compañeros. Lo que apunta Jengibre me parece muy acertado: seguro, rastreo de venta de los dispositivos…

  20. Profesor Boniatus

    Estoy volviendo del poligono en estos momentos… en breves espero poder colgar el informe!!!!

  21. No puedo hacer demasiado sin los informes departamentales. Es un error teorizar sin pruebas. Sinceramente, yo no siento que algo me escama (tengo oxidada la intuición). Pero vamos a ver…

    Un camión sale con un cargamento de esos aparatitos hacia una casa de electrónica. ¿Dónde es intersecado? ¿Dónde es visto por última vez? ¿Cómo hacen los ladrones para hacerse con el cargamento?

    Luego de cometido el robo, ¿dónde se encontró al camión que llevaba en principio el cargamento? ¿Podríamos hablar con el camionero que llevaba la carga? ¿Puedo repetir mil veces la palabra “cargamento” y no pensar en heroína?

    La cuestión sería esta: ¿quién sabía que los aparatitos iban a estar allí? HMMM… Yo pregunto: ¿quiénes sabían que los aparatitos iban a ser trasladados ese día?

    ¡Necesitamos los informes! No se pueden hacer paredes sin ladrillos, Watson. No se puede.

    Me gusta volver a la acción 😛

    Compañeros, buena caza.

  22. Un momento. ¿Cuando el informe dice “desapareció sin dejar rastros”, se refiere a que no apareció ni el camión ni el conductor del camión?

    ¿Qué hizo Ávila cuando descubrió que la calle estaba desierta? ¿Llamó a su amigo para advertirle que no fuera? ¿Su amigo llegó al polígono industrial? ¿Cómo dio la policía con el chaval? ¿A qué hora solía ir en bici Iván? ¿Lo hacía todos los días en ese mismo lugar?

    Intento encontrar algo que no cierre…

    … pienso en un juego de postas a modo de despiste. Algo así como Alfa roba el cargamento A (los aparatitos). Luego Alfa deja el cargamento A en el polígono industrial y se desentiende. Despista a un posible perseguidor. Luego Beta, que sabía previamente en dónde Alfa iba a dejar A, llega y recoge A para ocultarlo y no dejar rastros.

    Traído por los pelos, hombre ya. Pero es como si viera esa trama destejerse en el negativo de la historia que no nos han contado.

  23. Profesor Boniatus

    Siempre me habían gustado los desafíos. De no ser así, no habría acabado aterrizando en la Sociedad del Misterio. Así que había que tomarlo con optimismo. Por muy flojo que fuese este caso, porque la verdad, lo más parecido a un muerto que había en este caso era el rastro del ladrón. Veintiún meses era tiempo de sobra para que las pistas se hubiesen enfriado, pero eso solo lo hacía más interesante así que cogí el coche y me dirigí al viejo polígono industrial de El Cebadal.

    A mí alrededor se alzaban hileras de naves industriales de desgastadas fachadas y bajos tejados de uralita, gigantescos contenedores de mercancías y flotas de monstruosos camiones. El polígono hervía de actividad, desde las empresas de transportes hasta las de bollería industrial, pasando por agencias de publicidad y bares de polígono. Sin embargo, una observación más detallada revelaba algunas naves vacías que salpicaban el lugar aquí y allá. No todas las empresas del lugar habían tenido suerte en el mercado actual.

    Sobre el asiento del copiloto llevaba desplegado el plano que Arjona nos había proporcionado. Una cuadrícula irregular de larguísimas calles, dividida en diecisiete manzanas de diferentes tamaños. Al otro lado, otra cuadrícula algo más pequeña dividida en cuatro manzanas. Ambas secciones estaban unidas por mi punto de destino: la enorme rotonda en la que el cargamento robado fue visto por última vez, atravesada por una larga calle y con una curva bastante cerrada que daba acceso a la autovía. En mitad de esa calle, algo antes de llegar a la curva, estaba marcado con una cruz a bolígrafo rojo el lugar donde nuestro testigo se apartó para llamar por teléfono tras ver el cargamento robado… antes de que desapareciera.

    Allí había más de un centenar de naves. Podrían haberse llevado el cargamento a cualquiera de ellas y esconderlo allí.

    La calle que atravesaba la rotonda y que unía los dos segmentos del polígono se me hizo bastante larga. Y según el plano no era gran cosa, pero al ser el primer tramo sin naves de todo el polígono el camino se hizo algo más aburrido.

    Por fin estaba, rodeada por tres grandes naves. Aparque el coche junto a una de ellas y baje para ponerme manos a la obra.

    El frío ya había entrado con fuerza, pero el sol del mediodía seguía picando en los ojos. Me cale el sombrero y me di una vuelta por el lugar.

    Comprobé que el lugar donde había dejado el coche se veía perfectamente desde cualquiera de las tres naves. Lo había dejado justo donde el mapa tenia marcada una cruz a bolígrafo azul. Era el sitio donde Arjona nos había indicado que se había encontrado el cargamento robado. Eso significaba que cualquiera de esos tres empresarios podía haber visto la mercancía.

    Dos de las tres naves estaban en bastante mal estado. La tercera, la que más lejos quedaba del coche, parecía haber sido realquilada recientemente: los andamios de los pintores situados junto a la fachada lateral, allí donde llegaba la mano de pintura a medio aplicar, así lo sugerían. El nombre de la anterior empresa ya había sido casi tapado con la pintura, quedando sólo el punto de una I, una L a medio tapar y las letras “LO” aún totalmente visibles. A un lado de la puerta, aún se veía el pie de una cámara de vigilancia, pero sólo Dios sabía cuánto tiempo hacía que esa cámara ya no estaba allí.

    Cualquier otra posible pista sobre aquella nave ya habría sido borrada por la nueva mano de pintura, y el candado de la puerta relucía de nuevo que estaba, así que anote para Zalaya que de esta empresa quizás debería buscar más pistas por otra vía y seguí dando la vuelta a la rotonda. Textiles Murrieta, la siguiente nave, había sido abandonada hacía tiempo. Tendría que confirmarlo, pero a juzgar por el estado de la pintura diría que del año no bajaba. Me acerque a la puerta: los restos mortales de una cámara de vigilancia me contemplaban desde encima del marco. Diagnóstico: una pedrada bien dada. Un rápido vistazo reforzó ese diagnóstico: los cristales de las ventanas estaban destrozados a pedradas, y el foco que iluminaba la puerta ahora era sólo un recuerdo. La cerradura cedería con un simple empujón; pero ¿cómo justificar la entrada si alguien me pillaba? Ahora mismo, decir “Soy de la Sociedad del Misterio” no abría demasiadas puertas… No, era mejor limitarse a mirar por las ventanas… no ayudaría mucho que nos detuviesen en nuestro primer caso después de la reapertura.

    Me asome: había cristales rotos por dentro, había sido desde el exterior, y a juzgar por el hecho de que los cristales siguieran ahí, todo indicaba que ocurrió después de la mudanza de la empresa. También se veía algún que otro ladrillo, botellas de cerveza vacías y colillas. ¿Y eso de ahí era…? Oh, cielos, sí, lo que parecía una especie de felpudo amorfo era en realidad una pila de condones usados. Parecía claro el uso que se le daba a esa rotonda los fines de semana por las noches.

    Si quedaba alguna pista en el interior, ahora mismo estaría contaminada. Muy contaminada. Pero algo había claro: no podía ser muy difícil entrar y salir de allí. Claro que eso era ahora que la nave estaba abandonada; de poco servía eso pensando en Noviembre de 2010. Una vuelta rápida por el exterior tampoco revelo gran cosa: un estrecho camino, señalizado como “Acceso peatonal”, conducía a una puerta trasera con otra cámara apedreada; aparte de eso, el único acceso posible a la nave (sin contar las ventanas) era por las amplias puertas para camiones de la fachada principal. Como en toda la rotonda, y de hecho como en todo lo que llevaba visto de polígono (y los amortiguadores del coche eran testigos), el asfalto estaba bastante hecho polvo, sin duda por el continuo tránsito de camiones de mercancías.

    Sólo quedaba por estudiar una nave y los accesos a la rotonda. La nave de Importaciones Balenciaga no se encontraba en tan mal estado como la de Textiles Murrieta, pero también llevaba abandonada algún tiempo. Meses, quizás, no parecía que llegase al año, pero estas cosas siempre es mejor confirmarlas con los registros (que no tenia). Instintivamente, lo primero que busque fue la cámara de seguridad; y como suponía, estaba destrozada.

    Las cámaras de dos naves hechas pedazos, y la de la tercera desmontada. ¿Habría alguna conexión?

    A diferencia de la nave de Murrieta, y al igual que la de …illo (Gordillo, según las notas que Jack me había pasado), esta nave tenía la puerta de acceso peatonal al lado de las de los camiones. Lo que no tenía, al menos a la altura adecuada, eran ventanas en la fachada principal. Para ver la calle desde allí, había que situarse en la puerta. Aunque aún faltaba saber qué había al otro lado de las puertas de camiones… si la línea de visión estaba despejada, podía llegar a ver el coche (y por tanto, en el pasado, el cargamento robado) desde el fondo de la nave.

    En este caso, sólo el cristal de la puerta peatonal había sido apedreado. Las ventanas de la fachada principal estaban casi a la altura del tejado, simples fuentes de luz natural que no servían para asomarse a mirar la calle, así que quizás a quien se dedicaba a tirar piedrecitas le parecía demasiado esfuerzo apuntar tan alto. Di una vuelta por los alrededores: las ventanas de la zona de los despachos, que sí que estaban situadas a una altura normal, se habían salvado de la lapidación.

    Desde fuera no podía ver mucho más. Por el estado de las naves (lo que se veía, al menos), como mucho podía establecer una cronología de cuándo fueron abandonadas, y parecía ser el mismo orden en el que las había visitado. Jack había informado de que, en el momento del robo, las tres naves estaban ocupadas, así que eso daba un margen de veintiún meses.

    Me dirigí hacia la salida de la rotonda, con dirección a la segunda sección del polígono; había una pendiente considerable, desde lejos ya se podía apreciar que esa sección del polígono se encontraba sobre un terreno elevado, y al ver lo escarpado de la tierra que circundaba la carretera de acceso, era de agradecer la existencia de esa carretera. Pero tan pronto como pise el firme de esa carretera, me detuve en seco. ¡Ese asfalto estaba en mucho mejor estado que el del resto! Eche una mirada rápida hacia las naves del resto del polígono: todas mucho más nuevas que las que ya había visto hasta llegar aquí. Saque el móvil y busque información en Internet, llame a un contacto que me la verificara: efectivamente, esa segunda sección del polígono se abrió hace seis meses. Lo que significaba que, en el momento del robo, esa carretera ni siquiera existía.

    Me di la vuelta y me dirigí a la otra calle de acceso a la rotonda. La carretera se dividía en dos: la principal, que discurría en línea recta y entroncaba con la parte antigua del polígono; y el carril de incorporación, una curva cerrada que empalmaba con la autovía.

    Eso significaba que, desde esa rotonda, alguien podría salir del polígono sin dificultad. No entrar, el carril de salida de la autovía estaba a la entrada del polígono, pero sí salir.

    Volví a la oficina a preparar el informe. Esta vez, pensé, incluiré el plano del lugar para que el resto de investigadores pudieran seguirme la pista con más facilidad. Era un escenario demasiado grande

  24. Vaya, veo que estas nuevas oficinas permiten escribir comentarios más largos… hacía ya tiempo que no veía un informe completo de Escena del Crimen caber en una sola conjetura.

    Interesante… ¡Bien! Tenemos el primero de los dos informes, equipo. Zalaya sigue hablando con los tres empresarios que más cerca estaban del cargamento, a ver qué nos puede aportar, pero de momento, el informe de Escena del Crimen ya está a vuestra disposición tanto aquí como en la Sala de Archivos. Junto con el plano del polígono que Arjona nos pasó y que Boniatus se llevó en su expedición.

    A ver si de aquí podemos empezar a sacar algo. ¡El juego está en marcha, damas y caballeros!

  25. Aun no he leido el informe de Boniatus… pero si eran como cien cajas, algo más de 88gramos por caja, eso supone 100 Ipods en cajitas tamaño libro (aprox) que en total no pueden rebasar mucho d e los 10 kilos.

    Cualquiera con un coche particular puede llevarse eso en cuestión de minutos. Y como los Ipods van protegidos dentro de las cajas con porexpan y otras yerbas, hasta podría haberlos tirado al maletero con una pala

    ¿No os parece?

  26. Si no entendí mal el informe, profesor…

    Hay como dos grandes zonas de naves industriales (la más grande, que posee casi cien naves industriales, representada en la cuartilla irregular que mostraba diecisiete manzanas), y otra zona más pequeña (representada por la cuartilla que tenía sólo cuatro manzanas). Estas zonas están unidas entre sí por una rotonda un círculo de pavimento, según entiendo). Esta rotonda está atravesada por una calle. El dibujo que queda es el de un círculo partido por una línea recta (el diámetro de la circunferencia, ¿verdad?

    La calle que atraviesa la rotonda luego hace una curva cerrada al salir de la rotonda y comunicar con la autovía (otra calle, me imagino).

    Pregunta… ¿cuál es la distancia que hay desde la cruz marcada con el bolígrafo azul (el punto en que Iván encontró las cajas) hasta la cruz roja (el punto en el que se detuvo a hablar con su amigo?

  27. Mauser Still

    A ver, ENrique Soy yo, que me he liado con el maldito log-in

  28. Lilly Christie

    Buenos Dias!
    Que bien se siente levantarse un lunes en la mañana y encontrar esto: Sin embargo, tengo que trabajar T.T
    Dejo un par de preguntas: ¿Por que Ivan hace esas deviaciones en el trayecto? ¿Era usal que cruzara de esa manera? Segun veo, las calles son de doble via…
    Segundo: Si iba camino a su casa, ¿por que se desvia hacia la derecha? ¿Acostumbraba dar una vuelta a la redoma antes de seguir el camino?
    Se que no es mucho, y espero no ganarme el premio del “Cucu”, jeje… Pero si lo resuelven antes de volver, ser{a genial, y un muy buen comienzo n.n
    Exito muchachos!

  29. KilFer - Fernando Belaza

    Antes de hacer conjeturas, sería bueno saber el camino exacto que hizo nuestro único ¿Testigo? cuando se alejó en la bici. Por que si es realmente donde está la marca X donde él se detuvo a llamar, el vería cualquier camión/coche/persona acceder al callejón. Lo cual me hace descartar, provisionalmente, la empresa de Gordillo.

    De todas formas, si la zona nueva es mas moderna, esta claro de que el acceso al callejón y la salida siguen siendo dos factores sin importancia en relación a lo actual. Quiero decir: Ahora, con tantas manzanas, el acceso sería más difícil… pero si la zona grande es nueva, el acceso a la rotonda debería ser tan “directo” (nótese las comillas) como antes.

    Partiré de que hablamos de unos 100 paquetes de envío, tamaño Amazon/Correos, de iPods nano (que son un tamaño medio). Aunque sean ligeros (porque lo son), siguen siendo muy abultados, y los productos electrónicos deben ser cuidados, mas o menos, pero desde luego no se puede usar una pala si el objetivo es venderlos.

    Aunque igualmente meter los 100 paquetes en 12 minutos (o 13) nos da una media de 8 paquetes al minuto, lo cual es con paquetes de este calibre un número completamente plausible. No veo por donde tirar.

    Lo que sí que me parece MUY curioso es que el trabajo se hiciera en exactamente esos 12 minutos. Me parece una coincidencia muy grande que desde que el ciclista se aleja para poder llamar, llegue un coche/camión/dos personas con unos sacos y se encarguen de guardarlo en el vehículo/almacén para que cuando vuelva ya no haya nada. Aunque también podría ser que no esperaran su vuelta. Aun así: ¿Le habrían visto a él metiéndose en el callejón, y se dieron cuenta del error?

    Además de que no dejo de plantearme qué hacían todos esas cajas tiradas ahí, a “la vista”, en vez de estar más escondidos. Si yo voy a hacer un intercambio con alguien, se lo doy en mano; si yo quiero guardarlos, los guardo dentro de mi local. Ese error me parece cuanto menos, algo importante.

    Esperaré al informe de Zalaya antes de desarrollar, pero veo varios puntos que no me cuadran, y varios de ellos me llevan directamente al testigo.

  30. KilFer - Fernando Belaza

    Que por cierto: si la zona grande es mas nueva que la otra, y en aquella época no existía, ¿Cómo puede ser que nuestro testigo hiciera ese zig-zag por sus calles? Si no existían, ¿no debería haber cogido únicamente la linea recta, que sería probablemente el acceso directo de la autovía al polígono, parte vieja?

  31. No le encuentro ni pies ni cabeza.

    Hay algo de lo que dice Strellita y Jengibre que me interesa. ¿Para qué robar si luego no vendes? Tengo dos hipótesis.

    1. Es muy difícil rastrear esos artículos en el mercado negro. No es como si se hubieran puesto a registrar todos los locales de piratería de la ciudad, ¿verdad? Incluso podrían haberlos sacado de la ciudad… Lo que nos lleva a…

    2. Balenciaga Hermanos SL, empresa de importación. Podrían haber llevado un cargamento robado a… un momento.
    b

  32. maureen1978

    Desde donde llamó el chaval, ¿no se veía la rotonda? ¿Es que le daba la espalda para llamar? En todo caso, el chico debería poder decir si en ese tiempo pasó algún vehículo por su lado, tanto para dirigirse a la autovía como para ir hacia el polígino, ¿no? ¿No se puede contactar con él?

  33. No entiendo una parte del informe.

    Cuando el profesor va a salir de la rotonda, se percata de que la parte que estaba recorriendo había sido construída hacía seis meses. Cuando el robo, esa carretera no existía.

    SE da la vuelta y ¿por dónde sale de la rotonda?

    El informe dice:
    Me di la vuelta y me dirigí a la otra calle de acceso a la rotonda. La carretera se dividía en dos: la principal, que discurría en línea recta y entroncaba
    con la parte antigua del polígono; y el carril de incorporación, una curva cerrada que empalmaba con la autovía.

    Eso significaba que, desde esa rotonda, alguien podría salir del polígono sin dificultad. No entrar, el carril de salida de la autovía estaba a la entrada
    del polígono, pero sí salir

    A la otra calle de acceso a la rotonda le denominamos c, para que no haya confusiones. Colijo que esta misma c es la que se divide en dos.

    A la principal le denominamos d. d discurría en línea recta y entroncaba con la parte antigua del polígono.

    Al carril de incorporación le denominamos f. ¿f es ese diámetro que atraviesa la rotonda y en el que se detuvo el muchacho para llamar a su amigo?

    Estoy confuso.

    Lo que entiendo es esto. Si la nueva carretera (la que se construyó hace seis meses) no estaba cuando el robo, y si alguien cogió los artilugios y se los llevó de la rotonda (¿tengo que entender que las tres naves industriales estaban en la rotonda?), tuvo que haber salido por c (y hemos dicho que c se divida en d y f). Desde punto en donde estaba Iván (que todavía no sé bien dónde es) se podía ver d o f? Y si esto era cierto, si Iván vio que algún vehículo lo suficientemente grande como para cargar con las noventa y nueve cajas pasaba por d o f cuando él estaba hablando por teléfono. Si esto no es así, nos queda que el cargamento tuvo que haber sido escondido en una de las naves industriales de la rotonda (que no necesariamente las tres más cercanas).

    P.S. ¿Podemos preguntar si en Gordillo vendían lenguas de cerdo? 😛

  34. Mauser Still

    Tenía el tiempo justo para revisar el informe de Jack y el de Boniatus. Y como todo el mundo sabe, el tiempo justo es el del bocadillo. El programa empezaba en cosa de dos horas, y no podía valorar todos los hechos a causa, principalmente, de una fuerte acidez de estómago. Necesitaba Dos horas, sentado con tranquilidad delante de un chocolate caliente con la gabardina de pensar puesta.

    Pero en vez de eso tenía un taburete, un bocata filete ruso, una camisa remangada y unos tirantes. Y la sonrisa de la encantadora rusa de la cafetería. Eso ayudaba.

    Cogí un bolígrafo y comencé a evolucionar sobre mi copia de los hechos: el chico tenía que haber llamado desde el movil. Las cajas -razoné, dado que el chico había abierto una y encontrado “un” I-pod- debían ser de una unidad. Es decir, 100 unidades en total, que quieras que no, es un cargamento. 100 cajas de I-pods como esas cabían perfectamente en cualquier coche y no pesaban demasiado. Solo hacía falta un maletero medianamente amplio o ganas de usar el asiento trasero. Se podían recoger en 12 minutos o menos. Usando una pala si fuera menester, que para eso estaban envueltos en plástico protector.

    Anoté detalles interesantes en el informe de Boniatus: era raro que las ventanas de los despachos de Importaciones Balenciaga estuvieran intactas. Tenía que preguntarle a Boniatus si la cámara de Balenciaga estaba destruida O desmontada. Porque lo segundo podría implicar a los responsables de la importadora en el apedreamiento de los otros dos negocios. Si fue el último en cerrar, fue el único con la oportunidad de hacerlo. Y el móvil del robo, claro, salvar su compañía donde las otras dos se habían hundido.
    Me detuve a medio bocado. Escribí “Seguir al dinero”.
    Tragué y liquidé el sabroso tentempié. La acidez no mejoró por haber comido en 20 minutos. Así no se puede pensar. Vi el informe y la parte referente a la carretera de salida.

    No pude menos que preguntarme, de los 12 minutos aproximadamente, ¿cuanto tiempo durante el viaje de vuelta, tuvo Iván a la vista el lugar donde había dejado los I-pod?

    Me terminé el agua de un trago: no podía más. Ya pensaría mejor por la noche. Metí el informe anotado en un sobre y lo guardé en mi maletín.

    Envidiaba mucho a Zalaya: iba a poder entrevistar a todos los presuntos implicados. Quien, donde, como, cuando y por qué… todo eso había que saberlo.

  35. maureen1978

    Nicolás, según el plano, tus c y d son la misma calle. Es decir, a la rotonda se llega únicamente por una carretera c, y se sale también por esa misma carretera c (nos olvidamos de la carretera nueva que lleva a la otra parte del polígono, que no existía). Es al salir de la rotonda, que esa carretera c se bifurca y aparece un carril de incorporación a la autovía hacia la derecha, que es lo que tú has llamado f. Efectivamente, las tres naves industriales están en la rotonda.
    Jejeje, y veo que vas por dónde yo: si Iván se puso a llamar donde la carretera se bifurca, tuvo que ver por fuerza si salía algún vehículo de la rotonda, porque habría pasado por su lado.

  36. Vale, creo que podemos haber dado con algo.

    Efectivamente, tal y como decís Maureen y Nicolás, desde el punto en el que se encontraba Iván se debería poder ver cualquier vehículo que entrase o saliese de la rotonda. Al menos, hace dos años (cuando aún no existía la otra salida de la rotonda ni la otra sección del polígono). Y si eso es así… una de dos, o Iván vio algún vehículo pasar (le preguntaré a Arjona por si acaso se le ha escapado contármelo) o no pasó ningún vehículo. ¿Qué podemos sacar de eso?

  37. Bien visto, Mauser, ahí me has pillado. Doce minutos (a ojo) es el tiempo que Iván Ávila no estuvo donde se encontró el cargamento; pero de ese tiempo, unos cinco minutos (también a ojo) debió pasarlos mirando directamente hacia allí… a menos que sea un virtuoso de la bicicleta y sea capaz de pedalear haciendo el moonwalk.

    Esto reduce el tiempo. Y veo tu hipótesis del coche y añado: efectivamente bastaba con querer utilizar el asiento trasero aparte del maletero, pero sabiendo ahora que quien se llevó el cargamento disponía de menos tiempo del que pensábamos… ¿perderíais vosotros el tiempo en abrir más puertas del coche, o incluso en tumbar el respaldo del asiento?

    Lo diré de otra forma, quien se llevara el cargamento no sabía de cuánto tiempo disponía: sabiendo cuánto tiempo tuvo y qué hizo, ¿a vosotros os habría dado tiempo a haberlo hecho?

  38. KilFer - Fernando Belaza

    Que conste que yo lo habia dicho antes, aunque fuera entre lineas, que el tendría que haber visto algo acercarse; luego o nos oculta algo y está involucrado de alguna manera o Gordillo puede ser parcialmente descartada puesto que no tiene acceso directo al callejón.

    De todas formas, yo soy partidario de que todo se ocultó en uno de los dos almacenes, de que no hubo coche. Pero eso si que es conjeturar sin pruebas.

    Ahora si, esperaré al informe de Zalaya.

  39. Cierto es, Kilfer, tú indicaste primero que se debería ver a cualquier vehículo entrar. Queda constancia de ello. Aunque no termino de entender tu planteamiento de que eso descarta a Gordillo.

  40. HMMM… Me has aclarado muchas cosas, Maureen. Gracias, de verdad. ¿Es cierto mi conjetura de que la d es el diámetro de la rotonda y que al salir de la circunferencia hace la curva cerrada, doblando a la derecha y empalmando con la f? Es que de verdad, estoy perdidísimo.

    Otra pregunta sobre los planos… ¿La cuartilla de las diecisiete manzanas, está a la derecha o a la qizquierda de la rotonda? ¿Cómo se llega desde esa parte del polígono a la rotonda?

    Y con todos los datos recogidos… ¿la cuartilla que corresponde a las cuatro manzanas vendría a representar la parte más nueva del polígono?

    Qué dolor de cabeza…

  41. KilFer - Fernando Belaza

    Me explicaré de manera mas concreta.

    Imaginemos que no accede ningún vehículo al callejón, puesto que de haber accedido, Iván debería de haber sido capaz de observar algún vehículo acercarse. Asimismo, una persona sola, si tiene que cargar las cajas con sacos, 100 cajas en casi siete minutos es una cantidad lo suficientemente pequeña como para que fuera un tanto difícil, además de que no creo que Iván, tras haber descubierto este “alijo”, no mirara ni una sola vez durante la llamada al callejón.

    “Gordillo” está al otro lado de la rotonda, no tiene acceso directo al callejón, al menos no una entrada fácil como la podrían tener Balenciaga y Murrieta. Hubiera sido mucho más incómodo para ellos el acceso al mismo… pero llego a la misma cuestión, que es realmente con la que estoy intentando trabajar ahora.

    ¿Porqué dejar todo el cargamento en mitad de un callejón, donde cualquiera lo pudiera ver, en vez de tenerlo resguardado?

    De todas formas, tampoco quería decir que descartara la opción de Gordillo, sino que pierde fuerza. A menos de que quisiera competir con las otras dos empresas y quisiera inculparlas de delito de robo, pero me parece muy extravagante, más aun siendo compañias de diversa índole.

  42. Sencillo. Cuando descartas lo imposible, lo que queda debe ser la solución. Si Iván no vio ningún vehículo salir por f, entonces quiere decir que el cargamento se quedó en el polígono industrial (en alguna de las naves). Consideramos primero las tres más cercanas.

    Por otro lado… si alguien estaba observando a Iván mientras este cogía un aparatito y se marchaba, ese alguien no tenía forma de saber si volvería o si se había ido definitivamente. Lo que yo haría en esa circunstancia sería no arriesgarme y meterlo todo en lugar seguro.

    Sigo esperando las respuestas a mis preguntas. Qué fue del camión, del conductor del camión, cuándo se supo de la desaparición del cargamento, si fue Iván quien dio parte a la policía (y si no, cómo dio la policía con Iván).

  43. Jengibre

    Y entre tanta cajita… ¿podría ser que alguna de las 99 cajas desaparecidas no contuviera un ipod? ¿podría ser una de ellas nuestra caja del porno?

  44. Hetty Callahan

    Buenas, después de leer todo lo que se tiene hasta ahora (y creo que medio enterarme de todo) me planteo una duda ¿a que se refiere que la mercancía estaba tirada en la calle? Si la mercancía estuviera bien apilada y con un palé debajo, indicaría que los ladrones lo tenían todo preparado para llevárselo pero si, por el contrario, la mercancía estaba “tirada” nos indica que habían descargado esas cajas con prisas y sin cuidado. La otra opción es que estas cajas se cayesen del transporte donde estaban siendo transportadas.

    Nadie coge unas cajas las deja en mitad de la calle sin vigilancia y espera que vengan a buscarlas. Normalmente se recoge de un almacén y se llevan al nuevo lugar donde van a guardarse hasta su venta. Así se ahorra uno el problema de que venga un crío en bici y te descubra el plan. No sería la primera vez que se descubre a un camión conduciendo a gran velocidad por un polígono y si a esta velocidad sumamos la rotonda (donde se encontraron las cajas) una posibilidad es que, con las prisas del robo, las puertas no se cerraran bien y la mercancía se callese con el giro. Si esto fuera así, es normal que tardaran tan poco en recoger la mercancía, pues tendrían lo necesario en el camión. De ahí la importancia de cómo estaban puestas las cajas.

    Por otro lado, 100 iPod’s no es una cantidad tan grande como para que no se puedan sacar con facilidad al mercado. Hasta donde sé, la venta por internet podría hacer que en escasos días todo estuviera vendido sin problemas. Así que mis preguntas son, ¿quienes estaban al cargo del almacén cuando las cajas desaparecieron? Tal vez ellos puedan aportarnos alguna pista más sobre el caso.

  45. Mr. Zalaya

    Ya he vuelto, compañeros. En unos minutos, en cuanto haga fotocopias para todos, tendreis una copia de mi informe.

  46. Dr. Rasudoque

    Si no salió, seguía allí.

    ¿Funcionaban las cámaras a finales de 2010?

    ¿Que hay en el centro de la rotonda? ¿Hay algo que obstruya la vista desde el punto desde donde el muchacho de la bicicleta hizo la llamada hasta el más lejano de la rotonda?

    Quiero decir, las cajas estaban en la acera de Balenciaga y Murrieta si las hubieran cruzado no solo se habría necesitado moverlas mayor distancia (por ende tiempo) sino exponerse a la vista de quien mirara recto por el camino de ambas salidas. Y considerando que el muchacho retomó el camino a la rotonda unos siete minutos después de abandonar las cajas sería muy posible que, o pudiera ver algo cruzar la rotonda, o que el tiempo disponible para mover las cajas se redujera considerablemente.

  47. Mr. Zalaya

    —¿¿Noviembre de 2010?? —exclamé.
    —Es lo que hay, chico. Lo tomamos o lo dejamos.
    —No, no, lo tomamos, faltaría más, pero… Jack, han pasado casi dos años. Y hablamos de un robo. No creo ni que los testigos se acuerden de nada, eres consciente, ¿verdad?
    —Puede pasar, sí.
    —¿Y entonces?
    —Sabemos dónde y cuándo ocurrió. Sabemos quién estaba presente en ese momento y lugar. Eso nos reduce la lista a tres personas, y esas tres personas dejan de ser testigos para convertirse en sospechosos.

    Eso me tranquilizó un poco. Con el tiempo, un testigo puede olvidar los hechos; pero un sospechoso se esforzará en recordarlos como si le fuera la vida en ello.

    —De acuerdo. ¿Estarán todos en el mismo sitio?
    —Para nada, son empresarios, tenían alquiladas tres naves del mismo polígono industrial en Noviembre de 2010, pero ya hace tiempo que no están allí. Aquí tienes las direcciones actuales de las tres empresas —añadió Jack pasándome un papel.

    Le eché un vistazo a las direcciones. Dos estaban cerca, la tercera me llevaría al otro extremo de la ciudad.

    —¿Tú qué crees? —pregunté—. ¿El ladrón es uno de estos tres?
    —No lo sé —admitió— Pero como mínimo, alguno de ellos tiene que saber algo del cargamento robado. La policía se ha quedado en un callejón sin salida con la única pista que tenían, pero no habían visto esto. Si queremos que vuelvan a contar con nosotros, tenemos que demostrarles que nuestra opinión externa sirve de algo.

    Así que allí estaba, frente a la nueva y flamante nave industrial de Textiles Murrieta. El negocio parecía funcionar bastante bien, a mi entender: camiones entrando y saliendo, gente firmando albaranes de entrega, grandes pedidos anunciados a voces para que los empleados se pusieran manos a la obra… Aunque la pista fundamental fue el lujoso coche de gama alta que aparcaba en la plaza del presidente de la empresa cuando llegué.

    Por un momento, me planteé cómo iba a afrontar esta entrevista. Ahora mismo, “Soy de la Sociedad del Misterio” no abría demasiadas puertas.

    Claudio Murrieta era, según la web de la empresa, un empresario de treinta y siete años que empezó de la nada y construyó un imperio con sus propias manos. Si no estuviese acostumbrado a enfrentarte día a día a esa astuta forma de engaño que mucha gente creía que debía ser la publicidad, me habría impresionado; pero lo cierto era que, según una investigación previa en Internet, Textiles Murrieta no había terminado de despegar hasta principios de 2011.

    —¡Disculpe! —dije mientras corría hacia él—. ¿El señor Murrieta?

    Murrieta se detuvo en el sitio. Bajito y rechoncho, aproximadamente metro sesenta y cinco y setenta y pico kilos. Bien vestido, bronceado, reloj de oro. No sólo era acomodado, le gustaba recordar al mundo que lo era. ¿Eso que llevaba era una ortodoncia? Todo apuntaba a que intentaba corregir una imagen anterior con la que ya no quería ser identificado.

    En fin. La Sociedad del Misterio busca la verdad. La verdad no se persigue con mentiras. A ver si funcionaba.

    —Soy el Sr. Zalaya, buenas tardes. Estoy haciendo un trabajo de investigación sobre el polígono industrial El Cebadal, donde su empresa estuvo situada hace un par de años, ¿no es así?
    —Eso fue hace mucho, ¿no le parece? Ahora estamos mucho mejor situados aquí, en el polígono Pinares. Nuestras nuevas instalaciones —añadió adoptando un tono de radio para un discurso ensayado— están mucho mejor comunicadas, permitiendo no sólo que nuestros clientes nos puedan encontrar con mayor comodidad sino que nuestros envíos se distribuyan con mucha más eficiencia. Hemos renovado nuestra maquinaria, incluyendo la nueva y puntera…
    —¿Por eso se fueron de El Cebadal? —interrumpí, porque lo que me estaba contando no nos ayudaba para nada con el caso.
    —… te… ¿eh? ¿Qué? Pues claro, ¿por qué iba a ser si no?
    —Bueno, hubo rumores. Se habló de un cargamento robado que apareció en ese polígono.
    —¿En serio? ¿Cuándo fue eso?

    —Veintiséis de Noviembre de 2010 —respondí consultando mis notas—. Poco antes de su marcha.
    —Hm, no sabía nada. Pero ¿qué tendría eso que ver con nuestra marcha?
    —No lo sé. Quizás no quería que su empresa se viera asociada a ese tipo de historias.
    —Mire, en aquel entonces, poca gente se habría fijado en mi empresa, si quiere saberlo. Ahora somos la principal empresa textil de la comarca, y estamos expandiendo nuestro mercado incluso fuera de nuestras fronteras. Pero hace… dos años hace ya de eso, ¿no? Por entonces abrí la empresa creyéndome que me iba a comer el mundo, pero si la gente no te conoce nadie te compra.
    —Comprendo. ¿Y cómo consiguió hacer que su empresa despegase?
    —¿Qué sentido tiene hablar de eso? Lo que a sus lectores les interesará es que, ahora mismo, Textiles Murrieta es el futuro de la industria textil en España y que se está abriendo a nuevos mercados…
    —La gente es capaz de imaginar cosas muy raras —le corté—. Yo sólo intento trabajar con la verdad en vez de inventarme mi propia historia.
    —Está bien —suspiró Murrieta—. Fue un golpe de suerte, la verdad. Textiles Díaz se fue a pique y yo corrí a captar a algunos de sus antiguos clientes. El boca a boca hizo el resto.

    Tomé nota. Esa información tendría que ser contrastada antes de nada.

    —¿Para qué periódico ha dicho que trabajaba?
    —¿Periódico? —repliqué, y me di la vuelta antes de tener que decir nada más. No solo a Jack le gusta hacer buenas salidas.

    —¿Un trabajo de investigación? —preguntó Mateo Gordillo (cincuenta y pocos, delgado y desaseado)—. ¿Para qué?
    —Bueno, algunas empresas que tenían su sede en ese polígono se acabaron mudando y queremos averiguar el motivo. La suya está en la lista.
    —No, no me ha entendido. ¿Para qué es el trabajo? ¿Para un periódico, para la universidad…?

    Éste había estado más atento que Murrieta. Tenía sentido: donde aquél había triunfado, Gordillo no había tenido tanta suerte. Su empresa de procesamiento de carnes y embutidos había experimentado pérdidas sustanciales desde finales de 2010 y aún no había conseguido levantar cabeza. Murrieta era presumido, orgulloso, pero Gordillo temía por cualquier nuevo golpe que el destino le tuviese reservado. Eso le hacía desconfiado.

    —Para la Sociedad del Misterio —admití—. No sé si nos conoce.

    Gordillo trató de hacer memoria.

    —Me suenan. Aunque hacía años que no los oía nombrar. ¿Por qué le interesa a una agencia de detectives un polígono industrial?
    —Investigamos un robo. Las pistas nos han llevado hasta ese polígono.
    —No sé nada de ningún robo en el polígono…
    —No se cometió allí. Pero la mercancía robada fue vista allí por última vez.
    —¿En serio? Pues ni me enteré. ¿Cuándo fue eso?
    —Noviembre de 2010. A finales de mes, el veintiséis.
    —Entonces es normal que no me enterase.
    —¿Por?
    —Sanidad me cerró la nave durante dos meses, desde el quince de Octubre, porque al parecer una partida de carne en mal estado llegó a las tiendas y tenían que comprobar si mis instalaciones estaban en condiciones.
    —Vaya.
    —Lo estaban, por supuesto. Pero por culpa de eso ahora no levantamos cabeza. Nuestra imagen se fue al carajo, por no hablar de toda la mercancía que se echó a perder cuando nos apagaron la maquinaria… Una ruina, vaya. ¿Ve? Si fuera usted periodista, ahora podría estar escribiendo esto y ayudándome a limpiar mi imagen…
    —Entonces usted no estaba en su nave durante la primera quincena de Noviembre.
    —Ni yo ni nadie. Sanidad lo dejó todo precintado hasta que terminasen con sus análisis y esas mierdas.
    —¿Puede demostrarlo?
    —¿Es una broma?
    —Si su nave estaba desierta, podría haber sido utilizada para otros fines sin que nadie sospechara. Y si no fue así, entonces usted quedaría descartado de la lista. ¿No le interesa eso?

    Gordillo empezó a emitir resoplidos y bufidos de cólera. Pensé que se me había acabado el chollo, que no iba a sacar nada en claro de allí, pero entonces se serenó, contó hasta seis, soltó una rima pueril para relajarse y abrió un cajón de su archivador.

    —Me parece mentira que tenga que demostrar algo así, pero como si no no me va a dejar en paz… dónde carajo… aquí está —sacó un papel del cajón y avanzó a grandes zancadas hacia la fotocopiadora, sacó una copia y me la estampó sobre la mesa—. Ea. Coja esto y váyase.

    El papel resultó ser la factura de la luz de Noviembre de 2010. Consumo cero.

    —Estoy ocupado, señor Zalaya —replicó Salvador Balenciaga (cuarenta y tantos años, esbelto y repeinado, bien vestido pero con poco gusto)—. ¿Tiene que hacer ese trabajo ahora mismo?
    —Ya de hecho voy tarde —reconocií—. Sólo será un par de preguntas.
    —Está bien. Pero que sea rápido. ¿A santo de qué se interesan ahora por aquella nave?
    —No es su nave en concreto. Pero tres naves abandonaron el polígono El Cebadal hace ya casi dos años, y queremos saber por qué.
    —Mire, Balenciaga Hermanos es un negocio de importación-exportación. Trabajamos con camiones, trabajamos con grandes volúmenes de mercancía. Aquella nave era pequeña. Aquí en Los Halcones tenemos una nave mucho mayor, como comprenderá nos salía a cuenta.
    —¿Es el único motivo?
    —¿Qué quiere que le diga, que me llevaba mal con los vecinos? Ni siquiera me trataba con ellos, así que eso no será.
    —Verá, se dice que un cargamento robado reapareció en ese polígono, y es posible que algunas de las empresas que se fueron lo hicieran huyendo de la mala prensa…
    —Eso es un disparate —replicó conteniendo la risa—. Allí no ha habido nunca ningún cargamento robado.
    —No es lo que he oído.
    —¿De cuándo hablamos? No vaya a ser que eso fuese después de que yo me marchara.
    —Noviembre de 2010. El veintiséis.
    —No, yo aún estaba ahí. No ha habido ningún tipo de actividad delictiva en la zona, se lo digo yo. Y le digo más: de haberla habido, me habría ido por eso y ahora mismo se lo estaría contando. Balenciaga Hermanos S. L. no se relaciona con delincuentes.
    —Siempre pudo no haberse enterado…
    —Oiga, paso el día en mi empresa, ¿vale? Me dejo la piel en este negocio. ¿Está usted estudiando por qué algunas empresas abandonaron el polígono o investigando un robo, maldita sea?
    —Vale, vale, entendido.
    —Mire, mi empresa se fue por conveniencia, ya le digo que esta nave era más grande. Pero si quiere saber por qué pudieron irse las demás… ya sabe lo de Gordillo, ¿no?
    —La inspección de Sanidad.
    —Exacto. ¿Sabe si Gordillo se ha preguntado ya por qué Sanidad decidió investigarle a él?
    —¿Qué quiere decir?
    —Puede que sean sólo rumores, ¿vale? Pero conozco casos de empresas que han triunfado en la vida a base de hundir de forma desleal a sus competidores. Mire Murrieta, que se cebó con el cadáver de sus rivales y ahora están en la cima del mundo. Yo llevaba meses con el ojo puesto en esta nave, puede preguntar a quien quiera; pero no negaré que me alegré de salir de aquí. Cueva de ladrones no, ¿vale?, lo que era este sitio es un nido de víboras.
    —¿Cree que alguien hundió deliberadamente a Gordillo?
    —No sería la primera vez. Se lo digo en serio, me fui en el momento justo, la próxima puñalada me podía haber caído a mí. Y ahora, si me disculpa, como le he dicho estoy ocupado.

    Salí de la nueva sede de Balenciaga Hermanos, S. L. La verdad es que esta empresa también funcionaba a las mil maravillas. Pocas veces había tratado con un empresario con mejores trajes y más anillos de oro.

    Por desgracia, mi investigación ya no podría avanzar más. Los sospechosos se habían cansado de hablar conmigo. Nuestra falta de reputación se había convertido en un lastre considerable… Tendríamos que trabajar con lo que hayamos podido conseguir.

    ¿Cuál sería la historia oculta tras esas tres historias? ¿Era Murrieta un buitre? ¿Había sido Gordillo víctima de competencia desleal? ¿Exageraba Balenciaga al desconfiar de sus vecinos empresarios?

    Y sobre todo… ¿cómo podíamos descubrir dónde fue a parar la mercancía robada?

  48. Bien, vamos a ver si nos ponemos al día, que esta tarde tengo dentista y durante un rato no os voy a poder responder.

    El tema principal, creo, el que realmente me mosqueaba a mí (y viendo que no soy el único ya puedo poner las cartas sobre la mesa) no es cómo desapareció el cargamento, sino por qué diablos estaba ahí en primer lugar. He hablado con Arjona y confirmado la duda de Hetty (bienvenida a la investigación, por cierto ;)): el cargamento no estaba ahí debidamente apilado, no… estaba tirado. Al menos así lo describe Iván Ávila. ¿Qué sentido tiene eso?

    Por el momento, sin embargo, no sé si esta duda nos llevará a la resolución del caso o si será al revés. Podéis barajar las hipótesis que queráis sobre el tema, estoy abierto a escucharlas, pero os animo a no centraros en ninguna de ellas. No mientras no tengamos nada más que la simple hipótesis. Tenemos que trabajar con lo que conocemos, no con lo que imaginamos.

    Bien, a lo que vamos. Coincido con Hetty Callahan, hoy en día vender cien iPods es fácil sin dejar huella. Basta con acudir a algún mercado no reglado: el mercado negro, venta por Internet, venta doméstica… No, me temo que, si la venta fuese rastreable, la policía ya sabría algo. Nicolás, estoy investigando qué fue del camión y del transportista, en cuanto sepa algo os lo haré saber. KilFer, ahora entiendo mejor tu razonamiento, aunque eso sólo dificulta que Gordillo fuese el responsable; después de todo, una rotonda es una rotonda, se puede (y debe) conducir por ella en círculos. Rasudoque, bienvenido a la investigación: creo que no había nada que tapase la visión en medio de la rotonda, pero habrá que consultarlo con el Profesor que es quien ha estado allí.

    Y por lo demás, creo que todos hemos llegado ya a la misma conclusión que Rasudoque ha resumido perfectamente: si no salió, seguía allí. Creo que podemos centrarnos en estas tres naves, ¿alguien no está de acuerdo?

    Veo que Zalaya ya ha publicado su informe… Voy a ver si puedo pasarlo a la Sala de Archivos, y ya con todos los datos… ¡tenemos un robo imposible que resolver!

  49. Ea, ya están todos los informes disponibles en la Sala de Archivos. Disfrutad. Para cuando vuelva del dentista quiero al menos uno de los tres sospechosos descartado 😛

  50. Me sigue faltando saber quién denunció el robo (aún no sabemos que empresa hacia el transpotte, ni que empresa era la dueña de los Ipod) y cómo se dieorn cuenta del robo.

    Además, la emprea situada en una de esas tres naves es un empresa de importación – exportación.

    Si las cajas estaban caidas, podría ser como alguien dijo pro ahí, que a los transportistas se les cayeran; y al volver a por ellos vieran que faltaba uno y para evitar represalias de la empresa dueña de los Ipod denunciaran un robo, Es uan teoría sin pruebas, lo sé, sé que es un error… Peroe so explicaría la velocidad de los recojedores y que els interesara que nadie viera nada.

    Por otra parte. ¿Carne en mal estado? Sé que tmapoco tengo pruebas de esto pero… ¿No sería pro romper la cadena de frío, verdad? Recuerdo un caso… en alguna pelucla, en el que la sjoyas iban dentro de vacas muertas y rompían la cadena de frío apra recuperarlas.

    Sea como sea, creo que saber quien hizo la denuncia y como se descubrió su flata puede ser de mucha utilidad.

  51. Mr. Zeta

    Bueno, pues tarde, pero me presento al caso. dicho esto… veamos, importaciones Balenciaga dice que no tenia trato con los vecinos, pero sin embargo se entero de la inspeccion a Gordillo, y ademas afirma que la zona era un nido de viboras y que se alegra de haberse mudado, ya que temia que alguien (supongo que de la zona) le hiciese lo mismo que a Gordillo.
    Que se entere de lo de la inspeccion a Gordillo lo veo posible, porque aunque no se tratase con sus vecinos pudo ver pasar a los de sanidad, pero lo otro… no se, me parece un poco raro.

  52. Mr. Zeta

    También creo que habría que comprobar si Textiles Díaz cerró y Textiles Murrieta se quedo con sus clientes, lo que hizo que la empresa despegase finalmente tal como dijo el señor Claudio Murrieta en su declaración o si por el contrario ese despegue se debió a… digamos, una repentina fuente de ingresos de escasa legalidad.

  53. maureen1978

    Pues a mí lo que me mosquea una barbaridad es el recibo de la luz de consumo 0 de Gordillo. Por dos cosas:
    Primero, ¿por qué tenía justamente ese recibo tan a mano, dos años después? Lo normal es archivar la documentación pasado el año fiscal, ¿no? Y más si justo después se mudaron.
    Y segundo: lo del consumo 0, por poco que uno gaste, algo siempre se gasta, creo. Y más si es una empresa de procesado de productos cárnicos, en la que tiene que haber congeladores funcionando todo el tiempo. ¿Apagaron todo durante dos meses?

  54. Mr. Zeta

    Uhm… cierto, ademas supongo que los de sanidad no revisarían la nave en busca de desperfectos en el modo en que se procesaba la carne a oscuras.

  55. Hercule Poirot

    Hola a tod@s,
    Esto no puede ser, uno se va a trabajar tan tranquilo por la mañana, y cuando vuelve, no sólo hay caso, si no dos informes y 50 conjeturas. Empezamos fuerte, señores.
    Y, ahora, al caso. Hay una cosa que no me cuadra: aunque te cierren la empresa para una inspección, ¿para qué iban a apagar las máquinas? No me parece que tenga mucho sentido. Por otro lado, sea verdad o no (si no loes, ya tenemos sospechoso), es una casualidad muy conveniente para el que necesite ocultar algo unos días (hasta que la cosa se enfríe, nunca mejor dicho ;-)). Progongo investigar si Sanidad tiene por costumbre apagar todo durante una inspección. Otro dato, la falta de consumo eléctrico indica que la cámara de seguridad no funcionaría. Muy conveniente….

  56. He estado releyendo todo el caso y me duele la cabeza. Tomemos que todo lo que sabemos hasta ahora es verdad y son las únicas cosas con las que contamos. No tenemos nada más que esto.

    Boniatos dice que desde las tres naves industriales se podía ver su auto, que estaba justo en donde el chaval encontró el cargamento de IPods.
    De las tres naves industriales, una estaba desocupada. Supongamos que Gordillo dice la verdad (y esta verdad está corroborada por el consumo 0 de energía eléctrica). La nave, por lo demás, estaba precintada y ahí no había nadie.
    Esto nos lleva a que Murrieta y Balenciaga pudieron haber visto el cargamento.
    Alto ahí un minuto. Zalaya sugiere en su informe que pudieron haber puesto el cargamento de IPods en la nave de Gordillo, puesto que estaba desierta. Pero Gordillo dice que estaba precintada por Sanidad. Si alguien hubiese entrado, debería haber roto las cintas de seguridad y esas cosas que suelen poner cuando te clausuran el chiringuito. Eso debería haber llamado la atención de Sanidad en su momento, ¿verdad? Si Murrieta o Balenciaga hubieran decidido usar la nave de Gordillo para ocultar los Ipods, habría quedado un rastro algo extraño. Creo que a estas alturas los de Sanidad no podrán recordar si cuando volvieron a la nave de Gordillo hallaron todo como lo habían dejado o se encontraron las cintas removidas o rotas.

    Jack, cuando hagas la pregunta por el camión, pregunta si parte de su recorrido debía hacerla por el polígono industrial. Según lo que dice Hetti, puede haber ocurrido algo parecido pero no necesariamente igual. Suponer que los transportistas llevaban el cargamento normalmente. Pasaron por el polígono y accidentalmente perdieron los IPods. No se dieron cuenta de que los habían perdido. Llegaron a destino y sólo entonces se percataron de que habían metido la pata. Entonces denuncian un robo para evitar que los echen, alegando descuido e incompetencia laboral. Luego uno de los dos empresarios (Murrieta o Balenciaga coge los aparatitos y los mete en su respectiva nave industrial.

    Estoy cansado.

  57. Hercule Poirot

    Primero, nota mental: actualizar antes de publicar para no repetir lo que acaban de decir 10 min antes. Lo siento 😛
    Estoy dándole vueltas… puede que los vecinos supieran que la empresa cárnica estaba cerrada por inspección y aprovecharan para utilizar su almacén. ¿por qué el consumo es cero y se echó la mercancía a perder? Porque el culpable le cortó la luz para desactivar la cámara de vigilancia…

  58. celdelnord

    Llego algo tarde…

    A mi de Balenciaga me descuadran dos cosas:

    – Lo que dice Mr. Zeta: no tenía tratos con los vecinos pero sabe mucho. Por ejemplo, dice: ” ¿Sabe si Gordillo se ha preguntado ya por qué Sanidad decidió investigarle a él?” ¿Qué quiere decir con “ya”? ¿Sabe que antes no se lo preguntaba? . Demasiado saber para no tener trato.

    – Según entiendo del informe del Profesor Boniatus, Balenciaga es la última empresa (de las tres) en irse de El Cebadal. Y le dice a Zalaya ” Yo llevaba meses con el ojo puesto en esta nave, puede preguntar a quien quiera” (entiendo que refiriéndose al local de Murrieta). Entonces, si quedó libre antes de que él se fuera, ¿qué motivo tenía para no alquilarlo?

    Eso sí, no veo en qué ayuda al caso….

  59. maureen1978

    Jejeje, ya he visto que planteabas lo mismo que yo de forma independiente. Así que a lo mejor no vamos desencaminados, ¿verdad? 😉

  60. maureen1978

    Celdelnord, creo que con lo de “esta nave” se refiere a la nave en la que están ahora, no la de Murrieta. Al menos eso he entendido yo.

  61. celdelnord

    Lo copio lo pego y ni así lo leo bien…

  62. Yyy volví del dentista… con la sensación de haber sobrevivido a un intento de asesinato 😛 Vamos allá:

    Primero la duda del millón: qué ocurrió con el envío. Al parecer el camión de mercancías salió cuando tenía que salir, y reapareció abandonado en un descampado a cincuenta kilómetros del polígono (por el cuál, por cierto, no tenía por qué pasar). Al día siguiente, al no haberse recibido el envío, los de la tienda trataron de contactar con la empresa de transportes para ver qué había pasado. Así fue como encontraron al auténtico conductor atado en su casa. Lo que significa que el cargamento ya estaba perdido en el mismo momento que lo cargaron en el camión. También significa que, en algún momento, cambiaron de vehículo (lógico, en cuanto alguien echase en falta el envío habrían buscado el último vehículo en el que se lo vio).

    Y ahora seguimos. Almostel, la carne en mal estado de Gordillo no fue por romper la cadena de frío; de hecho, por lo que el propio Gordillo nos dijo, Sanidad al final no logró encontrarle nada malo, pero ese cierre igualmente perjudicó a su negocio y a su imagen. En cuanto a tu otra teoría… tienes razón, carecemos de pruebas que la sustenten. ¿Significa eso que la teoría sea mala y deba ser declarada nula? No, sólo significa que no podemos demostrarla y, por tanto, hasta que eso cambie no nos sirve.

    Mr. Zeta, bienvenido a la investigación, me alegra tenerte de nuevo a bordo. Tu primer punto… sí, es curioso, pero me temo que no veo a dónde quieres ir a parar (le echaría la culpa a la anestesia, pero hoy ha sido una limpieza y no me han anestesiado… lo achacaré al dolor lacerante, pues). Sobre tu segundo punto, yo también me pregunto si de verdad todos los nuevos ingresos de Textiles Murrieta salieron de donde dicen, lo investigaré.

    Maureen, por lo que tengo entendido, si no existe consumo residente éste no se refleja en la factura. Hercule, sí que es posible que Sanidad lo desconectase todo si pensaban que el problema estaba en las máquinas de la planta. Aunque sí, parece bastante conveniente que las cámaras de vigilancia no funcionasen.

    Nicolás… descansa 😉 Ahora en serio, puede que hayas dado con algo. Dices que no crees que Sanidad recuerde si cuando volvieron al trabajo se lo encontraron todo como estaba o con el precinto roto; y yo pienso que un precinto de sanidad roto es algo que no sólo se recordaría: se haría constar. Voy a preguntar a ver qué pueden decirme.

    Celdelnord, bienvenida a la investigación, como siempre un placer. Debo coincidir con Maureen, yo también entendí que con “le tenía echado el ojo a esta nave” se refiere a la nave en la que están ahora. En cuanto a lo otro… me remito a lo dicho con Mr. Zeta: efectivamente, parecía saber más sobre sus vecinos de lo que declaraba, pero tal y como tú misma dices, ¿en qué nos ayuda eso? Con todo, ojo, bien observado ese “ya”… no sé, quizás Gordillo nunca sospechó de competencia desleal, pero ¿significa algo el hecho de que Balenciaga lo nombre?

    No sé qué pensar… Alguien está mintiendo, eso está claro.

  63. celdelnord

    Roban el camión cargado con los 100 Ipods ¿y algo más? o solo ¿Ipods? No sea que el objetivo del robo (si es que era eso) fuera otro. Porque, vamos, 100 Ipods tampoco es que sea el robo del siglo. Lo llevan a un polígono por el que el camión no debía pasar. Dejan, tiran, pierden (lo que sea) las 100 cajas de Ipods. Alguien los recoge. Y el camión aparece a 50Km del polígono.

    Más parece que estuvieran haciendo sitio en el camión para meter algo y que los Ipods desaparecieran por cualquier otra causa.

    Supongo que aún no hay respuesta a la pregunta de cómo dio la policía con el Ipod que “recogió” Iván.

  64. Por medio del más brillante trabajo policial jamás visto sobre la faz de la Tierra, Celdelnord: la madre de Iván se enteró de dónde lo había sacado su hijo y dijo “Esto hay que decírselo a la policía” 😛

    En cuanto a la carga del camión… efectivamente, había más mercancía en él aparte de los iPods. El resto de la mercancía fue encontrada en la caja del camión, sin más. También te puedo decir que se trataba de mercancía de mucho menos valor en el mercado que los iPods, por lo que supongo que los ladrones cogieron lo que más beneficios les podría rendir.

  65. Mauser Still

    Me había quedado solo en la redacción. Antes del programa falta tiempo, y después también. Pero es un después más tranquilo. Comprobé con gusto que Jack había tomado nota de algunas de mis observaciones. Diablos, si hasta estaba ya listo el informe de Zalaya.

    Di un salto a la máquina a por un zumo mientras se imprimían los datos. ¡Mi madre, que bueno estaba! Y lo que traía Mr. Z no era menos jugoso, y si más sutancial: tres empresarios: dos han tenido éxito, el tercero se ha hundido… o le han hundido.
    Me hizo gracia que hubieran tomado a Zalaya por periodista: la gente SIEMPRE, SIEMPRE te pide que le repitas de qué medio has dicho que eras. Sencillamente ven a un hombrecillo haciendo preguntas y sacan conclusiones. Si hubiera ido con un micrófono, habrían asumido que venía de la radio.

    Devoré el informe, pilot en mano. Y cuando lo hube terminado, me di cuenta de varias cosas, entre ellas que se me hacía tarde para volver a casa. Pero también dos detalles: en primer lugar, una nave vacía, que por no tener no tiene ni trabajadores, es idónea para esconder cargamento. Y aunque mis conocimientos en la materia se reducen a un palmo, no creía que fuera necesaria electricidad para entrar en ellas. La nave de Gordillo era ideal.
    Posé los ojos sobre mis viejas notas. Vi la de “Sigue al dinero” y en el informe de Zelaa añadí “¿Quién ha comprado la nave de Gordillo?”

    Punto adicional: si no había luz, pedirle sus grabaciones de seguridad sería seguramente superfluo.

    Me llamó poderosamente la atención el tiparraco de importaciones Balenciaga. Afirmaba no tener relación con sus vecinos del polígono mientras estuvo allí… para a continuación demostrar lo enteradísimo que estaba de como Murrieta había alcanzado su éxito, o de como le había llegado el desastre a Gordillo.
    Para no tener relación con ellos, los conoce muy bien.

    Y luego vino aquello sobre que la siguiente puñalada habría sido para el… ¿Puñalada de quién? ¿De Murrieta? ¿Y porqué iba murrieta a “apiñalar” a gente que ni siquiera estaba en su mismo ramo industrial? No tenía sentido, y Balenciaga TENDRÍA que saberlo.

    Sospecho que Balenciaga nos miente, que, de hecho, intenta llamar la atención sobre sus otros convecinos. Y señalo que habría que buscar en el almacén de Gordillo. Porque si se quedó vacío y prácticamente sin nada que robar dentro, habría sido tentador esconder cualquier cosa allí para quien supiera que el local iba a permanecer cerrado y vacío.

    Y si Gordillo no estuvo allí….

  66. Veo tu “sigue el dinero”, pero no termino de ver qué esperas encontrar identificando al nuevo inquilino de la nave de Gordillo. La cuál, hasta donde sé, no ha sido comprada sino alquilada. Lo puedo investigar, pero ¿me cuentas tu plan?

    En cuanto a la puñalada que temía Balenciaga… bueno, en ningún momento ha dicho que tuviera que venir de Murrieta específicamente. Hay muchas más naves en el polígono, nos estamos centrando en estas tres porque sabemos que el cargamento no pudo salir de la zona. Pero Balenciaga bien podría temer a otro empresario del polígono que sí opere en su sector.

    De todas formas sí que parece que intenta hacernos sospechar de Murrieta. Por desgracia, eso no nos demuestra nada; hasta que no tengamos nada más sólido, el señor Balenciaga es oficialmente una maruja de patio sin escrúpulos, pero nada más. Muchas vueltas le estamos dando ya a lo de que Balenciaga sabía más de sus vecinos de lo que decía saber, y aunque eso ha quedado demostrado, de momento no nos ha llevado a nada. Encontrad algo sobre lo que trabajar o aparcad esa hipótesis, porque me veo que nos vamos a centrar en un callejón sin salida.

  67. Jengibre

    Llevo dos horas peleándome con mi conexión a internet para poder dejar mi conjetura!!! Espero que esta sea la definitiva porque sino tiro la toalla por hoy.

    Por la situación de las naves en la rotonda, la de Gordillo es la más alejada del lugar donde cayeron las cajas. Si las recoges con prisa, la verdad, creo que lo más lógico es esconderlas en algún lugar más cercano. Además yo las escondería en un lugar donde no llamaran excesivamente la atención. Y si no recuerdo mal la empresa de Balenciaga es de import/export. Por lo tanto debe gestionar miles de cajas al día. Además de tener la logistica apropiada para la carga y descarga rápida del género.
    El tipo no me da buena espina, dice no relacionarse con los vecinos pero esta muy enterado de sus vicisitudes y problemas. Pero me ha dado que pensar lo que ha dicho sobre Gordillo. Nos ha dejado caer que “alguien” podría haber dado el chivatazo a Sanidad para que investigaran a Gordillo… ¿podría haber sido él mismo?

    Lo siento Jack, es todo lo que puede pensar con la cabeza embotada por la fiebre. No soy de gran ayuda, espero me disculpéis…

  68. Tranquila, normalmente no le pido a nadie que resuelva un caso en las primeras 24 horas (el hecho de que más de una vez lo consigáis es algo que me sigue dejando boquiabierto y orgulloso). Por desgracia, tu aportación a la ya consabida historia de “Balenciaga sabía mucho de sus vecinos” tampoco es demostrable, me temo.

    Lo demás que planteas tiene sentido, sí, pero también tiene el mismo problema. La empresa de Balenciaga estaba cerca, sí; es de importación-exportación, sí; disponía de la logística necesaria para el traslado de las cajas, sí; y podía estar llena de cajas, lo que haría que el cargamento robado pasase inadvertido, sí. Pero ¿qué demuestra todo eso? Que Balenciaga PUDO haberlo hecho.

    Tiene la oportunidad y tiene el medio. Pero no es el único. Y que nos dé mala espina a todos (sí, a mí también, lo reconozco abiertamente) no es admisible en un tribunal. Necesitamos demostrar que alguno de los tres miente en algo que afecte al caso.

  69. Jengibre

    Releyendo todas las declaraciones me llama la atención que de las tres empresas de la rotonda sólo una empezara a despegar a partir de la fecha del robo. Y Murrieta no quiere contarnos como consiguió que despegase. Además se pone a la defensiva cuando Zalaya le pregunta porque se marcharon del otro polígono… ¿podríamos saber cuando se fue a pique textiles Diaz? Para comprobar fechas, porque me parece mucha casualidad que a finales de noviembre nadie conozca esa empresa y a principios de años se muden de polígono y empiece a ser una empresa puntera en el sector. Eso cuesta dinero, mucho dinero…
    Podríamos localizar al propietario de la extinta Textiles Diaz?

  70. celdelnord

    Releyendo otra vez hay algo más que me llama la atención: Balenciaga es el único de los tres que niega rotundamente que el cargamento robado apareciera en el polígono. Los otros dos dicen no saber nada, pero a él le parece un disparate e incluso tiene que aguantarse la risa.

  71. parmacenda

    Buenas de nuevo a todos!
    La verdad es que leyendo los informes uno se entera de bastante más que intentando conjeturar antes de que aparezcan. Así que pondré mi granito de arena.

    Una cosa que me ha llamado poderosamente la atención es que la empresa de Gordillo estuviese cerrada por Sanidad, y que Gordillo no haya mencionado la rotura del precinto. Quiero decir, si Sanidad se encontrase el precinto roto, Gordillo habría sido el principal sospechoso, ya que estaba bajo investigación y se creería que intentaba ocultar algo. Y por tanto Gordillo nos lo habría comentado durante la conversación con Zalaya: si es inocente, como queja añadida por el fastidio que le causó Sanidad (en plan “No sólo por el cierre perdí el cargamento, sino que me acusaron de entrar en mi nave una vez clausurada, perdiendo mi reputación”) y si es culpable, porque ocultar que se entró en su nave es fácilmente comprobable y le haría sospechoso.

    Habrá que esperar la confirmación de Sanidad, pero dudo mucho que la nave de Gordillo se utilizase para ocultar el cargamento, tanto por la distancia hasta el cargamento, y por el precinto de Sanidad que aparentemente se mantuvo intacto.

    Otro punto a comentar sería cual era la orientación de las cámaras de seguridad… y preguntar a Arjona por qué no vieron nada en ellas. Ya sabemos que la cámara de Gordillo (situada precisamente de forma óptima para ver el cargamento) estaba apagada por falta de electricidad. Pero seguía habiendo dos naves más con vigilancia, ambas funcionando en aquella época. Si la policía no encontró nada en las cámaras, será porque algo sucedió… y eso quizás nos pueda ser de mucha ayuda.

  72. … Maldita sea, antes digo lo de “No os pido que lo resolváis en veinticuatro horas”…

    … vale, creo que lo tenemos. Dadme un poco de tiempo para poner las notas en orden y asegurarme de que no nos falta nada, pero creo que este caso está cerrado. ¡Estad atentos!

  73. Parmacenda

    Y aunque no me suele gustar hacer dos conjeturas seguidas, me acabo de dar cuenta que la nave de Murrieta tenía ventanas a baja altura, de forma que los empleados de la nave deberían haber podido ver el cargamento. Se trataba de un viernes laboral, por lo que sé, y si Iván se alejó temiendo que alguien le viese, es porque creía que las naves estaban ocupadas, así que sería durante el horario laboral.

    Es que ningún empleado de Murrieta se molestó en mirar a la calle si de repente había mucho ruido de carga, o cuando se cayó el cargamento al suelo? O es que aquel día no había empleados donde Murrieta que pudiesen haber visto nada?

    Supongo que Arjona también podrá comentarnos al respecto, ya que supongo que la policía interrogaría a cualquiera que pudiese haber visto algo

  74. Dr. Rasudoque

    Este es un comentario para no llevarme el premio cucú.

  75. Vale, voy a presentarle nuestras conclusiones a Arjona. ¡Nos hemos ganado una Escena del Salón!

  76. Mauser Still

    Bueno, por si te interesa, lo de quien había alquilado la nave, era porque viendo lo idonea que me parecía la nave de Gordillo, me preocupaba que uno de los otros dos implicados quisieran alquilarla otra vez para limpiar el lugar y no levantar sospechas… pero me doy cuenta de que solo 100 I-pods no dan para tanta conspiranoia.

    PD: Apuesto a que el porno del caso está en uno de los Ipods: probablemente el implicado que tenga un ipod con porno, es el culpable 😀

  77. EPÍLOGO

    —¡Venga ya! —protesté—. ¿Ni siquiera nos vas a dejar hacer la Escena del Salón? ¡Lo hemos resuelto en menos de doce horas! ¡Nos lo hemos ganado!
    —Convénceme —replicó Arjona impasible.
    —¡El caso está resuelto!
    —Te creo.
    —¿Entonces?
    —Sigues siendo un civil. No puedo dejar que un civil se presente ante los sospechosos de una investigación en curso lanzando acusaciones. Convénceme de que vamos sobre seguro, porque si no puedes hacerlo esto ha sido una pérdida de tiempo.
    —Estás siendo cruel. Acabamos de volver al trabajo, Víctor. Mis chicos necesitan una Escena del Salón.
    —Y mis superiores necesitan garantías. Cuéntamelo a mí. Vuestro cliente somos nosotros, no los criminales. ¿Quieres que os contratemos? Véndeme tu historia.

    Suspiré. Lo entendía, claro que lo entendía; pero tampoco era difícil entender que el muy cabrón lo estaba disfrutando.

    —Está bien. Supongo que recordarte ahora que os habéis pasado un año persiguiendo la pista equivocada hasta que por fin le habéis preguntado a los civiles estaría un poco fuera de lugar, ¿no?
    —Pues sí, un poco, pero no está el comisario delante así que tú mismo —me respondió con media sonrisa.

    Mi amigo seguía ahí, debajo de toda esa capa de severidad. Queriendo volver a abrirnos las puertas de par en par. Había llegado el momento de demostrarle que podía confiar en nosotros.

    Carraspeé.

    —Muy bien. ¿Qué tenemos?
    —Un robo…
    —Olvídate de eso, no tienes nada que te ayude a resolverlo. ¿Qué más tenemos?
    —¿Un iPod recuperado?
    —Te vas acercando pero sigue sin servirnos. Sabemos que ese iPod pertenecía al cargamento robado. ¿Qué más?
    —Ilumíname.
    —Tenemos un cargamento robado abandonado en mitad de un polígono que desaparece en cuestión de minutos. Ese es el punto de partida. Por fuerza tuvieron que esconder el cargamento en una de las tres naves de los alrededores…
    —… o sacarlo del polígono, Jack. Tú mismo lo dijiste al empezar, puede que hubiera un vehículo implicado.
    —Oh, seguro que había un vehículo implicado. Y por eso mismo sé que el material robado se lo llevaron a una de las naves.
    —¿Disculpa?

    Extendí el plano del polígono sobre su mesa. Inmediatamente le señalé la única salida de la calle en la que estaban las tres naves.

    —Esta marca es…
    —Iván en bici. Si hubieran intentado sacar la mercancía en furgoneta, Iván los habría visto. No, si no vio a nadie tuvieron que esconder la carga en una de las naves, aunque sólo fuera para sacarla más tarde.
    —Bien visto, sí señor. ¿Pero en cuál de estas tres naves?
    —Me alegra que me lo preguntes. Hemos hablado con los empresarios que las tenían alquiladas para esa fecha. Podemos descartar a este —dije tachando la nave de Gordillo— porque la nave había sido clausurada por Sanidad. Entrar en ella habría roto el precinto y eso se habría notado. Nos quedaban estas dos.
    —¿Y bien?
    —Bueno, poca cosa, la verdad. Murrieta no sabía nada de un cargamento, aunque estaba algo más ocupado en contarnos el éxito que tenía; y Balenciaga nos aseguró que jamás ha habido un cargamento así frente a su nave, aunque desconfiaba de sus convecinos.
    —¿Y nada más?
    —Oh, vamos, Víctor. Hasta ahora habías demostrado que eras listo, no intentes jugar ahora conmigo.
    —¿Qué quieres decir?

    Y entonces cayó.

    —Un momento, un momento. Falso negativo. No se puede afirmar categóricamente que algo que sabemos que ocurrió no ha ocurrido. ¡Sabemos que sí que hubo un cargamento frente a esa nave!
    —Lo que por supuesto nos lleva a que Balenciaga miente. Podía haberse limitado a no saber-no contestar, como hicieron sus vecinos; pero intentó cubrirse demasiado las espaldas y se ha descubierto él solo.
    —Total y resumiendo, que todo el caso se resolvía por el simple hecho de que había un niñato allí.
    —Sabiendo eso era imposible que hubieran sacado la carga, y no sabiéndolo era imposible tener la certeza de que el cargamento había acabado ahí. Si sabías las dos cosas, era imposible que Balenciaga dijera la verdad. Así que sí, todo gracias a Iván.

    Arjona meditó unos instantes. Sí, parecía decir su cara, tiene sentido. Entonces se levantó.

    —¿Vienes?
    —¿A dónde?
    —A detener a Balenciaga. La Escena del Salón no os la podré dar, pero os habéis ganado estar presentes en la detención, ¿no crees?

    Y allí estábamos, aguardando a la salida de la nave de Balenciaga Hermanos, S. L., para ver con Arjona cómo el inspector Guindos, de robos, escoltaba a un ladrón esposado hacia el interior de un coche patrulla, perseguidos por un abogado de aspecto timorato que no paraba de rechistar. La detención de un culpable, que había sido encontrado gracias a nuestro trabajo de investigación.

    Pero aún nos faltaba algo. Y sabía exactamente qué era.

    —Disculpe —dije acercándome a Balenciaga—. Antes de que se lo lleven, tengo una pregunta que hacerle.

    Arjona alzó la vista al cielo, como diciendo “no lo puedes evitar, ¿verdad?”. Balenciaga me miró con extrañeza.

    —¿Quién es usted?

    “Claro”, pensé, “a mí aún no me conoce”.

    —Eso ahora mismo da igual. Es sobre ese cargamento…
    —¿Pero quién cojones es usted?
    —Es que no entiendo por qué dejaron el cargamento tirado en plena calle.
    —Mi cliente no va a hacer declaraciones… —comenzó el abogado.
    —Calla, Paco —interrumpió Balenciaga—. Ahora mismo todo el mundo piensa que soy un criminal, y lo que se pueda limpiar de eso ya lo limpiarás tú en su momento. Pero no voy a dejar que piensen que además soy un imbécil.

    Se volvió para mirarme. Esta vez con superioridad. Pero por alguna razón, no parecía que fuese a mí a quien consideraba inferior.

    —Ese cargamento… ¿cómo cree que llegó hasta la acera?
    —Por el volumen, diría que tuvo que ser transportado en un vehículo. Una furgoneta, un coche con el maletero amplio como mínimo.
    —No voy a declarar sobre ningún jodido emepetrés robado o lo que sea. Pero ya que saca usted el tema de los vehículos, le diré que ese mismo día del que hablan me robaron una furgoneta.
    —¿Qué?
    —De alquiler, ni siquiera era mía. Ya comprenderá que perdí la fianza. ¿Qué le parece? Robar una furgoneta que no es ni mía y dejar tirado un cargamento por valor de…
    —Ni una palabra más —le interrumpió el abogado, visiblemente histérico—. Suba al coche y no diga ni una palabra más hasta llegar a comisaría, ¿me ha entendido?

    Balenciaga se apresuró a subir al coche, antes de que pudiéramos ver cómo se ponía colorado como un tomate. Arjona palmeó un par de veces la carrocería y el conductor arrancó el vehículo, llevándose de allí al detenido.

    —Más tonto y nace acelga —musitó Arjona con una sonrisa.
    —No como tú —le dije.
    —¿Disculpa?
    —Bien jugado, sí señor. Tú siempre has sido listo, aunque te guste hacer ver lo contrario. Es imposible que no te hubieras preguntado qué hacía la carga tirada en medio del polígono, mis chicos se lo han preguntado y no han tenido ni once horas para estudiar el caso.
    —No sé de qué me estás hablando —contestó—. Y ahora, si me disculpas, tengo que hacer algunas averiguaciones sobre esa furgoneta. Habéis hecho un buen trabajo, Jack; si volvemos a necesitaros con relación a este caso, me aseguraré de que os llamen.

    Subió a su propio coche y se alejó. No estaba jugando conmigo. Simplemente, estaba cubriéndose las espaldas. Pero todos sabíamos lo que pasaba aquí.

    Ocho de Noviembre de 2010: un hombre se presenta en nuestras oficinas pidiendo ayuda bajo el falso nombre de Eduardo Martínez. Veintiséis de Noviembre de 2010: Salvador Balenciaga, empresario de importación-exportación, roba un cargamento de iPods, pero antes de poder llevarse el cargamento la furgoneta en la que lo transporta es a su vez robada. Finales de Diciembre de 2010: el cuerpo de Eduardo Martínez aparece abandonado en el patio trasero de la Iglesia de San Conrado, dentro de una furgoneta de alquiler cuyo robo había sido recientemente denunciado.

    Arjona no nos estaba castigando. Nos estaba allanando el terreno. Ni siquiera era su caso… pero él nunca abandonó la Maratón del Misterio.

  78. Señoras, señores… hemos resuelto un caso en menos de once horas. Tendré que revisarlo, algunas contrarreloj y el caso del Faisán de Oro también fueron bastante rápidos, y me gustaría saber si hemos batido un récord 😛

    Habéis hecho un excelente trabajo. Me siento muy orgulloso de vosotros. Como ya nos conocemos… ya sabréis que voy a necesitar algo de tiempo para preparar las condecoraciones y, esta vez además, para el cómputo de nuestra reputación (porque resolver un caso así de rápido tiene que contar sí o sí). Así que lo dicho, dadme algo de tiempo, sed pacientes… y disfrutad de la fiesta, que os la habéis ganado, sí señores 😉

  79. Parmacenda


    Creo que tenemos que pensar en qué le vamos a regalar a Arjona por traernos este caso. Porque proporcionarnos este eslabón es algo…

    Y mientras, voy a ir trayendo un licorcito casero que he estado destilando para brindar. A ver si os gusta, que es la primera vez que me pongo a hacerlo!

  80. Hercule Poirot

    Guau! A este paso, nos quedamos sin casos a resolver en un mes! Menuda velocidad! No he llegado a la resolución del caso, pero al menos llego a la fiesta, jeje.

  81. Mr. Zalaya

    ¿Pero qué es esto? ¿Me voy a hacer una colada de gabardinas y cuando vuelvo ya está el caso resuelto?

    Me da que vamos a dedicar más tiempo a celebrar este éxito que el que hemos dedicado a alcanzarlo.

  82. Os digo una cosa y me voy a dormir que falta me hace ya… creo que pocas veces la duración de un caso y su título han estado más de acuerdo. Porque “Cinco Días Para Morir” se cerró en veinte horas, así que ese no cuenta 😛

  83. Lilly Christie

    Lo sabía, estaría todo resuleto para cuando regresara, jeje.
    Suelto una última prenda: Algo me dice que la mamá de Iván estaba revisando el cuarto segura que encontraría porno, pero encontró fue el I-pod n.n
    En fin, una chorrada XD Felicidades tempranas a los galardonados (Estoy segura que seré la única con el premio “Cucú”, el Dr se aseguró de eso XD) ¿No quería compartir el premio conmigo, Doctor Rasudoque? 😉
    Por cierto, ¿fiesta donde Gordillo? Tengo un par de barriles de chicha de arroz, ¿quién me ayuda a “envenenarlos” con algo de licor?

  84. Bueno, gente… aún tengo que preparar las condecoraciones y el cómputo de la reputación, pero he pensado que esto debíais saberlo, así que… vamos a hacerlo oficial.

    Con la resolución de este caso, la Sociedad del Misterio reabre las puertas de su Departamento de Pruebas Físicas, que volverá a estar disponible en futuros casos. Por favor, demos todos un fuerte aplauso a la nueva Jefa de Departamento de Pruebas Físicas, la investigadora que ha resuelto el caso del Cargamento Visto y No Visto, CELDELNORD.

  85. Jengibre

    Enhorabuena Celdelnord!!!! Me alegro un montón, compañera… ¡¡¡¡Por fin una dama en la cúpula dirigente!!!

    Por cierto compañeros ¿dónde hacemos la fiesta? Me niego a ir a una de esas ruinosas naves!!! ¿Podríamos hacer la fiesta en la oficina? Para inaugurarla oficialmente, ahora sí con un caso cerrado… Además hoy es un día especial para mí y me gustaría celebrarlo con todos vosotros… Hoy es mi cumpleaños más especial, y no se me ocurre mejor compañía que la vuestra para celebrarlo!!!!!

    Voy avisando a los bomberos…

  86. Maldita sea, te me has adelantado, Jengibre. Estaba a punto de convocar a la Sociedad en bloque para felicitarte 😛

    ¡Feliz cumpleaños!

  87. Mauser Still

    Plasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplasplas

  88. KilFer - Fernando Belaza

    Felicidades pues a ambos, por el puesto de Jefa y por el cumpleaños! Esto hay que celebrarlo: Fiesta esta noche en la Sociedad! Todos invitados, excepto A.K. Que se delataria demasiado fácil. Traer el grog, yo traeré fanta para los abstemios!

    Felicidades!

  89. Parmacenda

    Jengibre, muchas felicidades y que disfrutes mucho de tu día! Y esperemos que no acabes en algún lugar lejano del globo, que tener que volver con un resacón en tu cumpleaños no es óptimo. 😀

    Celdelnord, enhorabuena por el ascenso! Espero que te den un despachito más amplio como jefe del departamento!

  90. Mauser Still

    Felicidades Jengibre ! Los bomberos dicen que un caso cerrado Y tu cumpleaños no lo atienden, que el seguro de peligrosidad no se lo cubre 😀

    Y felicidades a Celdernord: al próximo al que haya que ascender va a haber que nombrarlo jefe de Ujiéres ^⁻^u

  91. celdelnord

    Gracias a todos y ¡¡felicidades Jengibre!!

  92. Profesor Boniatus

    Felicidades Jengibre!!! Que corra el grog!!!
    Celdelnord, bienvenida a la junta directiva!!!

  93. Hetty Callahan

    Enhorabuena Celdelnord!!! Felicidades Jengibre!!!!
    He traído tortitas para echarle algo al estómago que no sea alcohol y cerveza para acompañarlas que si están solas se ponen tristes.

  94. Mauser Still

    Oye Boniatus: he encontrado esta botella detrás de la cafetera: pone “Grog para Directivos” ¿Qué demonios quiere decir?

  95. Mr. Zalaya

    Enhorabuena Celdelnord! Y muchas Felicidades, Jengibre!

    Mauser, yo no tocaría eso….. no podemos garantizar tu integridad física y mental…

  96. Dr. Rasudoque

    Felicidades a las damas de la sociedad. A jengibre por su natalicio y a Cedelnord por su ascenso, que dicho sea de paso siempre pensé que era hombre (y eso que nos enfrentamos en un duelo de investigadores). Es bueno que, para variar, no haya sido a la inversa.

    Y si. ¿Qué demonios quiere decir “Grog para Directivos”? Hay que ver que lo que no gastan en insumos de oficina se lo gastan en grog. ¿Corrupción en la sociedad del misterio? No me sumo a la fiesta hasta que se aclare el asunto… o que me den un trago de ese grog por lo menos.

  97. A mí no me miréis… yo no bebo.

  98. maureen1978

    ¿Nutella para las tortitas?

  99. Dr. Rasudoque

    Mauser sostenía la botella de grog “para dirigentes” frente a mis ojos. Buen color, mejor aroma. La etiqueta misma de la botella llevaba la inscripta la leyenda “para dirigentes”. Eso me llevó a pensar que debía haber otras etiquetas. Otras botellas quizás. O más. Quizás Mauser había descubierto la punta del ovillo del gran gato. Quien sabe. Quizás había un té “para dirigentes” en algún lado. Quizás unos bizcochos “para dirigentes”.

  100. Profesor Boniatus

    Bueno…. Tenemos un problema… Vereis, deje esa botella alli por si volvia A.K. Pense que no podria resistirse y le pegaria un trago… Es simplemente Grog normal con un cinco o seis cucharadas de laxante… Espero que no hayais bebido mucho…

  101. Jengibre

    Jack, muchísimas gracias!!! Compañer@s, me habéis emocionado!!!! Hoy es un día muy especial para mi. Es mi cumpleaños, pero no es un cumpleaños “normal”. Es un día muy especial. Hubo un tiempo en que el llegar a hoy era un sueño, casi una utopía. Tal día como hoy pero de hace 10 años, yo celebraba mi cumpleaños sin imaginar que el pequeño “granito” que salía en mi pierna izquierda se iba a convertir en la mayor aventura de mi vida… Durante un tiempo imaginaba como querría celebrar este cumpleaños porque eso significaba que habría llegado a poder celebrarlo… Y ahora que he llegado debo decir que a sido mucho más fácil de lo que imaginé. Tengo mucho más de lo que podía imaginar, cierto es que dejé por el camino un pedazo de mi gemelo… pero gané una vida y encontré al amor de mi vida… ¡¡¡he salido ganando!!!
    Muchísimas gracias a todos vosotros por compartir este momento especial conmigo!!!
    Y como ha dicho el sabio Profesor: “QUE CORRA EL GROG”
    (el último que se meta en la bañera paga la ronda…)

  102. Jengibre

    Os contestaría personalmente… pero Jack ha desactivado los comentarios anidados… ;P

  103. Maldición, ya vuelvo a pagar yo la ronda. En serio, gente, tenéis que cambiar las condiciones pensando un poco en los que no bebemos 😛

    Y Jengibre… puedes celebrar tu cumpleaños como quieras. Ese es, y siempre habrá de ser, privilegio del cumpleañero. Simplemente, no olvides que, mientras la Sociedad del Misterio siga abierta, aquí tienes un hueco, un buen puñado de gente con ganas de fiesta, y una ingente cantidad de grog que, sinceramente, cada vez entiendo menos de dónde cojones sale (antes pensaba que tenía que ver con las cañerías de la otra oficina, pero ¿en esta también?).

    Esto no es sólo una agencia de detectives. Esto es una comunidad. Y aquí, los nuestros son los nuestros 😉

  104. Mauser Still

    Os vais a reir: con las prisas por no pagar la ronda, se me ha derramado el laxante en la bañera…

    bueno, así, diluído y en alcohol, seguro que no hace efecto ¿verdad? 🙂

    Hale, a seguir viviendo, que viene siendo lo más bonito que podemos hacer con los años ;-D (Saca un antidiarreico y pongámonos a ello)

    GluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGluGlu

  105. KilFer - Fernando Belaza

    Hagamos que el caso 31 sea la búsqueda del Grog en la oficina. Ese caso si que no dudaría ni una hora: todos peleándose por encontrar la fuente de la eterna embriaguez.

    Y la caja del porno la tiene Rabbit, asi que un dilema menos.

  106. Dr. Rasudoque

    Oye, Jack. Ahora que recién estamos poniéndonos cómodos en las nuevas oficinas y que hablas de cañerías. ¿Que me dices que, además de los grifos de agua fría y caliente, instalemos aparte una cañería para el grog?

  107. Pues hombre, no sé qué decirte. Es decir, por mí no habría problema, ya sabes que yo no bebo, pero… ¿de verdad admitiríais un grog que saliera de una cañería, en lugar de uno al que habéis visto desde fermentar en una bañera hasta decir sus primeras palabras?

  108. Dr. Rasudoque

    Pero, mira. Nos ponemos una cisterna (bañera) en el techo y lo único que cambia es la distribución. Más eficiente. Ya sé lo que estás pensando… ¿por que no un servicio central de intravenosas desde el techo en vez de grifos? Pero eso no puede ser muy salubre, digamos.

  109. Jengibre

    Y perdernos el placer de los baños de grog a medianoche a la luz de las estrellas???
    No, me opongo frontalmente a esa herejía de canalizar el grog!!!!!!!!!!!!!

    Todavía recuerdo mi cola de sirena…

  110. Hercule Poirot

    Primero, muchas felicidades a Jengibre y la enhorabuena a nuestra flamange jefa de departamento. Y, ahora, al lío: ¿donde está ese grog casero? Yo creo que lo del laxante, hasta le dará un puntito.

  111. Dr. Rasudoque

    Pero Jengibre, estamos hablando de lo mismo. Te puedes bañar en grog en la cisterna. Y lo mejor es que está en el techo. Más cerca de la luz de las estrellas no puedes estar… Y además que te usamos para saborizar el grog. Ummmmm 😛

  112. Llegamos con 24 horas de retraso, pero más vale tarde que nunca!! Enhorabuena a todos los compañeros por un trabajo bien hecho… no, bien hecho, no: lo siguiente!!! Y por supuestísimo, muchísimas felicidades a Jengibre ^^ Que cumplas muchos más y que disfrutes mucho de tu día, guapi. Te deseamos lo mejor (Vórtice también, desde su armarito). Y qué decir de nuestra nueva jefa… a sus pies, señora. Para todo lo que mande y disponga!!!!

    Y ahora… ¡qué alguien me de un vaso para brindar, cohone, que llevo un rato aquí charlando y se me seca la boca!

  113. Mr. Zeta

    Bueno, pues felicidades al cumpleañero y a la recién ascendida, en cuanto a lo de las cañerias del grog… yo voto por el sistema intravenoso.

  114. Hetty Callahan

    Bueno… dejaré las cervezas y probaré el grog a ver que tal está

  115. Jengibre

    Doc… estoy buena.. pero no se si para tanto…

    Claro que bien pensado… para subir tendría que necesitar la ayuda del cuerpo de bomberos… mmmmmmmmmmmmmmmmmmm ¡¡¡me gusta la idea!!! ( y más que hoy no está Ceres y tengo a toooodoooo el cuerpo para mi sola)
    Cariño, no te pongas celoso… esto no es lo que parece… (estas teorizando sin pruebas)

  116. Lilly Christie

    Felicidades (muy retrasadas) para la cumpleañera, y la Nueva Jefe de Departamentos n.n

    ¡Bala de cañón! ¡Splash! (En la bañera XD)

  117. Que me aspen…

    … ¡Si es que uno no puede echarse a dormir un rato y estudiar el resto del día que ya estáis mediando la celebración!

    Celdelnord, felicitaciones. ¡¡ENHORABUENA!! Cuida bien del departamento de pruebas físicas. Si encuentras unos cultivos en gelatina verde y roja… ejém… dáselos al doctor, él ya sabe que tiene que hacer con ellos 😛

    ¡Feliz Cumpleaños, Jengibre! Aunque sí, a esta hora ya ni cuenta… pero bueno… ¡Feliz Cumpleaños para el año que viene, qué coño!

    ¿Sabéis? Hay grog, hay alcohol, hay bomberos… falta música con rocas dentro. Yo traigo un clave, que es lo poco que puedo tocar. ¿Alguien se apunta?

    Y como lo vengo diciendo desde hace tres años y diez casos… ¿Para cuándo caso nuevo?

  118. Papyrus

    Perdón por no participar en el caso, pero tuve problemas con el café que había en el armario. Tomé unas cinco o seis tazas (por lo visto soy adicto al café) en lo que buscaba cómo solucionar mi problema de identidad. Decidí salir a buscar la bodega pero en el trayecto empecé a ver lucesitas, después se acentuó mi visión borrosa (antes no podía leer los contactos de mi celular después no pude ni distinguir las facciones de las personas con las que me encontraba, posteriormente no pude mantenerme en pie ni hablar, no sé bien a bien cómo llegué a la bodega, sólo recuerdo que al despertar tenía un fuerte dolor de cabeza y continuaba con la visión algo borrosa, aunque sí podía enfocar con algo de esfuerzo. Encontré el bulto con el que había tropezado anteriormente. Es una mochila. Mi mochila, supongo. En su interior está una laptop algunos papeles y una bolsa más pequeña con medicamento (bezafibrato, pravastatina, enalapril, aspirinas, paracetamol, metformina, acarbosa…vaya, una farmacia), decidí tomar una de cada una a ver si me ayudaba. Ahora que he regresado me gustaría saber dónde está el laboratorio de pruebas que me había comentado el jefe. Por otro lado tengo unas palabras que cruzar con el Dr. Rasudoque, pero no sé si este sea el lugar apropiado o continuar con el hilo anterior…

  119. Hetty Callahan

    Papyrus te aconsejo que vayas a pasar un chequeo médico antes de seguir probando los medicamentos que tienes al azar, porque si son tuyos deberías seguir un tratamiento más riguroso y si no lo son, no te hace bien el tomarlos. Son para la hipertensión, el corazón, el colesterol y la diabetes. Al final vamos a tener un caso contigo :). Si no son tuyos ¿cómo llegaron hasta ti? Si te sientas aquí y me dejas coger mi maletín puedo hacerte unas pruebas, pero lo que peor llevo es la tensión, mis pacientes siempre llegan sin ella…

  120. Mauser Still

    “Y cuando el paciente despertó, su esqueleto había desaparecido… ¡y no se volvió a oir hablar del doctor! …. Y así es como perdí mi licencia médica”

    Un genio

  121. UrielEugenio

    Bueno, ahora que ya he leído todo el caso, no me queda más que felitarles, equipo! Una lástima no haber llegado a tiempo.

    Me quedan varias dudas sueltas, pero es que sin acceso a la Escena del Salón, supongo que poco se puede hacer. Eso y la relación que parece entreverse con la Maratón…

  122. Dr. Rasudoque

    Puedes hablar aquí mismo si quieres, Papyrus. ¿Es un asunto privado? Si lo es, espérame un segundo que me desconecto la intravenosa y te acompaño a donde tú digas.

  123. Mr. Zalaya

    Señores…. Por lo que veo hemos vuelto con ganas en lo referente a resolver casos… pero hemos perdido práctica en las fiestas.
    Ha pasado más de un día y mantengo la verticalidad y los dos calcetines….

  124. Dr. Rasudoque

    Esto es prueba irrefutable de que no se puede animar una fiesta a base de laxantes… Bueno, si. Como poder se puede. Pero te tienen que gustar esas cosas.

  125. ziordo

    Me he perdido algo desde la fiesta de inauguración de la nueva sed…

    OH GENIAL, UN CASO EN 11 HORAS RESUELTO, nadie pensó en sacarme del horno???

    Enhorabuena a todos, sobre todo a celdelnord por la resolución y el ascenso!! 🙂

    Dicen que la resaca se cura bebiendo, no? pues a la bañera como si lo hubiera resuelto también!!

    Hay algo que no me ha quedado claro del cas…¡hic! bmueñno, efs isgual ¡hic!

  126. Papyrus

    Gracias por el aviso, Hetty. Me surge una duda: ¿hay relación entre el medicamentos y lo que me ocurrió con el café?
    Dr. Rasudoque: Es en relación a una frase que me comentó, pero no sé qué es mejor, contestarla en “El juego vuelve a empezar” o dejar esa entrada por la paz y continuar la charla en el caso 00030. Por un lado, se mantiene el hilo de la conversación pero se pierde la fluidez respecto al tema principal, por otro lado, todo lo contrario. En lo personal, prefiero tener fluidez (como quién dice “NO” a los comentarios anidados).

  127. Hetty Callahan

    Lo que te pasó con el café pudo ser una bajada de azúcar debido a los medicamentos para la diabetes. Es normal primero perder la visión gradualmente hasta que uno acaba tirado en el suelo sin conocimiento. Aunque por otro lado pudo ser la falta de alguno de estos medicamentos lo que te pudo causar el desmayo. Creo que lo primero es comprobar si los necesitas o no y luego seguir pensando en lo que ocurrió con el café. Y la pregunta más evidente es ¿pudieron echarte alguna sustancia que te causara esos efectos en el café?

  128. Dr. Rasudoque

    Papyrus: Si quieres que los presentes te oigan, diría que te quedes aquí. Tomate un trago. ¿Un cigarrillo?

    O no. Si quieres que todo lo referente a tu caso de amnesia quede recopilado en un solo lugar, pues nos vamos a la entrada anterior.

  129. Mauser Still

    Aparece de vuelta con una botella en una mano y una maleta en la otra:

    ¡Esto animará la fiesta! ¡He traido Disfraces! Zalaya, el tuyo es este de Joker. El de Jack le va a encantar: ¡Es una gabardina victoriana y una pipa! Y A rasudoque le he traido uno de calcetín gigante!!!!!!

  130. Papyrus

    Respecto al café sólo tengo que decir que estaba muy sabroso.

  131. Jengibre

    Vaya… veo que los jefes de departamento han sentado la cabeza o las fiestas han degenerado bastante desde los viejos y buenos tiempos…
    Yo, por suerte mantengo la horizontalidad en la bañera del grog… creo que he perdido los zapatos y alguna prenda más que creo recordar que llevaba cuando empezamos la celebración… no la echo de menos de todas formas… el uniforme de los bomberos me sienta divinamente…

    Mauser, ¿para nosotras no has traído disfraces? Mira que se me ocurren algunos que podrían animar y de que manera esta fiesta algo descafeinada…

    Bueno, sigo confraternizando con el cuerpo del bombero… digo, con el cuerpo de bomberos… XD

  132. Mauser Still

    Si, a ti, Jengibre te he traido este de Kowalski el pingüino de Madagascar. ¡Tengo mas! Elegid!

  133. Hetty Callahan

    ¡Me pido el de hada con alas de purpurina!

  134. Jengibre

    ¿Kowalski? ¿Porqué no de Dora Exploradora??? ¿¿¿Esto es una fiesta de la Sociedad del Misterio o un carnaval de jardín de infancia???
    Creo que probaré el de Ángel de Victoria’s Secret…

  135. Mauser Still

    Los tengo también, pero los guardaba para cuando estuviéramos más bolingas…. ^⁻^U

  136. Dr. Rasudoque

    ¡QUE CORRA EL GROG! ¡Soy un calcetín gigante! ¡Soy un calcetín…! ¿Gigante?

    Las mujeres no se me acercan, Mauser. Estoy desnudo bajo el calcetín y, aún así, nada… esto no funciona.

  137. Podía aceptar que la Sociedad del Misterio hubiese permanecido en paro por un par de años. Era lógico que estuviéramos oxidados. Pero resolver casos y armar juerga es como montar en bicicleta… por más que quieras, no te olvidas. Puedes estar oxidado, pero para algo existe el desengrasante.

    Y ahí estaba la clave del asunto. En usar el desengrasante.

    Todos sabéis que mi afición es la química. Casi todos lo sabéis. Y si no lo sabíais, pues os estáis enterando ahora mismo. Y ahora mismo, en todas las bebidas de la SdM está actuando un potente afrodisíaco alucinógeno. Es muy posible que mucha gente se ponga a coquetear con una puerta, pero joder si iba a estar animado

    Probablemente a Jengibre satisficieran más los disfraces de Catwoman, Hiedra Venenosa y Batgirl que había dejado en el armario. Probablemente a Rasudoque y a Mauser les interesara saber que con Ceres trajimos un grog que fermentaba (según la etiqueta) desde el caso de Verónica Salas. Quizás a algunos les interesara saber que encontré, no hace mucho tiempo, en un libro de herbolarios, la misma clase de hongos que propiciaron los hechos de la fiesta del caso 21 (de nuevo, gracias, profesor). Y que los susodichos hongos no son tan difíciles de conseguir… aunque para ellos debas escalar cinco veces el volcán Tudedoidiota y huir gritando de los Tesu.

    Finalmente, ¿queréis fiesta o váis a pasaros el resto de la semana ahí sin hacer nada?

    Y uno, y dos. Y un, dos, tres, cuatro…

  138. Mr. Zalaya

    Yo ya sabes que me apunto… Cualquier cosa con referencias a Mundodisco me tiene conquistado, Nicolás

  139. Mauser Still

    ¡Yujuuuuuuuu! ¿Habeis visto como molo con mi nuevo deportivo?

    Recita Mauser desde lo alto de la lámpara

  140. Lilly Christie

    Hum, pues yo me quedo con mi traje de conejita n.n con sombrerito, gabardina y pipa :p
    Grande Nicolás, has de esta una verdadera fiesta de Fin de Caso, más cumpleaños de Jengibre, más celebración de Celdelnord como nueva Jefa de Departamentos…

  141. Dr. Rasudoque

    – ¡Atrás! ¡Retrocedan, malditas bestias antropófagas! A mi no me comerán. No. Tengo una Luger bajo el brazo. Aléjense y no saldrá nadie herido. No me miren así. ¡Los mataré a todos!

    Rasudoque lleva su mano hacia su pistolera y desenfunda una banana.

    – Está cargada. Ahora, tú, Mauser. Bájate del auto y dame las llaves. Déjalo en marcha.

    Rasudoque toma la lámpara y la lleva entre sus piernas como si estuviera en un caballo. Luego, le arroja la banana a un investigador y salta por la ventana. El investigador cayó inconsciente por el golpe. Mauser, rápidamente, busco una bombilla de 500 watt y un pepino. Luego emprendió la persecución.

  142. Mauser Still

    No escaparas! ¿Te crees que es la primera vez que me tiro por esta ventana! ¡Es la segunda! Y esta vez voy a usar la escalera de los bomberos!

  143. Mauser Still

    Y subido a la lámpara repito: “¡Chuck Norris nunca grita! ¡Pero si lo hiciera, todo el mundo podría oir sus gritos en el espacio!”

  144. Profesor Boniatus

    No huireis!!!! grito empuñando un pollo de goma y saltando por la unica ventana sana que queda…

  145. Ejém… investigadora Christie, ¿desearía bailar un rato conmigo? Luego tomo una planta sin maceta y salgo a perseguir a quien sea que debamos perseguir en esta ocasión, pero para que no se diga que no hacemos buena juerga… 😛
    ¡Qué siga sonando la música con rocas dentro!

  146. Mauser Still

    Llega un ruido de la calle: “¡Non fuyades, cobardes y viles criminales, que un solo detective es el que os acomete!” Seguido del inconfundible ruido de un perro siendo apedreado

  147. Bien, damas y caballeros, ya va siendo hora de ponernos las pilas. Aunque sólo sea para dejarlo aquí publicado para cuando la gente vuelva de perseguirse por las calles montada en lámparas (hablando de lo cuál… ¿qué?)

    Sin más, las condecoraciones de este caso:

    Investigador KilFer: Primer Golpe. Como ya sabéis, en la Sociedad del Misterio se premia la puntualidad. El primero en llegar es el pistoletazo de salida, la declaración oficial de que el caso está en marcha. Esta vez, es KilFer quien se lleva ese premio.
    Investigadores KilFer, Nicolás, Maureen1978 y Dr. Rasudoque: Pista Clave. Dijeran lo que dijeran los sospechosos, la única forma que teníamos de demostrar que alguno de ellos tenía el cargamento era probando que dicha mercancía no podía estar en ningún otro lugar. La posición de Iván en la calle que salía de la rotonda implicaba que nada ni nadie pudo entrar ni salir de allí sin ser visto, y estos cuatro investigadores lo han puesto de relevancia.
    Investigadora Hetty Callahan: El Nexo. Algo que no nos encajaba desde el principio era el hecho de que la carga estuviese abandonada. Había una razón, como descubrimos posteriormente. Saber eso era imposible sin que el culpable nos lo dijera, pero mientras todos le dábamos vueltas, Hetty hizo una pregunta: ¿estaba la carga cuidadosamente colocada, o tirada en la calle? Esa pregunta apuntaba en la dirección correcta.
    Investigadores Nicolás y Parmacenda: Descartes. Teníamos tres naves industriales en las que se podría haber escondido la mercancía. Una de ellas podía ser descartada de inmediato. Pero no nos bastaba con que se nos dijera que Sanidad la había precintado, eso podía ser una excusa. No obstante, Nicolás observó que, si hay un precinto, ese precinto es físico; Parmacenda, a su vez, anotó que romper ese precinto se habría sabido en su momento, haciendo a Gordillo sospechoso. Así es como descartamos a un inocente y nos centramos en el resto.
    Investigadora Celdelnord: CASO CERRADO. Tres sospechosos. Uno de ellos miente. Pero una mentira no es necesariamente una prueba incriminatoria, la gente puede mentir por muchas cosas. Celdelnord fue capaz de apartar las mentiras innecesarias y ver la inculpatoria. El ladrón está entre rejas gracias a ello, y como éste era su tercer caso, el departamento de Pruebas Físicas tiene ahora una nueva jefa.

    Y así quedan las condecoraciones… estándar. Pero como ya sabemos, sigue habiendo algo más, ¿verdad?

    Damas y caballeros, las condecoraciones especiales:

    Investigadora Jengibre: ¿Dónde está Wally? Pues no lo sabemos. Esta vez no hemos encontrado a Wally (perdón) la caja de porno que suele aparecer en nuestros casos (y no es la primera vez); pero ¿no es digno de mención que, tras dos años de parón, todavía nos acordemos de buscarlo? Jengibre, me siento orgulloso.
    Investigadoras Lilly Christie y Hetty Callahan: ¡CÚCU! Para los nuevos, os explico en qué consiste esto. Se otorga esta condecoración especial a los investigadores que, por el motivo que sea, entran en la investigación, aportan una conjetura, se van y no vuelven a ser vistos antes del cierre del caso. A veces se ha entregado a gente que, literalmente, se ha pasado a saludar. Este caso se ha cerrado en once horas, así que era previsible que a alguien le podía pasar, y así ha sido: Lilly Christie y Hetty Callahan se alzan con el premio. Mención especial merece el Doctor Rasudoque, que publicó rápidamente otra conjetura entre que se anunció que teníamos el caso resuelto y que se publicó el cierre oficial para esquivar este premio.

    A los premiados, ¡mi enhorabuena! A los demás, ¡buen trabajo! Y ahora…

    … como ya sabemos, tenemos una novedad en la Sociedad del Misterio, y es que ahora tenemos muy en cuenta nuestra reputación. Así pues, éste ha sido el cómputo por resolver este caso:

    CASO PEQUEÑO: 0
    CASO CERRADO: +5
    CASO CERRADO EN MENOS DE UNA SEMANA: +5
    CASO CERRADO EN MENOS DE 24 HORAS: +10
    REPUTACIÓN TOTAL: 20

    Así pues… ahora tenemos algo más de reputación, y nuestro estatus ha cambiado. Podéis leer nuestra nueva situación bajo el medidor de reputación.

    Pero sobre todo… ahora podemos aceptar casos más grandes. Poco a poco, pero ¡volvemos a la carga!

  148. Lilly Christie

    ¡Felicidades a los condecorados! Tengo mi primer “¡CUCÚ!”

    Por cierto: Acepto ese baile encantada, Nicolás n.n pero primero ¡Atrapad a mi calcetín! Tenga, aquí tiene un zapato de metro y medio, solo así podrá encajarlo. Además es rojo y con brillantina… Y una vez que lo atrape, dé tres golpes con el tacón diciendo “No hay lugar como el hogar” y lo traerá de vuelta a La Sociedad….

    ¡Saludos!

  149. Hetty Callahan

    ¡Felicidades a todos! Y una pregunta ¿el grog se hace con setas de colores brillantes?

  150. Mauser Still

    El caso estaba cerrado. Y una vez mas las medallas habían caido alrededor sin tocarme.
    No me importaba: aquella vez había pillado al mismísimo Jack en un renuncio. Y si Jack podía equivocarse, podía liquidársele….

    ¿Qué demonios hago yo montado en un San Bernardo? ;-D

  151. Parmacenda

    Enhorabuena a los condecorados! Que siga la fiesta! Y podeis decirme por qué estais todos de pie en el techo, junto con los muebles? Que eso no puede ser sano!
    Y de quién es este calcetín rosa con motas verdes que tengo colgado en la oreja?

  152. Una cosa. En el cierre de este caso se ha mencionado la Maratón del Misterio. Tanto para los nuevos que no la llegaron a conocer como para los que participaron en ella pero pudieron perder el hilo tras el parón, en 2011 se publicó un informe que recopilaba todo lo que sabíamos sobre los casos de que se componía la Maratón, así como lo que ocurrió después de nuestra intervención y, por último, expedientes de los viejos conocidos que nos encontramos en aquellos casos. Dicho informe fue publicado en Megaupload.

    Como ya podréis comprender, ahora mismo es imposible compartir con vosotros de nuevo ese enlace. Así que he reeditado el informe, con la nueva plantilla y enlazando los casos directamente a sus referencias en estas nuevas oficinas, y lo he colgado en la Sala de Archivos. Ya volvéis a tenerlo a vuestra disposición… y esta vez nadie puede decir que lo que estamos haciendo sea un delito de piratería y borrar un documento creado por mí mismo sin ánimo alguno de lucro. Que yo no quiero decir nada, pero una acusación de ese calibre y sin pruebas aquí habría sido motivo de reprimenda ¬¬

  153. UrielEugenio

    Jajajaja, demanda al Gobierno del país ese que se cree superior por difamación!!

    O también puedes mandarles la reprimenda pertinente por correo… 🙂

  154. Pingback: Los Archivos de la Sociedad del MIsterio: Casos 00021 a 00030 | La Sociedad del Misterio

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