LOS ARCHIVOS SECRETOS DEL DOCTOR WATSON. Archivo Nº 003: El patrón oculto

Damas, caballeros, de momento tenemos una temporada tranquila. Parece que con el calor a los criminales les da perrera salir de casa, o algo así… pero lo cierto es que no nos ha entrado ningún caso nuevo todavía.

Pero no desesperéis, estamos preparados para esa contingencia. Creo que es un buen momento para sacar a la luz un nuevo Archivo Secreto del Doctor Watson. Los veteranos del lugar recordaréis que estos documentos, presentados aquí a modo de ejercicio práctico, son el testimonio que dejó mi difunto amigo y mentor, el doctor Juan “Watson” Garzón, de su último caso. Un caso de corrupción policial que decidió investigar por su cuenta, un caso que llegó a resolver pero que murió antes de poder cerrar. En la columna de la izquierda podéis consultar los dos archivos anteriores, si queréis poneros al día. Y quizás os interese… porque en este informe van a hacer su aparición un par de viejos conocidos. Uno de ellos es del primer Archivo Watson; pero al segundo lo hemos conocido en persona.

Bien, vamos allá. Como ya sabéis, el procedimiento es el siguiente: durante una semana, podréis ver la conclusión sacada por Watson pero me guardaré el párrafo en el que explica cómo llega a ella. Durante ese tiempo, activaré la moderación de conjeturas para que, aunque todas me lleguen, nadie pueda ver las de los demás. Cada día os avisaré de qué conjeturas se han recibido, y dentro de siete días… podréis verlas todas publicadas junto con la solución.

¿Listos?

ARCHIVO Nº 003: EL PATRÓN OCULTO
por el doctor Juan Garzón

El patrón parecía evidente. El asesinato de Fermín Bueno y la difamación de Ramón Varela lo indicaban con bastante claridad: alguien de dentro del cuerpo estaba eliminando a otros policías. Pero me faltaba el móvil. ¿Por qué un chico de azul mata a otro? ¿Qué podía tener nadie del cuerpo contra esos dos hombres?

Me enfrentaba a un problema bastante complejo, sin embargo: ¿cómo investigar? Los expedientes de las víctimas y los informes de las autopsias apenas podrían revelar nada acerca del motivo. La única opción era el interrogatorio… pero no sabía quién estaba detrás de todo esto, no podía arriesgarme a descubrir el objeto de mi investigación demasiado pronto. No, si quería indagar sobre este asunto necesitaba encontrar primero un buen pretexto.

Solicité consultar los expedientes de ambos agentes, con el pretexto de que había pequeñas inconsistencias en sus autopsias, nada serio, pero que quería verificar. Necesitaba encontrar conexiones entre ambas víctimas, algo que fuese evidente que no tuviera nada que ver con sus muertes, pero que justificase una investigación por mi parte. Busqué enfrentamientos con otros compañeros. Busqué posibles denuncias a Asuntos Internos. Busqué decomisos irregulares. Busqué indicios de corrupción. Pero no logré dar con absolutamente nada.

Fuera cual fuese el motivo, no había pasado por los registros. Nadie parecía poder tener nada en contra de Fermín Bueno o de Ramón Varela. Salvo algunas pequeñas irregularidades completamente pasables, se diría que los difuntos eran los policías menos problemáticos de la central.

Tres golpes en mi puerta me sobresaltaron. Pero llevo muchos años en el departamento como para perder la compostura en estas situaciones. Con un ademán de mi mano indiqué, sin mirar a quien esperaba al otro lado del cristal de la puerta, que esperase un momento. Guardé cuidadosamente los expedientes, asegurándome de que no quedase ningún nombre a la vista, y entonces invité a mi visitante a pasar.

El hombre que atravesó la puerta resultó no ser otro que el agente Gabriel Hernando, ex-compañero de la primera víctima. Con quien no había vuelto a hablar desde el juicio. Sabía que Hernando estaba furioso conmigo por no haber insistido todo lo posible para que encarcelasen a Carlos Bordes Ferrón por el asesinato del agente Bueno; pero creo que en el fondo era él quien me había estado esquivando a mí todo este tiempo. Suponía que ya iba siendo hora de asumir las consecuencias de mis acciones.

Pero la tarde aún me reservaba más sorpresas. Hernando se sentó frente a mí y, tras un incómodo silencio, acabó por pedirme perdón por su actitud. Claro que le indignó que yo no hiciera más por encarcelar al asesino de su compañero y amigo… pero, y aunque le costó casi un mes de reflexión, había acabado por ver la misma incoherencia que yo. Bordes no podía ser la mano detrás de la muerte de Fermín Bueno. Y de pronto le había preocupado estarse volcando en encerrar al hombre equivocado. Quería saber qué pensaba yo, de quién sospechaba, y si podía ayudarme en algo.

Escuché sus observaciones con gran interés. Pero no le dije que yo pensaba lo mismo. ¿Cómo saber que podía confiar en él? Quizás intentaba averiguar lo que yo había descubierto para saber si me había convertido en una amenaza. Me limité a decirle que le mantendría informado si averiguaba algo… cosa que pensaba hacer. Para bien o para mal, Hernando había contactado conmigo. Si era una artimaña podía utilizarla en mi beneficio, y si no lo era quizás había encontrado un aliado.

De cualquier manera, no estaba preparado para confiar en él. Pero no podía negar que esto me había dado una idea.

Consulté de nuevo los expedientes de ambas víctimas. Pero esta vez no buscaba nada sobre ellos… sino sobre sus entornos. Quería saber con quiénes habían trabajado. En qué misiones habían estado. Había intentado averiguar si ellos fueron acusados a Asuntos Internos, pero ¿y si fue al revés? ¿Y si estos dos policías, tan aparentemente incorruptibles, se convirtieron en el obstáculo de otros un poco más corruptibles? O aún más… ¿y si simplemente pasaron por donde no debían?

Encontré por fin un par de puntos en común. El agente Hernández, había sido el último compañero de Varela, y participó en la operación de captura de Carlos Bordes; y una redada a un laboratorio ilegal, hacía sólo tres meses, en la que ambos habían tomado parte (Varela sólo en el aspecto administrativo).

Analicé ambos puntos en común. Hernández no era tan honrado como las víctimas, pero tampoco parecía un mal poli. Al menos, según su expediente. Había algo que no me cuadraba, según su dirección vivía en uno de los mejores barrios de la ciudad, pero su sueldo no debería permitírselo. ¿Quizás se sacaba un sobresueldo? No obstante, su expediente aún no recogía nada sospechoso. Durante la captura de Bordes su actuación fue ejemplar. Nada relevante desde entonces, salvo que se había presentado un par de veces al examen para inspector.

La redada había perjudicado a un narco de los importantes, Emilio Moragas. Ese laboratorio era uno de sus principales; pero además, uno de los técnicos detenidos habló más de la cuenta y vinculó directamente el laboratorio con Moragas. En el momento de escribir estas líneas, la fiscalía ya está preparando su acusación, y parece bastante blindada. Lo que significa que todos los implicados con aquella redada, nuestras dos víctimas incluidas, se habían ganado un poderoso enemigo. Un enemigo tan poderoso, que podría perfectamente tener contactos en el departamento.

Después de estudiar detenidamente ambos casos, opté por quedarme con el tema de las drogas. Era muy visible, por lo que a nadie le extrañaría que yo lo investigara. Era un tema de actualidad, lo que implicaba que no me pedirían que pospusiera mis indagaciones. Y lo que es más importante… era claramente una pista falsa. Lo que me permitía investigar el auténtico rastro, el agente Hernández, sin levantar las sospechas de los responsables…

[…]

¿CÓMO SUPO WATSON QUE LA PISTA DE MORAGAS ERA FALSA?

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18 comentarios

Archivado bajo asesinatos en serie, corrupción policial, Los archivos secretos del doctor Watson

18 Respuestas a “LOS ARCHIVOS SECRETOS DEL DOCTOR WATSON. Archivo Nº 003: El patrón oculto

  1. Queda activada la moderación de comentarios. Cada día enumeraré a los investigadores cuyas conjeturas hayan sido recibidas. Si alguien envía una conjetura y no ve su nombre en mi lista… que lo vuelva a intentar o que me avise, por si se me hubiera despistado.

    Tenéis una semana. ¿Seréis capaces de resolver este Archivo Watson?

  2. Hay un montón de líos que me dejan alucinada. Por un lado Gabriel Hernando era compañero y amigo de Fermin Bueno que fue asesinado.

    Pero de Ramón Varela se dice que fue difamado (y eso que yo sepa no es un asesinato) y que era amigo de Hernandez, que vive en un buen barrio y se presenta a inspector.

    Al principio confundí a Hernando con Hernández, pero me he hecho un gráfico para seguir el problema y he visto que se llaman distintos.

    Luego se habla de dos víctimas pero no sé cual es la segunda.

    Hernández que era compañero de Valera participó en la captura de Carlos Bordes, al que Gabriel Hernando acusaba de la muerte de Fermín Bueno.

    Y por fin fuera de todo aparece Emilio Moragas, al que no se le relaciona con nadie directamente, si es el jefe del narco, sí puede ser que tenga contactos pero no sabemos nada del que le ha delatado.

    Concluyo con mi hipótesis: Hernández ha matado a Varela, su compañero porque dejó escrito algo sobre la detención de Carlos Bordes, ya que se ocupó de la parte administrativa, no sé quizás brutalidad policial, y lo ha difamado diciendo no sé, que se equivocó al hacer los informes.

    A Fermín Bueno no sé quien lo mató, parece muy evidente que sea su compañero que tiene tanto interés pero…

  3. Yo creo que se dio cuenta por que Hernandez vivia en uno de los barrios mas caros a pesar de que el sueldo no lo permitia, y que uno de los tecnicos lo vinculara directamente con Moragas. Además, se supone que alguien que trabaja en un laboratorio de droga ilegal no puede saber de quien es el laboratorio (Al menos eso creo). Asi que mi deducción es que Hernandez era el dueño de ese laboratorio, asi que falsificó las pruebas y coaccionó al detenido para que se fuera de la lengua y dijera que era Moragas.

  4. Jack, Primero que nada te saludo, y te agradezco el mail de aviso.
    Me parece ver algunas inconsistencias con respecto a los nombre “Hernando” y “Hernandez”, pero creo que hacen referencia a la misma persona.
    Mi conclusión: La pista de Moragas no puede conducir a la explicación de la muerte de ambos policías, ya que la muerte de Fermín Bueno es anterior a la redada en el laboratorio ilegal.
    En cualquier caso, el primer archivo del Dr. Watson ya demostraba la corrupción en el cuerpo de policía, por lo que la muerte de Ramón Varela tiene que estar relacionada con esa corrupción.
    Saludos, Uriel Eugenio

  5. Si Moragas podía hacer lo que quisiera, ¿por qué no fue a por el técnico que le delató?

    Sí, ya sé que no es muy sólido pero por algo se empieza. A mí me resulta bastante clarificador.

  6. Buenas Jack.

    Después de leer y releer y releer….

    Lo único que se me ocurre y me parece demasiado evidente es que por qué Varela estaba el primero en la lista de enemigos de Emilio Moragas si según su historial no participó activamente en la redada (solo administrativamente) teniendo policias que se habían metido más en el caso como el mismo Hernández?

    Por lo tanto mi conjetura es que Varela no murió por el hecho de participar en la redada del laboratorio.

  7. Bien, equipo, lo prometido es deuda. Hasta el momento, se han recibido y contabilizado las conjeturas de los siguientes investigadores, por este orden: Vitalidad, Reebok, Uriel E., Twinsen, y David. Twinsen, si la respuesta es no me vas a perdonar por el despiste, llevo unos cuantos días algo hasta arriba, pero… ¿eres nuevo por aquí? Si ese es el caso, ¡bienvenido al equipo!

    Me gustaría aclarar una duda que he visto que tenéis más de uno. Los agentes Hernández y Hernando son dos personas distintas, no se trata de ninguna errata. A ver si puedo despejar toda confusión posible… Hernández conoció a la primera víctima en una detención, pero fue compañero de la segunda víctima. Hernando, a quien Watson conoció al principio de ese caso (ver el archivo número 1), era el compañero de la primera víctima, y que sepamos no tenía relación alguna con la segunda.

    Lo sé, es un caos. En un mundo ideal, dos personas con nombres y/o apellidos similares no coincidirían en una misma investigación 😛 Pero me temo que es lo que hay.

    Bien, como siempre, si alguien ha enviado su conjetura pero no consta en esta lista, que por favor lo vuelva a intentar. ¡Quedan seis días para la solución!

  8. Bien, henos aquí volviendo a poner en funcionhamiento las pequeñas células grises. (Si el profe Holmes me pilla diciendo esto me inyecta una dosis letal de morfina) A ver, en principio debo decir que este archivo, particularmente, está lioso. Ya perdí la cuenta de cuantas veces lo leí, y quizás necesite muchas más para entenderlo del todo. Usualmente los archivos secretos de Watson, se resuelven encontrando incoherencia entre lo que se dice al principio, y lo que se dice después. Pero muchas veces cometemos el error de dejarnos llevar por nuestra experiencia y no ver un caso bajo la luz de la razón pura. A pesar de esas teorías he de admitir que no estoy del todo seguro de lo que voy a decir, ya que es lo único que he encontrado. Pero, tengo la posibilidad de errar, y eso es de verdad muy agradable. Así que vamos…
    Si con pista falsa el Doctor Watson se refiere a que el narco era un chivo exquiatorio para cubrir a Hernández… La única relación que encuentro es la de que Hernández vivía en una zona de alta categoría, que sus ingresos no le permitirían pagar. Creo que Watson se basó en ese hecho en concreto para afirmar, que si como yo creo, el narco no era más que una pantalla. Aunque ya les digo… no sé si es que yo estoy muy fuera de tono al estudiar intensivamente, o si es el informe preliminar…. Por lo pronto allí queda eso.
    ahora sí, de vuelta al trabajo.
    Sir Nícolas Vásquez de Aragón.

  9. Bueno, hoy la cosa ha estado bastante más parada. La única conjetura que hemos recibido es la de Nicolás. ¿Alguien más la ha enviado? Porque si es así, no nos ha llegado.

    En fin, esto aún no ha acabado. Quedan cinco días para la solución. ¡Ánimo!

  10. Vale, hoy acabamos rapidito: no se ha registrado ninguna conjetura en todo el día. Ya está, ¿veis qué fácil? 😛

    Quedan cuatro días para la solución. ¡Estad atentos!

  11. Esto está un poco muerto… Hoy sólo se ha recibido una conjetura de Los Fantasmas del Paraíso. Como siempre ya sabéis, si alguien más ha participado y no está en la lista, que me lo haga saber o que lo vuelva a intentar.

    Tres días, damas y caballeros. En tres días descubriréis cómo supo Watson qué pista descartar. ¡Estad atentos!

  12. A ver la cosa esta complicada porque no veo nada que claramente me diga sin lugar a dudas la razón, pero yo creo que lo que le hizo sospechar a Watson fue que el técnico del laboratorio se fuera de la lengua tan facilmente para implicar a Moragas, como si quisiese evitar que se investigase otra cosa.

  13. Bien, hoy hemos recibido sólo una conjetura más, la de Pilar. Lo que, recapitulando, significa que hasta el momento han participado: Vitalidad, Reebok, Uriel E., Twinsen, David, Nicolás, Los Fantasmas del Paraíso y Pilar.

    No está muy animado esto… pero bueno, supongo que por estas fechas es normal. Si el crimen se toma sus vacaciones, ¿cómo no va a tomárselas la lucha contra el crimen? De cualquier manera, aún quedan dos días para la solución. Dentro de poco sabréis cuál fue el razonamiento de Watson.

  14. Hoy sin novedad, equipo. Me da a mí la impresión de que os habéis pillao efectivamente las vacaciones… y no sabéis lo que os envidio, las cosas como son 😛

  15. Bien, damas y caballeros, se acabó la semana. Y como ya sabéis, eso significa que ha llegado la hora de conocer el resultado final.

    Creo que este archivo era algo más difícil de lo habitual… porque esta vez tenemos un solo acertante. Pero no perdamos más tiempo… sin más, con vosotros, la resolución:

    “Seguiría por tanto la pista de Moragas… aunque estaba claro que era falsa. Moragas se enfrentaba al juicio más duro de su carrera criminal porque se encontraron pruebas y testimonios que le vinculaban con aquel laboratorio ilegal. Algo que se podía haber evitado desde el principio si nuestro noble narcotraficante tuviese de verdad la mano metida en el departamento. Pensar que era él quien estaba detrás de los asesinatos, por tanto, no tenía ningún sentido.”

    Ahí lo tenéis. Esa fue la razón por la que Watson supo que la pista de Moragas era falsa y que, por tanto, podía seguirla sin peligro. ¡Enhorabuena al acertante! A los demás, ¡buen trabajo!

  16. Ah, sí, y… la moderación de comentarios ha quedado desactivada. Ya podéis hablar entre vosotros si queréis 😛

  17. ¡Oh! He sido idiota… ¡Pero… claro! ¡Tan claro como el agua! Si el narco era uno de los grandes tenía que tener experiencia, para tener experiencia tenía que tener práctica, para tener práctica tenía que tener a su cargo muchos trabajadores, para poder convertirse en uno de los grandes, por consiguiente, tuvo que siempre haber tenido cuidado para que nada lo vinculara de forma directa a él. Con lo cual, es ridículo pretender que una persona que lleva toda su vida haciendo eso se tropiece con un error tan em… ¿Intríncicamente estúpido?
    Bien, esto me pasa por no pensarlo todo bajo la luz de la razón pura… El hombre puede desarrollar su intelecto y su capacidad tanto como lo desee. Buen archivo… No podrá denominarse un triunfo… Pero sin lugar a dudas… Muy instructivo… ¿Porque, qué mejor que aprender de las caídas?

  18. Apuesto a que era como Al Capone: NADA está a su nombre. 😀

    Jack, siento haberme perdido la lección magistral. Si te sirve de algo, no estoy de vacaciones, sino ejerciendo la profesión periodística en calidad de prácticas escasamente remuneradas y malamente motivacionales. ¿Os aviso si oigo algo sobre AK? 😀

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